24 junio 2026

MARRULLERÍAS

 Marrullerías.

 


Comparece Pedro Sánchez en el Congreso explicando que el PSOE no es tan corrupto y que ha tomado medidas dentro de su partido. Por supuesto, no puede evitar soltar alguna pulla contra el PP y VOX. Nada fuera de lo previsto. Utiliza antecedentes sin muchas pruebas y con acusaciones gratuitas. Continúa denunciando la corrupción de Ayuso basándose en unas denuncias desestimadas. Hay otros antecendentes, como el de considerar los casos propios de corrupción como “piedras en el camino”. El chulismo, que no chulería, es consustancial a él, como lo son las mentiras apoyadas en medias verdades. Olvida, por ejemplo, que en las medidas inmediatas se incluyen las calificaciones de bulo e “inventada” a las declaraciones de Aldama.

 Quizás la primera marrullería de todo este proceso al que asistimos sea la moción de censura. Y la más grande de ellas la aplicación de una amnistía, primero inconstitucional y luego constitucional, para poder ser Presidente del Gobierno. Llámense marrullerías o intrigas, se hacen muchos propósitos gratuitos y de cara a la galería, entre ellos la colaboración con la justicia. Una colaboración que consiste en guardar un ordenador en un sótano escondido del que nadie sabe nada. Una colaboración con la justicia que se traduce en “a eso no voy a contestar ahora” y en un “ya daré las explicaciones más adelante”. Las explicaciones se han traducido hoy en un discurso que es un argumentario para la propia parroquia y, en la medida de lo posible, un ataque a las otras alternativas. El recurso al bulo sin demostrar nada y terminar insultando ha llevado a unas acusaciones de tener que escoger qué es mejor: si ser financiado por un narco o por un proxeneta. Mal futuro.

 El adelanto del CIS para el mes de junio nos dice que los españoles perciben como los tres primeros problemas de España la vivienda, la crisis económica y los problemas de índole económica, y la inmigración. Hoy, como todos los miércoles, se han tirado los trastos a la cabeza y no se ha hablado de vivienda, ni de inmigración, y de economía sólo ha habido autoensalzamiento. Puede que salgan los números pero los españoles están más limitados en sus gastos y viven peor que cuando el PSOE llegó al poder, y que conste que con Zapatero y Rajoy ya se perdió calidad de vida. No es un problema de números sino de un bienestar que se va perdiendo.

 Pero las principales marrullerías ocurren al hacer gala de unos comportamientos y en la defensa de unos principios que no se practican. Para los demás un piso y para mí un chalet, o más de uno. Que los que denuncian que una casa es ni más, ni menos, que para vivir resultan ser poseedores de seis o siete inmuebles. Estar sometidos a la labor de dos ministros que, como Trump, hacen su política en redes sociales. Que los que defienden la enseñanza pública envían a sus hijos a colegios y universidades privados. No resultan ser tan ejemplares. En fin, ya saben que eso de “ser socialista significa tener muy poco y estar dispuesto a dar mucho” no deja de ser una mentira más del repertorio.

 En mi modesta opinión, la partitocracia nos está dibujando un futuro muy negro y cada vez dependemos más de un partido en el que se rinde, cada vez más, el culto a la personalidad. Si hace sesenta años los ciudadanos gritaban ¡Franco! ¡Franco! hoy sus acólitos ya gritan ¡Pedro!¡Pedro! 

23 junio 2026

UNAS AVENTURAS JAPONESAS

 


Nos ha convocado en el Vadereto de este mes nuestro amigo José Antonio (Jascnet) en el que nos propone un viaje a la tierra del sol naciente. Debe invitar a la reflexión, la espiritualidad, la calma, la percepción de pequeños detalles e incluir al menos dos palabras en japonés. Mis referencias niponas son contadas y nunca he visitado el Japón, ni está en mis ilusiones. Hablar, por tanto, de este viaje no me resulta fácil. El recurso que he utilizado para ello ha consistido en un viaje interior para analizar lo que sé de este país y contar mis impresiones tras...


Unas aventuras japonesas.


Nunca logró viajar al Japón, situado casi en el norte de las antípodas de donde vivía; haciendo esta visita podía dar la vuelta al mundo en un viaje de ida y vuelta. No evitó esta circunstancia la realización de ciertas aventuras japonesas que, todas juntas, conforman una visita imaginaria a un país que también se considera una civilización.

