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18 julio 2026

NOVENTA AÑOS

Noventa años.


Entre estar en la final del Mundial, la guerra más tonta del siglo en Oriente Medio, las cloacas del PSOE, las declaraciones y los procesos; los periódicos contemplan como de tapadillo los noventa años de la Guerra Civil que hoy se cumplen, la que Unamuno llamó acertadamente “guerra incivil”. Se contemplan dos secciones dedicadas a ella en La Razón y el País, algún artículo en El Debate, El Mundo y ABC, en los dos últimos en las páginas de opinión y sólo para suscriptores.

Es algo de lo que tenemos que avergonzarnos y entender que el pueblo español fue el único perdedor. Franco se mantuvo cuarenta años ensalzando una victoria de españoles sobre españoles y Pedro Sánchez intenta vencer en el presente una guerra que empezó hace noventa años en una especie de revancha de españoles sobre españoles. Consiguió el régimen del 78 enterrar rencores haciendo hincapié en una frase utilizada por el franquismo “perdonad, pero no olvidad”.

Y no se sugería el recuerdo, el “no olvidad”, como un almacén de rencores sino como algo que mantener en el pasado, como un depósito de vivencias que demostrase que todos sufrieron de una forma u otra las secuelas de una guerra a la que nos llevó una exaltación política. Ese “perdonad, pero no olvidad” tuvo la virtud de hacer que la lucha contra el terrorismo no se transformase en un combate en el País Vasco y que no hubiese represalias contra los simpatizantes de los terroristas. La ley de Memoria Democrática (un nombre más apropiado sería Ley Revancha) nos coloca en una situación de división en que muchos de los asesinos de hace noventa años son ahora víctimas y muchos de los terroristas de nuestra democracia son considerados, además de víctimas, héroes por haber matado a españoles indefensos. En este caso, para aprobar esa nefasta ley y unos presupuestos chantaje, se ha perdonado a los terroristas y olvidado lo que hicieron.

Noventa años más tarde, debido a nuestros nefastos políticos, la guerra incivil sigue entre nosotros, es algo más que un recuerdo, a los nietos y biznietos de abuelos y bisabuelos que no conocieron se les ofrece revancha. Se ofrece levantar media España para encontrar fosas y cadáveres que no son millones y resulta que hay fallecidos de ambos bandos.

Lo peor de este revisionismo es que nos hacen contemplar con normalidad lo que está pasando, lo pueden ver cada miércoles en los debates de los diputados del Congreso (si trabajan y no tienen vacaciones), lo pueden constatar en las noticias de los diarios, lo pueden comprobar en las declaraciones de nuestros políticos y lo demuestran los programas de televisión: somos una sociedad enfrentada y cada vez menos civil.   

11 diciembre 2024

GUERRACIVILISMO

 Guerracivilismo.

Fuente: Biblioteca Nacional de España -Biblioteca Digital Hispánica

No me dedicaré a decir, una vez más, que España no necesita tanto a sus líderes como a sus instituciones. Hoy, en España, son las instituciones las que ayuntan y los líderes los que separan. He empezado a ver el debate de la Sesión al Gobierno y no he podido terminar de verlo, el cruce de reproches ha podido conmigo. Y tanto reproche sólo conduce a una conclusión: la inutilidad de nuestros líderes para solucionar los problemas de la ciudadanía.

