01 junio 2026

LOS SECRETOS DE LA COCINA

 Los secretos de la cocina.

 

Tortilla de patatasdecosntruida.

Tenía pensado escribir sobre otra cosa, pero me he encontrado un artículo en El Debate escrito por Almudena Villegas Becerril y titulado “La deriva de la alta cocina: espumas, geles, pulverizaciones que nadie entiende”. Debo admitir que ha sido un buen anzuelo; me he lanzado de cabeza a leerlo. Nos dice la autora que la cocina está perdiendo su esencia. Los comensales no se reúnen para alimentarse y disfrutar de una conversación. Dejan de ser protagonistas. Ahora el papel central recae en un plato muy elaborado y muy bien presentado. Puede que incluso sea sabroso y que necesite muchas explicaciones que interrumpen la conversación. Termina diciendo la autora que es una muestra de nuestra decadencia. Puede que sí, puede que no.

Un amigo que hizo un curso de cocina con un cocinero famoso vino a explicar una de las enseñanzas recibidas de la siguiente manera: “una paella la hace cualquiera, pero si añades un adorno de lo que lleva, como está elaborada y de los productos que has utilizado, la hace única”. A lo que añadí “aunque sepa a paella”. Creo que estamos inmersos en una moda un tanto absurda. De siempre ha habido comida “de sobras” o de aprovechamiento. Con lo que sobra de una compra se cocina un plato de aprovechamiento, por ejemplo, la paella o el cocido, que luego derivan en otros platos, ya sea en caldo, croquetas o ropa vieja. Cuanto menos se desperdicie mejor. En mi opinión, la mejor paella de marisco es la que no lleva arroz y se llama mariscada. Como el marisco es muy caro, prohibitivo, la tendencia es la de hacer un arroz con algo de marisco y con un precio próximo al de una mariscada. Comentaba el otro día en una comida con unos amigos que unas croquetas de carabineros eran un pecado, nunca deberían sobrar carabineros para hacer croquetas.

Creo que existe una tendencia a cocinar con las sobras. Daba una cadena de telesivión la noticia de que en un restaurante habían hecho un plato de aprovechamiento con el tercio de los tallos de los espárragos que normalmente se desecha porque resulta incomestible. Habían trabajado los cocineros unas horas, o unos minutos, para cocinar basura y cobrar a los comensales un pico por comerla.

Me parece que la comida española está perdiendo su esencia, nuestra forma de cocinar siempre ha sido sencilla, que no fácil. Tratar al producto directamente conservando su sabor lo más puro posible. La carne a la brasa, al horno o guisada no tiene muchos secretos más allá de su calidad y su cocción. Algo parecido pasa con la fabada, el cocido o los arroces. Hasta ahora la tortilla de patatas no presentaba más disquisición que con o sin cebolla. Ahora todo es algo más complejo. El chuletón que se salía del plato ha dado paso a un pedacito de algo en el centro de un plato gigantesco que minimiza la ración con el reclamo de “una tormenta de sabores que estallan en boca”... durante apenas dos minutos. Al final el importe viene a ser el mismo. Al timo culinario se le llama complicidad entre el restaurador y comensal.

No les extrañe que esto no sea más que una preparación para lo que viene. Es posible que el futuro chef sea un programador que desarrolle una aplicación capaz de dar a una sustancia determinados sabores y colores para ser producidos por una impresora 3D. Comida artificial impresa con un gusto excelente. Todo se andará...

31 mayo 2026

SAMBA PA Ti

 Samba pa ti.

 


La oí por primera vez en la primavera de 1975, entonces se llamaba “Samba para ti”. La tocaba Carlos Santana en la guitarra; no se cantaba y tenía ese deje melancólico que invitaba al baile lento. No soy capaz de apreciarla en mucho más. Pero es una canción que me gusta mucho.

