03 octubre 2026

SOBRE LA VIVIENDA

Sobre la vivienda



El artículo 33 de la Constitución reconoce el derecho a la propiedad y la herencia, una primera interpretación interesada de este artículo facilitaría que las herencias y propiedades, al ser un derecho, no tengan que estar sujetas a cualquier clase de impuestos. El artículo 47 reconoce que todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada, añade que "los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos". Siempre está el típico vende humos que deduce de este artículo que la vivienda debe ser gratis.

Desde mi ignorancia me permito opinar que interpreto este artículo como creo que debe ser explicada la Constitución: es la base de las leyes que se promulgan en España. Una guía para el desarrollo de las normas. De esta forma, la creación de una política de vivienda tendría que desarrollarse con la idea de garantizar el acceso a una "vivienda digna y adecuada". Desgraciadamente ni la Constitución, ni la normativa vigente, definen lo que es "una vivienda digna y adecuada" que sirva de referencia para desarrollar esa política de vivienda. Incluiría en esa política el desarrollo de la ley de suelo, la reducción de la burocracia y la agilización de la construcción.

Los gobiernos de la democracia, todos, han ido desarrollando una política de vivienda que favorece la especulación, hasta el punto que hoy parece que se ha instalado como el problema principal de los españoles, sobre todo, de los jóvenes y de los que son recién llegados a una ciudad. No son sólo los emigrantes, hay que incluir a los estudiantes, a los trabajadores que han accedido a un trabajo en un nuevo lugar. Demasiada gente para generalizar. 

Hoy, el hecho de intentar promulgar dos decretos que contemplan sólo los alquileres, poniendo condiciones a los propietarios y favoreciendo, sobre todo, a los inquilinos, es una política sesgada. Dejan muchos aspectos que desarrollar y corregir. Sin embargo, no sé si por urgencia, el Gobierno intenta, como siempre, dividir a la sociedad, en este caso, propietarios y posibles inquilinos. A ninguno se lo pone fácil. Es difícil y caro acceder a una vivienda y resulta relativamente fácil okupar una casa. El resultado es que cada vez hay más demanda y menos oferta.

Las administraciones no se ponen de acuerdo. Creo que nadie está por la labor de solucionarlo. Como cualquier problema, es una baza electoral. Pero las administraciones carecen también del apoyo de los ciudadanos. Oí una historia de un propietario que por la mañana se quejaba de que su hijo no tuviese acceso a una casa, al medio día estaba poniendo una denuncia y paralizaba la construcción de un edificio de viviendas frente a su casa, ya que el quería una zona verde, y por la noche calculaba cuánto se iba a revalorizar su vivienda con esa zona verde. No termina ahí, los vecinos de un pueblo ponen todos los impedimentos al desarrollo de una central eléctrica en su municipio, cuando la falta de electricidad es otro de los problemas para la construcción de viviendas en ese municipio en el que cada verano hay un par de apagones.

No sé si recordarán que en tiempos del ínclito Zapatero, el recién estrenado Ministerio de Vivienda lanzó la idea de una solución habitacional de 30 metros cuadrados que fue rechazada por casi toda la sociedad por considerarlo casi inhabitable. Hoy ese tipo de vivienda supone un tesoro, es un mal menor, y se considera normal. Lo que nos enseña es que muchas de las propuestas que hoy rechazamos son para que sean asimiladas por las generaciones venideras. Posiblemente el concepto de "vivienda digna y adecuada" de nuestros descendientes sea muy distinto del nuestro

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