31 diciembre 2024

CRÓNICAS NAVIDEÑAS (X)

 Fin de año.

 


Llega el fin de un año que, como todos, se rematará con una cena y doce campanadas. Para unos será el colofón de un día ajetreado y para otros el inicio de otra celebración. El último día del año es un año de contrastes. Hay quien dice un año más y quien considera un año menos. Hay quien lo pasa con familiares y amigos y hay quien lo pasa en una tremenda soledad. ¿Recuerdan la cantidad de soldados y marineros que había en la Puerta del Sol celebrando las campanadas? Hasta se les menciona en una canción de Mecano. Eran los soldados que no tenían permiso de Navidad y a los que, francos de servicio, se les había concedido una hora de llegada al cuartel más tardía. Congregarse para celebrar las campanadas era una forma de mitigar la lejanía de sus familias.

Hoy ya no hay soldados en la Puerta del Sol, pero los hay en todos los destacamentos fuera de España y los hay en los cuarteles manteniendo un servicio. No sólo hay soldados de servicio, hay camareros trabajando, recepcionistas en los hoteles... El tinglado se mantiene, y hay que mantenerlo, en unos menesteres al ralentí y en otros a tope, depende de la actividad. Pero habrá muchos que estarán ahí para que en un día extraordinario haya un servicio normal. Sucede habitualmente, pero en estas fechas se nota más.

En Nochevieja también se echa en falta, como en Nochebuena, a los que ya no asisten. Y nos damos cuenta de cómo influyen en nuestra vida, sobre todo en nuestros sentimientos, el curso de otras vidas. Intentamos estar alegres en una celebración en la que no podemos evitar evocar celebraciones anteriores. Habrá nostálgicos que piensen que vivieron tiempos mejores, otros optimistas que consideran los de ahora mejores. En realidad, son otros tiempos. Sólo permanece que la felicidad en muy pocas ocasiones es plena y que las personas somos, por naturaleza, insatisfechas.

El día de fin de año quizás sea el día que más se vive en función de la noche. En España marca el medio de las fiestas, en otros países el final Un turno de vacaciones termina y otro empieza. ¿Y qué es lo que se celebra? Un cambio en la referencia temporal, en las fechas la referencia el año cambia de número, como celebrar en un viaje una fiesta cada cien kilómetros. Pero, en fin, dejo mis disertaciones. Tengo que ir a hacer las compras de las cosas que he dejado para el final y empezar a preparar una cena.

Que tengan ustedes feliz año nuevo.    

30 diciembre 2024

CRÓNICAS NAVIDEÑAS (IX)

Las recopilaciones de fin de año.


Se acerca el fin de año y todos se desean prosperidad para el próximo año, pero pocos están dispuestos a contribuir a la prosperidad del prójimo, bastante hay con mantenerse al día. En muchas ocasiones es un sentimiento de supervivencia y para sobrevivir hay que ser, en ocasiones, egoísta y hasta algo desalmado. Así nos lo demuestran nuestros próceres que consideran necesario legislar nuestra generosidad y someterla a impuestos.

Una de las características de este periodo vacacional son las recopilaciones que los medios hacen del año, una especie de resumen de lo que consideran más relevante del año que pronto terminará, algunos lo complementan con lo que consideran que va a marcar la pauta del año venidero.

Los medios hacen sus recopilaciones de este año 2024. Es un buen baremo para establecer el punto de vista y prioridades de cada uno. Significa, en definitiva, cómo han juzgado 2024 y cómo han informado del mismo.. Larazón.es comienza publicando que “5 estilistas (y expertos en moda) eligen a las españolas mejor vestidas de 2024”, un golpe de glamour que, discúlpenme, no ha suscitado mi interés siendo más de las mismas de siempre; abunda en ese tema el hecho que “Dos expertos en Casa Real eligen los 12 mejores looks de la Reina Letizia en este 2024” , tampoco lo he leído, pero me permito opinar que es un pase de modelos, me da la impresión que flaco favor le hacen a la Reina, sobre todo cuando la sociedad pide que sea el cargo el que adorne al vestido y no el vestido el que adorne al cargo ( parafraseo unos versos de Calderón de la Barca, pues aquí a lo que sospecho, / no adorna el vestido al pecho, / que el pecho adorna al vestido.); y también, estando en el grupo A3Media, nos dice que “Estas son las 10 mejores series del 2024”, se informa dónde se transmiten cada una de estas series, hay muchas españolas; termina dando echando un jarro de agua fría para 2025  al desear “Próspero año nuevo, ojalá: cada ciudadano se ha endeudado en 8.000 euros más por la deuda pública”, osea que hemos pedido un crédito y no nos hemos enterado, es que lo han pedido por nosotros o es que los ciudadanos somos un buen aval, si yo voy directamente al banco me lo niegan. Eldebate.com también se desparrama en listas, Almudena Fornés  nos informa sobre “el año de los disgustos de Sánchez” y nos enumera una serie de noticias relacionadas con el Presidente del Gobierno o con su entorno; Paula Argüelles comenta lo que el diario considera “las mejores fotos del año 2024”, podría haber otras fotografías, pero no necesita más comentarios; Juan Orellana nos traslada las que considera “las 10 mejores películas de 2024”, toda vez que sólo he visto una tendré en cuenta la selección para el futuro. ElPais.com hace un compendio al que titula “12 meses en 12 videos: resumen de l año 2024 a través de las imágenes más destacadas”. Elmundo.es se sale de la norma y en la editorial publica que  “La vivienda, el `gran enemigo´que amenaza el futuro” en donde el periódico elige al precio de la vivienda como enemigo del año.

