Mostrando entradas con la etiqueta Derecha. Izquierda. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Derecha. Izquierda. Mostrar todas las entradas

25 febrero 2026

LOS PRINCIPIOS DE TODOS

 Los principios de todos.

 

 




Todos mantienen el principio principal: vivir de la partitocracia. El partido es la manutención de esos  políticos con o sin carrera, profesionales de nada y cuyo principal mérito no es otro que la mediocridad. Han corrompido la democracia y no representan a los ciudadanos que los han elegido, sino al partido que les ha colocado en una lista electoral. La ciudadanía y sus problemas son un aparte. La lucha es entre partidos y los problemas de los electores no son más que un arma en su combate.

 La partitocracia ha asumido y ha hecho asumir que el pueblo elige un dictador, cuando no un tirano, para cuatro años. No hay planes a largo plazo, un plan que dure más de una legislatura es demasiado endeble. No hay una política nacional, sino de partido. Y, hoy por hoy, la política de partido es de supervivencia. Ya sea para mantenerse en el poder o para ser elegido en las próximas elecciones. Son el equivalente a la aristocracia del pasado, se creen y colocan a un nivel superior.

 La gestión se limita a justificaciones y reproches. Las cortes son un diálogo de sordos en los que no se hacen preguntas que no se responden. Los debates se limita a ser una serie de proclamas y vaciles que en nada afectan al resultado de una votación ya decidida de antemano, la mayoría de las veces pactada. Ganan los partidos, pero no los ciudadanos que siempre pierden..

 Las diferentes cortes, parlamentos y asambleas se han convertido en un nido de parásitos que persiguen un interés particular. Lo principal es arrimar el ascua a su sardina. Su principal objetivo es el enriquecimiento a costa de los que dicen representar.  

24 febrero 2026

LOS PRICIPIOS DE LA DERECHA

 Los principios de la derecha.

 


En Europa, por ello en España, y en Occidente se anuncia un auge de la derecha más radical, la llamada ultraderecha. Se la contempla como un renacimiento del fascismo.. No tiene mucha importancia en un momento en el que tachar de fascista es un recurso tan manido que sólo significa no estar de acuerdo. No se le ve a la derecha, ni a la ultraderecha, la parafernalia de los partidos nazionalsocialista o fascista de brazo en alto y consignas supremacistas. Esas son más fáciles de encontrar en los que apoyan al gobierno. Tampoco unas siglas sustituyen a una cruz gamada o un haz de fasces.

 Y es que parece que los principios de la derecha consisten en ponerse en contra de la izquierda. Algunos se atribuyen el liberalismo, consistente en evitar todo intervencionismo. Cometen el error de pretender un gobierno que funcione sin ideología, lo que mucha veces equivale a no tener metas.. Vence el pragmatismo y domina la gestión. Pero no siempre se mejora, y no siempre se transforma. Las legislaturas de Rajoy sanearon la economía, pero no hubo ninguna involución a las tendencias iniciadas por Zapatero, de forma que Sánchez sólo tuvo que continuar las tendencias marcadas.

 Ese li beralismo imperante de dejar evolucionar a la sociedad sin pretender diseñarla es la principal baza a favor de la derecha. Pero a su vez muchas veces equivale a renunciar el diseño del estado. Esta renuncia ha provocado la aparición de lo que se llama la ultraderecha..

 La ultraderecha viene a ser una reafirmación del antiguo estado, una negativa a disolverse entre nacionalismos centrífugos y multinacionalismos centralizadores. En España una reacción frente a las autonomías por un lado y a la Unión Europea por otro. Se trata de conservar la soberanía..

 También se les llama conservadores, al otro lado del progresismo. El conservadurismo implica que todo esté en su sitio y controlar cuando y cuánto se mueve. Ello implica cambios más lentos. El hecho de ser conservador hace creer que la agenda es conocida y que el programa se da por sabido. Ello motiva que no se cuide mucho de proponer otro futuro que no sea revertir los desatinos de las políticas de izquierda. Unas derogaciones que, en muchas ocasiones, no llega..

 El resultado es que parece que las derechas ofrecen presente más que futuro, gestión más que reversión e ir a la contra de una manera de gobernar más que a favor de presentar una alternativa de gobierno.       .  

23 febrero 2026

LOS PRINCIPIOS DE LA IZQUIERDA

 Los principios de la izquierda..

 

El País. Peridis. Oferta laboral para maquinista con carisma. 23 feb 2023.

Nos hablaba ayer El Pais en su editorial de “una sacudida necesaria” refiriéndose a los intentos de refundar y unir a la extrema izquierda española, eso que algunos denominan con el eufemismo de la izquierda a la izquierda del PSOE. Peridis describe muy bien en su viñeta de hoy su situación: diferentes líderes, cada uno en su vagón en un tren sin maquinista, ya que el que había es humo.

