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27 octubre 2026

LAS FALACIAS

 Las falacias

Alegoría de la mentira en forma de un hombre que sostiene una máscara. Pintura de Salvator Rosa (1615-1673), 1651. Florencia, Palacio Pitti

El diccionario de la Real Academia de la Lengua nos dice que falacia es un engaño, fraude o mentira con el que se intenta engañar a alguien. Pero por falacia entendemos hoy una mentira más refinada. Probablemente más oculta y amparada por quien miente. El típico ejemplo de falacia es esa afirmación atribuida a Einstein de que “el hombre sólo utiliza el diez por ciento del cerebro”. Es muy discutible, pero hay quien la da por cierta. Nunca se ha planteado la autoridad de un Premio Nobel de Física para hablar de un tema neurológico. La Teoría de la Relatividad no está relacionada con los tejemanejes cerebrales.

    Asistimos hoy a los anuncios y pronunciamientos de varias falacias en las que políticos sin formación nos prometen la solución a todos nuestros problemas y anuncian la creación del paraíso en la Tierra. Lo malo es que les resulta. A lo tonto, poco a poco, van haciendo cierto ese lema de la Agenda 2030 de “no tendréis nada y seréis felices”. Probablemente la segunda parte del lema sea falsa. Aunque ser feliz es una percepción y para disfrutarla solo hay que comprar humo o aspirarlo.

    Ayer, El Debate publicaba un artículo de relleno que escribía Rubén Prieto con el titular de “Tres científicos predijeron que el fin del mundo llegará el 13 de noviembre de 2026:¿Qué hay de cierto?”, me imagino que no les reviento el artículo si les anticipo que la respuesta a la pregunta es que no hay nada cierto. La primera referencia que hace este artículo de ¿ciencia? es el discurso del Premio Nobel de Física de 2004, David Gross, advirtiendo de la alta probabilidad de extinción debido a un holocausto nuclear. Podemos estar o no de acuerdo con él. Su opinión en este tema, por muy Nobel de Física que sea, vale tanto como la de cualquiera. Hay muy pocos expertos en guerras atómicas.

    Los que hacen mención al fin del mundo en la fecha del 13 de noviembre de 2026 son tres científicos (Heinz von Foester, Patricia M. Mora y Lawrence W. Amiot) que en 1960 publicaron un artículo en la revista Science con el sugerente título de “El día del juicio final: viernes 13 de noviembre de 2026”. Heinz Von Foester fue un científico y cibernético (wikipedia dixit), de los otros dos autores sabemos que eran científicos de la universidad de Illinois. El  artículo viene a participar del resultado de una simulación a partir de los datos de natalidad de años en que se escribió el artículo, 1960. Según esta, el 13 de noviembre la población colapsará y todo se acabará.

    No recuerdo el nombre de un político del Podemos de Carmena que acusó a los conductores de disfrutar del 21% de la superficie de Madrid, que son las calles y carreteras de la ciudad, cuando ellos no alcanzaban a ser este porcentaje de la población. Una falacia pronunciada por alguien que no sabía nada de urbanismo.

    Recuerden que antes del fin del mundo, será el fin de la humanidad y que antes será el de la civilización. No ocupamos un pedestal tan alto. No obstante, viendo las calles de Europa, y las españolas en particular, hay que admitir que la civilización está degenerando.  

25 octubre 2026

THE GREAT PRETENDER

The great pretender


Es una canción electoral. En 1955 el grupo de color The Platters lanzó al mercado esta canción. Quizás no les suene mucho este grupo. Pero han colocado canciones muy famosas (“Only you”, una de ellas). The great pretender ha sido cantada por otros cantantes, la versión de Elvis Presley resultó ser un bombazo, pero la de Freddie Mercury me parece épica. Para gustos los colores y la música. Lo único que cambia en las tres versiones es la cadencia y la voz. Los arreglos no son apreciables. Les dejo la versión original, la de Elvis y la de Freddie Mercury. Espero que las disfruten.


