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19 agosto 2026

EL FIN DEL ACUERDO

El fin del acuerdo.

Trump, como Óscar López, libra su guerra particular en las redes sociales.

Nos recuerda hoy Antonio Navarro Almuedo en La Razón que el memorando firmado el pasado 17 de junio entre los Estados Unidos e Irán ha expirado. ¿Hacía falta recordarlo? Cualquiera diría hoy que ya había expirado hace mucho tiempo o que, realmente, nunca se llegó a implementar. Trata Don Antonio más cosas en un artículo que titula “Trump anuncia Ormuz como “territorioestadounidense” ante el inminente acuerdo entre Omán e Irán” y son más interesantes que la obviedad con que empieza.

Me da que con este anuncio Trump busca un protagonismo o que no le satisface el acuerdo que puedan alcanzar Omán e Irán. El régimen iraní está portándose con mayor coherencia que  los Estados Unidos. Parece que, después de todo, la guerra le está beneficiando aunque esté recibiendo todos los golpes. Pese a todo es fácil de entender. Es el equivalente a “yo sigo en mis trece” y no rebaja sus condiciones, es más con las reglas que ha impuesto el agresor (Estados Unidos) se puede permitir el lujo de poner más condiciones, como la de un peaje por pasar por Ormuz, algo que parece que se va a contemplar en el acuerdo con Omán. La decisión de cerrar Ormuz y lanzar algún misil a las bases americanas del entorno parece que les funciona. Si funciona y, además, se vende como víctima por qué va a ceder. Está empeñado en demostrar que, por muchos golpes que reciba, puede aguantar.

Más difícil es entender la postura americana, desencadenar el infierno y pedir una negociación, volver a hacerlo y volver a pedir negociaciones. Anunciar que se está negociando, desmentirlo. Me imagino que los servicios de inteligencia sabrán lo debilitado que está Irán, pero todo hace parecer que está ganando la guerra o, por lo menos, está logrando sus objetivos. A estas alturas del conflicto, Trump es poco creíble. Y sus escaladas y desescaladas hacen pensar que se le acaba la munición sin lograr un objetivo que parece cada vez más lejano.

¿Pensaba que se podía ganar la guerra desde el aire? Es posible, pero muy difícil sin la amenaza latente de un ataque terrestre, que podría equivaler a una carnicería. Tampoco es posible sin la persistencia necesaria, y no es una garantía. Un ataque cada cierto tiempo no soluciona ya nada. También los Estados Unidos se encuentran con unos condicionantes que los iraníes no tienen, los unos amenazan con hundir cualquier barco que transite por Ormuz sin su permiso, los otros no pueden hacerlo ni pueden garantizar su protección.

De momento ambos contendientes están con las espadas en alto. Uno está tranquilo en su casa mientras que el otro está lejos y fanfarroneando. Al uno le interesa la guerra y que se crean que la está ganando y la puede ganar, el otro no puede perderla.      

01 agosto 2026

NO ES UN PROBLEMA MIGRATORIO

No es un problema migratorio


Como es de esperar, las cosas son más complejas de lo que parecen. Nos están vendiendo ahora una invasión como un problema migratorio, y creo que no es así. Un problema migratorio es un goteo incesante de inmigrantes de todo el mundo hacía diferentes puntos de España, pueden venir de América, Asia o todo el África, y pueden traer tantos problemas como soluciones. Una entrada de cincuenta mil marroquíes en una ciudad (Ceuta) reivindicada y considerada ocupada tiene más de invasión que de inmigración ilegal. Tiene más de nueva Marcha Verde que de un asalto. Han conseguido paralizar la ciudad y confinar a sus habitantes. Creo que Mohamed VI, que no ha hecho nada, puede sentirse satisfecho de su inactividad y, sobre todo, de la nuestra.

Publica hoy El Debate un artículo tranquilizador en el que nos dice que “Las Fuerzas Armadas españolas se mantienen muy por delante deMarruecos, que avanza en su rearme militar”, justifica esta opinión en el informe anual que hace la página web Global Fire Power en la que el Índice anual (PwrIndx) de España es de 0,3247 (hay que tener en cuenta que un índice de 0 es la puntuación perfecta) lo que coloca nuestras fuerzas armadas en el puesto 18 de 145 naciones, por el contrario Marruecos tiene un índice de 1,0368, lo que le coloca en el puesto 56. Ante esta información caben dos preguntas ¿cómo se ha atrevido Marruecos? O por el contrario ¿para qué están nuestras Fuerzas Armadas? Por supuesto si uno disfraza una invasión de problema migratorio, las Fuerzas Armadas no están. Pero se han colado 50.000 personas en Ceuta sin disparar un tiro y sin un fusil, o no se han leído el informe de Global Fire Power o no saben que el índice de España es de 0,3247 y el suyo de 1,0368. Con todo eso han cogido al Gobierno y a todos los demás por sorpresa.