 Queda demostrado lo fácil que resulta unirse para lograr un éxito y lo difícil que resulta repartirlo.. Pese a todo, creo que están todos de acuerdo en uno de los lemas del 68 francés:”ser realistas, pedid lo imposible”. Aunque pocos de los reunidos vivieron, ni siquiera en su infancia, ese año. Tienen, por tanto, un desconocimiento de la historia y siguen sin entender el colapso del régimen comunista de la URSS. Quiero decir que están unidos por mucha ingenuidad.

 Quizás el primer y más antigua fantasía es la lucha de clases. Siempre ha habido clases, y las habrá. Demuestra que siempre ha habido clases el fraccionamiento de ese sector. Demuestran que hay clases los diferentes clases de fanatismos. Incluso demuestra que hay clases los que se refieren a si mismos como “nosotros” y “nosotras”. Guste o no guste, el mundo sin clases no existe, no puede existir un mundo diverso sin clases.. Quizás lo que demuestre su clasismo es la benignidad con que justifican sus propios defectos siendo imperdonables en los demás.

 La segunda, y probablemente, más falaz ingenuidad es ese empeño de que el fin de la pobreza llegará cuando se acabe con la riqueza. O sea, que no habrá pobres cuando no haya ricos. En mi opinión se trata de garantizar a un ciudadano que pasa tanto hambre como los demás, un consuelo. Sólo se terminará con la pobreza cuando se sea capaz de generar riqueza y esta se reparta de la manera adecuada. No pretendiendo que unos trabajen para que otros no lo hagan.

 La tercera ingenuidad es el fanatismo por lo público. Algo que consideran como un pesebre de colocación. Esa consideración fanática de que un servicio público debe estar prestado por una empresa pública los lleva a rebajar la calidad del servicio. Esa obligación de que lo público sea el único que administre servicios, transporte, enseñanza o sanidad les lleva a primar la propiedad (politización del cargo) sobre la calidad del servicio. También lo público supone, paradógicamente, una liberación de responsabilidades, lo que es de todos no es de nadie, y no hay responsabilidades que pedir.

 Por último hay que destacar la gran brecha que hay entre lo que predican y lo que practican. Los defensores de lo público educan a sus hijos en colegios privados, los traen al mundo en hospitales privados y tienen el problema de la vivienda más que solucionado. Defienden el reemplazo poblacional sin darse cuenta de que son tan reemplazables como los fachas a los que quieren remover. 

18 noviembre 2025

CATASTROFISMO

 CATASTROFISMO.


    Hoy en la lectura de cualquier diario podemos leer un mínimo de al menos diez noticias que nos vienen a decir que esto se acaba, afortunadamente unos medios acallan a otros y aclaran que no es para tanto, que podría ser peor o que no estamos tan mal en un aspecto, pero en otro si. Depende de la perspectiva, como en todo, que magnífica o minimiza. De esta forma podríamos hablar de una perspectiva de derechas y otra de izquierdas.

    Publica Luis Ventoso en El Debate un artículo de opinión que titula "Apeándose de la burra climática" en el que nos viene a decir que Bill Gates ha recapacitado y que hay otras prioridades para salvar al planeta Tierra antes que un cambio climático que siempre está cambiando. También nos da su particular visión de los tres grandes peligros que, en su opinión, están por delante de la emergencia climática. Es una buena ocasión para constatar que el mundo siempre está al borde del desastre pero que hay desastres de izquierdas y de derechas, unos compensan a los otros. Da la impresión de que somos el equilibrista en la cuerda floja mientras que los políticos hacen el papel de esa vara larga que sirve para compensar los desequilibrios.

    Podríamos establecer que los desastres de derechas son colapsos que desembocan en calamidades, el último estado de las mismas el fin de la civilización o de la sociedad. No pueden evitar los conservadores anunciar el fin de un modo de vida, que califican el menos malos. La constante inminencia de una guerra, o el fin de la sociedad que conocemos. Hoy vienen argumentados ambos por el casi inminente ataque de un ataque ruso, precedido anteriormente por una ofensiva islámica o por una futura población en la que los inmigrantes son mayoría que van a pulverizar nuestras costumbres y cultura.

    Los desastres de izquierdas son finales apocalípticos, el fin del mundo tras un enfrentamiento nuclear o una explosión en cadena de centrales, o el cambio climático que nos llevará a un final marcado por inundaciones, incendios, sequías, calor en unos sitios y frío en otros. Un cambio climático que facilita la propagación de enfermedades.