Respecto a la canción, la letra es la siguiente:

Oh, sí, soy el gran farsante     Oh yes, I'm the great pretender
Fingiendo que lo estoy haciendo bien     Pretending that I'm doing well
Mi necesidad es tal, finjo demasiado     My need is such; I pretend too much
Estoy solo pero nadie puede decirlo     I'm lonely but no one can tell
Oh, sí, soy el gran farsante     Oh yes, I'm the great pretender
A la deriva en un mundo propio     Adrift in a world of my own
Yo juego el juego, pero para mi verdadera vergüenza     I play the game; but to my real shame
Me has dejado soñar solo      You've left me to dream all alone
Demasiado real es este sentimiento de hacer creer    Too real is this feeling of make believe
Demasiado real cuando siento lo que mi corazón no puede ocultar      Too real when I feel what my heart can't conceal
Oh, sí, soy el gran farsante     Oh, yes I'm the great pretender
Solo riendo y alegre como un payaso     Just laughing and gay like a clown
Parezco ser lo que no soy, verás      I seem to be what I'm not; you see
Llevo mi corazón como una corona     I'm wearing my heart like a crown
Fingiendo que todavía estás por aquí     Pretending that you're still around
Demasiado real es este sentimiento de hacer creer    Too real is this feeling of make believe
Demasiado real cuando siento lo que mi corazón no puede ocultar     Too real when I feel what my heart can't conceal
Sí, soy el gran farsante      Yes I'm the great pretender
Solo riendo y alegre como un payaso      Just laughing and gay like a clown
Parezco ser lo que no soy, ¿ves?     I seem to be what I'm not you see
Llevo mi corazón como una corona     I'm wearing my heart like a crown
Fingiendo que todavía estás por aquí     Pretending that you're still around


Como pueden comprobar, la canción está narrada por un farsante ¿arrepentido? Quizás la primera prueba de su arrepentimiento sea admitir lo que es. Deja a juicio del oyente la causa de esta confesión. Puede ser el hartazgo, la vergüenza, un momento de bajón o que se haya enamorado, por ese final de “fingiendo que todavía estás aquí”. También queda la posibilidad de que, denunciándose como farsante, esté timando al que escucha la canción.

Estamos en una época, las elecciones, de farsantes y cantos de sirena. Todos nos van a intentar embaucar con lo bien que lo van a hacer y lo mal que lo van a hacer los demás. En definitiva, un juego de buenos (nosotros), malos (los otros) y menos malos (los que nos pueden ayudar). Sería bueno tomar nota. El buen pedigüeño intenta explotar su desgracia. No apela a nuestro razonamiento, sino a nuestros sentimientos.

Y si de sentimientos y emociones se trata, van a recurrir al miedo y a la esperanza. Van a intentar que votemos con las tripas y no con la cabeza. Se basan, fundamentalmente, en ese dato que dice que decidimos el voto a última hora. Cosa que estaría bien si la decisión fuese el producto de un análisis. La verdad es que aportan promesas y los votantes nos guiamos más por lo que escuchamos de oídas que por lo que leemos.

En fin, entre gritos, abucheos y desórdenes, la campaña sigue sin haber empezado todavía. Y todos, en cada declaración, en cada acto, fingen que todavía se preocupan por nosotros.   

24 octubre 2026

ANTIFASCISMO

Antifascismo


La sociedad española está siendo testigo de manifestaciones y actividades más o menos violentas que se amparan en el grito de “aquí están los antifascistas”. El grito suena como un reto. Todo el que no esté dentro de ese grupo resulta fascista. Casi me atrevería a asegurar que todo el que no proceda o se comporte como ese grupo va a ser un fascista.

Hay ciertos conceptos que se dan por entendidos. El antifascismo es uno de ellos. Lo mismo que se da por sabido lo que es fascismo. Por eso nadie se toma la molestia de explicarlos. El fascismo, por lo que tengo entendido, es una ideología que nace del socialismo italiano y erradica su vocación internacional. Encuentra su base en el nacionalismo. No en vano el partido que le imitó en Alemania llevaba por nombre Nacionalsocialista. La abreviatura “Nazi” resulta muy conveniente. De ello no debe extrañarnos que el fascismo resulte tan autoritario como el socialismo. Por antifascismo deberíamos entender todo lo contrario.