Su primera aventura coincidió cuando empezó a practicar judo, el camino de la suavidad. No fue mal judoka, le gustó y lo practicó toda su juventud. Según mejoraba y perfeccionaba sus movimientos, como el tomoe-nague, ippon-sheonague, morote-seonague iba aprendiendo que la base de las técnicas inventadas por el maestro Jigoro Kano era meterse debajo del oponente, aprovechar su peso y su fuerza y proyectarle al suelo. Pudo ver una películas antiguas del maestro combatiendo. Había escenas que, cuando parecía que su oponente le iba a hacer caer, se movía en el aire y, casi sin esfuerzo, terminaba por derribar al oponente. Dada su privilegiada experiencia en este deporte —era bueno, pero no tanto como para ser miembro de la selección nacional— fue invitado a asistir al enfrentamiento entre los equipos de España y Japón. Le llamó la atención que los españoles, como todos los no japoneses, concebían el combate como poder contra poder y ser más fuertes que el adversario, algo que no funcionaba. También era de destacar que el entrenador español, como todos los entrenadores no japoneses, no dejaba de gritar instrucciones mientras que los compañeros del español que combatía no cesaban de animarle; por contra, el entrenador japonés permanecía callado e impasible al igual que el resto del equipo japonés. Terminó el campeonato y entendió que, mientras los no japoneses buscaban la victoria, los nipones concebían el combate como la superación de un problema. Entendió que en el mundo el judo era un deporte, pero en Japón era una filosofía consistente en la correcta aplicación de la fortaleza propia, aprovechando no sólo la fuerza, la debilidad y los errores del oponente, sino también las oportunidades que podían ofrecerse. Entendió que cada una de las artes marciales en Japón no era sólo un tipo de lucha, sino una filosofía para vivir la vida.

La segunda aventura fue vivida a través de un amigo que fue a aprender japonés, una ventolera que le dio. Hizo dos viajes a Japón y contó muchas anécdotas. Algunas de ellas ya son sobradamente conocidas, como los oshiya —los empujadores del metro— resultó más chocante cuando relató que se vió inmerso en un atasco de personas en el metro y que la única forma de salir de él fue pegarse a una pared y esperar. También nos habló de la belleza de los cerezos en flor, pero no llegó a ver ninguna cereza en los menús. Disfrutó de una comida minimalista y sabrosa, pero muy cara y algo escasa, por lo menos para él. Lo que más le impresionaba es que hubiese tanta gente moviéndose tanto y tan deprisa, que esa calma zen estaba reservada a unos pocos o, más bien, que eran pocos los que disfrutaban de ella. Eso sí, la minuciosidad y la autoexigencia en el trabajo era casi una religión. Trabajaba como ayudante en una pastelería y, recordaba que los viernes, hacían una especie de fiesta en la que todos acababan cantando una canción con una sola palabra, “yopparatte”, al son de “La cucaracha”. Luego nos dijo que esta palabra significaba algo así como “estoy borracho”. A pesar del alto nivel cultural, pocos hablan otro idioma que no sea el japonés. Todo ello se resumía en una forma de vivir diferente de más de ciento veinticinco millones de personas en menos de cuatrocientos mil kilómetros cuadrados. No había allí filosofía o cultura, sólamente una manera de vivir. Claro que generalizarlo en tantos millones de personas es un error consistente en establecer estereotipos.

La tercera aventura fue la lectura del libro “La mente del estratega”, de Kenichi Omae, una lectura casi obligada en el ámbito de su trabajo. Trata el autor en este libro los motivos del auge de muchas empresas japonesas; una de las conclusiones que nos regala es que si la adaptación es la clave de la supervivencia, la anticipación es la clave del éxito. Termina el libro analizando el caso de la empresa Japón, un país cuya historia, política y estrategia queda definida y explicada por una circunstancia: pocos recursos propios para una gran economía. Ello es parte de la formación educativa y resulta una clave para entender su civilización: siempre habrá necesidades que satisfacer y poco tiempo para disfrutar. También entendió así el éxito de las huelgas japonesas: el sentido del honor que se mantiene hace que el empresario se sienta humillado por el hecho de que los trabajadores se pongan una cinta con la palabra “suto”, abreviación de “sutoraiki” (huelga) en la cabeza y trabajen a destajo, llenando los almacenes de productos y vaciando los depósitos de materias.

Entiende que estas aventuras forman una gran aventura, que es un sueño, y que no es sólo comprender una filosofía o un modo de vivir marcado por una circunstancia, sino visitar la civilización que ha moldeado todo esto.



Más viajes a Japón en el mismo enlace.

22 junio 2026

MEDIDAS CAUTELARES

 Medidas cautelares.

 


Las dos noticias que destacan hoy a primera hora en los medios son la victoria de la selección española de fútbol sobre la de Arabia Saudita, que se trata como una reminiscencia de los tercios en tierras americanas, y la reunión del Consejo General del Poder Judicial para estudiar las declaraciones aludidas por el juez Peinado para imponer a la señora Begoña Gómez unas medidas cautelares.

 Vaya por delante que a mí Doña Begoña me cae tan mal como Don Pedro. Creo que, como él, se ha aprovechado de su posición. Pero lo que yo crea no es prueba de falta ni delito. La investigación a la que ha estado sometida le ha llevado a la imputación primero y a la acusación después. Ha sido relevante acogerse al derecho de no declarar en todas las citaciones dentro de un entorno en el que se está convencido de que quien algo calla algo oculta y que un inocente no tiene nada que ocultar; no demuestra mucho ánimo de colaborar con la justicia. Creo que se le ha dispensado un trato de favor y pienso que ello no le hace tan culpable a ella como al que se lo ha prestado. Pero si es responsable de haberlo disfrutado.