    No se trata de quitar importancia a los asuntos, pero si de restarle el elemento emocional y hacerles frente con sentido común. Entender que un embalse es una mitigación de la sequía y no un atentado medioambiental. Entender que el principio de se quieres la paz prepara la guerra tiene su validez en tanto que haya alguien que esté preparando la guerra, y que los asuntos deben ser abordados con la prioridad necesaria, es mejor que un ciudadano emita CO2 a que se asfixie.

   Por eso debemos descubrir que hay una anatomía de desastres que tiene el denominador común de meternos el miedo en el cuerpo para llevarnos a un redil determinado. Así que desconfíemos ante el fin del mundo, antes de este será el de la humanidad y posiblemente anterior a este será el de la civilización.

       


21 octubre 2025

LA SUPERIORIORIDAD MORAL

 La superioridad moral.

 


    Hay una tendencia, no sé si justificada, de atribuir a la izquierda una supuesta superioridad moral. No sé  si se fundamentará en ese convencimiento de que la izquierda sólo se mueve por ideales, en ese  tenaz certidumbre de que sólo la izquierda defiende a los pobres y que no se somete a los ricos. Este majado de ideas, intenciones, convicciones y fanatismos es el fundamento de esa superioridad moral que permite al que la disfruta meter la pata con la mejor intención del mundo. De forma que esa supuesta superioridad moral permite ser injusto en defensa de la justicia, arbitrario en la busca de la equidad e intolerante en nombre  de la tolerancia. Se escandalizarían por quemar un hereje en la hoguera pero quemarían a todo aquel que no lo fuera.

     Esa supuesta superioridad moral predispone a emitir prejuicios y a atribuirlos como ciertos por venir de donde vienen. Así tenemos que la compra de una vivienda de buen postín según quien la realice es para satisfacer una necesidad o para especular. Que según quien haga el toqueteo sea un depredador sexual o esté confundido y que según quien lo sufra sea una víctima o una casquivana. Permite colocarse al que se la atribuye en posición de la verdad y mutarla a conveniencia.

   La superioridad moral favorece la predisposición al engaño al que está convencido de ella,.Satisface fundamentalmente su necesidad de argumentos que demuestren que no está equivocado, no hay sensación más desagradable que la de descubrir que no estás en lo cierto. Y no hay mayor estafa que regalar unas certidumbres que no existen.  

   También hablamos de superioridad moral sin tener una idea clara de la moralidad en la que dicen ser superiores, basada en un batiburrillo de lo que ahora llaman valores y derechos a conceptos que no son son. En ese caso no tenemos la misma moral y, no participando de la misma ética, creo que se pueden quedar con la superioridad de una moral que no comparto y por la que no pienso competir.

     Y al final llego a la conclusión de que esa superioridad moral no es más que justificar una degradación. Que nos lleva a una sociedad uniforme y unificada de iguales que disfrutan de diferentes privilegios en el convencimiento de que lo que se ha impuesto es justicia.  

19 abril 2025

CONTRADICCIONES

Contradicciones


No me perdonarían que presumiese tener tres carreras y hablar cinco idiomas cuando en realidad me hubiese limitado a leer tres libros, cada uno de un tema, y hubiese oído cinco canciones, cada una en una lengua diferente. Creerían, con razón, que había falseado mi currículo aunque yo dijese había cometido un error. Tampoco podría presumir de ser un buen amigo si provoco la desconfianza de los demás y demuestro ser poco fiable. Puede que me tachasen de loco si cortase drásticamente una fuente de mis ingresos para tener un aire más puro y, aún así, dijese que todo mejora. Si estuviese convencido de que con menos ingresos y pagando más he mejorado y estoy como nunca. Si todas estas circunstancias concurriesen sobre mi persona posiblemente me recomendasen que fuese a un especialista y que comprobase lo bien o mal amueblada que está mi cabeza.

Hoy El Debate publica una noticia que firma Carlos Latorre con el siguiente titular: "No fue un «error»: Bernabé exigió «personas bien formadas en valores y convicciones» mientras se presentaba como doble licenciada", se refiere a Pilar Bernabé la delegada del gobierno en la Comunidad Valenciana, que ha mantenido durante cuarenta años la ficción de estar en posesión de dos carreras. La han pillado, pero no hay consecuencias. Si dimite será para ser alcaldesa u ocupar otro cargo. Exigía, no obstante, la señora integridad y valores. María Curiel nos habla en el mismo medio sobre una "Lluvia de críticas al decreto que prohíbe por ley ciertas comidas en los colegios: «Es una barbaridad»", se refiere a otro decreto ley, que debería ser excepcional por la urgencia de su aplicación. En nombre de lo saludable y lo sostenible (fundamental sostenibilidad) se prohíben bebidas azucaradas, energéticas y bollería industrial en los colegios. Una cocina de calidad que acabará siendo para bolsillos de primera. No sé la urgencia para que tal medida se pueda anticiparse al visto bueno del parlamento. Las chuches han estado en los colegios toda la vida y ahora es fundamental que mañana mismo dejen de estarlo. Me parece que es aplicar leyes de ricos a una sociedad que en un alto porcentaje está en el umbral de la pobreza. No es un mensaje que esté claro. En La Razón, Manuel Marhuenda escribe sobre "Sánchez, el presidente de un auténtico desgobierno", en el que compara lo que exigía Sánchez cuando era el jefe de la oposición y lo que se tolera a si mismo siendo Presidente del Gobierno. Lo que la sociedad no debía perdonar a Rajoy se lo debe tolerar, incluso aplaudir, a él. Las noticias son un compendio de contradicciones.

