27 diciembre 2018

¿IMPORTA? (¿Para qué sirve la monarquía?)



El pasado 22 de noviembre, en la tribuna de elpais.com se publicó un artículo firmado por Pablo Iglesias (Turrión) (recalco su apellido para que su nombre sin apellido no induzca a error  - ni usurpe – el nombre y apellido del difunto dirigente socialista) titulado ¿Para qué sirve la monarquía?”. Comentando este artículo no entraré en lo que no propone, un debate entre monarquía o república, ni entraré en responder una pregunta que el autor no se preocupa en responder. Y es que el título induce a engaño, Pablo Iglesias (Turrión) se limita, en este caso, a justificar por qué no le gusta la monarquía.

Contemplando el aspecto de Pablo Iglesias (Turrión) podíamos preguntarle: ¿Para qué sirve una máquina de cortar el pelo? o ¿Para qué sirve una máquina de afeitar? Nos podría decir que para nada, aunque la respuesta correcta sería que para él no tienen utilidad, todos nos podemos hacer una idea de para qué sirve una máquina de afeitar o una de cortar el pelo. De esta forma, responder que una de estas máquinas no sirven para nada implica que todos los hombres debemos llevar barba y coleta. Preguntarnos para qué sirve la monarquía es una trampa para defender su república, que no la república.

Si tenemos en cuenta que Pablo Iglesias (Turrión) nació en 1978, queda claro que lo que nos cuenta  en el primer párrafo de su artículo es porque se lo han contado o se lo ha leído, no es más que una opinión, que es discutible, pero no un hecho. Ese periodo que se ha llamado “la Transición” ha hecho correr ríos de tinta e invertir horas de grabación y resulta demasiado simplista resumirlo como “un resultado de correlación de fuerzas entre actores políticos y sociales procedentes de la dictadura y de la resistencia democrática”. Añade la coletilla de que “los primeros tenían casi todo el poder pero ninguna legitimidad, los segundos contaban con toda la legitimidad pero apenas tenían poder”. ¡Hombre! , es que cuando murió Franco (yo si lo viví) había demócratas, pero la “resistencia democrática” no dejaba de ser simbólica , aunque muchos se apuntaran a ella a la muerte del general. La coletilla añadida que viene a decir que hubo malos y buenos, poderosos y débiles, ilegítimos y legítimos, está fuera de lugar. Si los poderosos eran tan malos y los buenos tan débiles, no habría habido transición. Sobre la legitimidad no me pronunciaré, no se de leyes, ni las leyes que habían entonces para hacer o no legítimos a unos o a otros; así que ni yo, ni Pablo Iglesias (Turrión) estamos en condiciones de decir lo que es legítimo o no fuera de lo que es el ámbito de la opinión.

El párrafo que viene a continuación es la expresión de un lamento de que en España hubiese habido una transición y no una revolución, esta ausencia lo considera una traición de los “líderes y los grandes partidos de la izquierda”. Qué decepción para Pablo que no hubiese habido más sangre, pero también… qué mesiánico tener la responsabilidad de esa revolución pendiente. En el mismo párrafo hable de los “héroes y heroínas del antifranquismo”, eran una minoría. De nuevo es una opinión, para otros esta minoría estaba compuesta por asesinos, traidores a la propia república y cobardes. En fin, hay tantos adjetivos como opiniones.
También dice en el mismo párrafo que “el único actor de cierta relevancia electoral en Euskadi y Navarra que se quedó fuera de aquel consenso fue la izquierda abertzale”, me parece un eufemismo para decir que el entorno de ETA (que no la izquierda vasca) se excluyó de este consenso, y me parece además que es contemplar el terrorismo con cierta benignidad, claro… si es de izquierdas.

Cuando después de contarnos su versión de la Transición se cambia la pregunta del título a la de si ¿Sigue siendo útil la monarquía para nuestra democracia?  Comienza haciendo referencias a que se la asocia a privilegios y corrupción. Respecto a los privilegios, la monarquía los tiene establecidos en la Constitución, resulta absurdo pensar que un jefe de Estado no disfrute de unos privilegios, o es que no los tienen los ministros, el presidente del Gobierno o los diputados del congreso, por contra Pablo Iglesias (Turrión) jalea a todos aquellos que pretenden recortar al rey el derecho que todos los ciudadanos tienen a visitar cualquier parte de España. Respecto a la corrupción, el hecho de que un miembro de la familia real esté cumpliendo condena demuestra que los privilegios pueden estar limitados y que a ellos también los alcanza la ley, a todo esto, creo que también hay algunos republicanos corruptos que demuestran que la república no es el antídoto contra la corrupción.

