07 noviembre 2026

ESPAÑA NACIÓN

España Nación


Publica hoy El Debate en la sección “El Debate de las Ideas” un interesante artículo de Pablo Nuevo que se titula “España, ¿Nación sin Estado?”. En él comienza planteando que el Estado autonómico está disgregando España. Pone como prueba las dificultades experimentadas por el Ministerio de Sanidad para imponer las medidas para gestionar la crisis del COVID, que entraban en colisión con las competencias autonómicas. Ahonda esta situación el hecho de que las autonomías asumen competencias, pero no disponen de los medios suficientes para gestionar las crisis que surgen. Pone como ejemplo la dana de Valencia. Llega a la conclusión de que esto motiva un Estado disfuncional, incapaz de dar respuestas adecuadas a las crisis. Ahonda esta disfunción, según el autor, el atraso en la actuación del Estado en los siniestros de Adamuz y Urda, asuntos que eran de su única competencia. Sin embargo, la actuación de los ciudadanos de toda España durante la dana, y los accidentes de tren le llevan a la conclusión de que existe nación, pero no Estado. Así es como he interpretado el artículo.

Ortega y Gasset, en la “España invertebrada”, se planteaba qué hacía que España fuese una nación, sobre todo en torno a qué se articula España. Podríamos hacernos la misma pregunta sobre Francia, Rusia o Brasil y no creo que lo tuviese fácil responder un francés, un ruso o un brasileño. La respuesta no sería la misma. En realidad, no creo que fuese común en dos compatriotas. Se puede aludir a muchas razones, todas discutibles, históricas, lingüísticas, geográficas... ninguna valdría y todas influirían. Si nos ponemos muy estrictos y queremos llegar a fondo, podemos acabar descubriendo que una nación queda definida por el territorio donde se aplican unas leyes y se cobran unos impuestos. Tiene gracia, tanta filosofía sobre qué vertebra una nación para que todo termine en normas e impuestos. Cuestión de órdenes y dinero.

Tampoco resulta tan simple: ser español, catalán, vasco o lo que sea es un sentimiento. No te hace español pagar unos impuestos; se pagan esos impuestos por estar en España. Queda claro, entonces, que no es fácil articular una nación. Una nación es una nación por el hecho de serlo. Hay orígenes diversos: desde tribales hasta reivindicativos. Una Constitución puede intentar articular una nación, pero siempre será una tarea inacabada.

Si me preguntasen por España, diría que su nombre tiene un origen geográfico, pero no está definida por su geografía (Portugal es parte de la antigua Hispania). Olvidemos el origen tribal, han pasado muchos pueblos por aquí. Si tuviese que decantarme por un origen, me remontaría a las posesiones del Rey de las Españas como origen de la nación española. Pero es una opinión. El caso es que los españoles hemos pasado de ser buenos súbditos de un rey a mediocres nacionalizados de un Estado y muy buenos ciudadanos ante las crisis.

Hay que reconocer que el Estado pone en poco valor el hecho de ser español, el desarrollo de la ley de nietos viene a decir que cualquiera puede serlo mientras diga que desciende de españoles. A la vez se ensalza el ser catalán, vasco, madrileño o extremeño... Todo evoluciona y tiene su fin. Creo que España no va a ser una excepción. Había dos opciones: diluirse en una Europa que vaya usted a saber cómo se articulará o atomizarse en diecisiete entidades. Aparece una tercera opción: seguir como estamos. Un tira y afloja entre un internacionalismo extremo, definido por regulaciones y nacionalizaciones, y un localismo igual de extremo definido por “en mi pueblo no”.     