El País en el principal titular (sólo para suscriptores) nos dice que “Así sorprendió la crisis de Ceuta al Gobierno:”Si hubiésemos tenidoinformación, no entran 50.000””. En un apartado de “la crisis minuto a minuto” nos informa que “Sánchez envía una carta a Bruselas para quejarse de la actitudde algunos países”, algo que choca con el encabezamiento de la noticia principal que reza así: “El Ejecutivo pide a sus miembros que eviten ataques a Marruecos mientras dirigentes de Sumar acusan a Rabat de urdir una “operación de desestabilización”” . Pide en esta carta también una reunión de los ministros de exteriores de la Unión, posiblemente para que puedan reírse cara a cara de Albares. No ha habido una reunión del Ministro de Asuntos exteriores con ningún organismo marroquí, ni con la embajadora ni con nadie del ministrio homónimo marroquí, pero si ha convocado al embajador italiano ¿Para qué queremos un Ministerio de Asuntos Exteriores? No sé qué pensar de quejarse de los socios y evitar el enfrentamiento con el que tenía que colaborar pero que ha urdido todo. Las decenas de miles de personas que invadieron Ceuta tenían que estar mantenidas al otro lado de la frontera y ¿nadie se enteró de ello? O las mafias tienen mucho poder en Marruecos y Mohamed deja que le gobiernen o éste ha tenido algo que ver en esta invasión. La excusa de la falta de información pone en evidencia a nuestros servicios, que no son malos. Me quedaría con que la información disponible ha sido ignorada, en todo caso ¿Para qué queremos unos servicios de información?

ABC se hace eco y su primer titular es que “Sánchez carga contrala actitud «egoista» de varios socios europeos y agradece a Marruecos sucooperación en Ceuta”, es mejor quejarse de los testigos que afean nuestra conducta que de los culpables que se aprovechan de ella. También repite la noticia sobre la información: “Los servicios de información alertaron de lo quepodía ocurrir en Ceuta: «No se supo dimensionar la crisis»”. Cambiemos ahora las preguntas ¿Consiste nuestra política exterior en quedar en ridículo? ¿Sabemos qué hacer con la información? Ello redunda en las dos anteriores ¿Para qué queremos un Ministerio de Asuntos Exteriores? y ¿Para qué queremos servicios de información? La respuesta puede ir en clave interna, asuntos exteriores para dar nacionalidades y los servicios de información para controlar a la oposición y los ciudadanos. Porque en la defensa del Estado están fallando.

El Mundo se hace eco también de la carta de Pedro Sánchez a la UE y nos dice que “A Marruecos se le fue de las manos: los primeros análisis de laavalancha sobre Ceuta apuntan a Rabat”, lo cual ahonda sobre la paradoja que supone enfadarse con Europa y hacer la pelota a Marruecos ¿Sabemos escoger nuestros amigos y aliados?

La Razón también inicia su cabecera con la carta de Sánchez para enfocar a “Albares, en la diana: el viaje de Sánchez a Argelia y la ley paralos saharauis colman la paciencia de Rabat”, lo que viene a dejar la duda de si sabemos hacer política exterior, las cosas afuera no funcionan, ni tienen porqué hacerlo, como en España. ¿Es Albares el ministro que necesitamos?

De esta crisis ocurrirá lo mismo que en las anteriores, quedarán muchas preguntas que el ejecutivo no responderá. Quedará patente que hay más preocupación por estar en el Gobierno que por gobernar. Nos quedaremos con la incógnita de si nuestros gobernantes saben para qué están las Fuerzas Armadas, para qué es necesario un ministerio de Asuntos exteriores, si tenemos una política exterior clara , pará que necesita los servicios de información y qué hace con la información que reciben y si, para todo ello, Albares es la persona ideal para responder a esta clase de preguntas.

También he leído esta mañana, no recuerdo dónde, que la lucha contra los incendios en el interior de España ha impedido dedicar la atención necesaria a Ceuta… ahí tienen la relación: luchando contra el cambio climático no se han dado cuenta de la invasión. Resultado la emergencia climática distrae mucho e impide al Ejecutivo prestar atención a todos los problemas. Siendo así ¿Para qué queremos este Gobierno?

PD. Contemplo hoy en El Demócrata la siguiente noticia publicada el 1 de agosto: "El Gobierno admite que no vio venir la crisis de Ceuta: “No teníamos información” en uno de sus párrafos podemos leer que:

Los incendios absorbieron la atención de Moncloa

Durante los días previos, la prioridad de La Moncloa y de varios ministerios, incluido Interior, estaba centrada en la emergencia por los incendios forestales, que obligaron a evacuar o confinar a casi 100.000 personas. En ese contexto, la frontera con Marruecos no aparecía como el principal foco de preocupación, pese a que ya existían algunas señales de alerta.

El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, venía reclamando medidas ante el aumento de llegadas a nado, y los informes de la Guardia Civil apuntaban a un repunte de intentos de entrada irregular. Sin embargo, dentro del Ejecutivo se interpretaba todavía como una evolución preocupante pero limitada, no como el preludio de una crisis de alcance histórico.

 

31 julio 2026

LA EXCURSIÓN

La excursión.


Me imagino que ya saben que estamos de enhorabuena, en menos de un mes nuestro Gobierno estima que 49.000 inmigrantes han cruzado la frontera deCeuta (noticia en La Razón, actualización de hoy viernes a las 10:03). Una ciudad de unos 80.000 habitantes ha pasado a tener casi 130.000 ciudadanos. Atendiendo a los argumentos del Gobierno pueden sentirse seguros: las pensiones de los ceutíes están aseguradas y Ceuta puede disfrutar de mano de obra de calidad, nuevos médicos e ingenieros que van a hacer de la ciudad un emporio… y hay quién está dispuesto a creérselo.