El caso es que la propia España es una contradicción. Resulta paradójico que haya más facilidades para okupar una casa que para comprarla. Nuestra normativa tiende a demonizar a los que poseen una vivienda, considerar serviles a los que pagan un alquiler y justificar a los que las allanan. Resulta aberrante que haya más facilidades para abortar que para tener hijos. Es caricaturesco profesar un laicismo anticristiano que raya la sumisión con una malentendida tolerancia al Islam. Se fomenta premiar al funcionario y castigar al emprendedor. Y del ciudadano se pretende que el seguidismo se imponga a la iniciativa. Se es benévolo cuando el dictado proviene de la izquierda e intransigente cuando lo es de la derecha. Lo que sirve para unos no sirve para otros. Tenemos que hacérnoslo mirar. Somos una sociedad enferma.

Creo que ya lo he dicho antes. 

 

31 enero 2025

LABERINTOS

 Laberintos.

Laberinto de la Granja de San Ildefonso

Hoy en Larazón.es se publica un artículo que escribe Abel Hernándezy se titula “¿Fin de ciclo?” en el que se llega a la conclusión de que se van a anticipar elecciones dado que en el Gobierno ya empiezan a considerar insostenible las negociaciones a las que se ve sometido para que se aprueben las disposiciones. Considérense negociaciones como un eufemismo de chantaje. En ElDebate.com, Jorge Sanz Casillas da una explicación del auge de VOX en un artículo que titula “Y por esto sube VOX” en el que considera que el PP ha cometido un error al anunciar su voto afirmativo al nuevo decreto “minibus”. Se pueden señalar muchos artículos más. Una lectura de los titulares de los artículos y, en los que sea posible, de los textos confirma que dentro del derecho de libre expresión se ejerce el de militancia. No hay una guerra abierta entre medios, pero si abundantes referencias de unos y otros a la derecha o izquierda mediática, según convenga. Cada uno sabrá a que atenerse.

Pero hay una constante: todos huyen de dar una explicación al auge de la extrema derecha. Ninguna parece seria excepto que se la considera una reacción. Y tiene mucho de cierto, aunque no tengamos muy claro si la extrema derecha es un producto o una provocadora de esa reacción. Habría que preguntarse antes si el fin de ciclo que se cuestiona Don Abel Hernández es exclusivo de España. Meloni, Milei y Trump ya han iniciado un nuevo ciclo en sus respectivas naciones, las votaciones habidas en Francia y El Reino Unido (incluyendo el referéndum del Brexit), aunque parecen confirmar cierta desorientación de los votantes,  también parecen demostrar una tendencia revisionista de la nación que desean. En la Unión Europea se habla de la necesidad de reinventarse y de modificar sus políticas. Habrá que esperar los resultados de las elecciones en una Alemania en que ya un partido político se muestra dispuesto a romper el cordón sanitario a la extrema derecha. No es sólo España la que se encuentra en una encrucijada.

Las razones para temer a la extrema derecha son las mismas que las que hay para temer a la extrema izquierda. Los crímenes del nacionalsocialismo son tan aberrantes como los del comunismo. Los cantos de sirena (de los políticos) siempre nos dirigirán a los arrecifes. Lo que parece ser es que la tendencia progresista propone una sociedad relativa sustentada en unos valores.etéreos. No es que cada uno pueda ser como quiera, es que el hecho de ser como quiera le otorgue privilegios. La sociedad se enfrenta a conceptos antagónicos como el de discriminación positiva, que sigue siendo discriminación y, por eso mismo, injusto. Asistimos a que en nombre de la igualdad se otorguen a una personas privilegios sobre otras, rompiendo ese principio de que la ley es la misma para todos o de que en todos los ciudadanos deben concurrir las mismas oportunidades. Las justificaciones de orden moral, como pueden ser aborto y eutanasia, se basan en lo cómodo, librarnos de lo que nos molesta, aduciendo a derechos discutibles. Si se añade un revisionismo que obliga a escribir e inventar la história, contemplándola desde la óptica e nuestro tiempo y no en su contexto acentúa más la incidendia de unos principios abstractos que remarcan lo que pudo ser sobre lo que fue. Si a lo anterior le añadimos que los estados van cediendo soberanía y aumentando situaciones en las que un ciudadano se puede considerar inseguro tenemos que cualquier alternativa que proporcione estabilidad, equilibrio y seguridad será bienvenida.