06 noviembre 2026

RECORTES

 Recortes


Parecía que en lo único que no había mentido Sánchez era en que no iba a haber recortes. Todo apunta a que los ha habido. Pero en una partida que, hasta ahora, se ha notado poco: en infraestructuras. Comunican los ingenieros que el estado de la red ferroviaria, de las carreteras y de las presas es bastante malo. Cuanto menos deficiente. Nos dicen los economistas que sólo se ha invertido poco más del 7% de la partida dedicada al mantenimiento de la red ferroviaria. La Fiscalía de la Unión Europea investiga si las inversiones dadas para la red ferroviaria han ido a parar realmente allí.

Sin presupuestos, han aumentado las pensiones, las subvenciones, los sueldos mínimos y los gastos de defensa. ¿Da para tanto el incremento de la presión fiscal? Me creo que la respuesta es no. Tampoco se ha presentado un balance en el Parlamento. Y cualquiera que lea las referencias del Consejo de Ministros comprobará que el Gobierno ha dispuesto de un presupuesto paralelo que ha evolucionado del de 2022. En definitiva, le ha beneficiado no tener unos presupuestos aprobados, ya que ha venido a disponer de los dineros a su antojo. Ya lo dijeron: gobernarían sin el legislativo.

Lo bueno que tiene el Estado de las Autonomías es que siempre existe el recurso de responsabilizar a una u otra administración. Pero también permite cierto control de cuentas. No pudiendo recortar en enseñanza o sanidad, son competencias cedidas. Sin poder recortar en Defensa,hay un compromiso del 2,1% del PIB y queda por debajo de lo firmado. No queda más remedio que recortar en pensiones, sueldos de la administración e infraestructuras. Un recorte en pensiones sería demasiado evidente. Los trabajadores de la administración tienen el sueldo congelado durante esta legislatura. Sólo quedan las infraestructuras donde meter la tijera. Es donde menos se nota, pero llega un momento en el que no se puede camuflar la falta de gasto. Incidencias, accidentes mortales y aumento de la siniestralidad en la carretera lo hacen imposible de tapar.

05 noviembre 2026

EL CUENTO DEL NAVEGANTE



Nos convoca este jueves nuestra amiga Mónica desde su blog, Neogéminis. Nos propone un reto al que ha denominado “2 de 3 Borges”. Nos sugiere tres frases extraídas de los cuentos del escritor argentino Jorge Luis Borges. Son las siguientes:

- El patio es el declive por el cual se derrama el cielo en la casa. Serena, la eternidad espera en la encrucijada de estrellas.

- Hay una hora de la tarde en que la llanura está por decir algo; nunca lo dice o tal vez lo dice infinitamente y no lo entendemos...

- Cuando se acerca el fin, ya no quedan imágenes del recuerdo; sólo quedan palabras.

He seleccionado las dos frases en negrita. Hay que resaltarlas en un texto de unas 350 palabras. Y no me extiendo más en la introducción y doy paso al...

Cuento del navegante.

El avión era más bien pequeño. Había que llevarlo de un lado a otro del Atlántico. Para un monomotor, el océano se antoja casi inmenso. Menos mal que en medio están las Azores. No tendría que lucir tanto sus dotes de piloto como las de navegante. El piloto hace que vuele el avión, pero el navegante es el que no se pierde. El comprador era un nuevo rico con dinero que quería aprender a volar. Debía ser un poco cicatero cuando la configuración que había comprado era tan básica. Tenía prisa y todo lo que no se había gastado en equipamiento pensaba pagarlo para tener el avión casi mañana.

Despegó, se despidió de la torre de control de San Juan y puso rumbo a las Azores. Pensaba que en el presente él era el único piloto que volaba como lo hizo Lindberg un montón de años atrás. Cogió altura y, tras una hora de vuelo, la radio quedó muda  y el indicador del ADF dejó de marcar la estación de Terranova. Sintonizó la frecuencia de Flores, sólo tenía que esperar la marcación.

