El fin del acuerdo.
Trump, como Óscar López, libra su guerra particular en las redes sociales.
Nos recuerda hoy Antonio Navarro Almuedo en La Razón que el
memorando firmado el pasado 17 de junio entre los Estados Unidos e Irán ha
expirado. ¿Hacía falta recordarlo? Cualquiera diría hoy que ya había expirado
hace mucho tiempo o que, realmente, nunca se llegó a implementar. Trata Don
Antonio más cosas en un artículo que titula “Trump anuncia Ormuz como “territorioestadounidense” ante el inminente acuerdo entre Omán e Irán” y son más interesantes
que la obviedad con que empieza.
Me da que con este anuncio Trump busca un protagonismo o que no le
satisface el acuerdo que puedan alcanzar Omán e Irán. El régimen iraní está
portándose con mayor coherencia que los
Estados Unidos. Parece que, después de todo, la guerra le está beneficiando
aunque esté recibiendo todos los golpes. Pese a todo es fácil de entender. Es
el equivalente a “yo sigo en mis trece” y no rebaja sus condiciones, es más con
las reglas que ha impuesto el agresor (Estados Unidos) se puede permitir el
lujo de poner más condiciones, como la de un peaje por pasar por Ormuz, algo
que parece que se va a contemplar en el acuerdo con Omán. La decisión de cerrar
Ormuz y lanzar algún misil a las bases americanas del entorno parece que les
funciona. Si funciona y, además, se vende como víctima por qué va a ceder. Está empeñado en demostrar que, por muchos golpes que reciba, puede aguantar.
Más difícil es entender la postura americana, desencadenar el
infierno y pedir una negociación, volver a hacerlo y volver a pedir
negociaciones. Anunciar que se está negociando, desmentirlo. Me imagino que los
servicios de inteligencia sabrán lo debilitado que está Irán, pero todo hace
parecer que está ganando la guerra o, por lo menos, está logrando sus
objetivos. A estas alturas del conflicto, Trump es poco creíble. Y sus
escaladas y desescaladas hacen pensar que se le acaba la munición sin lograr un
objetivo que parece cada vez más lejano.
¿Pensaba que se podía ganar la guerra desde el aire? Es posible,
pero muy difícil sin la amenaza latente de un ataque terrestre, que podría
equivaler a una carnicería. Tampoco es posible sin la persistencia necesaria, y
no es una garantía. Un ataque cada cierto tiempo no soluciona ya nada. También
los Estados Unidos se encuentran con unos condicionantes que los iraníes no
tienen, los unos amenazan con hundir cualquier barco que transite por Ormuz sin
su permiso, los otros no pueden hacerlo ni pueden garantizar su protección.
De momento ambos contendientes están con las espadas en alto. Uno
está tranquilo en su casa mientras que el otro está lejos y fanfarroneando. Al
uno le interesa la guerra y que se crean que la está ganando y la puede ganar,
el otro no puede perderla.