Nos invita nuestro amigo José Antonio — Jas cNet— en el Vadereto de este mes en el que los disfraces son imprescindibles en carnaval a escribir una historia en la que se mencionen los disfraces. Quizás no la desarrolle en el el sentido que él pretendía y resulte un tanto absurda.. Pero tratándose de disfraces tenía que hacer una referencia a Mortadelo, el rey de los disfraces. Él y Fimenón me han hecho mucha compañía, me han contado muchas historias, me han hecho reír y no me han dado ningún disgusto.
El cuento de la aventura desconocida de Mortadelo y Filemón.
(Pequeño homenaje particular a Don Francisco Ibánez)
Filemón entró en el despacho sin llamar, era el suyo y no tenía que hacerlo. Lanzó un aullido cuando colgó su chaquetón, y notó que el perchero de movía. El maldito Mortadelo llevaba años asustándole cada mañana. Desde que se disolvió la TIA la pareja ejercía como agencia de detectives. El “Super” hacía algún encargo, mantenía los contactos. Pero se habían librado de los inventos del Doctor Bacterio y de los acosos de Ofelia. Repuestos uno del susto uno y del golpe el otro.; estaban sentados tras sendas mesas sin mucho que hacer.
Pasó el “Super” con cara de vergüenza.
— ¿Dónde está Mortadelo? — Preguntó..
Luego dio un respingo. La silla donde se iba a sentar desapareció repentinamente y ahí estaba Mortadelo.
— Me va a matar de un susto.
— Eso dice el jefe. Pero da lo mismo.
— Bueno, vamos al grano. Necesito su ayuda....
— Como han cambiado las cosas desde que no estamos en la TIA, ya no hay entradas secretas que parecían trampas, ni contraseñas comprometedoras y, ni mucho menos, los recursos cutres que la organización ponía a nuestra disposición— Terció Filemón.
— Por favor.
Filemón estaba con la boca abierta petrificado. Mortadelo estaba a medio disfrazar también paralizado.
—Es la primera vez que dice “por favor” y no nos arrea con algo.— Consiguió decir Filemón.
— Debe ser algo grave. Diga, diga Super.— Pidió Mortadelo.
—Parece que la banda de Ospemaos está preparando algo. No sabemos qué. Tendrían que averiguarlo e impedirlo.
— ¿No lo puede hacer el CNI? Super— Pregunró Mortadelo.
— Están muy atareados buscando unos millones de megawatios que desaparecieron hace unos meses. Y parece que todavía les llevará más tiempo.. Me han dicho que les pagarán bien. Con dinero libre de impuestos.
— Está bien ¿Que le parece Mortadelo?
— Bien jefe. Tampoco es que tengamos mucho que hacer— Decidió Mortadelo esta vez disfrazado de Sherlock Holmes.
— Aceptamos Super— Zanjó Filemón.
***
Como era de esperar, nuestros detectives no sabían por donde empezar. Abandonaron el despacho de su agencia y se dirigieron a la sede de la banda. No era difícil de localizar, estaba en una casa cuya puerta estaba flanqueada por unos guardianes de paisano de dos metros de alto y dos de ancho. Sobre la puerta había una pancarta de color rojo con la palabra OSPEMAOS rotulada en blanco.
—¿Cómo podríamos entrar Mortadelo?
— Tengo una idea jefe....
A los cinco minutos Filemón se dirigía a la puerta de la sede de la banda llevando a Mortadelo disfrazado de San Bernardo atado a una correa.
— Buenas. Traigo el perro que ha encargado el mandamás— dijo Filemón al matón de la derecha.
—No sabemos que haya comprado un perro— respondió el matón de la izquierda.
—No he dicho que lo haya comprado, lo ha encargado.
—¿Hay alguna diferencia?— preguntó el matón de la derecha.
—A mi me pagan por traer el perro no para explicar vocabulario.
— Perdone a mi compañero— Terció el matón de la izquierda—Estamos agobiados porque nos han dicho que pongamos mucha atención a las cosas que no nos hayan avisado. Estamos preparando un golpe para el martes de carnaval. Cuando el desfile pase por la sede del Congreso atraparemos a todos los diputados que podamos.