Tampoco supone la república una garantía de la calidad del sistema democrático, el Chile de Pinochet o la Venezule de Maduro ni dejó ni han dejado de ser repúblicas, como también fueron repúblicas las quince soviéticas que formaban la URSS, que, aunque populares, no fueron muy democráticas. Las funciones del rey están establecidas en la Constitución, que además son las del jefe de Estado y es uno de los símbolos que representan a España  y la imparcialidad de la nación. Justificarse en que a la jefatura del Estado se deba de acceder por elecciones, y no por fecundación, es una opinión que sólo demuestra el desprecio de un republicano. En mi humilde opinión me parece más imparcial el rey como jefe de Estado por razón de nacimiento, que Pablo Iglesias (Turrión) detentando esta jefatura (y sé lo que significa detentar. Por esta razón prefiero una monarquía como la española a una democracia como la nicaragüense, por ejemplo.

Menciona que el 3 de octubre debilitó a Felipe VI que “no fue capaz de erigirse como ´símbolo de dialogo”, de nuevo Pablo Iglesias (Turrión) impone su opinión como norma, el rey debe decir y actuar al son de Pablo. Claro, ahora nos dirá que el rey no es profundamente democrático porque no es republicano. Le atribuye, a continuación, el papel de “símbolo de la autoridad de un Gobierno que fracasó a la hora de lograr una salida política…”, creo que el rey actuó como el representante de la autoridad del Estado indivisible (de acuerdo con la Constitución) y que lógicamente, tiene que defender su integridad y ordenamiento constitucional. Aunque Pablo Iglesias (Turrión) piense que esto es secundario, hay otros que piensan que es la piedra angular de la democracia española, que hay otros métodos para conseguir un objetivo antes que la decisión unilateral, pero ello llevaría mucho tiempo (el necesario para que la Constitución diga que España es divisible). Y de nuevo termina repitiendo el tantra del problema político y su solución política… está claro que no ha leído a Clausewitz, por lo menos eso de que “la guerra es la continuación de la política por otros medios” y no es muy consciente de que el corolario de este aserto es que la guerra tiene su origen en la política (o en los problemas políticos), por todo ello creo que es más conveniente una solución judicial que una solución política extrema. Por otra parte, cuando se habla de soluciones políticas, ¿quiere decir que en este caso se puede obviar la ley?

Pasa a continuación a un párrafo en el que nos dice que “nuestra patria necesita hoy dotarse de instrumentos institucionales republicanos que huyan de la uniformidad y el cesarismo, que representen la fraternidad, que garanticen la justicia social y que reconozcan la diversidad de los pueblos y gentes de España como clave identitaria a proteger y respetar”. De nuevo es una trampa que dice subliminalmente que las instituciones monárquicas no hacen lo que se pide a las republicanas… Es ingenuo pensar que los independentistas que queman hoy las fotografías del rey no quemen el retrato del jefe de Estado de una hipotética república. A pesar de la posterior propaganda que hace de los indignados (15M) y feministas militantes republicanos vuelve a tender la trampa de que las instituciones actuales no protegen a las personas.

El último párrafo es un brindis al sol, creer que “la nueva república es una garantía de una España unida sobre la base del respeto y la libre decisión de sus pueblos y sus gentes” es ingenuo, es pretender que todos los problemas se van a solucionar porque de monarquía vamos a ser república, que con ello se terminarán los intentos de secesión y, ya puestos, con la república se acabarán los movimientos migratorios, los crímenes y las violaciones.

En conclusión, Pablo Iglesias (Turrión) hace un artículo sesgado, sin explicar los beneficios de una república (aunque defiende lo benigno de su república) diciendo que no le gusta la monarquía y por qué, pero muy lejos de explicar también cuáles son los perjuicios de la monarquía.


Resulta sencillo ver la deriva de Pablo Iglesias (Turrión), en Podemos se va imponiendo el culto a la personalidad. Ya no se trata de convencer, sino de vencer. Y para eso vale todo, las reglas del juego irán cambiando poco a poco… hasta acabar como Napoleón y los otros cerdos que hicieron la rebelión en la granja. Pablo Iglesias (Turrión) ya es lo más selecto de la casta, por encima de la ley y por encima de sus ideas y convicciones (bueno… aparte de ellas).

20 noviembre 2018

EN DEFENSA DE LAS INSTITUCIONES


Hoy en la Tribuna de elmundo.es se publica un artículo titulado "Donald Trump no es culpable", lo firma Andrés Betancor y no nos habla del presidente de los Estados Unidos, sino de la decadencia de las democracias, más que víctimas de los populismos, consecuencia del ocaso y desprestigio de sus instituciones. En mi opinión, el artículo no tiene desperdicio y vale la pena leerlo más de una vez.