El progresismo, sobre todo el extremo, también modifica el concepto de cultura y defiende  algo que llama multiculturalismo, no se molesta en explicar si es una fusión de culturas o una convivencia entre culturas, y si estas son estancas o no. Nuestra realidad es producto de nuestra cultura, se han adoptado elementos de otras culturas (no habría tortilla de patatas sin cultura inca) y se han rechazado otros (como esa costumbre tan sana de extirpar el corazón latiendo que tenían los aztecas). La integración cultural, y no la coexistencia de culturas es  una de las soluciones al fenómeno de la inmigración, la situación de sus naciones es la que ha provocado el éxodo de sus habitantes, hay que considerar qué aspectos de su cultura puede provocar en nuestra nación la misma situación que ha provocado en la suya.

Una de las nuevas causas que provocan la reacción son las explicaciones que da el progresismo para rechazar a la extrema derecha: son fascistas. No se explica por qué es mejor el modelo progresista sobre otra propuesta, el recurso es recurrir al fascismo dándole un tono despectivo que también podría se aplicado, por contra, al socialismo y al comunismo. Este revisionismo social, cultural y moral está provocando el auge de lo que se llama la extrema derecha.

La extrema derecha lo es por estar en la parte que le corresponde en el espectro político. Si atendemos a la forma de expresarse y las acciones propuestas de sus representantes, parece mucho más centrada que las propuesta progresista. Pero es cuestión de gustos y pareceres.

La gran incertidumbre que plantea la extrema derecha es qué pasará y si por extrema llevará el extremismo a sus relaciones como están haciendo los progresistas. Aunque no hay duda de que la autoridad del estado se reforzará será necesario constatar a qué precio y a costa de qué, supresión de autonomías, irrelevancia de la Unión Europea, o cómo se verán afectados los ciudadanos. Esta incertidumbre es de la que se aprovechan los que, a su vez, están provocando otra clase de incertidumbre.

Desgraciadamente vienen tiempos interesantes, con muchas dudas que el tiempo resolverá, y no tiene por qué ser satisfactoriamente.         

27 febrero 2007

IZQUIERDAS Y DERECHAS

La política es un juego sucio en el que todo vale, se recurren a los más sublimes ideales para excusar las acciones más abyectas. Desacreditar es algo importante y la opinión pública es el mejor campo de batalla. En el caso español siempre es más pasional, y cuando hablamos de política resulta más importante destrozar que desacreditar. Se busca para ello la mentira oportuna, la verdad a medias o los hechos sesgados. Se cuenta con la poca memoria del colectivo y con el aborregamiento de los muchos.
.
Asistimos ahora a una crítica que militantes de izquierdas hacen del ejercicio de la libertad de expresión por parte de unos ciudadanos a los que califican de derechas. No dudo que la manifestación de la Asociación de las Víctimas del Terrorismo (AVT) y los miembros del foro de Ermua hayan tenido todo el apoyo de lo más representativo de la derecha española. Pero también me gustaría destacar el carácter apolítico de ambas asociaciones. Resultaría absurdo pensar que son más victimas las que simpatizaban con el Partido Popular que las que simpatizaban con el Partido Socialista Obrero Español. De la misma forma es absurdo decir que esta manifestación es de derechas, atribuyendo a las víctimas una militancia que la asociación no tiene ni propugna.
.
El uso profuso de banderas de España en las manifestaciones no significa el tener que militar con la derecha, cualquier partido es libre de usarla y terminar una manifestación o reunión ondeando la bandera que a todos nos representa o con las notas del Himno Nacional (para más señas "La Marcha de Granaderos") es un ejercicio que cualquiera puede hacer. Parece ser que a las izquierdas les entona más tremolar banderas republicanas y cantar la internacional, y nadie tiene nada en contra ni se le ha acusado de apropiarse de los símbolos republicanos y obreros, como si el ser obrero o republicano privase a uno tener ideas de derechas. Pero aunque no estén dispuestos a hacer uso de estos derechos, es mejor no dejar ejercerlos.
.
La verdad es que en España siempre hay que estar pidiendo perdón por algo, por ser rojo en una época y por ser de derechas al paso del tiempo. Lo triste es que haya que creerse que el ser de izquierdas es bueno y el de derechas malo. Basamos la competencia de una persona explicando que es de izquierdas (Ahí es nada, no hace falta más explicación, se suponen todas las virtudes) a la vez que para explicar todos los males recurrimos a la derecha (intentando remarcar "extrema" para indicar que es un mal radical), si queremos insultar entonces recurrimos al término fascista, así indicamos la falta de gusto por la democracia y la disposición a ser dictador malo. A los dictadores buenos (perdón, de izquierdas) se les llama líderes.
.
También es bueno recordar la historia de una manera sesgada, para que resulte que el intento del golpe de Estado del 23 de Febrero fue una maniobra de la derecha. Pero sigo sin explicarme por qué don Manuel Fraga, uno de los representantes de la derecha Española fue retenido con los demás diputados. Tampoco entiendo cómo es posible que dos representantes de los que debería ser la derecha, me refiero a Don Adolfo Suarez y al General Gutierrez Mellado, fueron los que dieron un poco de dignidad al Congreso, los únicos que se mantuvieron en pie cuando los señores parlamentarios, olvidando su categoría de representantes y manteniendo la de seres humanos, buscaban enterrarse. Pero, en fin, si podemos usar este hecho para hacer con la derecha lo mismo que Franco hacía con los rojos, bienvenido sea.
.
No son los políticos los culpables, ni los periodistas que les jalean, somos nosotros, la masa que se deja dirigir humildemente, la que teme exigir y la que no quiere meterse en líos. Somos nosotros los que preferimos que los terroristas salgan victoriosos antes que nuestro contrincante político salga beneficiado. Somos nosotros que preferimos ver a nuestro vecino muerto antes que más beneficiado por la vida. Habrá un día en que nos daremos cuenta que no se trata de militar en uno de los lados de la política, sino de chupar de la teta más que el otro y ademas perjudicarle en lo posible.
.
http://blogs.periodistadigital.com/ultimahora.php/2007/02/26/solana_y_perez_henares_polemizan_por_el_ http://blogs.periodistadigital.com/periodismo.php/2007/02/26/carcicero_la_estetica_de_la_manifestacio http://www.elplural.com/opinion/detail.php?id=10021