No dejan de ser opiniones, pero son también apuestas de cada uno de los medios al establecer qué hechos acaecidos y situaciones que se han dado a lo largo de este año pueden hacer  historia. Los expertos lo determinarán, ya veremos que se recuerda del 2024 en el 2049. ¿Recuerdan algo del año 2000? Si es difícil coincidir en los hechos significativos de este año, sin un estudio o repaso adecuado será casi imposible encontrar coincidencias. Los hechos significativos tienen que ser, además, impactantes. Posiblemente haya más unanimidad en el recuerdo del 11S del año 2001.

Pero las personas están lejos de la historia, recuerdan sus experiencias y quedan marcados por ellas. No pasa a la historia la muerte de un padre, pero si queda grabada en la mente del hijo. La importancia de los señalado en las recopilaciones es relativa, a la dana de Valencia se le dedican unas pocas líneas pero su huella quedará marcada durante mucho tiempo en muchas vidas, las declaraciones cruzadas no han hecho nada por aliviar a los afectados. Pensamos en muchas ocasiones que no sabemos que nos deparará el futuro, pero con estas recopilaciones podemos sentir lo vano e impersonal de nuestras vidas en el pasado descrito y que, en su momento, fue presente. Si somos parte de él es como un número más, hoy somos parte de la masa anónima que celebra la Navidad. No son los gobiernos los que consiguen éxitos o fracasos, somos nosotros. Si no somos parte de la España que va bien es que somos estadística. 

29 diciembre 2024

CRÓNICAS NAVIDEÑAS (VIII)

Árbol o Belén.


Cuando era un niño, de eso hace muchos años, la pregunta típica entre mis compañeros de clase antes de las vacaciones de Navidad era ¿En tu casa ponen árbol o Belén? Pocos había que no decían nada, la respuesta estaba equilibrada, el que decía que en su casa se ponían los dos causaba asombro y, porqué no decirlo, algo de envidia. El que ponía árbol y Belén era parte de la aristocracia navideña.

El tiempo ha pasado y mucho me imagino que los niños de hoy habrán modificado la pregunta a ¿cómo adornas la casa? Seguirá habiendo pocos que no digan nada y muchos que con el árbol incluirán una versión reducida del Belén, un Nacimiento o misterio. Quizás debamos admitir que el árbol se ha terminado imponiendo. Entre otras causas porque parece más laico, más políticamente correcto.

El árbol en España es una importación, parece que sus orígenes son alemanes y no está claro si es una representación pagana adaptada al cristianismo o si tiene , por si mismo, una simbología cristiana. El artículo de wikipedia referido al árbol de Navidad así lo plantea. El origen pagano consiste en una representación germánica del universo en el que la copa del árbol simboliza Asgaard, la morada de los dioses, y las raíces los infiernos. El origen de la representación cristiana se basa en una idea del árbol del paraíso, el árbol del fruto prohibido, que está simbolizado por las bolas que colgamos de sus ramas. La iluminación es posterior.

El Belén encuentra sus raíces en Italia, es una ocurrencia de San Francisco de Asís que lo concibió como una representación teatral. Primero fue el Belén viviente y luego el de figuras. Hay belenes para todos los gustos, desde los muy artísticos como el de Salcillo hasta los que se hacen con figuritas de playmovil.  Su elemento central es el Nacimiento y, a partir del mismo se va montando una ciudad, una bonita alegoría que considera a la familia como elemento central de la sociedad. El Belén, no obstante, motiva diferentes evocaciones según quien sea el observador, el erudito que no puede evitar ver ciertos anacronismos, el tecnicista que se extraña de la despropocionalidad entre el pesebre (muy grande)y el palacio (muy pequeño), el curioso busca a la figura del cagón (si la hay) o incluso hay quien me comentó que hacía “selección de objetivos”.

Los dos elementos adornan el hogar por Navidad, el árbol es más económico y un proyecto a más corto plazo que el Belén, éste por contra exige una mayor inversión y mantenimiento, y su montaje requiere más trabajo. Ambos permiten hacer añadidos y cambios de un año a otro y los dos necesitan de cierta sensibilidad artística. Pero, en mi opinión, lo fundamental es que representan una ilusión con la que vivir los días festivos.