Tras dos horas en línea de vuelo, el horizonte marino se confunde con el cielo en un gris azulado. Uno se siente en una inmensa llanura. Y hay una hora de la tarde en que la llanura está por decir algo; nunca lo dice o tal vez lo dice infinitamente y no lo entendemos... es el sentimiento que genera la ansiedad de distinguir unas islas que rompan la desamparada uniformidad del horizonte y se conviertan en referencia.

A las cinco horas, la aguja del ADF señala la estación de Flores. Todavía no se ve la isla. Las inquietudes cesan, las tablas de consumo cuadran y no ha habido mucha deriva. El navegante ha trabajado bien. Y es que cuando se acerca el fin, ya no quedan las imágenes del recuerdo; sólo quedan palabras. Esa llanura inmensa ha desaparecido del paisaje y la tierra se va definiendo. Algo parecido pasa en su mente; llega la hora de aterrizar, desaparece el navegante y solo queda sitio para el piloto.

Más inspiraciones en Borges aquí.

 



04 noviembre 2026

¿CUMPLIENDO?

¿Cumpliendo?

Hace cierta gracia, amarga, ver en la pantalla una imagen reducida anunciando “Acción de Gobierno” mientras en la pantalla principal se visualizan las labores de recogida de los trenes siniestrados en Urda. ¿Casualidad? No sé, a veces pasan estas cosas. Óscar Puente ha dimitido y el Gobierno se ha quedado sin su macarra. Aunque creo que no me puedo quejar, por fin ha pasado algo. Dejo a juicio de cada uno la contundencia y la prontitud de las medidas tomadas por el Gobierno y el principal de sus partidos.

Salvando las distancias. En 1921, el Desastre de Annual destapó la situación caótica en que se encontraban el Ejército y la España de la época. El siniestro de Urda viene a dejar en evidencia una gestión desastrosa. Hay cosas elementales. Un accidente se produce cuando hay una acumulación de incidentes y circunstancias. Cuanto más favorables sean las circunstancias y menor el número de incidentes, menos probabilidades habrá de emergencias y, por ello, de accidentes.

En Adif y Renfe se han ido acumulando incidencias y empeorando las circunstancias. De ahí el aumento de accidentes y que hayan habido dos siniestros. Los incidentes traen consigo inconvenientes, como los retrasos. Los siniestros implican lo irreparable de la muerte. No ha habido acción de Gobierno tangible para reducir incidencias o mejorar las circunstancias. No pueden tachar en este ámbito el cuadro de la tarea “Cumpliendo”  que acompaña en muchas de las comparecencias del Presidente del Gobierno.

Como ya hemos indicado, los siniestros de Urda y Adamuz han dejado en evidencia la situación de las infraestructuras ferroviarias. Los baches y socavones de las carreteras hacen lo mismo con las infraestructuras correspondientes. Resulta de ello que la mala situación del ferrocarril es extrapolable a todo el ministerio que tiene el largo nombre de “Transportes y Movilidad Sostenible”, casi no transporta, se mueve poco y no está sostenido ni mantenido. Mucha palabrería, mucho X, Instagram y TicToc. Ha ello se ha limitado la “Acción de Gobierno”.

A ello podríamos añadir la inacción y poca efectividad del Ministerio de la Vivienda y Agenda Urbana en lo que se refiere a solucionar el problema de la vivienda; la inefecacia y permisividad de Interior en los casos de Ceuta, este ampliable a Defensa, y a la acampada de Sol; la penosa gestión del Ministerio Para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ante el apagón y las oleadas de incendios. Todo ello nos puede llevar a la conclusión de que la situación del Estado es extrapolable a la situación ferroviaria.

El Gobierno se ha visto superado por todas las crisis, demostrando su incapacidad para prevenirlas y mitigarlas. Nos guste o no, su acción se ha limitado a la ingeniería social, a sentenciar lo que debe ser justo o injusto, nunca ha predicado con el ejemplo y ha aumentado todas las brechas y enfrentamientos. La acción de Gobierno ha sido un continuo trágala para los gobernados. 