— No creo que eso importe mucho.
— Lo que no esperábamos era que el mandamás comprara un perro— Intervino el matón de la derecha.
—Encargara, pero no os vamos a meter en un lío si pasamos sin que vosotros sepáis lo del encargo. Así que vendremos otro día.
—Pues quedamos muy agradecidos— dijeron a la vez los dos matones..
— El perro tiene toda la pinta de llamarse Mortadelo— dijo el matón de la derecha..
De repente el perro se abalanzó con furia y le mordió una pierna. Filemón tiró con furia mientras el matón empezaba a patear al perro..
—Mortadelo casi nos pierde.
—Lo siento jefe, es que me ha dado un repente.
—Tendremos que intervenir en el desfile de carnaval.
—Si jefe..
***
Y llegó el martes de carnaval.. La parada era una linea variopinta de brillos y colores a lo largo de la avenida. Cada escuela vestía con un disfraz de temática diferente. Sus componentes escoltaban una carroza recargada con diversos adornos.
La comparsa de OSPEMAOS lucía su pancarta, vestían sus miembros como gangsters de los años treinta, con chaqueta, sombrero y una ametralladora de tambor. Su carroza era una jaula. Sobre ella iba sentado el mandamás con un traje rojo y sombrero escarlata., Una máscara con una cicatriz ocultaba su rostro.. Parecía evidente que toda la comparsa esperaba su señal.
Filemón había decidido interponerse al paso del desfile. De esta forma no llegarían al Congreso. Autoritario, sólo en medio de la avenida, grito con contundencia
—¡Alto!
No tuvo mucho efecto y gritó todavía más alto otra vez.
—¡Alto!
Alargo los brazos para detener la avalancha de gente disfrazaba que avanzaba.
—¡Alto!
Y pasó lo que tenía que pasar. Primero el gentío pasó por encima de él, luego la carroza. Y luego más gente y otra carroza. Y más gente y más carrozas....
—Siempre ha sido muy lanzado jefe—Dijo Mortadelo.—Ya me encargo yo.
La comparsa de OSPEMAOS se acercaba al Congreso. Los diputados aplaudían el paso del desfile. Todos los matones estaban dispuestos a abalanzarse sobre ellos, tomarlos prisioneros y meterlos en la jaula. Así parecerían parte de la comparsa.. Todos esperaban la señal del mandamás.
Pero el mandamás no estaba coronando la carroza. Su cuerpo estaba desmayado en la parte trasera con un chichón que deformaba su cabeza. Todos veían atónitos como el cuerpo inerte se iba moviendo hacia un furgón de la policía donde fue detenido.
¡Mortaleo y Filemón habían salvado a los congresistas!
—¿Cómo lo hizo Mortadelo?
—El disfraz de hombre invisible nunca falla jefe.
***
Llegó el Super el día siguiente al despacho.
—Lo prometido es deuda. Aquí tienen el dinero libre de impuestos.
Alargó un billete de 5€.
Filemón se había quedado petrificado una vez más, Mortadelo vestía como un mandarín a la vez que decía:
—Me han engañado como a un chino.
—Y bastante suerte han tenido—explicó el Super— Todavía querían hacerles pagar el haber evitado el rapto de los congresistas.
Vio el Super las caras de sus ex-agentes y empezó a correr. La persecución por las calles de la ciudad duró más de una hora, Filemón con un mazo de cantero y Mortadelo disfrazado de cavernícola con un garrote, .hasta que atraparon al Super..
Al día siguiente el diario “La Bola” publicaba el siguiente artículo:
Despiadada agresión a un pobre ciudadano.. Le atan, le dan un litro de café cargado y le obligan a escuchar doce sesiones del congreso de los diputados antes de ser encontrado. Permanece en el hospital psiquiátrico con todos los cuidados. No reacciona al electroshock
En un lugar desconocido y lejano, dos personas rodeadas de pingüinos tenían la siguiente conversación.
— Teníamos que hacerlo Mortadelo.
—Diga que sí jefe.