 Las medidas cautelares se imponen sobre un acusado cuando está pendiente de juicio para evitar su fuga o la destrucción de pruebas. Una vez instruida la causa, no parece haber peligro de destrucción de evidencias; luego, sólo queda el peligro de fuga. Y en este punto es donde creo que el juez Peinado ha dado un clavo ardiendo al que asirse al Gobierno y PSOE. Podía limitarse a citar la posibilidad de fuga sin sugerir posibles faltas de profesionalidad. O podría haber considerado el daño que podría hacer una posible fuga de la acusada en el Gobierno y en el PSOE. Pero esto es ficción. La decisión está tomada y las medidas cautelares propuestas. Un colofón que sirve de consuelo a un entorno que ha sufrido una semana en los juzgados.

 No puedo evitar opinar que la señora Begoña Gómez está recibiendo, para bien y para mal, un trato especial. Entra en los juzgados a la carta y no como una ciudadana más. Y se pone el foco en hacerla seguir una medidas cautelares que muchos delincuentes se saltan. El hecho de que se está dispuesto a ejercer un control sobre ella, para evitar una fuga, que no se ejerce sobre otros que han cometido delitos probados y que siguen cometiéndolos. Ello deja en evidencia a la justicia y a los encargados de mantener el orden.

 Por eso el caso de Begoña Gómez se merece una reflexión que vaya más allá de la culpabilidad o la inocencia que, a estas alturas, es una opinión. La reflexión debe ir sobre el diferente trato que disfrutan o sufren ciertas personalidades. Y no me refiero sólo a la susodicha, que cualquier persona se erija en autoridad para asegurar que un juez prevarica, acosa o se comporta de forma inmoral sin tener otra formación que la de político y sin denunciar lo que acusa, demuestra ciertas ganas de mantener una brecha y estar en el lado de los que disfrutan de su existencia.

21 junio 2026

RHAPSODY IN WHITE

Rhapsody in White.

En 1974 Barry White nos dejó esta melodía tocada por un grupo femenino que se llamaba "the love unlimited Orchesta". Es lo que llamaría una "canción repetitiva", sobre un mismo compás se van añadiendo acordes e instrumentos. Es también muy americana en el sentido de ir cargando hasta terminar en apoteosis. Esto que que digo y puede parecer despectivo, no es así; son simples características que pueden funcionar uniendo sencillez y churriguerismo. El "bolero" de Ravel es un ejemplo de lo primero y cualquier marcha americana de lo segundo.

Esta melodía es una de las ocho que componen un LP del mismo nombre cuyo mayor éxito fue "Love`s Theme".

Debo reconocer que la primera vez que lo escuché no me dijo nada, tampoco he logrado nunca entender a Barry White si no lo veo escrito. Le comenté esta circunstancia a un inglés y me confesó que el tampoco lo entendía, que Barry White era para oírlo relajado y desentendido. Estuve de acuerdo, cuando empecé a apreciar este disco fue en esa especie de duermevela cuando uno está cansado de leer y no puede dormir.

Coincidimos un verano mi abuela, mi cassete, la cinta de Rhapsody in White y yo. Mi abuela me dijo "Vaya música que escucháis, anda ponme el Serial de la señora Francis". Poca música gustaba a mi abuela, poco más allá de Zarzuela y pasodobles, me decía que lo demás le costaba trabajo entenderlo y no lo llegaba a apreciar. Hablaba más su experiencia, tampoco es que dispusiese de mucho tiempo para disfrutarla, terminaba el día sin esa posibilidad de duermevela o lectura ya que caía dormida a la menor oportunidad. Así que es fácil entender que no le gustase.

La música, como los tiempos, va evolucionando. Ahora a mis nietas les gusta el reguetón y me descubro diciéndoles "Vaya música que escucháis" a lo que ellas me responden cuando escuchan a Barry White "¿y a tí, te gusta eso?" Y tienen sus razones, el reguetón o el rap es una música de mensaje rápido, manido y casi sin trascendencia, las pantallas y redes sociales invitan a su audición y no hay posibilidad de quedarse en duermevela cansados de lectura cuando no se lee más que lo imprescindible. Por otra parte, el mensaje de "Rhapsody in White" tampoco es que sea muy profundo. Gusta o no gusta. 

20 junio 2026

NO ES LO QUE PARECE

 No es lo que parece.

 


Es una explicación de película. La más repetida que se da en las comedias de enredo cuando a un personaje se le pilla “in fraganti” haciendo algo que no debería.

Esta es la última explicación que han adoptado los dirigentes del PSOE cuando ya no funciona el recurso al bulo, al fango, al lawfare o al insulto.

La memoria colectiva es muy corta y en ocasiones tan poco selectiva que son otros los que nos recuerdan las cosas. Y nos las recuerdan tan interesadamente que es difícil no llegar a la conclusión de que nuestros dirigentes son un desastre. El recurso al “y tu más” es también admitir que “yo también” o lo que es lo mismo que a M.Rajoy lo sucedió P.S. En esta situación, la mejor respuesta es “no es lo que parece”. Aunque en realidad sí lo es.  Hagamos un poco de memoria.

En la moción de censura hubo el compromiso de celebrar elecciones en cuanto esta se consumara. Al día siguiente Pedro Sánchez en una entrevista en Televisión Española anunció su intención de agotar la legislatura. Primera mentira o no es lo que parece.