03 noviembre 2026

EL CUENTO DE LA CARGA DE CABALLERÍA


Nos convoca nuestra amiga Lidia en el reto “Escribir jugando” de este mes de noviembre. La carta sobre la que hay que escribir un relato de máximo 100 palabras es la “Gods and titans oracle” (Oráculo de dioses y titanes), aunque lleva el nombre del dios griego de la guerra: Ares. En el texto debe aparecer una referencia al mineral lapislázuli. Es opcional hacer una referencia a la esencia floral de Bach: Aspen (Álamo temblón). Esta esencia se recomienda para momentos en que la ansiedad y el nerviosismo dominan los pensamientos o en que los pensamientos inquietantes no dejan descansar. 

Y con estas condiciones y datos intentamos escribir el...

El cuento de la carga de caballería

El fiero Ares, jefe de la caballería que sitiaba la ciudad, estaba dispuesto a ordenar el ataque. Para potenciar su bravura había ordenado que sólo se alimentasen de una sopa caliente. Por la noche dormiría en el palacio de las cúpulas adornadas con piedras de lapislázuli...

— ¡A la carga! — Gritó.

Se sorprendió de que el grito no fuese muy contundente. Los caballos iban casi al trote y sus soldados no corearon su orden.

— Mal presagio. — Se dijo, anuló el ataque preguntándose qué había pasado.

Las hojas de álamo que sazonaron la sopa eran la respuesta. 

99 palabras

02 noviembre 2026

MANIPULACIONES

Manipulaciones


Me topo con el siguiente titular en El País, la noticia es para que la lean los suscriptores, “La tragedia en Urda empuja a la ultraderecha a una espiral de brutalidad”. El encabezamiento explica que “Vox y otros grupos extremistas se lanzan en las redes y a las calles a insultar y criminalizar al gobierno”. Lo firma Ángel Munárriz.Desgraciadamente no se puede leer mucho más del artículo. Ee el diario Público, Marta Nebot da su opinión sobre la tragedia en un artículo al que titula “¿La culpa es nuestra?”, en el que viene a hacer una cronología de los accidentes habidos en tren de alta velocidad, empezando por Angrois. Propone la periodista una huelga de pasajeros, que debería haber empezado con motivo del accidente de Angrois. También subraya que, cuando ocurrió este siniestro, el Presidente del Gobierno era Rajoy y el de la Xunta de Galicia, Feijóo. Termina comunicando que, pese a todo, no cambiará su voto. Alude a que prefiere que siga subiendo el SMI y que no corran peligro las pensiones. Lo que demuestra que la mejor defensa es el ataque.

Me recuerda este artículo a Julio César de Shakespeare, en esa parte en la que Bruto, en un discurso, anuncia que ha matado a César, que lo siente tanto como ellos, pero que era necesario asesinarle. Es un ejemplo de cómo manipular la opinión en un discurso en el que se empieza diciendo una cosa y se termina convenciendo de todo lo contrario. La contraréplica que le da Marco Antonio también es memorable, porque en su discurso empieza donde lo dejó Bruto para terminar donde empezó este. Así viene a manipular la oratoria (En el primer comentario les dejo ambos discursos). Empezando a decir lo inverosímil (Oscar Puente) y lo inadmisible (Sánchez) del accidente, nos lleva a la conclusión de que antes ha habido otros, el de Angrois el primero, y que desde entonces no hemos escarmentado. Se pregunta y reprocha la periodista, tras recordarnos que en Alvia fallecieron 81 personas, las veces que se ha puesto en peligro a ella misma y a los suyos por viajar en tren, que ha sido su elección. Es, en definitiva, un artículo que intenta ser exculpatorio atribuyendo a la capacidad de decisión de viajar o no viajar en tren parte de la culpa. Termina siendo, en mi particular parecer, más una manipulación de la opinión que un artículo. Una forma de reafirmar el argumentario de que los responsables no son culpables.