Con respecto a la prensa vemos que hay más de lo mismo. En ElDebate.com José Luis Orella informa sobre “La memoria que Sánchez está arrinconando: la izquierda asesinó al menos 6.832 clérigos durante la Guerra Civil.”. En Larazón.es Andrés Bartolomé nos avisa de que “Vuelve el <<Francomodín>> con los 50 años del 20N. Sánchez <<ha enloquecido>>”, Vicente Vallés en un artículo de opinión que titula “Un presidente de <<Estado>>” cae en la cuenta de que el Presidente del Gobierno no asistió a un funeral por las víctimas de la DANA, pero si pudo presidir, con la presencia de diez ministros, un acto por el «Día de recuerdo y homenaje a todas las víctimas del golpe militar, la Guerra y la Dictadura» y sentencia a continuación que podría haber asistido a los dos actos “porque el presidente habría dado imagen de cercanía y preocupación tanto con las víctimas de la Guerra Civil (tragedia de hace casi nueve décadas), como con las víctimas de la DANA (tragedia de hace poco más de un mes). “. No se trata, en mi opinión, de extrapolar ni comparar, de hacer una constante reflexión de quienes son los buenos y los malos, ni de quien es más víctima que es, en definitiva, plantear qué vida vale más y qué muerte vale menos.

La conclusión es siempre la misma: echando en cara quien mató a más y dando razones para justificar unos actos aborrecibles como compensación de otros actos aborrecibles, resulta en un cainismo que saca lo peor de nosotros como personas y pone en duda nuestra capacidad de convivir.

 Queriendo ganar una guerra que se perdió hace casi noventa años o queriendo justificar esa victoria se nos va la memoria real con la memoria histórica y democrática y es que la guerra la perdimos todos los españoles y unos pocos, de ambos bandos se beneficiaron. También nos olvidamos, y eso es memoria presente, que el recurso al revanchismo de la memoria democrática está orientado a que unos pocos, y de todas las facciones de n juestro espectro político, se beneficien a costa de resucitar ese cainismo y acabar con la convivencia haciendo una sociedad de buenos y malos.   

04 diciembre 2024

MEMORIA Y RIDÍCULO

 Memoria y ridículo.

Hay muchas cosas que suceden en el mundo, un simulacro de autogolpe de estado en Corea del Sur (deberíamos tomar nota antes de que lo haga Sánchez), sigue la guerra de Ucrania, los rebeldes yihadistas sirios amenazan a Bashar Al Asad, dentro se España se cuela un argumentario del gobierno y la corrupción que salpica al Gobierno gasta papel, ríos de tinta y ocupa memorias de las bases de datos...

Pero me ha llamado la atención una noticia discreta que publica larazón.es que tiene el título de “La versión «franquista» de Defensa sobre el Alcázar de Toledo”, lo escribe Andrés Bartolomé y en él se informa de que la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica no está muy conforme con la versión de la historia del Alcázar del Ministerio de Defensa cuando se dice en algunas informaciones que “Durante la Guerra Civil, el Alcázar soportó un constante asedio durante 70 días que tuvo como resultado una nueva destrucción”. Parece que, según esta asociación, el Alcázar no sufrió ningún asedio, sino que los golpistas se atricheraron en él. No es el único medio que publica esta noticia, también lo hace La Tribuna de Toledo en un artículo que traslada de la agencia EFE y que lleva por título  “Piden a Defensa retirar el término «asedio» del Alcázar”, El subtítulo del artículo es que “La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica reclama a Defensa contar lo que ocurrió en el edificio toledano con «un relato democrático»”.

O sea que según la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, la historia es que  los ocupantes del Alcázar asediaron Toledo, o bien que Toledo fue sitiado por los ocupantes del Alcázar. No está muy claro cómo se deben contar las cosas siguiendo un relato democrático, pero la mentira e incorrección que pueda haber en un relato puede respetar la memoria democrática, pero no a la democracia ni a la verdad.

Según la Real Academia de la Lengua Española, asedio es la acción y efecto de asediar, no hay más definiciones, aunque contempla sinónimos. Y, según la misma academia, asediar es cercar un lugar fortificado, para impedir que salgan quienes están en él o que reciban socorro de fuera. Una segunda definición es presionar insistentemente a alguien. Vemos, por tanto, que  un asedio se refiere a una acción y no a la moral, conducta o legitimidad del sitiador o sitiado. Es absurdo pretender cambiar el significado de una palabra y resulta ridículo contar una historia con un vocabulario exclusivo para los buenos y otro diferente, pero igual de exclusivo, para los malos.