También prometió Pedro Sánchez, hasta treinta veces, que no pactaría con Bildu. Parece que a la treinta y una cambió de opinión. Hoy vemos una asociación cada vez más estrecha entre el PSOE y Bildu, tanto en Navarra como en España. Pero no es lo que parece.

Dijo Sánchez que no podría dormir si pactaba con Podemos, hizo un gobierno de coalición primero con este grupo y luego con Sumar. ¿Otra mentira? No es lo que parece.

Dijo don Pedro que él no mentía pero que cambiaba de opinión. Algo que parece una burla a los españoles, no es lo que parece.

Nos intenta convencer de que ganó unas elecciones porque pudo formar un gobierno chantajeado que no puede gobernar más porque, de tanto ceder, sería gobernado. No es lo que parece.

En su discurso de investidura declaró la intención de erigirse como muro entre dos españas. La de los buenos y la de los malos. Una disposición de favorecer a unos y perjudicar a otros. No es lo que parece.

Los grandes socialistas de ayer han resultado tener intereses particulares y han cobrado algunas mordidas, han tenido tratos de favor y mucho que ocultar. No han sido tan inocentes, sean declarados o no culpables. No es lo que parece.

En España hubo una dana en la que murieron más de doscientas personas. La acción del gobierno se limitó en un principio a declarar que si necesitan ayuda que la pidan y que, hasta entonces, se las arreglasen como pudieran. De nuevo no es lo que parece.

Hubo un apagón que dejó sin luz a la península Ibérica. Algo falló en la gestión del suministro de energía. No es lo que parece.

Hubo un accidente de tren en el que murieron casi cincuenta personas, parece que el mantenimiento de la red no era el conveniente. No es lo que parece.

En las películas el pillado a continuación del “no es lo que parece” le dice al afectado “déjame que te explique” y éste no quiere saber nada. Pero en nuestra realidad el afectado quiere recibir explicaciones que no le dan, quedan pendientes. Siguen pendientes y no se van a dar en la confianza de que pasarán otras cosas que no las harán perentorias. De forma que  nuestros dirigentes si dicen algo después del “no es lo que parece” es “no sé”.

La culpa es nuestra, nos hemos acostumbrado a que no pase nada en las altas esferas, no exigimos que pase y no tenemos voz. Tampoco la quieren escuchar. Nos han tomado la medida y saben como hacer para que cada vez vayamos tragando con más. Quizás porque no nos damos cuenta de que estamos asistiendo a lo que parece que sí es la toma del poder.

18 junio 2026

EL CUENTO DE DESTINO

 

Nos convoca este jueves nuestra amiga Sylvia desde su blog “Last words”. Nos invita a escribir un relato sobre uno a más de uno de los personajes Eternos de la serie “Sandman”. La recomiendo. Son dos temporadas, aunque Sylvia recomienda el episodio 5, “24/7”, de la primera temporada, yo recomendaría el siguiente, “the sound of her wings” en el que se forja la amistad entre el sueño y la inmortalidad. Aunque de todos se ha escrito mucho, me he inclinado por...

El cuento de Destino.


Me llamo Destino, cualquiera pensaría que unos me acogen con alegría, otros me reciben con miedo y otros me rehúyen. Al final, todos me aceptan de buen o peor grado.

Cuando me presento, causo un poco de temor en la gente normal. Me consideran inevitable, desapasionado, rígido y algo cuadriculado. Pero cuando empiezan a tener confianza y descubren que no soy tan malo empiezan a preguntar. Es la primera fase, la pasan rápidamente y acuden enseguida al consejo. Lo piden de diferentes formas, desde un simple qué hacer hasta un interrogatorio en el que presentan múltiples opciones y someten a mi consideración todas sus posibles ocurrencias y acciones. Mi respuesta es estándar: “Haz lo que creas conveniente. Lo que tenga que ser, será”. Veo la decepción en sus rostros, me da la impresión de que pretenden hacerme responsable de su futuro.

También es mucho suponer que sé el porvenir de los miles de millones de personas que habitan la Tierra. He comprobado, y ellos deberían saberlo ya, que la mejor forma de esquivar lo que te depara el futuro es desconociéndolo. Una vez que lo conoces, siempre acabas provocándolo. Quizás se me exige demasiado, o se me sobrestima al pensar que conozco el camino exacto de cada vida mejor que el que la vive. Son muchas sendas que se entrecruzan y forman un laberinto en el que me pierdo. En fin, que el futuro ni lo sé, ni lo trazo, pero conociendo el percal, lo veo venir.

Hay cosas inevitables. Conoceréis a mis hermanos. Tendréis sueños, pocos se harán realidad. Conseguiréis algunos deseos, disfrutaréis de unos y seréis víctimas de otros. En alguna ocasión os toparéis con algún delirio que muy pocas veces dejará de ser una fantasía. Inevitablemente acabaréis viendo destrucción, unas veces natural y otras provocada por vosotros mismos; los hay que no pueden evitarlo. Tampoco dudo que en ocasiones seréis el objeto de la desesperación; espero que sean pocas y podáis zafaros de ella. Y por último conoceréis a muerte, en ocasiones liberadora y otras dolorosa.

Y hasta ahí puedo contar....



Más personajes en el mismo enlace.   