También debo admitir que me gusta porque me hace reafirmar mi convicción en la supremacía de las instituciones frente a los líderes, de que la integridad y eficacia de una institución es más importante que se liderazgo. Siempre he puesto como ejemplo que si Roma pudo sobrevivir a emperadores como Calígula, Claudio y Nerón (además, los tres seguidos) fue gracias a sus instituciones y no a sus gobernantes (líderes). También podemos constatar que en España las instituciones más valoradas (Monarquía, Cuerpos de Seguridad y Fuerzas Armadas) son, precisamente, las que tienen a los políticos (los líderes) más lejos de ellas. No significa esto que en las instituciones deba haber ausencia de líderes, sino que sus dirigentes estén orgullosos de pertenecer o ser parte de la institución que dirigen, la respetan y, en la medida de los posible, la cuidan. Su principal preocupación es que la institución haga lo que debe hacer y esté preparada para ello.

Las instituciones, efectivamente, no sólo dan el carácter a una nación, es que también constituyen los cimientos de un estado. Es por esta razón por la que la principal labor de un líder no es la de ser dirigente de masas sino la de fortalecer las instituciones, hacer que la población confíe en ellas tanto o más que en él. Tanto mejor, así cada uno, preocupándose de lo suyo, podrá hacer mejor su labor.

Por eso la clave de la decadencia de la democracia es que las instituciones se conviertan en blanco de unos y otros, cuando su control es el objetivo y cuando su función es hacer política, o apoyar una política, en vez de hacer lo que se supone que debe hacer. Empeora la situación cuando la institución es objetivo o instrumento de una persona, cuando se la utiliza para mantenerse en el poder o acceder al mismo, entonces la institución deja de tener credibilidad y deja de ser un asiento de la democracia para empezar a ser un instrumento, un elemento del culto a la personalidad.

Ahora juzguen a las instituciones de la democracia española, reflexiones si la política se está metiendo en las instituciones, juzguen si nuestras instituciones son utilizadas como herramientas para alzanzar un fin político o, peor aún, herramientas de nuestros políticos. Piensen, también, en quien ataca a las instituciones y porqué, hasta qué punto su ataque es político o va en contra de su eficacia.

Al final va a ser verdad, los políticos matan a las democracias.

07 noviembre 2018

A LO HECHO, PECHO.

El Gran Wyoming y Dani Mateo en 'El Intermedio'.
Imagen tomada de elpais.com

Hoy elpais.com publica una columna de opinión, escrita por Manuel Jubois, que se titula "Instrucciones para hacer reir". En este artículo, a partir de la humorada de Dani Mateo, se compara la reacción que ha habido contra la misma con la reacción que hubo en el mundo árabe contra las caricaturas de Mahoma; al final se llega a la conclusión de que "si en España se deja de llamar cuatro ojos a la gente que enseña la navaja, no es porque haya cómicos cobardes, sino porque hay cuatro ojos dispuestos a todo".

Me parece un magnífico ejemplo de la doblez con que algunos opinan. Ya desde el principio, su título,"Instrucciones.." como si fuesen necesarias, aunque con sarcasmo, en una sociedad en que a las normas escritas se le suman las reglas no escritas de lo políticamente correcta.

No hay que olvidar que hubo detractores, con miedo, que defendieron que las caricaturas de Mahoma no se publicaran. También creo que no hay comparación entre las reacciones que suscitaron las caricaturas y la sonada de mocos.

Aunque la Constitución garantiza el derecho a la libertad de expresión, también reconoce el derecho a la dignidad y a ser respetado. Esto está escrito, no está escrito que los derechos deban ser exigidos con educación y respeto. Por esta razón uno se puede encontrar con que si cuenta chistes de mujeres resulte ser un machista; si el chiste es de negros sea un racista; y si es uno de esos chistes que empieza por "están un español, un inglés y un francés...." va a ser un xenófobo. Ahora la moda es que un republicano cuente chistes del rey; un animalista haga mofa de la muerte de un torero; un actor se cague en Dios y los católicos; o un humorista se suene los mocos en la bandera de España... y nadie se tiene que ofender. Lo dicho: doble moral. Por supuesto lo anterior es de doble sentido, admite viceversas y variaciones.

El derecho a la libertad de expresión hace que en España, gracias a su Constitución, resulte muy fácil ser valiente, transgresor o desvergonzado con sus instituciones y símbolos. Pero no se es consciente de ser responsable de lo que se dice. Esto implica la libertad de ejercer, dentro de la legalidad, el derecho de réplica, en la forma que una persona considere correcta. Es decir, si Dani Mateo se suena los mocos en una bandera, puede hacer reír a unos e indignar a otros. Estos últimos pueden decidir no comprar los productos que se publicitan, no ver el programa, no sintonizar la cadena de televisión, o no ir al bar del humorista. Todo acción, tiene reacción, lo que uno hace tiene sus consecuencias. Y después... a lo hecho, pecho.

Esto no es ser violento, ahora va a resultar que a los que nos parece una grosería sonarse los mocos con una bandera (cualquiera que sea) vamos a ser violentos, como si no hubiera mujeres violentas, homosexuales violentos o extranjeros violentos,. Como tampoco es exclusivo de uno de estos grupos amenazar con una navaja. Y, repito,si cada uno puede expresarse como quiere, cada otro puede replicar como le parezca.