 Dicen que uno o una siempre recuerda su primer amor. No sé si con cariño o tristeza. Tampoco sé si como un buen recuerdo o algo desagradable. Creo que es verdad y digno de recordar. Después de todo, es la primera vez que uno deposita sus esperanzas en otra persona. En general coincide con la primera decepción para uno de los dos.

 “Samba pa ti” coincide con la primera vez que bailé “agarrado”, que no tiene por qué ser uno de esos recuerdos imprescindibles. No me gusta bailar. Y no lo he hecho muy a menudo. En aquella ocasión, ya superado mi primer amor, me acerqué a una de mis amigas y le pregunté: “¿Quieres bailar?”. Empezó a sonar la balada y empezamos a dar vueltas lentamente agarrados, que no abrazados, el uno a la otra, la otra al uno. Comenzamos hablando de cosas insulsas para ir hablando de cosas más serias y trascendentales en esos momentos. Tan serias y trascendentales que no me acuerdo cuáles eran.

 El estar agarrado a ella, tan próximos, me hacía sentir en un mundo especial. La conversación era agradable y estábamos a gusto. Vinieron otras canciones y seguimos bailando, o lo que fuese eso. La cosa no fue a más ni a menos. Seguimos viéndonos durante un año, salíamos con el mismo grupo de amigos. Nunca le pedí que saliera conmigo. Tras algún tiempo, un día dije “te quiero” y me encontré rechazado. Pasaron unos días en que no nos hablábamos hasta que ella rompió el hielo.

— ¿Cómo me quieres?— Me preguntó.

— Más que como amiga y menos que como novia. — respondí.

— A mí me pasa lo mismo. No quiero compromisos.

  Fue lo más denso de nuestra conversación. Más tarde me explicaría que el más que amigo significaba poco más, mientras para mí el menos que novia significaba poco menos. Llegó el verano y cada uno se fue con su familia. Tras el verano, y con el inicio del curso, el grupo de amigos ya no existía. Ella conoció a un chico, yo a otra chica. Nuestras vidas tomaron caminos diferentes y lo que podría haber sido una buena amistad quedó diluida entre la distancia y el tiempo.

 Cuatro décadas más tarde, por una de esas casualidades, un reencuentro con una amiga común, nos volvimos a encontrar. Tomamos una caña. Nos contamos en minutos nuestra vida de los últimos cuarenta años. Ella no entendía mi profesión, un equivalente a que no entendía mi vida, se permitió juzgarla. Me quedé callado. No me apetecía discutir. Nos despedimos, nos recomendamos cuidarnos; “que se te ve más estropeado” me dijo. Ella también lo estaba, pero mentí: “tu sigues casi igual” respondí.

 ¿Qué queda del que era con quince años? Ha habido muchos cambios. No sabría decir si buenos o malos. Pero a veces siento que lo único que no ha cambiado es “Samba pa tí”.

30 mayo 2026

DÍA DE LAS FUERZAS ARMADAS

 Día de las Fuerzas Armadas.



Hoy ha sido el día de las Fuerzas Armadas. Seguramente quede en la memoria por que se ha soltado la bandera en pleno izado. Son cosas que pasan, pero no deberían pasar. Hay quien quiere ver una metáfora en el accidente. Hay opiniones para todos los gustos. Pero teniendo en cuenta que un desfile es una muestra de la preparación de las Fuerzas Armadas hoy no han demostrado hacer frente a una nimiedad. Estoy seguro de que se ha ensayado y comprobado más de una vez, pero en el instante final... Por estas cosas se pierde el clavo de una herradura y por culpa de eso una batalla que, si es decisiva, puede significar la derrota en la guerra.

Una lástima la meteorología, no se ha podido disfrutar del desfile aéreo. Les aseguro que se prepara con ilusión. Pero cuando se va a desfilar no se debe correr el riesgo de un accidente. Desde el aire es bonito ver como se van engranando las diferentes formaciones, cómo te pasan unos aviones a la vez que vas pasando a otros. Al final todos pasan por el sitio adecuado a la hora precisa. Como debe ser. Si hay nubes acaba siendo un espacio muy pequeño para demasiados medios volando, se pueden chocar, así que se cancela la pasada. Como se ha cancelado el izado. Qué pena.  