A mí ya no me gusta montar ni lo uno ni lo otro, es algo que he perdido con el tiempo. La última vez lo hice con mi nieta por amor de abuelo. Y créanme que siento que no me guste, creo que significa que he perdido la ilusión y eso es lo que me hace realmente viejo.   

28 diciembre 2024

CRÓNICAS NAVIDEÑAS (VII)

Día de los inocentes.

Fotomontaje en el  que vemos, en el patio de viajeros de la estación de ferrocarril de Orense-San Francisco, un cohete sobre un vehículo de transporte conducido por un soldado. Museo Etnológico de Ribadavia

Titular de un artículo de la revista Triunfo.
 https://www.europeana.eu/es/item/2022712/lod_oai_gredos_usal_es_10366____58735_ent0

Pues llega el día de los inocentes, ese que está dedicado a los niños muertos por orden del rey Herodes. Los niños son los inocentes, siempre lo han sido, tan inocentes como los que están por nacer y también se los asesina. La figura de Herodes también evoluciona y cambia con el tiempo  

El diccionario de la Real Academia de la Lengua recoge seis definiciones para inocente:
.1.- Libre de culpa.
2.-Dicho especialmente de una acción: que pertenece a una persona inocente.
3.- Cándido, sin malicia, fácil de engañar.
4.- Que no daña, que no es nocivo.
5.- Dicho de un niño: que no ha llegado a la edad de discreción.
6.- Ignorante.

La tercera definición hace que ingenuo y cándido sean sinónimos de inocente, significan lo mismo.

Cuando llega el día de los inocentes muchos se creen con el derecho de dar libertad al inocente que lleva dentro (el niño que no ha llegado a la edad de discreción) y aprovecharse del inocente que llevan dentro los demás (el cándido sin malicia que es fácil de engañar). y perpetra las inocentadas. Las inocentadas son como las novatadas, las primeras se aprovechan de la candidez y las segundas de la desorientación que provoca la novedad. Las inocentadas, como las novatadas, tienen un largo recorrido; desde una broma sin importancia que hace que todos pasen un buen rato  hasta una acción denigrante que llega a lo soez. En muchas ocasiones el bromista resulta ser chabacano y abusón. Las bromas son más delicadas de lo que parecen y no son acciones inocentes,  sino más bien nocivas e incluso dañinas. Gastar bromas llega a ser un arte.

  

Fuente: Biblioteca Nacional de España. Biblioteca Digital Hispánica.


Pero en el día de los inocentes las bromas hay que aceptarlas. Se representa con el monigote que se pega en la espalda de una persona a la que se ha tomado por inocente. Antes los medios publicaban una noticia casi increíble, pero posible,  televisión española informó que el jugador de baloncesto Fernando Romay iba a iniciar una carrera deportiva como jinete de caballos o que Ángel Nieto iba a participar en los campeonatos de sidecar, además los deportistas se brindaron a participar en ambas noticias. En el Ideal de Granada se informó un año que la escultura del jinete que corona la fachada del ayuntamiento de la ciudad estaba expuesta en la Plaza del Carmen. Pero la sección de deportes es el lugar favorito para colocar la inocentada.

Hoy no he sido capaz de encontrar una inocentada en la prensa que he leído. Y no sé si es porque todo me parece creíble o por costumbre. La verdad es que las noticias de hoy podrían interpretarse como inocentadas hace muy pocos años, incluso hace meses. Posiblemente sea porque se perpetran acciones y se hacen declaraciones durante todo el año que deberían estar limitadas al día de los inocentes. Lo malo es que estas acciones y declaraciones entran dentro de lo que denominaríamos bromas pesadas, y lo peor es que no son bromas. Déjenme recordarles dos inocentadas recientes: La amnistía inconstitucional es constitucional; y nadie conoce a Aldama y nunca ha coincidido con él. Todavía es peor cuando tratan de hacer una inocentada a costa de una desgracia, ahí tienen el cruce de acusaciones entre Gobierno y Generalitat Valenciana por motivo de la dana. Y es que parece que estamos gobernados por bromistas que consideran que el día de los inocentes son los trescientos sesentaicinco días  del año, uno más si es bisiesto.

Claro que también hay que considerar que la broma nos la hemos hecho los ciudadanos, que de colocar monigotes a la espalda los hemos puesto en las cortes.

27 diciembre 2024

CRÓNICAS NAVIDEÑAS (VI)

El género navideño.


El tinglado que se monta para las fiestas navideñas se fabrica con muchos tópicos. Son estos tópicos los únicos que motivan que sepamos diferenciar esta celebración de los carnavales o las fiestas patronales. Cada una tiene sus tópicos. Si el carnaval tiene sus tópicos en el individualismo de un disfraz, las navidades (que no la Navidad) crea unos tópicos uniformadores que nos acabamos creyendo, muchas veces creados por el cine e, incluso, la publicidad. Respecto al cine y la televisión, podríamos hablar de un género navideño. Y de los tópicos deriva lo típico. Lo típico nos lleva a pensar que mantenemos tradiciones milenarias cuando son tipismos que muy pocos pasan de los cien años.