A este respecto, no es que los padres de la patria nos estén dando un buen ejemplo en el Congreso o en el Senado. En realidad se comportan con una falta de respeto y mala educación que uno pensaría que se creen estar en un nivel superior que el de los demás. En realidad no se aplican para sí, lo que exigen de otros.


04 noviembre 2018

EL PRESIDENTE NAUFRAGO

Foto: El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez. (EFE)

Pues hoy los periódicos se despachan con Don Pedro Sánchez. En elpais.com podemos leer un artículo que escribe Don Manuel Labois y se titula “Pedro Sánchez nunca estuvo ahí”, en él se nos cuenta los sucesivos cambios de opinión del señor presidente desde su ofuscado y cabezota “no es no” hasta el presente, señalando que parece que hay grandes diferencias entre el aspirante Sánchez, el opositor Sánchez y el presidente Sánchez.

Elmundo.es publica otros dos artículos. Uno se titula “Lafelonía de Sánchez”, lo escribe Don Francisco Rosell, y hace un repaso de lo que el autor considera sucesivas claudicaciones. Aparte, en el mismo diario, Don Javier Redondo firma el artículo titulado “Sánchez según Lenin” en el que, recordando a la revolución rusa, le da el papel de Lenin a Pablo Iglesias Turrión y a Don Pedro Sánchez el de Kerensky (creo yo, ya que no se menciona este nombre, pero si el término “socialchovinista”).

En todo caso los tres artículos presentan a un presidente del gobierno, más que limitado por las ataduras de sus aliados en la moción de censura, gobernado por ellos, mal acompañado, mal asesorado y mal defendido. Y creo que es cierto, Pedro Sánchez se encuentra de espaldas a la Constitución, a España y a la Monarquía, no tanto por convencimiento sino porque sus aliados en la moción le están empujando a ello. Y sus aliados no le ayudan.

Los independentistas han demostrado no querer más diálogo que el de cómo alcanzar sus objetivos. El presidente, con la misma obstinación del “no es no” ha hecho todo lo posible por mantener la relación con ellos con la esperanza de un diálogo. Para eso ha hecho cambiar a la abogacía del estado la acusación de un delito de rebelión por el de uno de sedición. Como resultado le han dado un portazo, ridículo para él y humillación para los españoles.

Su segundo aliado, el populista Podemos, se ha apresurado a atribuirse el papel de cogobernante y Pedro Sánchez le ha dejado asumir este papel. Los representantes de Podemos no han tardado mucho tiempo en arrogarse el mérito de la subida del sueldo mínimo, un tantra que repiten siempre que pueden y con el que justifican todas las acciones que han emprendido. Como que Pablo Iglesias hable con Junqueras y Puigdemont y luego se permita recomendar al presidente hacer gestos, y éste los ha tenido. Todo ello hace preguntarse quién gobierna en España. O mejor dicho, qué es lo que gobierna Pedro Sánchez. A día de hoy, creo que sólo gobierna para exhumar el cadáver de Franco. En el resto de los asuntos la pauta se la marcan sus aliados.

Pero no son estos sus únicos problemas. El gobierno que preside ha dado en muchas ocasiones muestras evidentes de descoordinación (el que una ministra desmienta un impuesto diciendo que es un globo sonda del presidente es una metedura de pata de libro). Algunos de los miembros del ministerio tienen una catadura moral que su presidente ha puesto en duda cuando la tenían ministros de otro gobierno. Y, el peor de todos, una vicepresidenta que le siega los pies y que, con cada intervención, hace que crezcan los enanos del circo presidencial. Su equipo para gobernar resulta ser un problema tan grande como el de sus aliados.

En fin, creo que es uno de esos momentos en que un presidente debería reflexionar sobre el papel que está jugando. ¿Se puede hacer respetar la Constitución, y a las instituciones del estado, cuando todos sus aliados están en contra de ellas? ¿Se puede dialogar con los que no dialogan? ¿Se puede gobernar con los que mangonean? ¿Se puede ser capaz rodeado de incapaces?

13 octubre 2018

TALIBANES




Me imagino que, tras más de quince años de su destrucción, los Budas de Bamiyan empiezan a desaparecer de nuestros recuerdos. Si no han desaparecido ya, o alguna vez nos hemos acordado de ellos. Los Budas de Bamiyan eran dos estatuas ciclópeas que fueron dinamitadas y reducidas a polvo por los talibanes afganos ante el mandato coránico de no representar a personas.

No hay peor daño que el olvido, ese Alzheimer social que permite que las barbaridades se repitan amparadas por excusas de fundamento. Otros países que no son Afganistán han sufrido los atentados de otros talibanes que se han justificado en su ideología y desde ésta han razonado sus tropelías: ¿Cuántos edificios antiguos han sido víctimas de la piqueta en nombre del progreso? ¿Cuántas obras de arte y patrimonio ha sido objetivo de guerra? ¿Cuántos libros ha se han quemado por religión y política?