Un antifascista, siendo todo lo contrario que un fascista, debería ser menos radical y más tolerante. Quizás debería tener una mente más abierta y ser, sobre todo, más pacífico. No parece que eso suceda. Por tanto, el antifascismo no deja de ser un recurso semántico para declarar fascista a todo el que no es antifascista. Es imponer una ideología con los mismos métodos que usaba el fascismo. El antifascismo resulta otro tipo de fascismo. Como ya dije en otro artículo: no deja de ser la clac.

¿Qué objeto tiene este movimiento? Creo que es una forma de igualar las tornas. Si los ministros son abucheados en las calles, también deben ser abucheados sus opositores. Si el PSOE se ve obligado a dar los mitines a puerta cerrada, los demás partidos también deben hacerlo. También ejerce una función disuasoria: explotar el miedo. La amenaza de que las calles sigan así si las elecciones la vencen “los fascistas”.

Llama la atención la tendencia antijudía, la misma que tenían los denunciados fascistas. Lo que indica que les es indiferente declararse de izquierdas o de derechas. Simplemente son radicales. Y ante la texitura que presentan, “socialismo o barbarie”, ellos ya han elegido: su socialismo es barbarie.

21 octubre 2026

UNA CAMPAÑA VIOLENTA

 Una campaña violenta.


Ya anunció Manuela Bergerot de que no habría paz en las calles de Madrid. No sé si será por casualidad o causalidad, pero en ese momento la acampada de Sol comenzó a cambiar de líderes. En las manifestaciones en apoyo a la huelga de profesores hay activistas que llevan las mismas banderas que ondean en Sol y repiten las mismas consignas.

También comienzan los acosos. Todos están recibiendo su dosis de jarabe democrático y todos vienen a participar del mismo recelo y desconfianza de los ciudadanos que, paradójicamente, tienen que votarlos. Los tintes que están marcando esta precampaña indican que los partidos están actuando más para afianzar su parroquia que para convencer a los ajenos.

No hay que esperar juego limpio en una carrera electoral. Ya hemos vivido demasiadas falsas promesas. La solución está en el recurso a la violencia. La violencia no viene marcada solo por el activismo. También es violencia la amenaza y el insulto. De esas hay muchas y de muchos modos. Pero quizás lo que está definiendo de forma más clara los malos modos es la tendencia a acabar con el mensajero obviando el mensaje.

Y es fácil que la ciudadanía caiga en esta trampa. Es sencillo repetir un abucheo antes que pedir explicaciones sobre una mentira. Es más elemental insultar que pedir. Es, sobre todo, menos complicado instalarse en el no antes que proponer o negociar soluciones.

Con esta campaña, los ciudadanos nos acabamos encontrando con el brete de lo tomas o lo dejas. Con la predisposición de los políticos a no entenderse, no puede salir nada bueno.

Y ya sabemos que lo perfecto es enemigo de lo bueno. Así que, con la predicción de que la campaña no será buena, lo más seguro es que nos encontremos con un perfecto desacuerdo.

20 octubre 2026

ENTREVISTA PARA NACIONALIZARSE

 Entrevista para nacionalizarse.


— Buenos días, señor cónsul.

— Buenos días, usted dirá.

— Que quiero ser español.

— Muy bien, ahora es fácil serlo. Sobre todo, fuera de España. Si usted estuviese en España tendría que haber vivido allí unos diez años, aprobar un examen y pagar el trámite. Aquí, ya ve, le sale gratis y sin más esfuerzo que responder a unas preguntas.

— Perfecto, pues  aquí me tiene.

— ¿Qué sabe usted de España?

— La verdad, no gran cosa. Es un país africano que da al Atlántico y al Pacífico.

— Empieza bien. Parece que ha estudiado geografía en la propia España. ¿Sabrá, por lo menos, la capital de España?

— Rabat.

— Puede valer. Realmente, gran parte de la política española se diseña desde allí.

— ¿Me podría aportar alguna documentación que demuestre que su abuelo era español?

— Por supuesto que no. Puedo proporcionarle un documento de identidad.

— Pero si me está enseñando un ticket de compra, de hace dos años.

— Me dijeron que en España servía.

— Está mezclando cosas, en España sí servía, pero fuera no sirve. Perdóneme, pero con esos rasgos no parece que sea descendiente de españoles.

— Ya me dijeron que eran racistas.

— No es racismo, pero, la verdad, es que parece más chino que español.