Pues qué navidades hay sin el anuncio de Coca Cola o el de la lotería de Navidad, no serían navidades sin ese anuncio y, posiblemente, el sorteo no sería lo mismo. El anuncio de Freixenet, tan típico antes, ha dado paso al de Campofrío, que consiste generalmente en una pequeña historia que a mi me suele gustar. No podemos olvidar tampoco los programas especiales de Navidad y Año Nuevo, así como las campanadas. Ver la evolución de estos programas, y anuncios, es constatar la existencia de un género navideño en el cine y la televisión. Se ve complementado este género por una moda en el vestir, consistente en enfundarse un jersey de color chillón lo más estrafalario y hortera posible, esta moda es de hace pocos años.

El cine nos ha trasladado la idea de que las navidades deben ser blancas, como si unas navidades sin nieve fuese menos Navidad. Pero la realidad nos demuestra que la nieve es escasa y al sur del ecuador es verano. Las películas de tema navideño proliferan en las redes de streaming y en las cadenas de televisión convencionales, siempre hay hueco para una reposición de “¡Qué bello es vivir!”, excelente película, o el estreno de una nueva versión de “Feliz Navidad mister Scrooge” - el cuento de Navidad por antonomasia, aunque Dickens escribió otros - o una nueva versión de “El Grinch”. Algunas series tienen un episodio especial navideño, “La Navidad de los Simpson” o el especial Navidad de “El doctor Who”. Son los mejores ejemplos de un género navideño en el que las vidas se enmiendan por Navidad, nos hacemos mejores y nos unimos más; y así nos sobreponemos a desgracias y solucionamos problemas que resultan no ser tan graves. No hay que despreciarlo, de estos tópicos han salido clásicos difíciles de olvidar, en mi opinión “Encarna, empanadillas y Móstoles” van unidos a una generación.


El género navideño hace referencia a la celebración de la Navidad pero no a su significado ni al motivo de la celebración. Es más, hay veces que la Navidad se intuye, pero no se hace referencia a ella, vean si no el anuncio de Campofrío. Y se intuye, fundamentalmente, por nostalgia. Por una evocación que provoca una tristeza que puede transformase en alegría. Es la Navidad, pero no nos recuerda que es el principio de una vida que va a terminar trágicamente en una cruz.

Pero creo que lo fundamental que celebrar con alegría no es sólo el nacimiento de un niño, sino de una esperanza. En fin, que me desvio hacia paparruchas.


26 diciembre 2024

CRÓNICAS NAVIDEÑAS (V)

Villancicos.



Los villancicos suponen un adorno musical de la Navidad, podríamos incluirlos como parte del tinglado que se monta. Los hay para todos los gustos, antiguos y modernos; de ritmos pausados y rápidos; que invitan a la alegría, a la reflexión, a la fiesta o a la quietud. Nos acompañan en las compras y en casa. Van horadando nuestra cabeza y al llegar la noche uno puede evitar oír cascabeles antes de dormir.

Y es que un experto en música sentenció que una canción para ser villancico debe incluir un acompañamiento de cascabeles. Creo que no es necesario, pero no soy un experto en música. Casi aseguraría que para ser villancico una canción debe ser oída unas trescientas veces en Navidad y terminar siendo aborrecida por el oyente. Que al oírla por tricentésima primera vez uno exclame con lágrimas en los ojos ¡Ya no más por favor! El villancico, en este caso, puede ser tan perjudicial como un maratón de sálvame.

Independientemente de la exageración anterior, ya viene desde lejano la idea de recopilar los villancicos ya conocidos para evitar que se repitan, así tenemos selecciones desde antiguo, que se han hecho hasta nuestros días por los medios de reproducción disponibles en cada momento. Los villancicos han evolucionado con los gustos de la época y con los medios disponibles, hoy no se componen para clavicémbalo ni con ritmos gregorianos. Cada época tiene sus modas y maneras. Hoy es más fácil que el público escuche una canción de Navidad en reggaeton que una del siglo de oro, aunque nada impide que las dos acaben con la paciencia del oyente cuando se escuchen trescientas una veces.

Pero para gustos los colores... y los villancicos. A mi me gustan los calmados, prefiero el archiconocido “Noche de paz” al famosísimo “Jingle Bells”, cuestión de preferencias. Pero hace tiempo descubrí una canción en una recopilación de villancicos suramericanos, el argentino se llamaba “La peregrinación (a la huella)” y me gustó mucho, es parte de la obra “Navidad nuestra” de Ariel Ramírez y Félix Luna. Comparto mi descubrimiento con ustedes. Disfrútenlo, pero no les recomiendo escucharlo más de trescientas veces.



25 diciembre 2024

CRÓNICAS NAVIDEÑAS (IV)

Navidad.