Se podrán imaginar que en España no nos salvamos, al proclamarse la república se desnarizaron todas las estatuas de los Reyes en el Parque del Retiro y en la Plaza de Oriente porque para los talibanes no hay mejor forma de demostrar la adhesión a una ideología como mostrar el odio hacia otras ideologías y, en especial, hacia sus obras.

No son estigmas del pasado, perduran en el presente, e incluso estas manifestaciones de talibanismo se retransmiten. Un talibán con barba y coleta ha declarado ser partidario de demoler la cruz del Valle de los Caídos. Hace tiempo un americano, en una conversación de aeropuerto que tuve con él, calificaba el complejo del Valle de los Caídos como la octava maravilla, para él la idea de una cripta (en realidad una iglesia) horadada en la montaña, con su cúpula rematada en el exterior por una cruz monumental, era una concepción arquitectónica y artística innovadora. En ningún momento valoró el monumento como camposanto, como propaganda de un régimen o como tumba de un dictador. Su valoración era artística y, solo por ello, merece permanecer con la esperanza de que unas ideas se olviden y una de las pocas cosas que los hombres son capaces de hacer bellas sean perennes.

También los hay que abogan por eliminar el monumento a Colón, también son de la cuerda del señor de la coleta, según estos nuevos talibanes América no debería haber sido descubierta. No nos debe extrañar, si podemos considerar el descubrimiento de América como algo que empezó a hacer el mundo más pequeño, después de todo también son enemigos de la globalización.

No obstante recordemos que quienes han ayudado a estos talibanes son otros talibanes: Irán (anticruz) y Venezuela (anticolón)… y hay que pagar las deudas.

16 septiembre 2018

LOS CURRICULUM.

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No he leído, ni pienso leer, la tesis del Señor Pedro Sánchez. La verdad es que  tampoco me ha preocupado el Currículum Vitae (CV) de ninguno de nuestros diputados o senadores, en el caso del actual presidente del gobierno no hay relación entre ser economista y político, Se puede ser un gran economista y un pésimo político a la vez. En mi opinión en España la política es el recurso de los mediocres, un abogado discreto puede medrar en el congreso o en el senado cumpliendo el sueño de cobrar mucho y no hacer nada, su trabajo consiste simplemente en decir si, no o abstenerse, y algunas veces se equivocan. Pero esta opinión está lejos de ser una ley universal, hay que admitir que hay excepciones.

Pero lo que sí es aplicable a todos los casos es que la eficacia se demuestra con la gestión que se hace en el presente y no con los méritos acumulados en el pasado. Estos méritos que se suelen exponer en los CV, y más en el caso de la política, no son garantía de buena gestión ni de decisiones acertadas.

Ahora se ha puesto de moda la revisión de los currículum, estamos yendo a la busca de plagios y de obtener justificaciones de carreras y másters. En fin, que estamos, cuanto menos, poniendo en duda la autenticidad y validez de los títulos que tienen, o dicen tener, nuestros representantes. Y encima nos quieren hacer creer que la solución es la dimisión. A la corrupción le vamos a sustituir por la titulitis.  ¿A dónde va a derivar todo esto? Es imprevisible, quizás lleguemos al hecho de que el titular de educación tenga que demostrar que no copió cuando era un párvulo.

Me imagino que ya saben que los políticos en general, y Don Pedro Sánchez en particular, no son tanto de mi devoción. Pero en el caso de su tesis, me remito a lo que he leído y oído en los medios de comunicación (ya he dicho que ni la he leído, ni la pienso leer) me da la impresión de que es un trabajo discreto, con muchos fallos a referencias (de ahí que se piense en plagio) y faltas de forma. Un trabajo que podría estar más cerca del deficiente que del sobresaliente. Pero don Pedro es responsable de su trabajo, no se la calificación del mismo. En este caso no hay que pedirle explicaciones al profesorado y no al alumno.

Creo, que ante esta avalancha de títulos supuestamente falsos nos estamos equivocando al pedir dimisiones. Los alumnos han hecho lo que siempre han procurado hacer: obtener el título con el mínimo esfuerzo. Es el profesorado el que ha faltado a su responsabilidad, es la universidad la que ha modificado las notas, la que ha convalidado cursos presenciales sin asistencia de unos alumnos, la que ha aprobado las tesis, existentes o inexistentes, y la que ha otorgado los diplomas que son, en definitiva, una certificación.