— Mire que es usted ignorante. ¿No sabe diferenciar a un chino de un filipino?

— Pues la verdad es que no. Pero nadie creería que su abuelo era español.

— Pues creo que hasta 1898, los filipinos eran también españoles. Lo cual me hace tataranieto de español.

— Pero su tatarabuelo no huyó de España.

— Mi abuelo se se fue de Filipinas por defender el socialismo.

— ¿Es usted socialista?

— De la Internacional Socialista.

— Eso lo cambia todo. Usted es, entonces, ciudadano del mundo y, por eso, también tiene algo de español.

— Ya me dijeron que ser socialista abre muchas puertas en España.

— Le dijeron bien. Pero siendo filipino, ¿qué hace en Argentina?

— Vine aquí sin papeles y, siendo español, puedo ir a España con los papeles regalados. Y mire si cumplo con la ley: mi abuelo era republicano, socialista y tuvo que irse fuera de su país.

— Visto así... Sabe cuál es la bandera de España.

— ¿Cómo no lo voy a saber? Roja con el escudo en medio.

— Veo que medio lo sabe. ¿Y el escudo?

— Se pueden utilizar dos: una hoz y un martillo, o un puño con una rosa.

— No va muy desencaminado. ¿Sabe quién es el Rey y el Presidente del Gobierno?

— El Rey, no lo tengo muy claro, me parece que Mohamed VI. Pero el Presidente, si lo sé: Mario Soares.

— Bueno, ése es el Secretario General de la ONU, pero fue presidente de la Internacional Socialista y, siendo de la ONU y socialista, está relacionado con España.

— Y dígame, ¿no le estoy demostrando mi españolidad?

— No tengo dudas sobre ello. Desde luego que merece la nacionalidad. Considérese español desde este momento.

— Muchas gracias. Aprovechando mi recién estrenada españolidad, ¿dónde tengo que solicitar el sueldo mínimo vital? Verá: es que no tengo ingresos.

— Sabe, me sorprende. No sólo parece un español de toda la vida, sino que parece de lo más granado del PSOE. ¿Quiere afiliarse al partido?

— Si me pagan, sí.

— El PSOE no le va a dar nada. Si acaso, le solicitará alguna donación. Pero tenga en cuenta que los ciudadanos, con sus impuestos, le van a dar de todo.

— Ahora empiezo a entender eso de “no tendréis nada y seréis felices”...

17 octubre 2026

ALGUNAS COMPARACIONES MÁS

Algunas comparaciones más

ABC. JM. Nieto. Fe de ratas. 17-10-2026

Me imagino que ya habrá muy pocos que lo recuerden. Hoy ya se admite como algo sucedido en la España de Franco. En Ifni y el Sahara Occidental hubo una guerra no declarada entre España y Marruecos. Hablamos de combates y de muertos. Su momento álgido fue en 1957 y 1958. Esta guerra fue acallada por el régimen y siempre se ocultó la participación de Marruecos. Como no estaba declarada, no había declaraciones. Hasta bien entrada la democracia no se han publicado obras que relaten y describan estos hechos. El control que se ejercía sobre la prensa entonces permitía que el régimen fuese todo lo opaco que desease para este asunto.

La situación en Ceuta parece ser parecida. Nos enteramos a destiempo de las incursiones de la marina marroquí en nuestras aguas territoriales. Quiero imaginarme que habrá habido una respuesta por parte de España; otra cosa es que el Gobierno sea discreto al comunicarlas. Nos recuerda la actuación del Franquismo. Cuando comenzaron los ataques en Ifni, no pasaba nada. Cuando han entrado, no hay cifras oficiales, entre 80.000 y 100.000 invasores en Ceuta tampoco ha pasado nada. Nos felicitamos y agradecemos a Marruecos el hecho de que hayan vuelto muchos de ellos y restamos importancia al hecho de que se hayan quedado algunos miles; sigue sin haber cifras oficiales. El caso es que nuestra actitud es de pelillos a la mar. Las incursiones de barcos en las aguas territoriales, según el Gobierno, la han solucionado la Real Marina Marroquí y la Armada. No sabemos cómo. Pero es verdad que estos asuntos desde siempre lo solucionan las armadas, a veces a cañonazos.