Con respecto al artículo de El País, es una muestra de esa doble vara de medir. Desde sus páginas se puede llamar asesinos a unos y reclamar el respeto para otros. Creo que el ministro Puente es un macarra, pero no un asesino. También me creo que la señora Ayuso puede ser algo Choni, pero no una asesina. El periódico y el periodista son esclavos de su línea editorial y, dentro del argumentario y la minimización de daños (electorales) que pueda sufrir el PSOE, está la victimización de los responsables de gobernar y culpar a los rivales de lo que no son. Ha habido una mayor “espiral de violencia” en el discurso de la izquierda que en el de la derecha y tantas acusaciones de asesinato por unos como por otros. O se olvida el señor Munárriz de una Reyes Maroto llamando a Díaz Ayuso asesina o de una Irene Montero sentenciando que Maricarmen fue asesinada.

Recurren ambos artículos a la manida superioridad moral de la izquierda, inexistente por otra parte. Se recurre a tal superioridad no para demostrar que caen en las mismas faltas de las que acusan, sino para justificar que ellos si pueden hacerlas.

Ya, por último, sólo nos quedará que llegue el momento en que nos den por respuesta “haber votado a otro”, que es lo que nos plantea la pregunta ¿la culpa es nuestra?   

01 noviembre 2026

SALIÓ DE JAMAICA, SALIÓ DE MADRID

Salió de Jamaica, Salió de Madrid.


Salió de Jamaica es una habanera que nos cuenta la historia de un barco naufragado. Es una composición relativamente moderna, fue compuesta por Ricardo Lafuente en 1969. La habanera es una canción que viene definida no sólo por su compás, sino también por su temática. Son canciones marineras que vienen a evocar un viaje con la nostalgia de lo que se ha dejado y de lo que se va a dejar. Puede ser un amor en el hogar o un amor descubierto en el destino. Podríamos decir que se refiere a un modo de vida: el vaivén de los viajes por la mar que hacen de la estancia en tierra un paréntesis. Suelen tener un deje melancólico. En ocasiones es triste.


En esta resulta triste, parece que uno de los marinos naufragados iba a reunirse con su amor. Al menos tenía la esperanza de que le esperara en el puerto.  No parece, con la perspectiva de hoy, que el capitán borracho debiera tener la culpa. Hoy un portavoz nos diría que no estaba en sus cabales y, durmiendo la mona, ¿cómo iba a ser culpable del naufragio? La culpa sería del piloto que no sorteó la tormenta o de un marinero que no afianzó bien una driza, o del contramaestre que no comprobó los aparejos, de cualquiera... menos del capitán que no estaba en condiciones de tener la culpa de nada.

La habanera que nos cantan hoy también es una historia trágica. No era un barco, era un tren. No salió de Jamaica, salió de Madrid. No iba a Nueva York, iba a Sevilla. No iba cargado de ron, iba con esas ilusiones y circunstancias que hacen de los humanos personas. Muchos iban con la esperanza de que les estuviesen esperando en el andén de Sevilla o con el confort de haber sido despedidos desde el andén de Madrid.

No es un capitán borracho. Es un ministro que, como el capitán, ha demostrado no estar en condiciones de asumir la responsabilidad del siniestro. Ha demostrado, como el capitán, estar a otra cosa antes que a las actividades de su cargo. El capitán a la botella, el ministro a X. El capitán durmiendo la mona, el ministro escribiendo exabruptos. El capitán hundido con su barco, el ministro aferrado a su cargo y defendiendo no ser responsable. En este caso, ¿no es lo mismo ser un irresponsable?

No izará el ministro ninguna bandera. No acompañará a los familiares ni en el sentimiento. ¿Para qué? Está en campaña electoral y la víctima es él. Los accidentados son sólo fallecidos que no verán a nadie esperandoles en su destino.