02 enero 2007

LAS LECCIONES QUE DEBERÍAMOS APRENDER

Parece ser que el último atentado de ETA en vez de servir como revulsivo para formar un frente común contra el terrorimo está sirviendo para continuar el mismo conflicto político que los españoles llevamos padeciendo desde al menos tres años. No es el momento de confirmar quien tenía razón y quien se ha equivocado y menos acusarse de ello, ni el Gobierno ni la Oposición son culpables de que ETA haya atentado, y sus medios de comunicación afines no deben ser una extensión de éste rifirafe. Lo que si es verdad es que el terrorismo es algo que afecta a todos los españoles.
.
Como ya he dicho muchas veces, corresponde al Gobierno formar ése frente único contra el terrorismo. Pero ésto no significa una carta de libertad para establecer una política y estrategia antiterrorista por su cuenta. La estrategía a seguir estaba pactada hace tiempo, los principales partidos eran signatarios de la misma y al Gobierno correspondía ejecutarla. Tampoco la Oposición debía decir al Gobierno cómo ejecutarla, ambos han tenido una interpretación un tanto partidista del Pacto Antiterrorista. Quizás sea la ocasión de revisarlo, pero lo que es seguro es que hay que restablecerlo. Seguir acusándose de haberlo roto o de no tener la colaboración necesaria no lleva a nada y sólo beneficia a ETA. Del mismo modo no vale la pena comparar la gestión de un diálogo que tuvo lugar durante la legislatura del PP y el que se ha roto ahora en la legislatura del PSOE, ningunó lo gestionó bien porque se rompió, o ambos partidos tuvieron el mismo error al pensar que los terroristas tenían talante. También ambos estiraron las posibiliades hasta el final.
.
Ahora es el momento de combatir al terrorismo y no a los demócratas, el hecho de acusarse mutuamente es perder energías que van necesitarse para ésta lucha. Temperar los ánimos de unos y otros y comprender que no hay más enemigo que los asesinos es algo que nuestra clase política y nuestros medios de comunicación tienen que fomentar.
.
También va a ser necesario que el Gobierno mejore en cuanto a su transparencia, iniciativa y rapidez. En anteriores ocasiones los autores del atentado y el explosivo utilizado ya eran conocidos, si no, se sabía el por qué, tres días más tarde del atentado sólo se ha comunicado que ha podido ser perpetrado por seis personas; efectivamente, hay que exigir más rapidez. A lo largo del proceso el Gobierno, y su Presidente, han sido realmente parcos en declaraciones sobre reuniones mantenidas aunque continuamente ha declarado que el proceso seguía adelante, no han suscitado mucha confianza, además han perdido credibilidad cuando los medios de comunicación daban las noticias de las filtraciones que había, esto además daba imagen de inseguridad y de incertidumbre, realmente nunca sabremos cual ha sido el estado del proceso; por eso se necesita mayor transparencia. Por último, la imagen que han dado los miembros del Gobierno ha sido la de ir a remolque de los hechos y declaraciones, dando la idea de improvisación, ignorancia y estar tan sorprendidos como el resto de los españoles, prefiero pensar que ha sido falta de iniciativa a desinterés; pero a todas luces hay que estar más al día en lo que se refiere al entorno terrorista, Batasuna ha demostrado tener más iniciativa que los demócratas, el Gobierno debe aprender ésta lección.
.