Hay quien nos dice que la entrada repentina de 49,000 personas no es una avalancha, mejor llamarlos inmigrantes que invasores, es más políticamente correcto pero equivocado. Claro que llegado el momento ya harán para que la cosa (que no es invasión) quede como una excursión a la que se le fue la mano. Como siempre, se trata de que no pase nada, hay que buscar argumentos convincentes y ya veremos cómo se le responsabiliza al cambio climático. Un pacto con Marruecos para combatir la emergencia climática será indudablemente beneficioso para ambos, Marruecos cobrará por no hacer nada y nosotros seguiremos como si nada pasara y la otra parte cumpliese.

La última vez que nos pusimos serios con Marruecos fue durante la crisis del islote de Perejil, hubo que recurrir a las Fuerzas Armadas y la diplomacia estadounidense estaba de nuestro lado, la europea ya nos dijo que era nuestro problema. Hoy ponerse serio ante esta operación híbrida (no me voy a creer que un asalto de cincuenta mil personas es espontáneo)  no sería lo mismo: seguimos sin disfrutar del apoyo de Europa y ya no tenemos el de los Estados Unidos. Mohamed, en la esfera internacional cae mejor que Sánchez. Y Mohamed es Marruecos y Sánchez, aunque no sea España, la representa.

No parece que nuestro Gobierno tenga otro plan que no contemple aflojar más pasta, posiblemente de nuestras pensiones, y atender puntualmente a las peticiones de Marruecos. Los antecedentes de esta excursión ya se dieron en 2021, puede que nos cogiese de sorpresa. Pero el que nos sorprenda esta segunda ya es incompetencia, falta de previsión y ganas de no querer afrontar un problema. Algo peor todavía: España no tiene en este caso ningún poder de disuasión.

Hoy Sánchez viaja a Ceuta, habrá división de opiniones los inmigrantes excursionistas le aplaudirán mientras que los ceutíes le cantarán la canción del verano. ¿Adivinamos qué va salir en las televisiones?  

07 julio 2026

CITA EN ANKARA

CITA EN ANKARA


La OTAN ha comenzado hoy su cumbre anual en la capital de Turquía, Ankara. Es una reunión que se va a desarrollar en un momento muy interesante, también complicado. Creo que Trump, después de su aventura iraní, no se puede permitir el lujo de llegar en plan desafiante y exigiendo. Tampoco puede acusar de malos aliados a los miembros de la OTAN. Se metió en una guerra sin avisar y sin contar con ellos. Es un tanto ingenuo solicitar un apoyo repentino no el que no se contaba.

Es posible que los países europeos no se achanten tanto como en ocasiones anteriores, han aceptado barreras arancelarias e invertir unos cuantos cientos de miles de millones de euros en los Estados Unidos a cambio de nada. Desgraciadamente Europa no tiene una voz única y lo más probable es que los líderes europeos tengan que soportar los golpes en la mesa de Trump.

Los expertos apuntan a que Trump va a exigir más gastos en defensa, que posiblemente sea la intención de que los europeos compren más material americano en vez de invertir en el suyo. No dirán los europeos que la suma de sus presupuestos de defensa es superior al de China, el supuesto rival de los USA, y el doble del de Rusia, identificada como amenaza para una Europa que se ha quedado sola ayudando a Ucrania.

Hay dos posturas diferentes. Los Estados Unidos quieren formar un frente anti-chino que atraiga a Rusia a costa de Ucrania. Europa pretende una garantía capaz de disuadir a Rusia en la que el apoyo de los Estados Unidos es fundamental. Es paradójico, tras la Segunda Guerra Mundial los Estados Unidos eliminaron cualquier influencia europea del Pacífico y ahora quieren que los europeos estén dispuestos a intervenir en sus antípodas.

España llega con la fama de un aliado díscolo y poco cumplidor, según Trump. Si puede trasladar el foco de atención al fiasco iraní, señalando que los Estados Unidos no se han portado como un buen aliado, mejor insinuarlo y no acusarlo, y recordando las pretensiones sobre Groenlandia; permitiría un compromiso diferente al que plantea el presidente Trump que contemple un fortalecimiento de las relaciones basadas en otros compromisos añadidos al aumento de las inversiones en defensa. No disfruta España de muy buena fama en este sentido dado que ha firmado un acuerdo y anunciado a continuación que no lo iba a cumplir . Es una losa que nos hemos echado encima, no me extrañaría que en el futuro muy pocos miembros de la alianza alcancen ese 5% de su PIB. Pero, a diferencia de España, guardaron silencio.

04 julio 2026

CUMPLEAÑOS FELIZ USA

Cumpleaños feliz USA.


Hoy se cumplen 250 años de la declaración de la independencia de los Estados Unidos, su reconocimiento vino unos años más tarde, en 1781, con la victoria sobre Inglaterra en la batalla de Yorktown. Fue una guerra más bien indecisa por parte de los americanos que hasta la intervención española y francesa iban en tablas. Si lo analizamos con la distancia de dos siglos y medio hay que descubrirse, es la primera democracia. Esto nos dice que no es un régimen, el democrático, muy antiguo. Dista mucho de ser perfecto y ha sufrido sus altibajos. Máximo cuando hay veces que parece que lo que se elige es a un dictador para cuatro años. No les acusemos, en otros países pasa lo mismo.

Hay que concederles también el mérito de tener desde su independencia la misma Constitución. Se le han añadido algunas enmiendas, pero se siguen rigiendo con su referencia dos siglos y medio. En el mismo periodo nosotros hemos necesitado ocho y todavía hay quien dice que necesitamos una nueva. Dándose esta circunstancia tenemos que conceder a los Estados Unidos el privilegio de saber hace tanto tiempo lo que querían ser y de saber hoy lo que quieren ser. El caso es que a ellos les ha ido muy bien con una y a nosotros no tan bien con ocho.