31 octubre 2026

INCAPACIDAD

Incapacidad


Con motivo del siniestro de Urda están saliendo a la luz muchas cuestiones y conclusiones. Una de las más trascendentes ha sido la evidencia gobernar sin presupuestos durante toda la legislatura. Parece que sí ha habido recortes en infraestructuras y que se han pagado unas partidas con el dinero con el que se debían pagar otras. También, pese a no tener presupuestos, se ha seguido despilfarrando nuestro dinero en mejorar el sistema ferroviario marroquí, el metro de El Cairo o cualquier ONG que se dedique a la exploración del clítoris.

Es lo que pasa cuando no hay presupuestos, que son una referencia del gasto. Al final, utilizando una referencia caduca, uno se permite hacer lo que quiere sin que los demás sepan a dónde nos dirigen. La gestión presupuestaria se ha hecho desde el Gobierno y sin considerar mucho a las cortes. Ya nos dijeron que se gobernaría sin poder legislativo.

Y es que el poder legislativo ha perdido su esencia, que es hacer las leyes. Hoy por hoy se limita a aprobarlas. Significa esto, una vez más, que las leyes se hacen al margen del Congreso. Las elaboran y pactan unos partidos y recurren al chalaneo para conseguir su aprobación. Lo hemos visto: se cede soberanía y se conceden privilegios para obtener una mayoría que permita que una ley salga adelante. El Congreso y la labor de los diputados quedan desvirtuados.

La norma debería elaborarse en el Congreso. Debería establecer las comisiones pertinentes para elaborar las leyes, en vez de esas comisiones de investigación de las que ya se sabe la conclusión y no llevan a ninguna parte. No hay que negar que todo llevaría tiempo y que sería un proceso complicado, pero de negociación. Tampoco se puede negar que el resultado sería una buena disposición. Sería el resultado de una negociación en la que España saldría fortalecida. El producto de un diálogo.

Ahora vemos en las listas del Senado el intento de pactar de unos y otros para lograr la mayoría necesaria para proceder a las modificaciones de normativa y nombramientos sin necesidad de acuerdos. Demuestra ello la cimentación de la negativa al diálogo. De la renuncia al intento de acordar una buena norma que suponga la conformidad y el beneficio de todos.

Estamos oyendo consignas que nos intentan convencer de que esta falta de voluntad para lograr acuerdos es beneficiosa. “Poner el pie en la pared”, “Ni un paso atrás” y, sin ir más lejos, “no tenemos nada que hablar con...”. No hacen más que demostrar la incapacidad de dialogar y la poca disposición para ello.

Y lo peor es que trasladan esa incapacidad y esa disposición a la ciudadanía. Una división que puede llevar a enfrentamiento.  

30 octubre 2026

LO INASUMIBLE

 Lo inasumible


Hasta el propio Presidente ha admitido que la tragedia de Urda, tras la de Adamuz, es inasumible. Pero, mientras el ministro Oscar Puente siga en su cargo, está asumiendo lo inasumible. Lo peor es que también hace que lo asumamos nosotros.

No obstante, admitir ahora que esta tragedia es inasumible y que se va a llegar hasta el final para esclarecerla deja en evidencia la benignidad del gobierno para consigo mismo y la del socialismo para su gestión.

Pues, siendo así, ha resultado asumible la tragedia de Adamuz, que todavía se está investigando hasta el final.

También han resultado asumibles dos veranos en los que los incendios han batido récords sin que haya habido una revisión de la política forestal. Aunque hubo una presentación del mayor despliegue de medios de extinción que ha resultado ser menor que el del año pasado.

Asumible ha sido también una invasión en Ceuta que se ha camuflado de crisis humanitaria y que no ha tenido más solución que los ceutíes asuman su nueva realidad y convivan con una percepción subjetiva de baja seguridad.

Debemos asumir que en la que iba a ser la legislatura de la vivienda, el cuarto pilar del estado del bienestar (Sánchez dixit) el Gobierno no haya construido una vivienda y haya agravado un problema haciendo a los propietarios capitalistas despiadados y a los que ocupan víctimas.

