Antes a la radio que al Congreso.
Hoy el Presidente Sánchez ha concedido una entrevista. Ha jugado
en casa, en este caso la cadena SER, en plan yo me lo guiso, yo me lo como.
Como si fuese un ensayo a su intervención en la cámara. Ha soltado su discurso
sin oposición y sin debate. Exculpándose de todo, asegurando que ha hecho las
cosas bien e intentando escurrir el bulto hacia otros. Piensa que todo está
zanjado. Había avisos incluso informes de situación, pero nada concreto. Viene
a ser una confesión de no querer saber, tampoco tenía obligación de saberlo, la
culpa no es suya. También se están investigando las causas, particularmente me
suena esta historia del estudio, se suma una investigación más a las causas del
apagón, a las de la dana y al del accidente de Ademuz. Anuncia ayudas, no
podría ser de otra manera, y nos da intenciones. El resumen ha sido una hora de
exculpación y de no pasa nada, sencillamente porque todavía no se ha enterado,
porque no quiere, de lo que está pasando.
La reacción del Gobierno es la de un pollo sin cabeza, no se ponen
de acuerdo los ministros y el mando único hace de coordinador, lo que significa
que no manda. Los soldados patrullan a cuerpo gentil sin otro cometido que el
de “estar allí” sin armas para ser agredidos más fácilmente y sin otra opción
para defenderse que salir corriendo. La policía controlando a propios y
extraños por igual, mucho trabajo para pocos efectivos con un pobre refuerzo
malamente alojado. Y la Guardia Civil tan desbordada como todos siendo testigo
de nuevas arribadas.
La entrevista del Presidente ha sido para su parroquia, cada vez
menor y menos convencida. Un ejercicio de funambulismo intentando hacer felices
a sus ministros y todos sus socios, incluidos los republicanos. Dentro de sus
intrigas aprovecha el deber de un Rey que debe guardar silencio ante cualquier
declaración y al que no le ha permitido ir a Ceuta en agosto.
Como siempre, es imposible hacer algunas comparaciones. Resulta
que el nuestro ínclito Presidente tiene derecho a disfrutar de un descanso de
un mes, nadie lo duda. Pero parece que el señor Mazón no puede disfrutar del
derecho de comer en un restaurante valenciano cuando le pilla una dana
mientras, por cierto el socialista estaba con su falcon en la India con su
señora comiendo en un restaurante de allí con su señora, tiene derecho a comer
y a no adelantar su viaje. Puede estar ausente de las crisis e ignorarlas
porque tiene derecho al descanso. Un derecho que no han podido disfrutar los
soldados, policías, guardias civiles, médicos y bomberos que trabajan en Ceuta
ni los que han asistido de refuerzo… pero ellos tienen vocación y va en su
profesión. Pero el disfrutar de su derecho al descanso y buceo dice muy poco de
su dedicación.
También aprovechó para empeorar relaciones con Israel obviando la
actitud de Marruecos, equilibrismo en estado puro y demostración, una vez más
de que nuestra política exterior, si existe, está marcada por la Internacional
Socialista.
Pero la pregunta clave que no es necesario que responda Don Pedro,
pero si cada uno de los ciudadanos es ¿se creen lo que dice?¿se fían de él?