Se ha permitido el presidente con el pelo de zanahoria recordarnos que nos derrotaron en 1898, todo porque a nuestro presidente le ha dado por ser díscolo. Estos recordatorios no son buenos. No dejamos tampoco de recordar que nosotros ayudamos a su independencia, algo que deberíamos poner en su verdadero plano. España vio la oportunidad de derrotar a Inglaterra y recuperar los territorios que había perdido en su anterior guerra contra el inglés: La Florida. España reconquistando Florida se encontró como aliado de los Estados Unidos, pero las tropas españolas y americanas nunca coincidieron en una batalla. Ni siquiera, que se sepa, hubo una coordinación entre campañas aunque si una ayuda económica tan importante que el nombre de la moneda americana y su símbolo derivan del doblón español.

Tampoco debemos olvidar el verdadero motor de los Estados Unidos, durante el siglo XIX y buena parte del XX fue tierra de acogida en la que millones de emigrantes acabaron siendo americanos sin un gran esfuerzo de la administración. En los Estados Unidos, irlandeses,  alemanes, nórdicos, eslavos e italianos encontraron una tierra donde echar raíces, puritanos, ateos, calvinistas, amish y toda peculiariedad religiosa encontraron un lugar donde ejercer libremente su culto.  Ya hubo más problemas en la adaptación de nativos, negros y chinos que terminaron conviviendo en una especie de reservas que hoy parecen superadas. Pero también hoy ese motor ha perdido fuerza, hay más problemas para emigrar. Parece que los Estados Unidos ya no son la tierra prometida ni la de las oportunidades. Esa canción que clamaba “this land was made for you and me” (esta tierra fue creada para ti y para mí) parece que ha tornado en esta tierra fue hecha ´solo para mí.

En fin que parece que Estados Unidos a los doscientos cincuenta años no parece un ejemplo a seguir, ¿Qué país lo es hoy en día?

16 junio 2026

LAS GUERRAS DEL SIGLO XXI

 Las guerras del siglo XXI.

 


He conseguido este libro digital. Ana Esther Ceceña coordina este estudio de ocho capítulos y cuatro partes, además de la introducción. La primera parte es la presentación del libro y el primer capítulo, titulado “Las guerras del siglo XXI”. Escribe esta primera parte la coordinadora de la obra y en él intenta hacer un boceto de cómo son las guerras actuales. Como carácterística principal hay que señalar que la autora establece que las guerras actuales se libran en varios frentes. Hay numerosas referencias al libro “Guerra irrestricta” de los militares chinos Liang y XIangsui.

La primera parte, llamada “El capital de la guerra”, consta de un capítulo escrito por Raul Ornela y se titula “La corporación militar y su papel en la disputa del liderazgo ecónómico mundial”. Este capítulo se refiere a la industria militar y las empresas y su influencia en las naciones y la política.

La segunda parte, denominada “Guerras estratégicas”, describe tres guerras en tres capítulos:

“El conflicto palestino israelí: vigilancia y control en un entorno de guerra urbana”, escrito por Ana Katia Rodríguez Pérez.
“La guerra a distancia: el caso de Libia”, escrito por Adriana Franco Silva.
“La guerra en Siria: disputa hegemónica y luchas por la territorialidad”, escrito por Christian Jean Faci.

La tercera parte, que llava por nombre “Guerras en el vecindario”, se dedica a guerras no convencionales en dos capítulos:

“Crear dos, tres... muchas Colombias”, escrito por Davis Barrios Rodríguez y cuenta la lucha entre el gobierno colombiano y los grupos guerrilleros y paramilitares; contempla la intervención de los Estados Unidos.
“El rompecabezas de la guerra contra Venezuela”, escrito por Yetiani Romero Rebollo. Describe el enfrentamiento del gobierno venezolano contra sus enemigos, dirigidos según la autora por los Estados Unidos. Aporta este capitulo la descripción de las fases de las guerras actuales que vivimos en todo el mundo.

La cuarta parte, “Las guerras invisibles”, de un único capítulo titulado “Guerras no militares: sanciones, embargos y guerra financiera”, escrito por Alberto Hidalgo Luna, establece y describe otras formas de lucha.

El título puede engañar, dado que las guerras que contempla son anteriores a la Pandemia del COVID19, por eso se echan a faltar las guerras actuales de Ucrania y Oriente Medio (Irán, Gaza y Líbano).

El libro es un estudio muy completo, con varias referencias a pie de página. En mi opinión es tendencioso. Analiza la implicación e intervención en los conflictos de los Estados Unidos en particular y de Occidente en general. Quiero con ello decir que aborda el estudio de los conflictos habiendo tomado ya partido por un bando, lo que resta bastante rigor al análisis. Por ejemplo, en el capítulo dedicado a la guerra entre palestinos e israelíes, el combate se presenta entre un Israel muy activo frente a unos palestinos pasivos que no hacen nada y no reaccionan. Teniendo en cuenta el gran número de publicaciones estadounidenses y las muy pocas publicaciones de sus enemigos resulta fácil identificar la doctrina que siguen los primeros llegando a obviar la de los segundos. En general, se describen las acciones de un bando (“el americano”) y se olvidan las reacciones de los contrarios (los buenos, pero muy pasivos, según el libro). Falla, de nuevo en mi opinión, al presentar las guerras como un enfrentamiento entre buenos y malos. La mejor forma de estudiarla es sin pasión y buscando identificar aciertos y errores; estableciendo su desarrollo y las causas de las mismas. Esta división en buenos y malos nos hace olvidar que los hay en ambos bandos y sólo sirve para justificar barbaridades.