Bueno. Hoy es el día de Navidad, celebramos la Natividad del Señor. Resulta que si echamos cuentas Jesucristo nació siete días antes de empezar a contar. Alguna mente erudita sabrá explicar porqué. A mí me suscitaba muchas dudas el hecho de que el nacimiento se hubiese dado en aquella época, y no hay más explicación que la divina. ¿Por qué no nacer para aprovechar los avances del Renacimiento?¿Por qué no nacer en el siglo de las luces?¿Por qué no nacer en la actualidad aprovechando las oportunidades que brindan los medios de comunicación? Hay múltiples respuestas en forma de pregunta que invitan al debate socrático  ¿Habría habido Renacimiento si Jesús no hubiese nacido cuando nació?¿Habría sido igual un siglo de las luces debatiendo Jesucristo con Voltaire, Hobbes o Rousseou?¿Habría habido Volataire, Hobbes o Rousseou si Jesucristo no hubiese nacido cuando nació? ¿Qué se comunicaría en los medios de ahora si Jesucristo no hubiese nacido en época de los romanos? No hay más remedio que esperar la respuesta divina a las dudas humanas.

Pero me gustaría recalcar lo humilde del nacimiento, un pesebre. Y la sencillez de las circunstancias que concurren. Un censo en Belén, un matrimonio desplazado y ella encinta a punto de parir. Nos podemos imaginar a José buscando alojamiento:

- Buenos días. Necesito habitación para dos.

- Lo siento no tenemos nada. Es que con el censo estamos llenos.

- ¿Y no sabría donde podríamos alojarnos? Y que sea en Belén, que mi mujer está encinta y no podemos desplazarnos cómodamente.

- Mire, por ser usted, tengo un pesebre, pase ahí la noche a ver si encuentra algún sitio mañana.

Y luego la posterior discusión con María:

- He encontrado un sitio para esta noche, por lo menos iremos tirando.

- ¡Vaya sitio!¿A esto le llamas alojamiento? Si es que tienes que dejarlo todo para el final. ¡Así nos va! Solo falta que me ponga a parir esta noche. ¡Otro retorcijón! ¡Anda! Como eres artesano haz una cuna por si acaso.

No nos puede extrañar que fuesen pastores y otras personas al nacimiento, en cualquier localidad un evento inhabitual congrega a la gente. Si hoy una mujer se pone a parir en la calle hay ayuda expontánea y todos se interesarían por la salud de la madre y su hijo. En los medios hay noticias de sucesos parecidos. No nos debería extrañar que un nacimiento en un pesebre provocara cierto tumulto. No me creo la representación de que el recién nacido estuviese en pañales mientras todos le adoraban, entonces el primero se sus milagros habría sido no coger una pulmonía.

Pero esta fecha tuvo algo de milagroso cuando estuve en Afganistán con alrededor de otras mil quinientas personas lejos de sus hogares y familias, había españoles, italianos, albaneses, eslovenos y americanos. No hubo que informar qué se celebraba, todos lo sabían. No hubo discusiones. Los que gustaban del alboroto, un poco nostálgicos, estuvieron más calmados. Los rígidos, más enternecidos, un poco más flexibles. Las caras más tristes pero, a la vez, más sonrientes. Cada uno dispuesto a brindar un apoyo al otro a la vez que buscaba un apoyo en el otro. Y entonces uno entiende que el valor de la Natividad de Cristo no está en cuando nació sino en lo que provocó su nacimiento y que su celebración dos mil años más tarde sea capaz de aunar sentimientos.

24 diciembre 2024

CRÓNICAS NAVIDEÑAS (III)

Nochebuena.





La Nochebuena es una reminiscencia de la pascua judía original, la cena que hicieron los judíos antes de su partida de Egipto, se describe en el Éxodo 12 (43,50):  “«Esta es la ley de la pascua: ningún extranjero la comerá.  Circuncida a los esclavos que te hayas adquirido y solo entonces podrán comerla. Ni el emigrante ni el jornalero la comerán. Se ha de comer en una sola casa: no sacarás fuera nada de la casa y no le romperás ningún hueso. La comunidad entera de los hijos de Israel la celebrará. Y, si algún emigrante que vive contigo quiere celebrar la Pascua del Señor, se circuncidará y solo entonces podrá participar en ella, pues será como  un indígena; pero ningún incircunciso podrá comerla. 49 La misma instrucción vale para el indígena y para el emigrante que vive con vosotros». No la seguimos, afortunadamente, al pie de la letra. No circuncidamos a los esclavos ni a los emigrantes. Se celebra en casa y en familia y posteriormente, el que tiene ánimos y es creyente, se asiste a la misa del gallo.

Es también una cena especial por lo nostálgica, los adultos tienden a recordar las cenas pasadas y es triste constatar que faltan comensales con el paso de los años. Como en todo, hay nuevas costumbres, la forma de cocinar(si se cocina), la forma de comer y la forma de disponer la mesa. También hay hay costumbres inamovibles, como lo llega a ser sentarse en el mismo lugar, el recurso al cordero o al que se recurre cada año y que, en teoría, gusta a todos. En fin, perviven las viejas maneras, con nuevas formas.