27 diciembre 2006

LA IZQUIERDA

En el enlace Don Antonio Elorza, catedrático de ciencias políticas, nos expone una reflexión del mundo actual, en la que cita todas las situaciones que se están dando, alianza de civilizaciones incluida. Creo que es un artículo muy interesente, y acertado en muchos puntos, no quiero discutir de lo correcto o no que pueda ser en su juicio, sino en su concepto. Que a fin de cuenta es un punto de vista de la izquierda.
.
Podríamos decir que la izquierda representa la juventud de la sociedad, con ideales o sin ellos, con causa o sin ella, siempre quiere cambiar el mundo. Quizás convencida de que si no cambia al mundo deprisa, el mundo los cambiará a ellos y se harán de derechas, esa parte más mayor, y madura, de la sociedad. La izquierda, en general, me recuerda a los jóvenes rebeldes, siempre víctima, siempre a la defensiva y siempre buscando un motivo para no estar de acuerdo. Como alguien me dijo: hay que ser padre para aprender a ser hijo. Podríamos decir que hay que ser de derechas, conservador, para saber ser de izquierdas.
.
Al igual que los hijos en nuestra vida, la izquierda es necesaria, algunos dicen tonterías pero es buen termómetro de las carencias de nuestra sociedad y de cúales son los verdaderos retos de la misma. Creo que el ejemplo más gráfico es que cuando media España le echa los trastos a otra media con el tema del proceso de paz, los jóvenes se manifestan para pedir una vivienda. Podemos decir que hay que ganársela, o cualquier pamplinas como que el gobierno lleva trabajando en ello, pero ahí está su problema, no prestamos la debida tención que requiere y ahí están: okupando.
.
Pero me estoy iendo del hilo, como ya digo representan nuestra juventud, el lado joven de la sociedad, que según madura se vuelve más conservador, es más reacio a empezar de cero y tiende a proteger lo que ha ganado, que lo suyo le ha costado. Y dentro de la madurez nos encontramos a los de la vieja izquierda, más por nostalgia que por ideas, anclados en el pasado y con muchas cuentas que saldar.
.
Me gusta la izquierda porque todavía tiene la ilusión que se transformará en pragmatismo con el paso del tiempo. Pero en nuestro tiempo y nuestra España no me gusta que gobierne, como podemos comprobar, es inmadura, no tiene las ideas claras y lo que es peor no saben materializar sus ideas e ideales. Al igual que mis hijos, ellos nunca tienen la culpa de nada, el resto del mundo se ha confabulado contra ellos.
.

11 noviembre 2006

LA NOVEDAD Y EL RIDÍCULO

Pues resulta que al final lo que empezó siendo una broma va a terminar como algo cierto. Es decir si un ladrón entra en tu casa, mejor que defender tu propiedad, y eso es algo que puede derivar en violencia, dialoga con él; se le comenta que "debe haber algo que puedas robar, compañero, que nos satisfaga a los dos". O una fórmula mejor "mira que no eres el primero, así que tengo que hablar con más ladrones. Os sugiero que vengais todos juntos y os poneís de acuerdo". También me imagino otras situaciones peores: a un policiá diciendo a un violador "hombre, no ves que es una actitud machista"; o para convencerle de otra manera "procura ser más dulce para que ella también disfrute". O sea que la actitud que se toma es algo así como vamos a pactar como robas mi casa, o vamos a negociar como me violas. No me hace gracia, considero que es un insulto a los ciudadanos.
.
Una actitud progresista es una cosa y una disposición ridícula es otra. Una cosa es que una persona esté en una posición para tomar decisiones y otra en una postura de poner a un montón de gente a hacer el ridículo. Sobre todo cuando suponemos lo que no es. Que el ladrón tiene una cultura, que el violador no es un maníaco... que el delicuente es honrado o que los radicales tienen una mente abierta. Ya he vivido esta situación en los Balcanes, el hecho de ir a un señor y decirle que tenía que deponer su actitud no solucionaba nada, permitía descubrir que bajo el amparo de la política se escondían actividades delictivas, que lo que era una banda de guerrilleros era un "gang" mafioso, que los atentados defendiendo una identidad no eran más que atracos y amenazas a otros. Pero alguien mantenía que esta actitud "progresista" era la solución. Y lo fue, tras un asesinato, una matanza o un saqueo desaparecen los problemas, no queda nada que dialogar.
.
Otra de las cosas que me ya no me parece rozar el ridículo, sino sumergirse en él, es esa idea de vincular la represión violenta a las derechas. Como siempre generalizamos, y como siempre mal. Creo que lo correcto es vincular la represión al autoritarismo, y hablando de autoritarismos me gustaría vincular ciertos regímenes a derechas o izquierdas , soluciones al estilo de las derechas, pregunto y decida: Tianamen (China), Primavera de Praga (Checoslovaquia). Hagamos memoria de la tendencia de algunos regímenes Pinochet (derechas), Corea del Norte (izquierdas), Unión Soviética (Paraíso de libertad, izquierdas). Creo que izquierdas o derechas se usan como excusa de autoritarismo. Ni Aznar fue un dictador de derechas, ni Felipe González de izquierdas. Ambos fueron presidentes de un gobierno democrático.
.
Por favor sea usted progresista, comunista, tonto o de la escuela de Llamazares, es usted libre, pero no me incluya como siervo de la dictadura del ridículo.
.
Enlace:

07 octubre 2006

PATRIOTISMO Y ESPAÑA

http://www.elpais.es/articulo/elpporopi/20061007elpepiult_2/Tes/Patriotismo
.
L
eo la opinión de Don Manuel Rivas y asimila patriotismo a España, y la idea de España a la derecha. España es de izquierdas y derechas estimado señor, puede que las derechas hablen más de España, mientras que las izquierdas no, puede que dentro de este concepto unos tengan más respeto por sus símbolos que otros. Creo que España no es el privilegio de unos u otros, creo que España es una realidad convulsa de la que cada uno tiene una idea. España es el portal para miles de inmigrantes que quieren trabajar en Europa. España es opresión para fanáticos nacionalistas incapaces de demostrar esa opresión. España es casa común de muchos y un pastel para que se repartan los políticos. España son casas caras, economía por ahora boyante y habitantes cada vez más endeudados. España es una madre desagradecida que obtiene lo mejor de sus hijos y luego los olvida. España es también el alimento de sus gobernantes, que nunca han estado a la altura de los españoles. En definitiva España, como cada nación, es un laberinto de contradicciones, realidades y diferentes culturas, que en ocasiones la enriquecen y en ocasiones la desgarran.
.
Y ahora hablamos de patria, que no es más que un sentimiento, por eso hay tantas clases de patriotismo. El patriotismo exaltado, más rabieta que pasión, que ciega y fanatiza, que produce monstruos. El patriotismo excluyente, en el que la patria no es un hogar sino un privilegio, algo a lo que no todos los que nos rodean tienen derecho. El patriotismo localista, creador de una patria mínima, aislada de los demás, que encierra y aísla, más refugio que hogar. El patriotismo idealista, en el que la patria está idealizada, una traslación de nuestro mundo perfecto. El patriotismo del pasado, en el que la patria está definida por su historia y sus gestas, una patria muerta que no existe. En fin creo que puede haber millones de ideas de patria y más tipos de patriotismo.
.
Es triste el carácter excluyente del artículo. Puede haber buenos sentimientos que provocan malas acciones, y malos sentimientos causa de gestos sublimes. Lo que quiero decir es que nadie se equivoca con los sentimientos, que a fin de cuentas son una reacción ante una situación. Pero si es verdad que nos equivocamos con nuestras acciones. Cualquier tipo de patriotismo puede ser justificable, ya sea o no trasnochado, los malos gestos o acciones no.
.
Recordar ahora que muchos de los que defendieron a la República yacen olvidados y restregarlo día tras día en nombre de la memoria y dignidad, es tan rancio como la presencia machacona de los mártires caídos por Dios y por la Patria. Todos merecen la misma memoria y todos murieron por su patria. Y no hay más. La gesta de resistir a las fuerzas fascistas es tan ilusoria como la heroica cruzada que derrotó al comunismo. Nos hacemos muchas ilusiones con la Segunda República, su idea fue buena pero su aplicación no, fue una época convulsa que acabó en un estertor llamado Guerra Civil. No me pueden decir que había una normalidad democrática cuando se tenía que hacer registros a los parlamentarios para evitar que estos entrasen con pistolas en el Congreso.
.
Ahora España es una monarquía constitucional, creo que la idea que significó la Segunda República está alcanzada y superada, los intentos de golpe de estado han sido abortados y queda pendiente la tarea de hacer que España sea un hogar para todos los españoles, más causa de un nacionalismo paisanista que de un centralismo que reste identidad. Pero también hemos salvado la idea de esa patria uniformada, ahora todos tenemos nuestro sentimiento de patria y somos libres para tenerlo. Es un error recurrir a la contienda civil para reivindicar un sentimiento.