En 1934, Largo Caballero, uno de los líderes del PSOE de entonces, amenazó con no reconocer el resultado electoral; la consecuencia fue el intento revolucionario, como un preludio de la guerra civil, en Asturias.

Hoy son más sutiles las formas, el intento de modificar el censo ya resulta descarado. La ley de nietos se ha tergiversado y parece que su objetivo es dar la nacionalidad a todo simpatizante socialista. No me atrevo a anticipar el resultado de las elecciones, pero, sea cual sea, ya está contaminado. Todos encontrarán una razón para decir que no es válido.

Es una de las formas de actuación del gobierno: jugar al impávido. Actuar con el convencimiento de que, pase lo que pase, ya se olvidará. Y así ocurre, el recurso al efectismo hace que nos olvidemos de lo importante. Siempre hay una cortina de humo que enmascara las maniobras ocultas. De una forma u otra, progresando, todo se va degenerando. El ruido de las calles ampara las marrullerías que se planean en silencio.    

16 octubre 2026

SIN ESCARMENTAR

Sin escarmentar


Publica doña Ana Martín en El Debate que “La izquierda intenta cerrar coaliciones in extremis para aminorar la derrota que predicen los sondeos”. Nos cuenta el artículo de las maniobras que están haciendo los partidos de la izquierda para presentar candidaturas únicas y asistir a las elecciones generales. Destacan ese Frente Amplio, esa especie de coalición entre Podemos y ERC y ese intento de que PSOE y lo que salga de Sumar se presenten unidos al Senado. Prima, según la autora, la confección de listas sobre el diseño del programa.  

No sé de las dificultades que afronta la izquierda, no me preocuparía mucho por ellas. Está claro que sus cachorros están calentando el ambiente. Haría bien la derecha en preocuparse de las cosas que le pueden ir mal. Y es que parece que no escarmientan tras las elecciones del 23 de julio. El PSOE tiene votantes y recursos suficientes. También tiene disposición a las marrullerías y a meter en las urnas papeletas que no deberían estar en ellas (todo demostrado). Y eso sí que es preocupante.

El titular nos recuerda a algo parecido a que se está vendiendo la piel del oso antes de haberlo cazado. Las encuestas anuncian muchas cosas, pero la que vale es la del 29 de noviembre. A mí, como a cualquier ciudadano, me resulta muy fácil anunciar por teléfono que, totalmente seguro, iré a votar y que lo haré por tal partido. Pero, a la hora de la verdad, puede no apetecerme ir o decido votar por otro partido. Las compañías de demoscopia están condenadas a fiarse de la muestra. No tienen más remedio. Pero aunque todas predicen porcentajes y resultados, siempre queda aparte la abstención. Sin poner en duda su buen hacer, creo que son una indicación, pero no una predicción.

En este sentido, informaría de la debacle o la derrota cuando estas se produzcan. Incluso me recrearía en ellas. Pero hasta ese momento la partida sigue y todos juegan. Los unos no son tan listos y los otros no son tan tontos. Ya se demostró el 23 de julio que una victoria exigua no sirve para nada (aplíquense izquierdas y derechas esta afirmación).

De forma que recuerden un dicho taurino: “Hasta el rabo, todo es toro”. El futurible es deseo, pero no es noticia.  

10 octubre 2026

LOS ÚLTIMOS DÍAS DE MARICARMEN

Los últimos días de Maricarmen


Marcarmen nos ha dejado sin poder volver a la casa que, sin ser suya, era su hogar. Lo pagaba religiosamente, lo cual no la convertía en una okupa, pero se agarraba a un contrato ya cancelado y confeccionado según una ley ya derogada. Guste o no, su desahucio fue legal, lo justo o injusto del mismo queda al parecer de cada uno. Su fallecimiento ha sido, como lo fue su desahucio, utilizado. Me permito asegurar que muchos han actuado como plañideras, llorando sin sentimiento y pagados por hacerlo. Su muerte, como su desahucio, se ha utilizado para calentar las calles y el ambiente en lo posible. En mi opinión el colmo llega cuando se dice que ha sido asesinada y se acusa a cualquier supuesto enemigo.