Guste o no guste (a la asociación parece no gustarle) en la Guerra Civil hubo hechos de heroísmo. Un tío mio que participó en la guerra me lo dejó bien claro “eran españoles contra españoles, no podía haber cobardes”, también me contó que “después de las bombas que les caían seguían luchando, eso era valor”. Quiero con esto decir que, incluso en medio del combate, se sentía respeto y admiración por el oponente, un reconocimiento a su valor. Pero hoy nos empeñamos en no reconocer cualquier heroísmo que pueda venir de lo que no nos gusta. El asedio que soportaron los últimos de Filipinas se tacha como la acción de un ejército colonial, está mal visto que en Krasny-Bor una división de infantería rechazase el ataque de dos ejércitos, no puede haber mérito porque era la División Azul y los dos ejércitos eran soviéticos. Hoy por hoy la gesta reconocida es salir en tanga el día del orgullo.

Según la Asociación para la Memoria Histórica no puede haber héroes entre los que considera enemigos. Hay cosas que son llevar los ideales a la altura del ridículo.  



13 diciembre 2008

NANAS DE LA CEBOLLA (Miguel Hernández)




Aprovecho que trabajo, familia y estudios me dejan un rato libre y vengo a encontrarme este video, que creo que merece el calificativo de enternecedor. Un hombre escribe un poema en la cárcel pensando en su hijo, atormentado por el olor de la cebolla del papel con que le ha llegado la carta. De ahí el nombre "Nanas de la cebolla".

Creo que Miguel Hernández no necesitó la guerra civil para hacerse emblemático o famoso, estoy convencido de que habría sido uno de los más grandes poetas en español si su vida no se hubiese visto truncada de una forma tan temprana, una demostración más de que en una guerra sólo hay víctimas: el poeta, su familia huérfana y todos los lectores que pudieron haber disfrutado de su lectura y aprender a amar con sus poesías. Una deuda impagable.

Ya comenté que uno de los poemas más bonitos que había escrito era el de "Vientos del pueblo" y que la "Elegía a Ramón Sitgé" está considerada la segunda mejor elegía de la lengua castellana (la primera son las "Coplas a la muerte de su padre" de Jorge Manrique). Pero perdónenme, hoy me apetece seguir un poco deprimido y me gustan más las "Nanas de la cebolla".

Se aprecian más cuando uno se mete en situación, pero también deprimen más, dado que debemos ser conscientes de que, como ya dije, las escribe un padre que no va a ver a su hijo. Se desespera imginándose como habrá crecido y como afloran esos cinco dientes, de los que seguramente le habrá dado cuenta su mujer en la carta con olor a cebolla. Intenta adivinar su futuro y le da un consejo: que nunca eje de ser niño. Sólo dispone de un papel para dar los consejos para toda una vida, y sin embargo no es una despedida... es una canción de cuna. Cuando despierten se volveran a ver.