Aunque estén fuera de contexto, dejo las referencias menos tendenciosas que he encontrado interesantes y definen cómo son las guerras actuales. Algo que merece unos artículos aparte.

 

Como rasgo notable de estos tiempos, las guerras no solo transcurren en todas las dimensiones de organización de la vida y, por tanto, utilizan armas no bélicas en combinación con las que comúnmente se identifican como armas de guerra, sino que también adoptan modalidades muy distintas para adecuarse a los terrenos geográficos, históricos y sociales del objetivo a alcanzar. Difiere el fin perseguido: doblegar, aniquilar, generar situaciones de confusión y caos, instalar el pánico, o lo que en cada caso resulte más redituable en términos de los propósitos de la guerra. Se ponen en marcha técnicas que van siendo desarrolladas creativamente como respuesta a la envergadura de los desafíos y a las innovaciones de lucha, resistencia, evasión o contraataque del enemigo a vencer.

El mayor desafío en términos estratégicos consistió en asumir que la guerra no era un asunto de superioridad militar solamente, sino que tenía que ser jugada simultáneamente en todos los ámbitos relacionados con el ejercicio del poder.

Desde mi perspectiva, el concepto dominación de espectro completo refiere de manera muy precisa la amplitud y pertinencia del ejercicio del poder, sus estructuraciones y herramientas, pero no restringido al ámbito militar, como fue planteado por el Comando Conjunto. Yo observo que el tendido del poder, respondiendo a la complejidad social contemporánea y al desarrollo de tecnologías intrusivas, disciplinadoras y con capacidad de manipulación y espionaje, efectiva mente ha ido abarcando el espectro completo de los aspectos público y privado de la vida en sociedad. Nunca total, pero con un alcance que lo lleva a definir desde la alimentación y el entretenimiento hasta las actividades o procesos directamente relacionados con la guerra. La disuasión, que marca ese terreno en el que se gana la guerra, por intimidación o por fascinación, en campos de batalla no militares, es uno de los espacios clave en el arte operacional de este cambio de siglo.

...“guerras sin restricciones”, aunque su perspectiva se mantiene en lo esencial en la circunscripción militar, pero enfatizando el papel de la tecnología informática como arma de guerra privilegiada. Para los veteranos chinos, “la primera regla de la guerra sin restricciones es que no hay reglas, que no hay nada prohibido” (Liang y Xiangsui, 1999, prefacio).

La guerra que trasciende todas las fronteras y límites, en corto: la guerra irrestricta […] el significado de este tipo de guerra es que todos los medios estarán prestos, que la información será omnipresente y el campo de batalla será cualquier lugar. Significa que todas las armas y la tecnología pueden sobreimponerse a voluntad, significa que todas las fronteras entre los dos mundos de la guerra y la no-guerra, de lo military y lo no-militar serán totalmente destruidas, y también significa que muchos de los actuales principios de combate serán modificados, e incluso que las reglas de la guerra necesitarán ser reescritas. (Liang y Xiangsui, 1999, prefacio). 

Si bien las guerras actuales suponen el uso de grandes portaviones, tanques, aviones, misiles y un acervo de grandes dimensiones y volumen, como en el siglo XX, el uso de la información y su transformación en arma de guerra ocupa hoy un lugar privilegiado. 

... la guerra soterrada, reptante y difusa ocurre todos los días, en todos los territorios, para disciplinar, para subsumir y controlar y para disuadir cualquier tipo de fuerza corrosiva o desordenadora.

... la llamada Revolución de los asuntos militares, conjunto de modificaciones en la doctrina y en los modos de hacer la guerra que estableció:

1. El tránsito de las guerras convencionales de carácter interestatal hacia las guerras asimétricas o difusas, en las que el enemigo no es fácilmente identificable, se mezcla con la población civil y puede estar en cualquier parte.

2. La necesidad de crear y/o consolidar las ramas de las fuerzas armadas dedicadas a la llamada inteligencia y las operaciones especiales, denominaciones eufemísticas para las tareas de espionaje, tortura, secuestros, asesinatos y demás operaciones de guerra encubierta.

3. La reducción de personal de los principales cuerpos de las fuerzas armadas, en particular el ejército, favoreciendo los recursos aéreos y los armamentos de la guerra “quirúrgica” (Sloan, 2002).

La figura de conjunto que adquirieron las fuerzas armadas estadounidenses es la conjunción de dos artes de la guerra (warfare): la guerra preventiva y la guerra a distancia. El eje de esta nueva forma de concebir y practicar la guerra son las tecnologías de la información, que permiten recopilar, analizar y transmitir en tiempo útil las informaciones y los conocimientos necesarios para la toma de decisiones, así como la articulación de complejas infraestructuras de alcance global que permiten la ejecución a control remoto de operaciones militares.

De este modo, parte de la guerra asimétrica entre las fuerzas israelíes y la resistencia palestina se manifiesta en el control absoluto del espacio aéreo por parte de Israel y el dominio palestino de la guerra subterránea (Weizman, 2007, p. 253).