Escribe Antonio R. Naranjo un artículo de opinión en El Debate que titula "¿Quién mató a Maricarmen?", en él se permite acusar a la situación a la que hemos llegado en la España de Sánchez. Si uno atiende a todas las declaraciones y noticias que se dan, es fácil llegar a la conclusión de que "entre todos la mataron y ella sola se murió". No se trata de encontrar a un culpable o a un asesino que no hay. Como ya he dicho, cada uno sabrá de las circunstancias que recayeron en Maricarmen y tendrá sus argumentos para defender lo que piensa.

En mi particular opinión, una anciana de 87 años se ha encontrado en medio de un huracán siendo la personificación de una causa. Me da la impresión de que ella ha sido un caso específico escogido por una causa, no sabemos, ni nos han explicado, porqué entre tantos desahucios y desgracias han escogido el de Maricarmen y porqué ha sido tan mal asesorada, al ir contra la ley y negar cualquier solución propuesta. Los decretos colados no solucionarían esta situación.

A mi me gustaría pensar que Maricarmen ha fallecido sin saberse utilizada en lo que le quedaba de vida y sin adivinar que su muerte también lo sería. La política arrasa con todo, ha aplastado la vida de Maricarmen y está arrasando su muerte. No descansa en paz. Le ha tocado a ella ser la cobaya del experimento, una excusa para calentar las calles.


 

05 octubre 2026

LAS CONVOCATORIAS

Las convocatorias.


Pues hoy el Presidente del Gobierno ha convocado elecciones. Ha vuelto a cambiar de opinión y no llegará hasta 2027 (o sí, cualquiera sabe); tampoco era necesario. Creo que ya era hora, así que no me quejo.

    Empieza la campaña electoral. La convocatoria se ha convertido en un mitin y las reacciones a la convocatoria han sido otro. Incluso el jefe de la oposición ha convocado a la prensa para hacer su valoración, que ha sido más de lo mismo.

   Preparémonos para frases huecas. Una campaña electoral consiste en una serie de soflamas, insultos y promesas en las que nada es mentira y nada es verdad hasta que los hechos lo demuestren. Como ya he dicho, quedarán muchas preguntas por responder y los problemas de siempre seguirán pendientes.

  Hay razones para no ser optimistas. Seguramente siga venciendo la partitocracia. El anuncio de “no nos representan” seguirá siendo una de las medias verdades.

27 julio 2026

UNA PROPUESTA DE REFORMA ELECTORAL

Una propuesta de reforma electoral


Leo en el electo panel de la página web de electomanía que “Lacircunscripción única, la opción de reforma electoral preferida”. El artículo-estudio viene a proponer unas cuantas propuestas de reforma electoral, entre ellas la de considerar toda España como una circunscripción única es la favorita. Las opciones que presenta son las siguientes, por orden de preferencia:

La circunscripción única , como ya se ha dicho, es la preferida por el 24,9 % de los encuestados.

La barrera electoral nacional, cuenta con un apoyo del17,6 % de los encuestados. Que consiste en anular las candidaturas que no superen un determinado porcentaje de votos en todo el territorio nacional.

Considerar las comunidades autónomas como circunscripciones, que cuenta con la preferencia del 11,5 % de los encuestados. Consiste en considerar a las autonomías, en vez de las provincias, como circunscripción electoral. Haría de las elecciones generales el equivalente a diecisiete elecciones autonómicas simultáneas.

La propuesta de un sistema mixto  entre distritos uninominales y listas proporcionales, cuenta con un apoyo del 10,6 %. No se explica bien este sistema que dice que es parecido al modelo alemán. Entiendo que hay distritos en que se vota a las personas (listas abiertas) y no al partido y otros en los que se vota una lista del partido (listas cerradas).

La última propuesta de importancia es  la de cambiar el método de reparto de escaños, manteniendo las provincias como circunscripción, un  7,8 % está de acuerdo con esta propuesta.

Baste decir que un 6,3 % es partidario de mantener el sistema actual.

Las dos opciones que quedaban, y son residuales, son  la de aumentar el número de diputados (4,4 %) y reducir el número de diputados (3,9 %).