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22 octubre 2008

EL REGALO DE BALTASAR

Hoy la editorial de elpais.com publica un artículo titulado "El fiscal, contra Garzón", el cual pone en duda la decisión del fiscal de querer invalidar el procedimiento incoado por el juez Baltasar Garzón para procesar al franquismo. Claro que el procedimiento en sí consiste en hacer una acusación que se archivará cuando se presenten los certificados de defunción de algunos generales (entre ellos el general Franco). La acción de don Baltasar, aunque me parece pura anécdota, es discutible. Y no porque se pretenda encausar lo incondenable, ¿condenamos a muerte al franquismo?¿o mejor a cadena perpetua? En realidad creo que es discutible porque no parece propio de un juez querer revisar al franquismo y hacer repaso de las posibles y reales fechorías que se cometiesen durante los cuarenta años de dictadura, creo que lo propio es encausar las fechorías actuales que suceden en España, hay que recordar que los jueces han hecho un paro encubierto alegando que no tienen tiempo de atender a todas las causas abiertas. De forma que la actuación del juez Garzón me parece incoherente pero...
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El cuadro al que acudo representa los fusilamientos de Paracuellos del Jarama, entre los fusilados está mi abuelo (que en la guerra murieron muchos abuelos), se exponía en el Museo del Elército con un pie que rezaba "Españoles, perdonar pero no olvidar". Creo que es un buen consejo y creo que la Ley de Memoria Histórica tiene una interpretación útil, como en su momento fue útil abrir una relación en la que se invitaba a inscribir a las víctimas del bombardeo de Guernica, la lista quedó en menos de doscientas víctimas, lejos de los miles que aseguraban algunos (aunque más de una sola víctima sigue siendo un dato acusador). Creo, por tanto, que es positivo investigar en la memoria histórica y descubrir las víctimas reales, investigar sobre la verdad.
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Pero también creo que hay muchos que quieren aprovechar la Memoria Histórica para conseguir una victoria que no lograron, algo tan artificial como las múltiples victorias conseguidas en Vietnam por el cine americano. No entendemos que una guerra siempre ha dado más víctimas que vencedores y vencidos y que cualquier victoria, por simbólica y tardía que sea, siempre es el resultado de una confrontación. Por eso es bueno recordar, eso incluye causas y consecuencias, el borrón y cuenta nueva invita al olvido, pero no quita el resentimiento. Perdonar es lo que invita a las nuevas amistades y trabajar juntos, algo que indudablemente fomenta los acuerdos y la paz.
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Y aprovechando los recuerdos ¿porqué no encausar a la Inquisición, a José Bonaparte o a Napoleón? ¿Porqué no incoar un caso contra el gobierno que fusiló a Torrijos? Los fusilamientos han sido una triste imagen de la España de XIX no lo olvidemos, pero no alimentemos un deseo de venganza.
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Y creo que el regalo que nos hace Garzón pretendiendo enjuiciar al franquismo y, en mi opinión, buscando algo de relevancia, es reflexionar en lo que debe ser la recuperación de la memoria histórica y su valor, y sobre todo tener en cuenta lo que no debe ser.
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22 diciembre 2006

DE NECESIDAD Y DE IMPORTANCIA

En la opininión del enlace Don Enrique Gil Blanco nos explica de la conveniencia de la Ley de Memoria Histórica, la identifica como uno de los pilares de la política del señor Zapatero y como un elemento clave para que el PSOE gane o pierda las próximas elecciones. Es por ésta y no otra razón por la que el PP no apoya ésta ley. En fin, me parece que don Enrique presenta una texitura un tanto ingenua planteando si no apoyas esta ley eres del PP. También me parece infantil, zafio e ingenuo establecer que la Ley de Memoria Histórica no tiene más objeto que rehabilitar la figura de aquellas personas que fueron condenados por el franquismo.
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Para ello se propone dar una nueva versión de la Guerra Civil y la República, cambiar la historia y crear una historia oficial, algo así como lo mismo que hizo Franco, pero por la otra cara. Son los regímenes corruptos y totalitarios los que han promovido la versión oficial de los actos. Los países democráticos han dejado a sus historiadores investigar libremente, discutir en foros abiertos y establecer de esta forma la historia de cada uno. Don Enrique Jardiel Poncela nos dejó una frase muy descriptiva: "Historia es exactamente lo que se escribió, pero no podemos decir si es lo que pasó".
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Ahora los líderes de izquierdas han decidido escribir su historia, básicamente es la siguiente: Crearon un paraíso de prosperidad, estabilidad y paz que se llamó Segunda República. La serpiente disfrazada de derecha promovió un golpe de estado que terminó en Guerra Civil, la izquierda siempre fue víctima, nunca verdugo, siempre fue más sabia, pacífica y más competente; perdieron la guerra porque eran muy pocos. Pero setenta años más tarde un líder de la izquierda, de nuestro glorioso partido federal, el PSOE, hizo justicia y puso punto final a la Guerra Civil ganándola, así vengó la muerte de su abuelo.
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Sigue habiendo muchas sombras en todo lo que se refiere a la Guerra Civil, nadie pretende investigar en la responsabilidad de la matanza de Paracuellos, dicen que Carrillo, pero él anuncia su inocencia. Está bien investigar el paradero de aquellos que desaparecieron. Pero no se puede negar lo evidente: Fue una guerra fratricida, en ambos lados hubo héroes y villanos, protectores y asesinos, hombres y bestias. Todos fueron españoles. No debemos demonizar a unos para ensalzar a otros. No debemos cambiar los nombres de las calles y no debemos aumentar una brecha que se cerró hace mucho tiempo.
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La historia es algo que debemos compartir, que nos une, nos explica y de la que debemos aprender. Es bueno saber que circunstancias se dieron para que hubiese una guerra civil, es mejor aprender que pasó y no dejar que estas circunstancias se repitan. Es bueno no recuperar una memoria para ensalzar el espíritu de revancha. Las leyes se deben hacer pensando en el beneficio de todos, no sólo en una parte.
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13 diciembre 2006