A raíz de que los dispositivos electrónicos de control y vigilancia en red se distribuyen por toda la sociedad, la vida urbana cotidiana comienza a estar mediada por un sentido de control constante. Por lo tanto, la búsqueda de control social funciona cada vez más a través de complejos sistemas tecnológicos que se extienden por zonas tanto temporales como espaciales (Graham, 2011a, p. 63).

La estrategia, defendida por el vicepresidente Joe Biden y John Mearsheimer, un politólogo de la Universidad de Chicago, implica el uso del poder aéreo, aviones no tripulados, fuerzas especiales, la CIA y, fundamentalmente, trabajar con las fuerzas nativas en lugar de comprometer fuerzas terrestres convencionales de Estados Unidos y sus aliados (Etzioni, 2012, p. 46).

Della Ratta ha desarrollado de manera muy amplia el proceso de militarización del espectro radioeléctrico desde Siria a través de la producción, la publicación y la difusión de representaciones e imágenes de la guerra, lo cual constituye una disputa en la que participan diferentes grupos (i.e. el EI, activistas de la sociedad civil, medios y gobiernos extranjeros, e incluso las élites del Estado sirio) y resulta en su articulación dialéctica con la violencia vivida en el territorio (Della Ratta, 2018).

Jennequin, por ejemplo, retoma la noción de Coercive Engineered Migration (CEM) para analizar la manera como el gobierno turco ha instrumentalizado militarmente (weaponized) el flujo de refugiados sirios que busca avanzar hacia Europa, con el objetivo de obtener beneficios por medio de la negociación con la Unión Europea (UE) (Jennequin, 2020, p. 2). Esta instrumentalización de la crisis de refugiados es interpretada por el autor como una táctica de guerra que utiliza Turquía como un Estado débil frente a la UE, y obedece a la apropiación de los discursos de la derecha europea que presenta al flujo de refugiados como un azote existencial para Europa (O’Hanlon, 2019).

 


Cada capa, etapa o nivel de la guerra tiene sus propias modalidades, temporalidad y agentes. La primera etapa, la de construcción de narrativa, es también la más importante, pues permea a las demás y se desenvuelve de manera permanente. Con lo que podemos identificar como una guerra mediática, empieza la construcción de la guerra propiamente dicha. Sin una narrativa o discurso que justifique la intervención no hay posibilidades de instalar una guerra, por lo que la narrativa está en constante proceso de construcción. Sus modalidades son el uso de noticias falsas, la manipulación de la información y el uso de un lenguaje especifico para referirse al Estado venezolano y su gobierno.

Tradicionalmente, las potencias occidentales mantuvieron el modelo de Clausewitz de que la guerra es violencia y de que sin acciones violentas, una nación no está realmente en guerra. Este paradigma simple encadena a los militares a una búsqueda miope de la guerra que quieren pelear en lugar de la que podrían presentar sus competidores. General Terrence J. O’Shaughnessy y Matthew D. Strohmeyer (2018)

La razón de ser de la guerra, señala el general Terrence O’Shaughnessy (2018), líder del Comando Norte de Estados Unidos, consiste en “producir un estado final, militar y político deseado”, es decir, la concreción de objetivos estratégicos de carácter geopolítico en espacios concretos, sea mediante modos militares o formas no explícitamente militares, donde se rocen “los bordes tradicionales de la paz y la guerra” (O’Shaughnessy, Strohmeyer, 2018).

Ambos estrategas plantean la necesidad de claridad del objetivo, es decir el efecto político deseado a partir del cual la estrategia debe adecuarse para superar a cualquier tipo de adversario en cualquier escenario operativo mediante capacidades cinéticas y no cinéticas “que se puedan aplicar para influir directamente en la selección de opciones del adversario” (O’Shaughnessy y Strohmeyer, 2018), potenciando sus acciones ahí donde mayores ventajas se puedan tener en la coerción del enemigo.

 

15 junio 2026

¿PAZ EN ORIENTE?

 ¿Paz en Oriente?


 Por fin hay un acuerdo de paz, todavía no firmado, en Oriente Medio. Probablemente en los tres frentes: Irán (Estrecho de Ormuz); Líbano y Gaza. Aunque mucho me creo que en estos dos últimos la paz seguirá siendo un alto el fuego. Este acuerdo de paz, que lleva siendo inminente desde hace un par de meses, se firmará en Ginebra el próximo viernes. No las tengo todas conmigo. De momento, lo único que sé es que se abre el Estrecho de Ormuz y que quedan pendientes “conversaciones técnicas”. Me parece un eufemismo que significa quedarnos como estábamos cuando empezamos.

 Pronto se han planteado los expertos en continuar con su disquisiciones sobre quién ha ganado y quién ha perdido. Una negociación obliga a ambas partes a ceder. Pendiente de ver el acuerdo en su totalidad y de que se firme, pueden ocurrir muchas cosas para que no se haga oficial; si volvemos a la misma situación que al principio de las hostilidades, ninguno de los dos bandos habrá conseguido su objetivo, lo que implicaría que nos quedamos sin vencedor ni vencido. No se deje convencer por los analistas que le intenten convencer de que Estados Unidos, no siendo vencedor, es perdedor ni de que Irán, no siendo perdedor, es vencedor. Con las condiciones que se habían autoimpuesto los Estados Unidos, no poner fuerzas terrestres en Irán, era imposible ganar la guerra. El transcurso del tiempo nos dirá quién ha salido más beneficiado.