Ninguna de estas propuestas nos libra del peligro de la partitocracia. Entiendo por partitocracia  el hecho de que los ciudadanos votamos a unos diputados o senadores que, en teoría, nos tienen que representar para que, una vez elegidos y en posesión de su escaño, sean representantes de su partido. Ninguna de esta propuesta evita este hecho, el diputado o senador siempre seguirá representando a su partido, votando la propuesta de su partido y no lo que quieren sus electores (creo que la amnistía es el mejor ejemplo).

Mi propuesta sería una reforma radical: escoger a personas, no a partidos. El territorio nacional debería dividirse en 350 circunscripciones con el mismo número de habitantes. En cada una se elige a un diputado, el más votado, no es necesaria la aplicación de ninguna ley de d’Hond. Paralelamente se elige en toda España un candidato a Presidente de Gobierno. En cuanto al senado, como cámara territorial, se puede mantener el actual sistema de listas abiertas y cuatro candidatos por provincia. Con ello se garantizaría que todos representan a sus ciudadanos.

Una segunda medida que refuerce la representación de los ciudadanos es la anulación de la disciplina de partido, el voto es del diputado y no del partido.

Aún con esas los partidos se buscarán cómo seguir dominando la escena, el ejecutivo, el legislativo y el judicial.

05 mayo 2026

LOS BUENOS RESULTADOS.

 Los buenos resultados.

 


Informa La Razón de que “El CIS andaluz deja a Moreno cerca de la mayoría absoluta y anticipa la debacle del PSOE que no remonta”. Por otra parte, la página web electomanía que dedica el siguiente titular a su sondeo de la elecciones andaluzas “Juanma Moreno consigue la absoluta, con un par de escaños clave disputándose entre PP, PSOE y VOX”.

Anticipo, como ya dije en “el que no se consuela es porque no quiere”, que todos acabarán satisfechos con los resultados obtenidos.

Si el PP gana, sin obtener una mayoría absoluta, porque ha ganado. Los demás se consolarán y verán, incluso como un triunfo, que no haya logrado esa mayoría absoluta tan anhelada por todos. Si logra la mayoría absoluta, difícil aunque posible, los demás se consolarán en el hecho de que no consiga los mismos escaños que en las elecciones anteriores. De una forma u otra, háganse a la idea de que el PP va a ser uno de los grandes perdedores, aunque lleve las de ganar y tenga los mejores resultados. Su victoria está condicionada, nada menos, a la mayoría absoluta.

Todo lo que sea obtener más de veinticinco escaños resultará un triunfo para el PSOE, basta con ello para argumentar que los sondeos se han equivocado. Sería un éxito para ellos repetir los treinta escaños actuales y aumentar esta cifra equivaldría casi a una victoria. Bastaría para resaltar el hecho de que siempre se sobreponen y hacerse un poco de autobombo. Para los demás, estos resultados equivaldrían a calificar los posibles peores resultados del PSOE desde la derrota hasta el desastre. Pese a todo el control de daños sabrá atribuir más preocupación a los resultados obtenidos por la derecha y extrema derecha que a los logrados por su formación.

Para VOX, parece que en senda de descenso, también habrá buenos resultados, repetir como tercera fuerza política es ya suficiente. Si obtiene más de catorce escaños habrá mejorado resultados para apuntarse un triunfo, que puede ratificar en el hecho de que en algunas poblaciones haya obtenido más votos que el PSOE. Es el que mayor rédito puede obtener si el PP no alcanza la mayoría absoluta y su éxito depende de hacer valer su postura de elemento condicionador del PP.

Para los partidos de extrema izquierda no hay buenos augurios, de forma que explotarán su victimismo resaltando los fallos de un sistema electoral que unas veces favorece y otras perjudica. No podrán tener el consuelo de que la otra izquierda haya obtenido un buen resultado, pero si en haberlo mejorado con respecto a las anteriores y llegando a la misma conclusión de siempre; deberíamos habernos presentado unidos, pero nos presentaremos separados. Completamente lógico si son opciones diferentes.

En fin, todos van a ganar, lo que no significa que los andaluces ganen. 

16 marzo 2026

EL ANÁLISIS ELECTORAL O EL QUE NO SE CONSUELA ES PORQUE NO QUIERE

 El análisis de las electoral o el que no se consuela es porque no quiere.

