La excursión.
Me imagino que ya saben que estamos de enhorabuena, en menos de un
mes nuestro Gobierno estima que 49.000 inmigrantes han cruzado la frontera deCeuta (noticia en La Razón, actualización de hoy viernes a las 10:03). Una ciudad de unos 80.000 habitantes ha pasado a tener casi 130.000 ciudadanos.
Atendiendo a los argumentos del Gobierno pueden sentirse seguros: las pensiones
de los ceutíes están aseguradas y Ceuta puede disfrutar de mano de obra de
calidad, nuevos médicos e ingenieros que van a hacer de la ciudad un emporio… y
hay quién está dispuesto a creérselo.
Hay quien nos dice que la entrada repentina de 49,000 personas no
es una avalancha, mejor llamarlos inmigrantes que invasores, es más
políticamente correcto pero equivocado. Claro que llegado el momento ya harán
para que la cosa (que no es invasión) quede como una excursión a la que se le fue
la mano. Como siempre, se trata de que no pase nada, hay que buscar argumentos
convincentes y ya veremos cómo se le responsabiliza al cambio climático. Un
pacto con Marruecos para combatir la emergencia climática será indudablemente
beneficioso para ambos, Marruecos cobrará por no hacer nada y nosotros
seguiremos como si nada pasara y la otra parte cumpliese.
La última vez que nos pusimos serios con Marruecos fue durante la
crisis del islote de Perejil, hubo que recurrir a las Fuerzas Armadas y la
diplomacia estadounidense estaba de nuestro lado, la europea ya nos dijo que era nuestro problema. Hoy
ponerse serio ante esta operación híbrida (no me voy a creer que un asalto de
cincuenta mil personas es espontáneo) no
sería lo mismo: seguimos sin disfrutar del apoyo de Europa y ya no tenemos el
de los Estados Unidos. Mohamed, en la esfera internacional cae mejor que
Sánchez. Y Mohamed es Marruecos y Sánchez, aunque no sea España, la representa.
No parece que nuestro Gobierno tenga otro plan que no contemple
aflojar más pasta, posiblemente de nuestras pensiones, y atender puntualmente a las peticiones de Marruecos. Los
antecedentes de esta excursión ya se dieron en 2021, puede que nos cogiese de
sorpresa. Pero el que nos sorprenda esta segunda ya es incompetencia, falta de previsión y
ganas de no querer afrontar un problema. Algo peor todavía: España no tiene en
este caso ningún poder de disuasión.
Hoy Sánchez viaja a Ceuta, habrá división de opiniones los
inmigrantes excursionistas le aplaudirán mientras que los ceutíes le cantarán
la canción del verano. ¿Adivinamos qué va salir en las televisiones?