 Pero mucho me temo que este acuerdo es muy frágil si tenemos en cuenta a los “proxys”, Israel por un lado e Hizbulá y Hamás por el otro. Cualquier acción por una u otra parte puede dar al traste con la firma del acuerdo. También las conversaciones pendientes tienen muchas posibilidades de acabar siendo el cuento de nunca acabar. Israel, aparentemente, ha sido el más beneficiado; con su actuación contra Hizbulá, se ha autorizado a sí mismo a ocupar una zona en el sur del Líbano, y asegurando sus fronteras las ha trasladado al norte. También el tiempo dirá lo que le cuesta esta ocupación. Deberían tomar nota los palestinos y considerar otra manera de luchar por sus derechos; siempre que recurren a la violencia, pierden algo de territorio y muchas vidas.

 No neguemos que hay alguien que puede salir ganando. El petróleo fluye de nuevo y ha bajado su precio. Algo bueno para europeos y chinos. En España habrá quien se intente apuntar un tanto asegurando lo mucho que ha influido su “no a la guerra”.

 Alguien me dijo que la situación de casado podía llamarse también “entre divorcios” y la de divorciado “entre matrimonios”. De nuevo, tendremos que decidir si por paz debemos entender “entre guerras”. Si volvemos a lo mismo de antes el acuerdo puede eliminar de la situación la intervención directa de Estados Unidos e Irán, pero no remediará el enfrentamiento entre israelíes y palestinos. 

24 abril 2026

SUSPENDIDOS O EXPULSADOS

 Suspendidos o expulsados.

 


Parece que la noticia de hoy es que por el Pentágono circulan correos electrónicos en que se plantean suspender a España de la OTAN. Así nos lo cuentan los diarios: El Debate nos dice que “Estados Unidos se plantea suspender a España de la OTAN por no colaborar en la guerra en Irán”. La Razón anuncia que “El Pentágono plantea suspender a España de la OTAN por no apoyar a EE UU en la guerra contra Irán”. El Mundo informa que “El Pentágono plantea en un correo interno suspender a España de la OTAN y Sánchez trata de restarle importancia: 'Somos buenos aliados, absoluta tranquilidad'”. El País pregona que “Un correo del Pentágono plantea suspender a España de la OTAN por los desacuerdos sobre Irán". Rompe esta aparente unanimidad informativa el diario ABC cuando su titular es “El Pentágono plantea en un correo interno la expulsión de España de la OTAN”.

 Entiendo que hay dos opciones: la Organización nos puede expulsar o podemos irnos de ella, pero la acción de los Estados Unidos queda limitada a una propuesta; que los aliados le hagan o no caso depende de cada uno de ellos. Habría que valorar el valor que tienen esos correos electrónicos, si son realmente propuestas o un trasiego de opiniones y ofertas entre amiguetes. No sabemos quién firma esos correos; no tienen el mismo valor la propuesta del general Mac X que la del cabo O´X. Sánchez responde con una chulería “No hacemos caso a correos electrónicos”, posiblemente le haya faltado añadir “Nosotros funcionamos con TikTok”.

 Creo que Trump está llevando al extremo su dirección de la guerra, ponerse a sustituir a sus generales en plena contienda parece más propio de dictadores bananeros que de presidentes democráticos. También en Irán pueden plantearse dudas sobre quién es el que manda de verdad, si los ayatolás o la Guardia Revolucionaria, que es la que no negocia, pero tiene la última palabra.

 Volviendo a los correos ya saben que “cuando el río suena...” Quiero con esto decir que en realidad el Pentágono no se está planteando suspensiones o expulsiones, sino relaciones, y no sólo restringidas a España sino a cada uno de los aliados de la OTAN. En este sentido creo que habría que entender por “suspensión”, en lo que se refiere a España, el hecho de vetar y excluir: no aceptar ningún cargo español en la estructura de la OTAN, no invitar a las Fuerzas Armadas a participar en ningún ejercicio, ni contar con ellas en una operación. Esto entraría dentro de la legalidad y la normativa de la OTAN. Una acción añadida podría ser no participar en la financiación de los organismos de la OTAN ubicados en España. Y con respecto a la expulsión podríamos entender poner a España en un lugar parecido al que se puso Pedro Sánchez en la foto de La Haya, un poco aparte del conjunto.

 Del enfrentamiento de egos Trump-Sánchez vence la sinrazón. Trump no puede exigir a los aliados que participen en su campaña contra Irán, pero tampoco es de aliados ir poniéndose zancadillas, que una cosa es no participar y otra diferente no dejar actuar. Ambos gobernantes tienen unos modos muy parecidos con diferentes objetivos. Si quieren pensar sobre diferencias comparen entre el “America first” de de Trump a la reacción habida contra la “prioridad nacional”.

23 marzo 2026

UN PASITO P'ALANTE, UN PASITO P'ATRÁS

 Un pasito p’alante, un pasito p’atrás

 


No soy un experto un experto en política. Tampoco en relaciones internacionales. Por eso soy fácil de sorprender. Ayer amanecíamos con el anuncio de la amenaza deTrump de atacar la red energética de Iran si bloqueaba el estrecho de Ormuz. Y la sorpresa que me llevo es que hoy Trump anuncia que “ordena paralizar cinco días los ataques contra la infraestructura energética de Irán” (El Debate); que “Trump habla con Teherán y pospone los ataques contra las centrales energéticas iraníes durante cinco días” (La razón): que “DonaldTrump reconoce un diálogo “positivo” con Iran y alarga su ultimátum cinco días más” (El mundo); o que “Trump pospone durante cinco días ños ataques a las instalaciones energéticas de Irán tras “conversaciones productivas” con Thererán” (Última hora de El País). El mismo medio en la misma página anuncia desmentido de Irán sobre  estas conversaciones. 