REFLEXIONES DE LA GUERRA CIVIL

Parece ser que con el despertar de la Memoria Histórica se están despertando también recuerdos de nuestra Guerra Civil, y lo peor es que no es para hacer una revisión o aprender de nuestro pasado, sino para reafirmarnos en nuestras convicciones. Una lectura sesgada de los hechos que acaecieron no conduce a nada. El hecho de no investigar más allá de lo que queremos y del no querer saber lo que pueda hacernos cambiar de ideas no hacen más que confirmar que durante setenta años la Guerra Civil sólo ha sido una fuente de la que hemos bebido para reafirmar nuestras convicciones, pero no para encontrar algo en común que permita reforzar nuestra convivencia.
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La primera de todas las reflexiones sería sobre el enorme exodo de intelectuales, idealistas o aventureros extranjeros que lucharon en ambos bandos. En parte fue porque esta guerra era un campo de experimentación para nuevas tácticas y armamento y en parte porque España todavía tenía ese encanto decimonónico que hacía que los románticos europeos consideraran una visita a España como una aventura. Y así vinieron muchos de ellos italianos, británicos, alemanes, franceses y polacos repitieron la costumbre de alistarse en un bando, como ocurrió durante las guerras carlistas y pasaban unos días de aventura, el mundo era más grande y los americanos y rusos también se unieron a estos visitantes. Pero lo que hay que tener en cuenta es que los escritores contaron su experiencia, escribieron sus emociones, sentimientos y simpatías. Pero aunque nos dan su versión de la contienda, se limita a ser un ejercicio de literatura, no de historia. Quiero con esto decir que un escritor se puede permitir el lujo de concebir la contienda civil como un enfrentamiento de buenos y malos. Pero no fue así.
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La segunda reflexión es reconocer la capacidad de organización militar, pese a que la República militarmente sólo consiguió un éxito en la defensa de Madrid, el hecho de organizar un ejército durante los primeros días de la guerra, la ya mencionada defensa de Madrid y la concepción de los ataques de Brunete, Belchite y el Ebro, dan una idea de la buena preparación y profesionalidad de los generales Miaja y Rojo. A la par a Franco se le describe como oscuro, mediocre y hasta incompetente, algo haría bien, ya que ganó la guerra. Creo que en ambos mandos hubo buenos militares que convivieron con pésimos generales.
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Pero en mi opinión de lo que más podemos aprender es de la tercera reflexión. En el bando nacional sólo hubo un objetivo: ganar la guerra, lo que comenzó como un golpe de Estado para obtener el poder terminó siendo una guerra que no perseguía más que derrocar al gobierno republicano. Todas las facciones del bando nacional fueron conscientes de que este objetivo tenía que ser común, y todas ellas -falangistas, monárquicos, carlistas, e incluso el ejército- fueron conscientes de la necesidad de un mando único y de dedicar todo el esfuerzo a ganar la guerra. Por el contrario el bando republicano pareció olvidarse en ocasiones de que había una guerra, por ejemplo la organización de unos juegos olímpicos paralelos a los de Berlín, la celebración de múltiples congresos internacionales a lo largo de la contienda, hacía parecer que la guerra era un asunto más de la agenda del Gobierno, probablemente el más importante, pero no el principal. Un segundo problema que afectó a la república fue su incapacidad para actuar como un todo unido frente al bando enemigo, no se siguió una política común, cada facción - anarquistas, comunistas, socialistas...- tenía su propia política y así la aplicaban. Con respecto a un mando militar se repetía la situación, los anarquistas llegaban a escoger el frente donde tenían que actuar, sólo una unidad comunista (el 5º Regimiento, creo) fue puesta como ejemplo de organización y mientras tanto el ejército actuaba a su aire, es decir la república más que hacer frente a una guerra estaba desarrollando diversas guerras paralelas. Y, por último, lo que más debilitó a la república fue la lucha que mantuvieron las diferentes facciones que componían las fuerzas republicanas, los anarquistas lucharon contra socialistas y comunistas, los trostkistas (POUM) fueron exterminados por los estalinistas (PCE), y los nacionalistas (tanto catalanes como vascos) a lo suyo. En fin, que gran parte de sus fuerzas se diluyeron en combates internos.
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La razón de que la república perdiese una guerra la podemos encontrar, principalmente, en la incapacidad para formar un frente común y compartir un objetivo.¿Importa quien tuvo la culpa?
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Ahora rogaría que intentásemos aplicar esta situación al presente, en que somos incapaces de articular un frente común contra el terrorismo y que de nuevo nos dividimos siempre que podemos. ¿Cuando salgamos perdiendo todos, nos bastará saber quien tuvo la culpa?
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07 octubre 2006

