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08 enero 2026

EL CUENTO DE LA SOSTENIBILIDAD


 


Nos convoca para este jueves nuestra amiga Dafne desde su blog “ Sine Die”, esta vez nos invita a desarrollar un relato  sobre los retos Objetivos de Desarrollo Sostenible que son los que conforman la Agenda 2030 y, además a hacerlo en un tono positivo y esperanzador. Y este es el reto, soy, por supuesto, partidario de los ODS ¿Quién no desea que no haya hambre en el mundo? Por ejemplo. Pero no soy partidario de la Agenda 2030, ya que me parece que se está construyendo en torno a ella una especie de religión. Quiero ello decir que los ODS son un buen fin, que no justifica un mal medio como puede ser la Agenda 2030 y su aplicación. Sabemos que puede haber gobernantes  que pueden confundirmos con la excusa de que para acabar con el hambre en el mundo (el objetivo) lo mejor es exterminar a los hambrientos (un pésimo medio para lograrlo).

En torno a esta nueva religión se unen otros dogmas que la apoyan como la digitalización, por eso os invito a la lectura de una carta que une la digitalización y sostenibilidad aplicadas a la Agenda 2030.

 El cuento de la sostenibilidad.

Ministerio de Sostenibilidad.

 Estimado señor/a:

Estamos extremando las medidas de sostenibilidad, como consecuencia de ello en 2027 digitalizamos el dinero. Desde ese momento usted sólo puede hacer sus transacciones monetarias con su tarjeta de crédito o con las aplicaciones correspondientes de su teléfono móvil. La eliminación del papel ha supuesto un avance significativo en la sostenibilidad del planeta. Las vallas publicitarias son ahora pantallas que se alimentan con energía renovable, los libros y periódicos han desaparecido de nuestra vida cotidiana toda vez que pueden ser leídos, y oídos, en pantallas digitales.

Gracias a la digitalización del dinero podemos controlar sus gastos y tomar medidas en bien de la sostenibilidad. Hemos comprobado que su gasto en combustible el último mes ha excedido en un 10% la media asignada a su ciudadano tipo (MACT) por lo que para compensar su aumento en la huella de carbono deberá pagar una multa equivalente al valor del 10% del combustible consumido. También hemos detectado un consumo exagerado de carne, un 20% superior a su MACT, en este caso deberá pagar una tasa equivalente a un 25% de la carne consumida. Paralelo a ello hemos constatado que su consumo de verduras está muy por debajo de su MACT por lo que le recomendamos que coma usted lo mismo que las vacas de las que se alimenta. Nos permitimos recordarle la inauguración de una nueva linea de autobuses que le facilitará el acceso a su trabajo por medios de transporte público., por este motivo hemos actualizado su MACT a nivel C, dos niveles menos del que actualmente tenía asignado.. Vigile su consumo en vestuario, aunque se ajusta al MACT de su familia, hemos detectado cierta desigualdad en las compras de su mujer y, sobre todo, de su hija, están comprando demasiada ropa y complementos. Por último también hemos visto que hay un alto consumo en calefacción por lo que se le insta a proceder a las reformas necesarias para el aislamiento de su casa, de no haber realizado estas labores en plazo de un año se procederá al desahucio de su vivienda para que pueda ser habilitada como vivienda sostenible.

Hemos comprobado que no ha presentado los modelos CS-101 sobre consumo de combustible y AS-225 sobre el consumo de queso, por lo que al no tener una información precisa de su consumo de fuel, gas o gasolina se le aplicará la tasa más alta. Lo mismo podemos decir con respecto su consumo de queso, no sabemos si procede de leche de vaca, cabra u oveja por lo que también se le aplicará la tasa más alta.

Por un futuro más sostenible y mejor.

Firmado.

Subsecretario de Estado para la sostenibilidad.


2 de enero de 2030.

19 enero 2025

PRIORIDADES ¿QUE PESA MÁS?

 Prioridades ¿Qué pesa más?


Abc.es publica hoy en una de sus editoriales un artículo titulado “Almaraz, símbolo de la sostenibilidad” , es un artículo breve que plantea la necesidad de cerrar la central nuclear porque influye más el peso del ecologismo que los beneficios que pueda proporcionar, sentencia el encabezamiento que “el dogma ideológico y el lastre económico atentan contra la supervivencia de las comarcas rurales que acogen estas plantas nucleares”. Elmundo.es publica una entrevista que David Vigario hace al alcalde de Almaraz que resume en su titular; “Juan Antonio Díaz, alcalde socialista de Almaraz:”El Gobierno debe rectificar,es de valientes reconocerlos errores”, en la entrevista el alcalde explica la situación en que empresas y gobierno eluden las responsabilidades por el próximo cierre.

El caso es que los ciudadanos que se manifestaron contra el cierre de la central nuclear no eran de una ideología determinada, más que manifestarse por una idea se pronunciaban por la supervivencia de su población. La dependencia que hay entre las poblaciones y las actividades que se desarrollan en las mismas marcan su devenir. Las grandes ciudades permiten alternativas, pero en las pequeñas localidades el fin de una actividad no da más salida que trasladarse en busca de trabajo. Y así se se ha llegado a la España vaciada (y vacilada). Parece que la futura industria del medio ambiente se va a implantar en las ciudades mientras que en los pueblos se limitaran a instalar infraestructuras que requieren poco personal, no parece que la España vaciada se vaya a llenar cuando los servicios son los que reclaman la mayor parte de la actividad económica. Si nuestros ecologistas nos hacen dar la espalda a industria y minería y condicionan la actividad agrícola nos están condenando a un campo desierto pero, eso si, impoluto.

Es un error de organización hacer coincidir en el mismo ministerio las funciones de Transición Ecológica (medio ambiente) y Reto Demográfico (despoblación y falta de natalidad), sobre todo cuando la prioridad parece que está clara y que el reto demográfico va a quedar como algo secundario. Aunque puede haber múltiples soluciones para fomentar el retorno de la ciudad al campo, todas exigen potenciar unas infraestructuras que, además de caras, suponen un impacto ambiental y eso si que no. Se imponen, en aras de un derecho ambiental, una serie de deberes que para muchos son sacrificios: mimar a una ganadería que además queda indefensa ante los lobos, imponer una regulación opresiva sobre la agricultura, y castrar la minería y la extracción de recursos. Se hace también en beneficio de una sostenibilidad indefinida, pero la situación para los que viven en el campo, y del campo, empieza a ser insostenible e inestable. Y como suele ocurrir ¿desde donde se gestionan los asuntos del campo?¿desde donde se regulariza la vida del campo? Desde la ciudad, los burócratas del asfalto son los que hacen y establecen las prioridades.   

Todo ello supone restringir las oportunidades, la prioridad es el medio ambiente y el ecologismo. Podemos estar de acuerdo en la necesidad de su cuidado, pero  si supone una losa para los ciudadanos posiblemente estamos equivocando las prioridades. ¿O no son los humanos los primero?