De esta batalla, la principal perjudicada es la Universidad Rey Juan Carlos, la calidad de su enseñanza está en duda y, hoy por hoy, ningún licenciado de esta universidad podrá sentirse orgulloso de su título. La adquisición de prestigio requiere mucho tiempo y trabajo de calidad. El primer paso para que la universidad recupere su prestigio es la sustitución del rectorado. Pero entre todas las dimisiones que se han solicitado no se ha pedido la dimisión de éste rectorado. Como era de esperar en España, vamos contra los líderes, pero no nos preocupan las instituciones. Preferimos eliminar a la persona  antes que depurar a la institución.

Todo esto nos deja en evidencia, nos olvidamos de lo realmente importante. Es noticia la tesis de Sánchez, el Currículum de Rivera y la carrera de Casado, pero lo realmente importante resulta secundario, el paro se reduce a la mención de una cifra positiva o negativa a principios de mes, la situación en Cataluña se sigue enquistando sin que se haga nada en contra y ya hay indicadores de que la recuperación económica está empeorando, tampoco se están tomando medidas, todo esto implica deterioro. Pero la tesis de un señor, los títulos de otros o desenterrar un muerto son las noticias más importantes… ¿ya saben eso de que de aquellos barros, estos lodos?


05 septiembre 2018

¿CUESTIÓN DE DIGNIDAD?


Trabajos para rehabilitar la estatua La Piedad, del Valle de los Caídos. en 2010
Imagen copiada de https://www.eldiario.es/sociedad/verdades-desconocidas-Valle-Caidos_0_631687105.html

Me dice Don Pedro Sánchez que desenterrar a un muerto va a devolver la dignidad a la democracia española. Ojala fuese así y exhumando a Franco se borrasen las manchas acumuladas por nuestro estado a lo largo de los últimos cuarenta años.

Me refiero a muchas indignidades cometidas, y muchas de ellas en forma continua, por los gobiernos cuyo jefe del estado no era Francisco Franco. Podemos comenzar por la traición cometida contra el pueblo saharaui, podemos seguir por la corrupción que se ha ido enquistando en nuestras instituciones o por la traición, en forma de espantada, a nuestros aliados en Irak. Podemos recordar las indignidades y vergüenzas a las que se han sometido nuestros representantes a lo largo de estos últimos cuarenta años, no puedo olvidar a un presidente Zapatero leyendo una hoja en blanco sentado aparte de una reunión de todos los ministros de la OTAN, tampoco puedo olvidar a un bocazas Hugo Chávez voceando mientras el presidente Zapatero daba su discurso, es difícil obviar los pitidos al rey y al himno de España (símbolos de nuestro país) por parte de descerebrados radicales. En todas estas ocasiones me ha dado vergüenza - por lo herida que siento a España en su dignidad - ser español. La omisión y dejadez de las autoridades españolas no hace más que aumentar esta vergüenza.

Pero Don Pedro Sánchez me da a entender que desenterrando a un muerto, prohibiendo reconocer cualquier rasgo positivo del mismo y eliminando su recuerdo vamos a recuperar la dignidad. Al día siguiente de la exhumación España retomará su compromiso con el Sáhara, la corrupción pasará a ser un mal recuerdo y España será un aliado fiable a todos los niveles. Ya puestos podremos considerar que, gracias a desenterrar a alguien que lleva cuarenta y tres años fallecido, tendremos representantes dignos y ciudadanos respetuosos con otros ciudadanos. Pero me temo que, debido a la exhumación, el paro no va a ser menor, ni la deuda se va a reducir, ni siquiera la justicia va a ser más rápida, ni los independentistas más españoles, ni nuestros gobernantes serán más acertados. No va a haber ningún milagro tras la exhumación, probablemente las cosas van a seguir igual. Puede que el ego de algunos les invite a declararse paladines de la libertad, algo que en España resulta muy fácil, y que sus corifeos les jaleen sin más resultado que reafirmarlos en su ego.

Es posible que un día la democracia española madure y asuma que su dignidad no depende de sus muertos ni del su pasado. Sino de los que la dirigen y de su presente, de la conducta de sus ciudadanos y del respeto que se tengan a sí mismos. Si eliminando el recuerdo de Franco se consiguiese algo positivo, no dudo que también sería muy beneficioso eliminar el recuerdo de Fernando VII, de Zapatero, de Jordi Pujol, del Cojo Manteca y otros individuos de la misma calaña, de olvidar a toda la canalla histórica… pero no va a ser posible.

En nuestras calles ya no hay sitio para Pedro Muñoz Seca, autor de la “Venganza de don Mendo” o para el Almirante Cervera, defensor del honor cuando ya no se podía defender otra cosa. Pero si hay sitio para Pepe Rubianes o Miguel Hernández, que no dudo que lo merezcan, demostrando así que en las calles sólo hay sitio para los amigos de ciertos gobernantes.
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En fin, que la dignidad de un estado resulta muy compleja y viene definida por muchos factores, no solo por desenterrar a un cadáver, ya indefenso (ahora si son valientes), de cuarenta y tres años.