16 junio 2026

LAS GUERRAS DEL SIGLO XXI

 Las guerras del siglo XXI.

 


He conseguido este libro digital. Ana Esther Ceceña coordina este estudio de ocho capítulos y cuatro partes, además de la introducción. La primera parte es la presentación del libro y el primer capítulo, titulado “Las guerras del siglo XXI”. Escribe esta primera parte la coordinadora de la obra y en él intenta hacer un boceto de cómo son las guerras actuales. Como carácterística principal hay que señalar que la autora establece que las guerras actuales se libran en varios frentes. Hay numerosas referencias al libro “Guerra irrestricta” de los militares chinos Liang y XIangsui.

La primera parte, llamada “El capital de la guerra”, consta de un capítulo escrito por Raul Ornela y se titula “La corporación militar y su papel en la disputa del liderazgo ecónómico mundial”. Este capítulo se refiere a la industria militar y las empresas y su influencia en las naciones y la política.

La segunda parte, denominada “Guerras estratégicas”, describe tres guerras en tres capítulos:

“El conflicto palestino israelí: vigilancia y control en un entorno de guerra urbana”, escrito por Ana Katia Rodríguez Pérez.
“La guerra a distancia: el caso de Libia”, escrito por Adriana Franco Silva.
“La guerra en Siria: disputa hegemónica y luchas por la territorialidad”, escrito por Christian Jean Faci.

La tercera parte, que llava por nombre “Guerras en el vecindario”, se dedica a guerras no convencionales en dos capítulos:

“Crear dos, tres... muchas Colombias”, escrito por Davis Barrios Rodríguez y cuenta la lucha entre el gobierno colombiano y los grupos guerrilleros y paramilitares; contempla la intervención de los Estados Unidos.
“El rompecabezas de la guerra contra Venezuela”, escrito por Yetiani Romero Rebollo. Describe el enfrentamiento del gobierno venezolano contra sus enemigos, dirigidos según la autora por los Estados Unidos. Aporta este capitulo la descripción de las fases de las guerras actuales que vivimos en todo el mundo.

La cuarta parte, “Las guerras invisibles”, de un único capítulo titulado “Guerras no militares: sanciones, embargos y guerra financiera”, escrito por Alberto Hidalgo Luna, establece y describe otras formas de lucha.

El título puede engañar, dado que las guerras que contempla son anteriores a la Pandemia del COVID19, por eso se echan a faltar las guerras actuales de Ucrania y Oriente Medio (Irán, Gaza y Líbano).

El libro es un estudio muy completo, con varias referencias a pie de página. En mi opinión es tendencioso. Analiza la implicación e intervención en los conflictos de los Estados Unidos en particular y de Occidente en general. Quiero con ello decir que aborda el estudio de los conflictos habiendo tomado ya partido por un bando, lo que resta bastante rigor al análisis. Por ejemplo, en el capítulo dedicado a la guerra entre palestinos e israelíes, el combate se presenta entre un Israel muy activo frente a unos palestinos pasivos que no hacen nada y no reaccionan. Teniendo en cuenta el gran número de publicaciones estadounidenses y las muy pocas publicaciones de sus enemigos resulta fácil identificar la doctrina que siguen los primeros llegando a obviar la de los segundos. En general, se describen las acciones de un bando (“el americano”) y se olvidan las reacciones de los contrarios (los buenos, pero muy pasivos, según el libro). Falla, de nuevo en mi opinión, al presentar las guerras como un enfrentamiento entre buenos y malos. La mejor forma de estudiarla es sin pasión y buscando identificar aciertos y errores; estableciendo su desarrollo y las causas de las mismas. Esta división en buenos y malos nos hace olvidar que los hay en ambos bandos y sólo sirve para justificar barbaridades.

Aunque estén fuera de contexto, dejo las referencias menos tendenciosas que he encontrado interesantes y definen cómo son las guerras actuales. Algo que merece unos artículos aparte.

 

Como rasgo notable de estos tiempos, las guerras no solo transcurren en todas las dimensiones de organización de la vida y, por tanto, utilizan armas no bélicas en combinación con las que comúnmente se identifican como armas de guerra, sino que también adoptan modalidades muy distintas para adecuarse a los terrenos geográficos, históricos y sociales del objetivo a alcanzar. Difiere el fin perseguido: doblegar, aniquilar, generar situaciones de confusión y caos, instalar el pánico, o lo que en cada caso resulte más redituable en términos de los propósitos de la guerra. Se ponen en marcha técnicas que van siendo desarrolladas creativamente como respuesta a la envergadura de los desafíos y a las innovaciones de lucha, resistencia, evasión o contraataque del enemigo a vencer.

El mayor desafío en términos estratégicos consistió en asumir que la guerra no era un asunto de superioridad militar solamente, sino que tenía que ser jugada simultáneamente en todos los ámbitos relacionados con el ejercicio del poder.