Entre los nuevos invitados a la cena hay unos indeseables, que esclavizan y van aislando a cada uno de los participantes. Son los móviles, que acompañan la tarde y la noche con una incesante cacofonía de tonos, y es que los amigos no dejan de enviar buenos deseos, sitiéndose cada uno cerca de ellos se aleja de los familiares que le acompañan. Mi mujer ha decidido, y yo estoy de acuerdo con ella, disponer un lugar en una mesa alejada donde cada uno de los invitados deje su móvil, por lo menos mientras se está cenando. Mi nieta adolescente, acata a regañadientes esta medida, pero no disfruta de la cena, está tensa y parece que le falta algo. Si Ortega y Gasset decía que “yo soy yo y mis circunstancias”, mi nieta lo traslada a “yo soy mi móvil y yo”.

También hay otro suceso indeseable, aunque se intente no hablar de política siempre acaba derivando la conversación y la discusión insana aparece. Se puede estar en desacuerdo con muchas cosas siendo necesario hablar pero no discutir. Las sesiones del Congreso se trasladan a la cena y entonces uno se da cuenta de cómo la política ha contaminado a su familia. Intento entonces derivar la conversación hacia el fútbol, soy el único atlético y me enfrento a una unanimidad merengue, empieza una discusión más sana. Sobre todo porque no me va la vida en que el Atlético de Madrid gane o pierda, como buen atlético entiendo que una derrota en un partido no es el fin del mundo.

La cena de nochebuena es un buen referente para examinarnos y comprobar cómo ha evolucionado nuestra familia. Podemos y debemos recordarlas como otros tiempos, ni mejores ni peores, sólo diferentes.

Feliz Navidad.  

23 diciembre 2024

CRÓNICAS NAVIDEÑAS (II)

Luces




Con las fiestas las localidades se adornan. No podría ser menos en Navidad. El alumbrado adquiere un significado especial. Las localidades se ponen festivas, el tenebroso decorado de la Haloween, da paso al colorido y caleidoscópico montaje de la Navidad. Las luces colorean las noches de las fiestas. Pero tenemos que admitir que esas luces despersonalizan las ciudades, tal derroche de luz nos confunde, no sabemos si estamos en nuestra ciudad o en Las Vegas, no sabemos si visitamos la casa de un amigo, un casino, o un club de alterne que también se ilumina con diferentes colores.

La iluminación festiva también nos confunde temporalmente, podemos estar celebrando tanto la Navidad como las Fiestas Patronales. La iluminación es parte del tinglado navideño, un reclamo más para que los ciudadanos contemplen los escaparates, para que visitando los barrios adornados consuman, nuestra vida empieza en estas fiestas a desarrollarse en algo parecido a una feria.

Las luces también ejercen un poder hipnótico, nos recuerdan constantemente que estamos de celebración y nos olvidamos de qué celebramos y de su significado. Las luces son parte de un ambiente que invita a la alegría, pero no tanto a la ilusión. La ilusión es parte del esfuerzo de las personas, y en estas fechas sólo los niños aportan la ilusión necesaria para hacerlas festivas. Los mayores deambulan agobiados por la necesidad de comprar y guiados por las modas establecidas para celebrar estas fiestas. Las luces en Navidad no tienen la guía que da un faro, más bien la confusión de un canto de sirena.

 

22 diciembre 2024

CRÓNICAS NAVIDEÑAS (I)

El sorteo.

Fuente: Biblioteca Nacional de España. Biblioteca digital hispánica

Es un clásico, las vacaciones de Navidad empiezan con el sorteo. Actualmente da la impresión de que las navidades empiezan antes, con el alumbrado de las calles, con los mercadillos, o con el viernes negro ya puestos, que sería dar relevancia al Día de acción de gracias, puestos a copiar costumbres americanas (del norte). Comercialmente, al recoger los adornos de la noche de difuntos (Halloween) empieza a prepararse el engalanamiento navideño. Pero el sorteo de Navidad supone el comienzo oficial de las navidades, una confirmación de que ya estamos en fiestas.

Podríamos decir que recibe cierto respaldo casi oficial, todos los medios dedican sus portadas al sorteo y al gordo, se hace un seguimiento del número agraciado, se informa de dónde se ha vendido y a quién le ha caído cuando es posible. Un vistazo al pasado nos hace conscientes de lo mucho que han cambiado las cosas que siguen igual, diferentes formas para una ceremonia bicentenaria.