Se puede recurrir a miles de justificaciones, siempre discutibles, para exhumar a Franco. Pero irse a centrar justo en la de la dignidad es estúpido, y permítanme decirlo, cuando la esgrime alguien que no ha demostrado hacer valer la dignidad y honor de su nación, ni la de sus oponentes, no resulte creíble.

22 mayo 2018

CARTA A PABLO IGLESIAS E IRENE


Fotografía de elpais.com

Pablo Iglesias, Irene,

No deja de causarme cierta pena vuestra circunstancias actuales, el revuelo ocasionado por la compra de vuestro chalet, los fotógrafos que se arremolinan a vuestro alrededor, la publicación de la ecografía de vuestros hijos... En resumen el hecho de ser noticia sin pretenderlo. ¡Qué le vais a hacer!

Pero lo vuestro es la moraleja del aserto que dice: "Soy dueño de mis silencios y esclavo de mis palabras", en vuestro caso no solo os han atado vuestras declaraciones, también vuestros tweets y vuestras conductas. Fuisteis vosotros los que afeasteis que un ministro se comprase un ático, y sois vosotros los que animáis a okupar. No os debería extrañar que haya críticas a que os compréis un chalet de ministro o que os lo encontréis okupado el chalet cuando vayáis a vivir en él. En ese caso ¿qué haréis? llamar a la policía que tanto habéis denostado, a la Guardia Civil que tan poco habéis considerado, o a los municipales que ,según vosotros, matan y persiguen a manteros.

Tampoco os podéis quejar de falta de intimidad cuando habéis animado y amparado los skratches, que a vosotros os ha llegado en forma de papparazzi que han desvelado toda vuestra intimidad. Es lo que tiene el famoseo.Y vosotros, a vuestro pesar, lo sois. Y lo sois porque habéis opinado, y mal, de todo. Sois vosotros, y no los demás, los que han dicho que tener algo diferente a una vivienda social es ser fascista y rico. Sois vosotros los que habéis marcado reglas morales a la propiedad y ahora, en consecuencia, sois vosotros los que tenéis que explicar y someter a juicio el hecho de haber comprado una vivienda. ¿os extraña?

Pero es verdad que poco a poco os habéis convertido en la casta que rechazabais, y todavía creo que habéis tenido suerte cuando os han dejado explicaros y proponer un plebiscito, vuestros acólitos no han permitido dar conferencias en las universidades contando con vuestra aquiescencia.

14 marzo 2018

DINERO, FINANCIACIÓN

Dinero bolsa con ilustración vectorial signo de dólar Foto de archivo - 14836287

Hace tiempo que hay bastantes quejas relacionadas con los sueldos y pensiones, y todavía no son pasado las relacionadas con los recortes. Los sindicatos de la Policía Nacional y Guardia Civil han reclamado que su sueldo se equipare al de los mozos de escuadra catalanes. No les extrañará, como no me extraña a mí, que los partidos políticos y otros sindicatos no se hayan pronunciado. Aunque no se publica en los periódicos, en Facebook hay numerosas publicaciones solicitando que los soldados vean equiparado su sueldo al de guardias civiles, policías y mozos de escuadra. Como no hay un sindicato en las Fuerzas Armadas este objetivo queda muy lejano. Como ya sabemos todos los partidos políticos, en especial los de izquierda, han descubierto que las pensiones no son dignas y exigen un incremento. A ello unen sus protestas por los numerosos recortes: a la investigación se le dedica poca inversión, para la enseñanza no hay suficiente presupuesto, ni para la sanidad, ni para las infraestructuras… Si usted ve el telediario o lee las noticias, en un muy alto porcentaje el que expone un tema termina solucionandolo aumentando el presupuesto.

El estado del bienestar es cuestión de dinero, pero alguien tiene que pagarlo. No soy economista como el señor Pedro Sánchez, aunque como él no he ejercido. Tampoco me gusta vender humo como hace un señor con barba que lleva coleta. Pero creo que hay que suponer que ellos saben que lo que es de todos lo financian todos. Lo primero que tenemos que romper es esa idea que tenemos que si hay algo que es de todos no es de nadie. El contenedor que queman unos manifestantes descerebrados tiene un dueño, que somos nosotros. La calle que los perros pueden llenar de mierda tiene el mismo dueño, y éste tiene el derecho de disfrutarla.

De la misma forma, el dinero que salga en forma de impuestos de bancos y empresas acabará financiándose mediante las aportaciones no voluntarias de sus clientes y usuarios. O es que creen que las empresas no subirán sus precios (mire por donde también se incrementará la recaudación de IVA). Tampoco me dirán que los bancos no le cobrarán las comisiones que hoy le dicen que no le cobran. La cadena se rompe por el eslabón más débil y éste somos nosotros, los que siempre tenemos que pagar.