Desde mi perspectiva, el concepto dominación de espectro completo refiere de manera muy precisa la amplitud y pertinencia del ejercicio del poder, sus estructuraciones y herramientas, pero no restringido al ámbito militar, como fue planteado por el Comando Conjunto. Yo observo que el tendido del poder, respondiendo a la complejidad social contemporánea y al desarrollo de tecnologías intrusivas, disciplinadoras y con capacidad de manipulación y espionaje, efectiva mente ha ido abarcando el espectro completo de los aspectos público y privado de la vida en sociedad. Nunca total, pero con un alcance que lo lleva a definir desde la alimentación y el entretenimiento hasta las actividades o procesos directamente relacionados con la guerra. La disuasión, que marca ese terreno en el que se gana la guerra, por intimidación o por fascinación, en campos de batalla no militares, es uno de los espacios clave en el arte operacional de este cambio de siglo.

...“guerras sin restricciones”, aunque su perspectiva se mantiene en lo esencial en la circunscripción militar, pero enfatizando el papel de la tecnología informática como arma de guerra privilegiada. Para los veteranos chinos, “la primera regla de la guerra sin restricciones es que no hay reglas, que no hay nada prohibido” (Liang y Xiangsui, 1999, prefacio).

La guerra que trasciende todas las fronteras y límites, en corto: la guerra irrestricta […] el significado de este tipo de guerra es que todos los medios estarán prestos, que la información será omnipresente y el campo de batalla será cualquier lugar. Significa que todas las armas y la tecnología pueden sobreimponerse a voluntad, significa que todas las fronteras entre los dos mundos de la guerra y la no-guerra, de lo military y lo no-militar serán totalmente destruidas, y también significa que muchos de los actuales principios de combate serán modificados, e incluso que las reglas de la guerra necesitarán ser reescritas. (Liang y Xiangsui, 1999, prefacio). 

Si bien las guerras actuales suponen el uso de grandes portaviones, tanques, aviones, misiles y un acervo de grandes dimensiones y volumen, como en el siglo XX, el uso de la información y su transformación en arma de guerra ocupa hoy un lugar privilegiado. 

... la guerra soterrada, reptante y difusa ocurre todos los días, en todos los territorios, para disciplinar, para subsumir y controlar y para disuadir cualquier tipo de fuerza corrosiva o desordenadora.

... la llamada Revolución de los asuntos militares, conjunto de modificaciones en la doctrina y en los modos de hacer la guerra que estableció:

1. El tránsito de las guerras convencionales de carácter interestatal hacia las guerras asimétricas o difusas, en las que el enemigo no es fácilmente identificable, se mezcla con la población civil y puede estar en cualquier parte.

2. La necesidad de crear y/o consolidar las ramas de las fuerzas armadas dedicadas a la llamada inteligencia y las operaciones especiales, denominaciones eufemísticas para las tareas de espionaje, tortura, secuestros, asesinatos y demás operaciones de guerra encubierta.

3. La reducción de personal de los principales cuerpos de las fuerzas armadas, en particular el ejército, favoreciendo los recursos aéreos y los armamentos de la guerra “quirúrgica” (Sloan, 2002).

La figura de conjunto que adquirieron las fuerzas armadas estadounidenses es la conjunción de dos artes de la guerra (warfare): la guerra preventiva y la guerra a distancia. El eje de esta nueva forma de concebir y practicar la guerra son las tecnologías de la información, que permiten recopilar, analizar y transmitir en tiempo útil las informaciones y los conocimientos necesarios para la toma de decisiones, así como la articulación de complejas infraestructuras de alcance global que permiten la ejecución a control remoto de operaciones militares.

De este modo, parte de la guerra asimétrica entre las fuerzas israelíes y la resistencia palestina se manifiesta en el control absoluto del espacio aéreo por parte de Israel y el dominio palestino de la guerra subterránea (Weizman, 2007, p. 253).

A raíz de que los dispositivos electrónicos de control y vigilancia en red se distribuyen por toda la sociedad, la vida urbana cotidiana comienza a estar mediada por un sentido de control constante. Por lo tanto, la búsqueda de control social funciona cada vez más a través de complejos sistemas tecnológicos que se extienden por zonas tanto temporales como espaciales (Graham, 2011a, p. 63).

La estrategia, defendida por el vicepresidente Joe Biden y John Mearsheimer, un politólogo de la Universidad de Chicago, implica el uso del poder aéreo, aviones no tripulados, fuerzas especiales, la CIA y, fundamentalmente, trabajar con las fuerzas nativas en lugar de comprometer fuerzas terrestres convencionales de Estados Unidos y sus aliados (Etzioni, 2012, p. 46).

Della Ratta ha desarrollado de manera muy amplia el proceso de militarización del espectro radioeléctrico desde Siria a través de la producción, la publicación y la difusión de representaciones e imágenes de la guerra, lo cual constituye una disputa en la que participan diferentes grupos (i.e. el EI, activistas de la sociedad civil, medios y gobiernos extranjeros, e incluso las élites del Estado sirio) y resulta en su articulación dialéctica con la violencia vivida en el territorio (Della Ratta, 2018).

Jennequin, por ejemplo, retoma la noción de Coercive Engineered Migration (CEM) para analizar la manera como el gobierno turco ha instrumentalizado militarmente (weaponized) el flujo de refugiados sirios que busca avanzar hacia Europa, con el objetivo de obtener beneficios por medio de la negociación con la Unión Europea (UE) (Jennequin, 2020, p. 2). Esta instrumentalización de la crisis de refugiados es interpretada por el autor como una táctica de guerra que utiliza Turquía como un Estado débil frente a la UE, y obedece a la apropiación de los discursos de la derecha europea que presenta al flujo de refugiados como un azote existencial para Europa (O’Hanlon, 2019).