PATRIOTISMO Y ESPAÑA

http://www.elpais.es/articulo/elpporopi/20061007elpepiult_2/Tes/Patriotismo
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eo la opinión de Don Manuel Rivas y asimila patriotismo a España, y la idea de España a la derecha. España es de izquierdas y derechas estimado señor, puede que las derechas hablen más de España, mientras que las izquierdas no, puede que dentro de este concepto unos tengan más respeto por sus símbolos que otros. Creo que España no es el privilegio de unos u otros, creo que España es una realidad convulsa de la que cada uno tiene una idea. España es el portal para miles de inmigrantes que quieren trabajar en Europa. España es opresión para fanáticos nacionalistas incapaces de demostrar esa opresión. España es casa común de muchos y un pastel para que se repartan los políticos. España son casas caras, economía por ahora boyante y habitantes cada vez más endeudados. España es una madre desagradecida que obtiene lo mejor de sus hijos y luego los olvida. España es también el alimento de sus gobernantes, que nunca han estado a la altura de los españoles. En definitiva España, como cada nación, es un laberinto de contradicciones, realidades y diferentes culturas, que en ocasiones la enriquecen y en ocasiones la desgarran.
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Y ahora hablamos de patria, que no es más que un sentimiento, por eso hay tantas clases de patriotismo. El patriotismo exaltado, más rabieta que pasión, que ciega y fanatiza, que produce monstruos. El patriotismo excluyente, en el que la patria no es un hogar sino un privilegio, algo a lo que no todos los que nos rodean tienen derecho. El patriotismo localista, creador de una patria mínima, aislada de los demás, que encierra y aísla, más refugio que hogar. El patriotismo idealista, en el que la patria está idealizada, una traslación de nuestro mundo perfecto. El patriotismo del pasado, en el que la patria está definida por su historia y sus gestas, una patria muerta que no existe. En fin creo que puede haber millones de ideas de patria y más tipos de patriotismo.
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Es triste el carácter excluyente del artículo. Puede haber buenos sentimientos que provocan malas acciones, y malos sentimientos causa de gestos sublimes. Lo que quiero decir es que nadie se equivoca con los sentimientos, que a fin de cuentas son una reacción ante una situación. Pero si es verdad que nos equivocamos con nuestras acciones. Cualquier tipo de patriotismo puede ser justificable, ya sea o no trasnochado, los malos gestos o acciones no.
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Recordar ahora que muchos de los que defendieron a la República yacen olvidados y restregarlo día tras día en nombre de la memoria y dignidad, es tan rancio como la presencia machacona de los mártires caídos por Dios y por la Patria. Todos merecen la misma memoria y todos murieron por su patria. Y no hay más. La gesta de resistir a las fuerzas fascistas es tan ilusoria como la heroica cruzada que derrotó al comunismo. Nos hacemos muchas ilusiones con la Segunda República, su idea fue buena pero su aplicación no, fue una época convulsa que acabó en un estertor llamado Guerra Civil. No me pueden decir que había una normalidad democrática cuando se tenía que hacer registros a los parlamentarios para evitar que estos entrasen con pistolas en el Congreso.
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Ahora España es una monarquía constitucional, creo que la idea que significó la Segunda República está alcanzada y superada, los intentos de golpe de estado han sido abortados y queda pendiente la tarea de hacer que España sea un hogar para todos los españoles, más causa de un nacionalismo paisanista que de un centralismo que reste identidad. Pero también hemos salvado la idea de esa patria uniformada, ahora todos tenemos nuestro sentimiento de patria y somos libres para tenerlo. Es un error recurrir a la contienda civil para reivindicar un sentimiento.