A España le pasa lo que a mi casa, y seguramente lo que a la casa de muchos ustedes, siempre hay algo que arreglar o reformar. Pero no me llega para arreglarlo todo a la vez, la verdad es que me limito a tapar agujeros. Como todos, cubro mis gastos y no me queda para muchas alegrías. En el caso de España hay muchas opiniones y todos quieren vestir a su santo con ropas del santo de otro, bueno en realidad quieren disponer de un presupuesto a costa del presupuesto de otro. Como es lógico, nadie está de acuerdo en lo que hay que priorizar.

Pero es que en España la política co se trata de priorizar, sino de hacer daño. Por este motivo todos tienen una causa que defender contra el gobierno y todo se tiene que politizar. Como ya les dije, a nuestra clase política los ciudadanos no le importamos otra cosa que nuestro voto. Somos una audiencia a la que hay que convencer y camelar, cualquier causa es buena, pero la del dinero más.





11 marzo 2018

LILA PROFUNDO

Una de las pancartas de la manifestación del 8 de marzo en Madrid. \ Mercedes Domenech
Publicada en eldiario.es el día 8-3-2018

Concluye la semana y me resulta inevitable hablar de la huelga feminista. He intentado no hacerlo. Pero, finalmente, con tanta tabarra hay que pensar algo y comunicarlo, especialmente no lo que no se dice. Cosas que, de alguna forma, intuimos pero que notamos difusas. Algo que chirría en el mecanismo, pero no sabemos que es. En mi opinión hay dos artículos que son significativos de la deriva alcanzada con las opiniones sobre el feminismo. Uno se publica en elpais.com y lo firma Doña Soledad Gallego-Díaz con el título de “Nada más poderoso”, en él se llega a la conclusión de que el feminismo es capaz de movilizar masas, es igualitario y es de izquierdas. El artículo opuesto se publica en elmundo.es y lo firma Don Arcadi España en el título de “El feminismo fake”, en él se llega a la conclusión de que las mujeres se han echado a la calle espoleadas por datos manipulados y que su situación, al menos en España, no es lo mala que se da a entender.

En mi opinión es significativo que se haya utilizado un lazo lila, término (además de ser un color) en cuya tercera acepción la Real Academia también define como “tonto o fatuo”,. Y, discúlpenme, hay que ser un lila, pero de lazo grande, para no ver ciertas obviedades. La primera de todas es no entender que a la sociedad actual hemos llegado gracias a la participación de hombres y mujeres. No me negarán que ha habido mujeres en la primera línea de la política (Isabel I la Católica, Isabel II en Inglaterra y otra en España, Margaret Thatcher…) del combate (María Pita, Agustina de Aragón…), la ciencia (María Curie) y la aventura (Amelia Hearth, la monja Alférez…). Ha habido otras mujeres que han tenido un papel más discreto, pero que han sido clave en el éxito de sus maridos (en mi opinión el mejor ejemplo es Doña Zenobia Camprubí, esposa de Juan Ramón Jiménez). Tenemos que tener en cuenta que los que alcanzan el éxito sólo son la punta del iceberg de los que lo intentan. No podemos quejarnos del hecho de que haya menos mujeres que hombres en los anales de la historia, si podemos arrepentirnos (todos) de que muchas mujeres no hayan tenido la oportunidad de intentarlo. Creo que en la sociedad que hemos creado si esto no está superado, falta poco.

Pero otra cosa es quejarse de que hay pocas películas de directoras que no ganan los premios Goya, o que hay pocos best seller de escritoras. En cuestión de arte hay que gustar al público. El éxito es tan esquivo con los hombres como con las mujeres, no entiende de cuotas ni de paridad.

También es de lilas, pero de bandera morada, pretender llevar la paridad al extremo. La paridad es tan discriminatoria para unos como para otras, la posibilidad de eliminar a los más capacitados por cumplir una cuota va en detrimento de todos. No sólo eso, también hay que predicar con el ejemplo. Si tan importante es la paridad o que las mujeres ocupen cargos en las instituciones, no he visto a ningún feminista de barba y coleta o socialista sin escaño ceder su puesto a una fémina. En resumen los políticos, como siempre, arriman el ascua a su sardina.

Pero lo que me parece más lila, de morado absurdo, es que alguien pretenda que las mujeres van a ser felices a partir del 8 de marzo. Me niego a creer que las mujeres han sido unas amargadas hasta el día de hoy y que han renunciado a un derecho tan fundamental como es el de ser felices. En este caso creo que estamos cometiendo el error de dar unas normas para la felicidad que acotan muchas de las opciones que las personas pueden adoptar para vivir su vida. En este sentido el feminismo es tan uniformador como el machismo.

Creo que las personas, hombres y mujeres, somos individualmente libres, podemos elegir entre las diferentes opciones que se nos presenten. Para ello hay que ser valiente. En España resulta muy fácil ser valiente ante las instituciones oficiales y es más difícil ser valiente ante los extremistas, violentos y terroristas. En otros países es muy difícil ser valiente, a veces cuesta la vida.