 


Cada capa, etapa o nivel de la guerra tiene sus propias modalidades, temporalidad y agentes. La primera etapa, la de construcción de narrativa, es también la más importante, pues permea a las demás y se desenvuelve de manera permanente. Con lo que podemos identificar como una guerra mediática, empieza la construcción de la guerra propiamente dicha. Sin una narrativa o discurso que justifique la intervención no hay posibilidades de instalar una guerra, por lo que la narrativa está en constante proceso de construcción. Sus modalidades son el uso de noticias falsas, la manipulación de la información y el uso de un lenguaje especifico para referirse al Estado venezolano y su gobierno.

Tradicionalmente, las potencias occidentales mantuvieron el modelo de Clausewitz de que la guerra es violencia y de que sin acciones violentas, una nación no está realmente en guerra. Este paradigma simple encadena a los militares a una búsqueda miope de la guerra que quieren pelear en lugar de la que podrían presentar sus competidores. General Terrence J. O’Shaughnessy y Matthew D. Strohmeyer (2018)

La razón de ser de la guerra, señala el general Terrence O’Shaughnessy (2018), líder del Comando Norte de Estados Unidos, consiste en “producir un estado final, militar y político deseado”, es decir, la concreción de objetivos estratégicos de carácter geopolítico en espacios concretos, sea mediante modos militares o formas no explícitamente militares, donde se rocen “los bordes tradicionales de la paz y la guerra” (O’Shaughnessy, Strohmeyer, 2018).

Ambos estrategas plantean la necesidad de claridad del objetivo, es decir el efecto político deseado a partir del cual la estrategia debe adecuarse para superar a cualquier tipo de adversario en cualquier escenario operativo mediante capacidades cinéticas y no cinéticas “que se puedan aplicar para influir directamente en la selección de opciones del adversario” (O’Shaughnessy y Strohmeyer, 2018), potenciando sus acciones ahí donde mayores ventajas se puedan tener en la coerción del enemigo.

 

15 junio 2026

¿PAZ EN ORIENTE?

 ¿Paz en Oriente?


 Por fin hay un acuerdo de paz, todavía no firmado, en Oriente Medio. Probablemente en los tres frentes: Irán (Estrecho de Ormuz); Líbano y Gaza. Aunque mucho me creo que en estos dos últimos la paz seguirá siendo un alto el fuego. Este acuerdo de paz, que lleva siendo inminente desde hace un par de meses, se firmará en Ginebra el próximo viernes. No las tengo todas conmigo. De momento, lo único que sé es que se abre el Estrecho de Ormuz y que quedan pendientes “conversaciones técnicas”. Me parece un eufemismo que significa quedarnos como estábamos cuando empezamos.

 Pronto se han planteado los expertos en continuar con su disquisiciones sobre quién ha ganado y quién ha perdido. Una negociación obliga a ambas partes a ceder. Pendiente de ver el acuerdo en su totalidad y de que se firme, pueden ocurrir muchas cosas para que no se haga oficial; si volvemos a la misma situación que al principio de las hostilidades, ninguno de los dos bandos habrá conseguido su objetivo, lo que implicaría que nos quedamos sin vencedor ni vencido. No se deje convencer por los analistas que le intenten convencer de que Estados Unidos, no siendo vencedor, es perdedor ni de que Irán, no siendo perdedor, es vencedor. Con las condiciones que se habían autoimpuesto los Estados Unidos, no poner fuerzas terrestres en Irán, era imposible ganar la guerra. El transcurso del tiempo nos dirá quién ha salido más beneficiado.

 Pero mucho me temo que este acuerdo es muy frágil si tenemos en cuenta a los “proxys”, Israel por un lado e Hizbulá y Hamás por el otro. Cualquier acción por una u otra parte puede dar al traste con la firma del acuerdo. También las conversaciones pendientes tienen muchas posibilidades de acabar siendo el cuento de nunca acabar. Israel, aparentemente, ha sido el más beneficiado; con su actuación contra Hizbulá, se ha autorizado a sí mismo a ocupar una zona en el sur del Líbano, y asegurando sus fronteras las ha trasladado al norte. También el tiempo dirá lo que le cuesta esta ocupación. Deberían tomar nota los palestinos y considerar otra manera de luchar por sus derechos; siempre que recurren a la violencia, pierden algo de territorio y muchas vidas.

 No neguemos que hay alguien que puede salir ganando. El petróleo fluye de nuevo y ha bajado su precio. Algo bueno para europeos y chinos. En España habrá quien se intente apuntar un tanto asegurando lo mucho que ha influido su “no a la guerra”.

 Alguien me dijo que la situación de casado podía llamarse también “entre divorcios” y la de divorciado “entre matrimonios”. De nuevo, tendremos que decidir si por paz debemos entender “entre guerras”. Si volvemos a lo mismo de antes el acuerdo puede eliminar de la situación la intervención directa de Estados Unidos e Irán, pero no remediará el enfrentamiento entre israelíes y palestinos. 