15 septiembre 2006

SOBRE LA MEMORIA HISTÓRICA

http://www.elmundo.es/elmundo/2006/09/14/madrid/1158236435.html

La noticia que leo en El Mundo, aquí tienen su enlace, me deja un poco extrañado. De nuevo recurrimos a la memoria histórica pretendiendo eliminar todo resquicio que nos recuerde que en España hubo una dictadura. Es más ahora pretenden presentarlo, como en tiempos de la dictadura, entre un enfrentamiento entre buenos y malos, como si el PSOE pretendiese que la República obtuviese una victoria que le fue negada hace setenta años.

Y de nuevo cae en los mismos vicios que el franquismo, en una guerra civil sólo hay perdedores, en nuestro caso España y los españoles (entendiendo por tal a todos los que en ella habitan), nuestro gran éxito de la transición no consistió tanto en olvidar, como muchos dicen, sino en perdonar. Muchos artífices de matanzas, autores de barbaridades y otras personas de la misma calaña regresaron a España o bien siguieron viviendo en ella.

Por supuesto Madrid, Barcelona, Bilbao, Valencia y todas las ciudades de nuestra piel de toro han crecido, tienen nuevas calles a las que ha habido que nombrar para tener alguna referencia. Si bien es cierto que algunas calles han recuperado el antiguo nombre que tenían y a otras se les ha cambiado y a otras no, Conde de Peñalver - Torrijos u Ortega y Gasset - Lista, nos sirven de ejemplos de estas últimas que no han recuperado su antiguo nombre.

Pero la grandeza de nuestra democracía estaba en el respeto a nuestro pasado, la coexistencia de la estatua de Franco y los monumentos a Besteiro o Largo Caballero (los tres personajes de nuestra Guerra Civil) era algo digno de tener en cuenta como símbolo de nuestra madurez, la de nuestra sociedad, no de nuestro gobierno.

Desde la muerte de Franco han pasado más de treinta años, un tiempo más que suficiente para que nuestros vecinos soliciten los cambios que crean oportunos, cada ciudadano ha tenido que soportar algo que le haya parecido ofensivo, pero ha vencido su capacidad de respeto. No ocurre lo mismo con el gobierno de nuestra nación, si sabe a Alzamiento hay que quitarlo, no me parece que se quiera recuperar la memoria, me parece más a querer vencer en una guerra que se terminó en 1939. Me sabe más a revancha que a justicia.