Fuente: Biblioteca Nacional de España. Biblioteca digital hispánica
Fuente: Biblioteca Nacional de España. Biblioteca digital hispánica
Fuente: Larazón.es

Pero se conservan las costumbres. El sorteo se celebraba con dos bombos, el de números y el de premios, a la antigua usanza. Es una ceremonia larga que dura casi toda una mañana, un sorteo normal no excede de los treinta minutos, nadie se queja y el público asiste, e incluso participa, a una función consistente en que unos niños cantan monótonamente una retahíla de números con su consiguiente premio. Monotonía que se rompe cuando el premio es significativo y que se celebra cuando es el gordo. El premio tampoco es muy grande si se compara con lo que puede tocar en una primitiva o en otros sorteos. Pero se celebra más. No acompaña la misma alegría el bote de la primitiva que un premio gordo de Navidad.

Sorprende que la tradición haya arraigado al punto que, aunque haya partidarios de denominar a la Navidad con alusiones paganas - “Fiestas del Solsticio de Invierno” - El sorteo sigue siendo extraordinario y de Navidad. Esperemos que siga así otro par de siglos.

21 diciembre 2024

NO SÉ

 No sé.

 


Fuente: Capturas del encabezamiento de la web de la Red Eléctrica Española

Hay veces que uno se da de sopetón con una noticia que parece contradictoria, aunque diga verdades como puños, uno no sabe si es buena o mala ni que futuro augura. Es lo que me ha pasado hoy con Larazón.es, la noticia la da H. Montero en un artículo titulado “Las renovables pulverizan récords en 2024:¿porqué no deja de subir la luz?”. Generalmente no leo los artículos-examen esos en los que el titular te hace una pregunta, pero hoy no ha pasado de largo, me ha llamado la atención el hecho de que habiendo más energía renovable (gratis según la propaganda) haya subido el precio de la luz, esta vez si ha conseguido despertar mi curiosidad. Después de muchas explicaciones sobre renovables, nuclear y ciclo combinado al final parece ser que la Guerra de Ucrania genera incertidumbre sobre el precio del gas, circunstancia agravada por las paradas de los reactores nucleares de Ascó. Nos cita, entre otras cosas, el artículo que la industria se ha visto afectada por tercera vez al ser necesario que la red eléctrica ponga en marcha el mecanismo de reducción de la demanda industrial para que el sistema aguante dos días consecutivos.

Como siempre todo es relativo, el hecho de que la el porcentaje de energía suministrada sea un 56% procedente de renovable puede considerarse un éxito, el que haya que reducir la demanda industrial o que aumente la cuota de la luz no deja de ser un fracaso. El caso es que a España le viene muy bien la energía renovable, no tenemos ni gas, ni petróleo, por lo que tanto energía y transporte están sometidas a una gran dependencia del exterior, la energía renovable permite cierta independencia.

La energía renovable es la procedente del sol, el viento y las corrientes de agua (solar, eólica e hidráulicas), la nuclear, aunque barata y considerada ecológica por no emisora, no es renovable y, además, provoca rechazo. Pero lo negativo del sistema no queda cubierto por lo positivo. Guste o no, la energía renovable no es la suficiente. No hay energía solar si no hay luz, no hay energía eólica si no hace viento y no hay energía hidráulica si no hay agua, además no se está por levantar presas. En este caso, no dependemos del exterior, dependemos de la naturaleza. Si con el exterior se negocia, con la naturaleza no es posible.

En este sentido la naturaleza hará lo que ha hecho siempre: ser previsible. Hará calor en verano y frío en invierno. Calentarse en invierno y refrescarse en verano requerirá un extra, lo mismo que lo exigirá alumbrarse de noche. La duda está en si el sol, el viento y el agua podrán calentar en invierno, refrescar en verano y alumbrarnos de noche. La obsesión por la huella de carbono recurre a que tendremos que administrarnos mejor y gestionar nuestro consumo adquiriendo hábitos como no conectar dos electrodomésticos a la vez. Todo es posible, hasta que se impartan normas sobre como respirar con eficiencia para no exhalar tanto dióxido de carbono.

Se puede consultaren tiempo real la energía generada en España en la página web de la red eléctrica española (https://demanda.ree.es/visiona/peninsula/nacional/total). No nos confundamos, que de la energía generada un 56% sea renovable no tiene por qué significar un éxito si la energía suministrada no es suficiente. El que uno aporte el 100% de los ingresos de su familia no significa que haya más ingresos, significa que el resto de su familia no trabaja. No me planteo, por tanto, si en el futuro, el dichoso año 2030 es la referencia, es posible o no alcanzar el objetivo de que el 80% de la energía generada sea renovable, sino si la energía generada será la suficiente. El radicalismo, en general, y el radicalismo ecológico en particular se marca unas metas posiblemente alcanzables, pero la interpretación de que sea un éxito el haberlas alcanzado es muy relativa. Y, como todo, tienen un precio que pagarán los de siempre, no los ecologistas de salón.

Siempre será posible acudir al ecologismo defendiendo el derecho medioambiental y que el problema de las pensiones se solucione gracias a la huella de carbono. Habrá un momento que los ecologistas no consideren descabellado que un comunicado oficial le informe que:

 Estimado(a) ciudadano (a),

Ha llegado usted a una edad en la que los expertos consideran que su huella de carbono es demasiado alta. En beneficio del planeta trasládese a la morgue del distrito de

SB-C

donde se corregirán y anularán sus emisiones de carbono. El tratamiento será indoloro y con cargo a su pensión.