14 junio 2026

NI CHICHA NI LIMONÁ

Ni chicha ni limoná


Una canción de Víctor Jara perteneciente al album "El derecho de vivir en paz" que vio la luz en 1970 y que en los últimos años del franquismo era posible escuchar con ese plus de que eran canciones que incomodaban al sistema, lo de menos eran las ideas que se defendían, lo más importante era que no era del régimen y que éste no perseguía el disco, era una transgresión que algunos se podían permitir, aunque oírlo en público podía tener sus consecuencias. El caso es que nos quedábamos en la canción protesta, sin enterarnos mucho de contra qué protestaba o proponía.

Víctor Jara fue asesinado el 16 de septiembre de 1973 al oponerse al golpe de estado del general Pinochet en Chile. Una lástima ya que habría sido muy interesante la evolución de su música y sus ideas. No vale la pena plantearse qué pensaría ahora. Posiblemente su música se habría enriquecido con el tiempo. Quiero con esto decir que el cantante y su guitarra podrían evolucionar a cantar con más instrumentos o a ser cantado en otros escenarios.

Con el paso del tiempo uno se va centrando en el mensaje y lo que defiende o denuncia cada una de las canciones de este disco, que abarca muchos temas de la época: sociales, raciales, la guerra de Vietnam, la defensa del régimen cubano, algo que podríamos resumir en un seguidismo a las ideas del Che Guevara. Pero la canción "Ni chicha ni limoná" no toca ninguno de los temas anteriores. El propio Víctor Jara nos explica en un recital, que recogemos en el siguiente video, a quien está dedicada la canción: "Hay canciones dedicadas a los que están arriba, otras a los que están abajo y esta a los que no están en ningún lado".



Los que no están en ningún lado pueden terminar siendo una mayoría mutable, veleidosa y conformista. No les queda más remedio. Es cierto que que estas personas, cuando son muchos, se transforman en masa al acudir al trabajo en hora punta y en sus salidas de ocio, no llegan a ser esa chusma en ocasiones destructora. Esa masa no tiene un compromiso, aunque pueda tener capacidad de decisión. El cantante se lo exige e incluso llega a amenazar con la expropiación.

Creo que no se merecen ese desprecio de Víctor Jara. Su conformismo deriva de la necesidad de satisfacer sus necesidades, de asegurar su día a día y de disponer una mesa con algo que puedan comer los suyos. Tener algo que dejar a su familia para darles una seguridad en el futuro. Es también una gente temerosa de perder lo que ha conseguido y, por ello, muy desconfiada. Su tendencia es a la comodidad y a lo más seguro, que es lo mismo que arrimarse al sol que más calienta. Son los que se aferran al malo conocido antes que a lo bueno por conocer. Todo ello hace que sus mentes y su percepción sean el campo de batalla ideal en las guerras que se libran actualmente. Desgraciadamente al final poco se puede esperar del grueso de una sociedad, ni chicha ni limoná.

Y a pesar de todo, algunas veces nos sorprende o sorprendemos, cada uno sabrá cuanto tiene de chicha y cuanto de limoná.

PD. Aunque sea una tontería en 1976 uno de los ejercicios de mi examen de lógica proposicional (en matemáticas comunes del entonces COU) era expresar la fórmula de "Ni chicha ni limoná", si se acuerdan les invito a hacerlo que ya no me acuerdo cómo era..  

13 junio 2026

NOTICIAS Y PROGRAMAS TONTOS

Noticias y programas tontos.


A veces te encuentras ciertas noticias anzuelo, hacen que leas cosas intrascendentes y las tomes con seriedad. También hay programas tontos, más bien baratos de producir en los que lo fundamental es crear polémica. Son programas que no tienen más interés que el cotilleo, que unos desconocidos compitan viviendo en una casa, en una isla o en un autobús. Cuanto más discutan mejor, lo podrían hacer en la calle y pasaría desapercibido, pero al hacerlo en televisión ya se crea cierto debate entre quien tiene o no razón.

La noticia que publica El Debate y firma Jorge Aznal, lleva por título "Críticas a Samantha Vallejo-Nágera por llevar a su hijo Roscón, con síndrome de Down, al programa ¡De viernes!". Recoge esta noticia, intrascendente, la polémica creada porque la presentadora ha ido con su hijo al programa. El chico se ha soltado en el espectáculo y ha dado un poco la nota. Hay espectadores indignados por como le habla Doña Samantha a su hijo y los hay porque haya ido al programa. Aluden que así no se integra a este colectivo. No creo que haya hecho Roscón nada especial, hay mucha gente sin síndrome de Down que hace las mismas tonterías, incluso muchos las dicen.

No me cae muy bien doña Samantha. Ella es madre y sabrá a qué programas va y con quién va. No me corresponde a mí sentenciar si ha hecho bien o mal y menos sin indagar porqué lo ha hecho. En todo caso mi juicio, que es mío, no tiene ninguna importancia. Creo que los programas tontos provocan estas reacciones de dar demasiada importancia a algo que, realmente, no la tiene. Son tan tontos que sus espectadores se permiten el lujo de proponer censurar lo que no les gusta. Por mi parte, prefiero no verlos, .