 


Y ya hemos pasado las terceras elecciones del ciclo, las de la Comunidad de Castilla-León que, en mi opinión, es un invento que da más problemas que soluciones (pero esto es un aparte). Creo que ha estas horas el resultado es ya de todos conocido y todos los expertos hacen sus valoraciones. Me voy a permitir una valoración de las valoraciones. Y perdonen que ciña a algunas metáforas.

 Quizás la primera que haga es que las valoraciones de los análisis son como las opiniones de las paellas, el arroz podría estar un poco más duro o un poco más blando; más o menos caldoso; más o menos suelto, más o menos amarillo; y, por todo ello, más o menos bueno. Pero al final el comensal suele apostillar como premio de consolación con un “pero tiene buen sabor”. Algo parecido sucede con las elecciones siempre hay pros y contras sobre los resultados y la conclusión termina siendo algo parecido a “pero nos ha ido bien” mientras los demás parecen decir “pero no lo suficiente”. Siempre hay razones para ver la botella medio llena o medio vacía, en este caso es el equivalente a decir, que no hay suficiente cantidad en la botella, pero que hay. Cada uno se agarra a lo que puede. En todo caso los representantes de los partidos acaban concluyendo que no se han quedado con mal sabor de boca. Esta claro que las penas y fallos quedan para dentro de casa. Los periodistas barren para casa, de forma que la valoración de las elecciones parece limitarse al análisis del enésimo sondeo que viene a explicar la razón que tenían cuando han acertado o lo mal que se han hecho cuando los resultados con coinciden con los sondeos  anteriores. La lectura de los números admiten muchas interpretaciones.

 Añadiría que se imaginasen un juego de cartas cuyas reglas son las siguientes:
- Las cartas, según se reparten quedan a la vista de todos los jugadores.
- Los jugadores pueden utilizar las cartas de otros jugadores si llegan a un acuerdo y formar así una carta ganadora.
- Luego se procede a apostar, sin posibilidad de descartes.
- Los “renuncios” no se penalizan.

Las elecciones no son más que un reparto de cartas hecho por los electores. El juego es tan sencillo que cada uno, incluidos los espectadores, ve las cartas de los jugadores. Una de las partes del juego es que cada uno de los que juegan dicen maravillas de sus cartas. Que la mano que le ha tocado no es mala, o que es muy buena, o que es muy mala pero que a su amigo le caído una buena o al enemigo una muy mala. Luego viene la hora de las apuestas, en este caso uno tiene que apostar, y la apuesta ya no es propia de un jugador, en ella va incluida la apuesta de otros jugadores que le ayudan a tener la mejor mano. Si las cartas estaban a la vista las apuestas  son ocultas en lo implícito que llevan en su anuncio. La apuesta de “reactivar economía bajando impuestos” puede conllevar recortes. ..La apuesta de “no a los recortes” puede conllevar una subida de impuestos. Quiere esto decir que los jugadores (los candidatos) van de farol la mayoría de las veces. Los expertos en el juego (los periodistas) no dejan de valorar la mano que le ha tocado a cada uno y predecir las diferentes posibilidades  de juego y apuestas que se pueden hacer. Anuncian buenas jugadas y faroles cuando no los hay. Dentro de sus análisis llegan más a las conclusiones de lo que ellos desearían que a las realidad de la situación.

Tampoco fallan después las alusiones a la justicia del sistema de reparto. Siempre habrá que se pregunte que cómo es posible que entre un 35,47% y un 30,74% (una diferencia de un 4,73%) de los votos haya solo dos escaños de diferencia que sólo refleja el 2,5%.de la cámara. Cómo es posible que un 35,7% de los votos equivalga a un 41,25% de la asamblea y que un 30,74% a un 37,5% . Acaba dando la impresión de que el sistema puede no ser justo. Pero la justicia no está en el reparto de cartas, sino en el hecho de que todos admitan las mismas reglas del reparto.

En consecuencia, tras unas elecciones el que no se consuela es porque no quiere y la lucha entre partidos se traslada a las valoraciones. Todos exhiben sus razones para estar contentos, el descontento, como las lágrimas, queda  a tratar en privado y puerta cerrada. Para las auténticas valoraciones ya habrá tiempo, generalmente cuando sea demasiado tarde para los votantes.