 Cada uno sabrá dónde agarrarse. Particularmente me parece que la cosa se está liando cada vez más. Ninguno puede paracer vencido y parece que ninguno puede ganar. El régimen de los ayatolás no sólo aguanta, además amenaza y Trump parece dar un paso atrás tras anunciar unas conversaciones el que otro desmiente. Es posible que ambos tengan razón es posible que el presidente de los Estados Unidos haya hablado con alguien del descabezado régimen de los Ayatolás y que otro de ese mismo régimen no sepa nada de ningunas conversaciones.  Todo depende del grado de autoridad que tenga cada uno en un Irán que con conversaciones o sin ellas sigue cerrando el estrecho y plantando minas..

 Si Irán se mantiene inamovible, Trump ha dado un pasito para atrás al anunciar un cese de los ataques. Todo ello tiene muchas interpretaciones la primera de todas es la de quién necesita esos cinco días y para qué.. Pero Trump parece demostrar que es tan peligroso como un transtornado con un arma. Da la impresión de hacer la política a impulsos, pero militarmente no se puede obrar por repentes.

 También, en lo que se refiere a lo militar,, parece que Irán ha escogido el campo de la batalla decisiva: el bloqueo de Ormuz y con sus misiles ejercer la suficiente influencia para condicionar las operaciones e intentar que Estados Unidos vaya quedando sin el apoyo de las bases terrestres.

 Con la cúpula de los ayatolas descabezada Trump tendrá problemas para encontrar a un interlocutor adecuado, puede así perderse en conversaciones productivas. Hay que recordar que dos días antes de iniciarse esta guerra las conversaciones también estaban dando un resultado muy positivo..

11 marzo 2026

EL DUELO DE IRÁN.

 El duelo de Irán.

 


 Irán, la antigua Persia, es un país que se nos puede resultar extraño. Tampoco nos hemos preocupado mucho de de analizar su estructura social y se nos antoja casi medieval. Dentro de este saco colocamos a otros países del Oriente Medio, como puede Arabia Saudita o los Emiratos Árabes entre todos los que figuran. Turquía nos puede resultar una excepción. Todos ellos tienen en común el peso de la religión, que es como un cuarto pilar,  que influye en el ejecutivo, legislativo y judicial. En Irán la clase eclesíastica, los ayatolás, son los dirigentes. Los ayatolas, como muchos otros dirigentes cargados de fanatismo, pretenden exportar su modelo.. La excusa de su intervención es el chiísmo que practican y su antisionismo.

 Ahora Irán está sufriendo un duro castigo. Está sufriendo lo que desea para Israel. Su capacidad ofensiva se limita al lanzamiento de misiles y al estrecho de Ormuz Demuestra con ello que tiene la capacidad de .atacar algunas bases desde las que le pueden atacar y cortar una ruta importante del petroleo. La economía, siempre temerosa, parece confirmar lo acertado de esta estrategia, pese al castigo que sufre no parece estar perdiendo la guerra.. Esto no tiene por qué significar que Israel y Estados Unidos la estén perdiendo.

 De esta guerra hay dos detalles que llaman la atención. El primero es que Estados Unidos ha renunciado al hecho de reunir banderas para su ofensiva. Ha sido más bien unilateral. No ha habido consultas, por lo menos que se hayan hecho públicas, con las naciones aliadas. Ha ido acumulando fuerzas delante de todo el mundo. Y ha habido unas conversaciones con representantes iraníes que parecían camuflar la utilización de este despliegue. El segundo detalle es que no está nada claro el objetivo que persiguen Estados Unidos e Israel. Quizás el segundo se haya sumado por su cuenta en una guerra paralela para debilitar más a los proxys de Israel cerca de sus fronteras. No se ha anunciado que las operaciones de los israelíes estén coordinadas con la de los americanos. No hacer pública esta coordinación también entraría dentro de las novedades a las que asistimos en este conflicto.

 Una consideración de estas operaciones es que se pretende que su efecto se logre en un tiempo breve. No ha sido así, entre otras razones, como ya se ha dicho no está muy claro lo que el principal agresor pretende, o pretendía ,conseguir. Es posible que Irán quede casi indefenso si persisten los ataques. Pero ha demostrado cierta capacidad para organizarse y no quedar descabezado, tampoco ha habido una revuelta de la población si era lo que se esperaba. Creo que escalar el conflicto con tropas terrestres sería un error. De nuevo el resultado de la guerra es una cuestión de tiempo, lo que puedan aguantar los iraníes bajo las bombas o los americanos lanzándolas.. Y lo que influya en las sociedades, la posibilidad de que los iraníes exijan a sus dirigentes la rendición o la posibilidad de que los americanos exijan a su presidente la retirada. Muchas variables.

 Lo normal es que la paciencia de Occidente sea breve, por lo que aunque Irán esté sufriendo las de caín, el presidente Trump está metiéndose en un laberinto. Pero ni uno ni otro se pueden permitir una derrota, ni un acuerdo que no sea ventajos.o.