Y todo esto después de asumir una amnistía que pasó de inconstitucional a constitucional en dos días.

También hemos asumido un apagón del que se siguen investigando sus causas hasta el final.

Hemos asumido un juego sucio de mentiras, trampa y corrupción descarada a lo largo de los últimos ocho años.

Me parece que más que asumir, hemos tragado con todo. Y este Gobierno está dispuesto a hacernos seguir tragando.



29 octubre 2026

EL CUENTO DE LA NOSTALGIA

 


Nos convoca este jueves nuestra amiga Nuria desde su blog, “Bitácora literaria”. Ha denominado al reto “La nostalgia y el tiempo” y nos ha sugerido estas cinco frases para ayudarnos a escribir una historia de no más de 350 palabras.

«La nostalgia es ese perfume invisible que dejan los años en el alma; nadie lo percibe, pero lo reconoce en cada recuerdo».

«El tiempo te enseña a soltar las manos, pero no consigue que tu corazón aprenda a despedirse».

«A veces, la melancolía acaricia el alma con manos suaves y recuerda que vivir también consiste en aprender a echar de menos».

«La nostalgia es una carta que el pasado le escribe al corazón cuando el presente se queda demasiado callado».

«El tiempo pasa como la brisa entre los bambúes; solo el corazón sabe qué hojas cayeron y cuáles siguen temblando en su interior».

He fallado, me ha ocupado más de 350. Pero me parecía injusto quedarse sólo con una frase. He considerado a todas en el relato, aunque me he permitido la licencia de modificarlas un poco en.

El cuento de la nostalgia.

El capitán Ernesto llevaba ya unos meses fuera de casa. Era su cuarta rotación a uno de esos lugares a donde unos políticos mandan a los soldados para que parezca que arreglan el mundo. Estaba un poco cansado. El anzuelo de ver mundo deja de funcionar cuando lo que se ve es pobreza, miseria y mucha mala baba. Estaba en esos momentos en que pensaba que, cumpliendo una misión, no formaba hogar. En sus pertenencias permanecía el aroma de hogar, evocaba a su esposa e hijos, sin saber de ellos otra cosa que lo que le contaban. Y así reconocía su nostalgia como ese perfume invisible que dejan los años en el alma, que nadie percibe, pero que él podía reconocer en cada recuerdo.

El comandante Don Ernesto languidecía en su despacho. En los momentos que rompía la rutina de leer e informar sobre un papel tras otro se fijaba en las fotografías de un capitán más jóven. Ahora con la tranquilidad de un horario, pero con otra actividad que le mantenía lejano al hogar. El tiempo le había enseñado a soltar las manos, pero su corazón no había aprendido a despedirse.

El Teniente Coronel mandaba con mano férrea su grupo, los problemas se sucedían y su gente los solucionaba rápidamente. A veces encontraban tiempo para recordar los buenos tiempos del pasado y, entre todos, llegaban a la conclusión de que la melancolía acaricia el alma con manos suaves y les recordaba que saber echar de menos es algo que hay que aprender en la vida.

El Coronel Ríos terminaba su mando y no tenía más ambiciones que repetir su vida, se daba cuenta de que la nostalgia era como una carta que le escribia a su alma y ahora, el presente no le decía nada.

Don Ernesto ya está jubilado, esclavo de la rutina, en sus paseos se da cuenta que los ratos felices de su pasado son más fálices de recordar que los malos momentos, y llega a la conclusión de que el tiempo ha pasado como la brisa entre los árboles, y los recuerdos son como las hojas, unos han volado y otros quedan temblando entre el entramado de su pasado. De una forma u otra, por uno u otro motivo, la nostalgia le ha acompañado toda su vida. 


Más reflexiones sobre la nostalgia y el tiempo aquí.