Delegación del Gobierno.
Ministerio de Transición ecológica y reto demográfico.

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20 diciembre 2024

LAS PERSONAS

 Las personas.


                                                                    Fuente: Publico.es                                                                                                   Fuente: Biblioteca Nacional de España. Biblioteca digital hispánica


Hoy, en principio, me ha parecido una buena idea ver como tratan los medios el hecho de que la UCO haya encontrado “cero mensajes” en el móvil del fiscal Álvaro García Ortiz, así que he hecho acopio de los titulares de medios de una y otra tendencia, como se imaginaran, hay opiniones para todos los gustos desde una falta de pruebas que exonera hasta aquel que afirma que la falta de pruebas es un borrado y que éste es prueba suficiente. Pero no es el caso. En las páginas de opinión de Público.es me he encontrado con el titular “No deshumaneceis a los sirios”, lo escribe Leila Nachawati, que se presenta como escritora y profesora de comunicación especialista en Oriente Próximo, y no tengo muy claro la idea que desarrolla, me parece entender que la autora piensa que la inquietud generada por la nueva situación Siria no debe ser analizada como la de una partida en clave geopolítica, juzga por tanto pernicioso plantearse si Siria va a ir a mejor o peor con el nuevo gobierno. Todo porque, según ella, al pensar en Siria nos olvidamos de los sirios. Esclarece bastante lo que quiere decir la autora cuando hace referencia a otro artículo en el mismo medio titulado “Tras tus mapitas hay personas” de Israel Merino, Público.es lo presenta como reportero y columnista en Cultura, Política, Nacional y Opinión (sic), este artículo es una crítica al análisis geopolítico y a los analistas. Según ambos autores la deshumanización es no querer saber de, o no considerar a, las personas involucradas.

Asegura doña Leila que el pueblo sirio de ha alzado contra un dictador que sostenía un régimen de cincuenta años y se escandaliza de que un analista, experto o supuesto, se plantee si lo que va a venir pueda resultar peor. En la vida y en la sociedad hay un constante enfrentamiento entre lo que debería ser y lo que es. Indudablemente lo que debería ser en Siria es una sociedad que elija un gobierno que le haga prosperar y ser felices, pero es un mosaico de intereses en que se está pactando un gobierno sin contar con la sociedad siria. Ante esta situación entiendo que los gobiernos de otros países se adapten a la situación en clave a sus intereses. Me atrevería a decir que hay por lo menos tres gobiernos que adaptan la situación a sus intereses. Si eso es deshumanizar a los sirios, también lo es deshumanizar a iraníes, israelíes y turcos; pero también se deshumaniza a musulmanes, kurdos, drusos y cristianos. Indudablemente, siempre hay personas, atender a cada una de sus circunstancias resulta tan imposible como satisfacerlas a todas.

El caso es que estoy de acuerdo con ambos, la visión de un mapa del mundo, nos invita  a ver países pero no personas. El paisaje nos describe un entorno pero no a las personas que lo habitan. Y cuando hablamos de Siria nos olvidamos de los sirios. Hay veces que convencidos de que nuestros principios son buenos, intentamos imponerlos y nos olvidamos de las personas en el convencimiento de nuestra causa. De mi experiencia en Afganistán llegué a la conclusión de que muchas mujeres afganas (no sé si serían mayoría o no) no querían quitarse el burka, pero muy pocas querían ir en bikini y descubiertas. Las propias mujeres, las personas, habrían acabado con tal pretensión. No han sido los afganos los que han apoyado la presencia de fuerzas extranjeras en su territorio, pero tampoco han apoyado a los talibanes, no ha habido un alzamiento contra unos u otros. El afgano medio ha preferido ser pasivo y adaptarse o soportar la situación, cualquier actividad podía ser interpretada como tomar partido y ello traería consecuencias. La mayoría de las personas son testigo de los acontecimientos, un espectador pasivo, me atrevería a decir que son una masa deshumanizada, son las personas la que se convierten en chusma y es la chusma la que hace perder el libre albedrío de cada uno. La masa formada por muchos es capaz de perpetrar barbaridades que una persona, por sí sola, no haría. Una persona asesina, pero un tumulto lincha.

Pero la siguiente cuestión a plantearse es si sólo son los sirios los deshumanizados. No nos planteamos, por ejemplo, que también estamos deshumanizando a los venezolanos, sobre todo tras unas elecciones en las que no se han publicado las actas que demuestren la victoria del que se ha proclamado vencedor. Ya en un plano más local, las personas adquieren especial relevancia cada ciertos periodos, los electorales, en este caso una persona es un voto y los votos son números para el marcador de un partido. Muy humano eso de transformar personas en números. No sólo hay deshumanización en Siria