29 mayo 2026

EL SISTEMA EN CRISIS

 El sistema en crisis.

 


La verdad, uno lee, ve u oye las noticias y se encuentra con un panorama desolador. La gente, incompresiblemente dado lo bien que va la economía, no vive tan bien como desearía. Unos nos dicen que los números salen y otros que están amañados. Depende de lo que cada uno se crea. Unos dicen que una agresión está justificada y otros que falta contra el derecho internacional. Unos acusan de asesinos a los que sufren un atentado y otros de terroristas a los que están oprimidos. Los que defienden el derecho internacional no respetan al nacional. Los que acusan de no querer dialogar no aceptan ninguna propuesta. Los medios de comunicación son más de opinión que de información. Todos tienen razón, pero su análisis se basa en verdades sesgadas, en la parte más interesada, obviando todo lo demás.

Cualquier evento es causa de enfrentamiento, la lucha es transversal, como en la película “todo a la vez, en todas partes y al mismo tiempo”, imposible de digerir, de asumir y de gestionar. Hoy se está juzgando al hermano del presidente y ya los analistas nos dicen que no va a haber una condena espectacular. Puede que haya una multa por evadir impuestos, pero si no hay denuncia de Hacienda... pues no pasa nada. Es posible que haya alguna pena para el que enchufó, pero ¿para el enchufado? Uno no va a la cárcel por vago, ni por aceptar un trabajo para no hacer nada. La pena es, sobre todo, moral. Si hay condenados seremos los ciudadanos que permiten la existencia de la degración de éste sistema.

No hagan culpable a Pedro Sánchez, sólo es un aprovechado que reúne las condiciones necesarias para aprovecharse de él. Los que hemos guardado silencio mientras todo se pudría hemos sido nosotros. No importa cuándo empezó, sería causa de una larga discusión y una pérdida de tiempo. Estamos como estamos y la única cuestión que queda en el aire es si esta podredumbre es reversible o no. Los intentos de “regeneración” han tenido más de degeneración tendentes a incrementar el control de la sociedad por un partido.

 

28 mayo 2026

EL CUENTO DE LA ASAMBLEA

 


Nos convoca nuestra amiga Tracy desde su blog Tracy correcaminos en un reto original al que ha llamado “Oído cocina” en el que se trata de escribir un relato que nos cuente lo que pueden dialogar los muebles o utensilios en una cocina cuando en ella no hay personas. Lo intento hacer en...

EL CUENTO DE LA ASAMBLEA

Era una cocina bien ordenada con tres alacenas: la de sartenes y cacerolas, la de platos y la de vasos. Los cubiertos y herramientas ocupaban su puesto y estaban bien repartidos. En la noche, cuando el restaurante cerraba y no había nadie en la cocina se improvisaba una asamblea en las que todos se quejaban de su suerte y envidiaban la de sus compañeros. Solía empezar por los cubiertos:

Estoy harto de cortar Decía el cuchillo.

Y yo cansado de pinchar Se quejaba el tenedor.

Yo ni pincho ni corto — Sentenciaba la cuchara. 

Pero al unísono los tres se ponían de acuerdo en que les gustaría ser sartenes o cacerolas que se movían menos que ellos.

— A mí me están quemando todo el día replicó una sartén fríe por aquí y fríe por allá.

Yo no paro de hervir añadió una cacerola me han tenido hasta horas. Y cuando es a fuego lento, además de un sofoco, es un aburrimiento.

Y cacerolas y sartenes querían ser platos porque estos veían más allá de la cocina y los limpiaban con abrillantador.

Los platos replicaron que los viajes eran un riesgo y preguntaban por las sartenes y cacerolas que se habían roto al caerse. Ser un soporte de alimentos transportado en bandejas y trasladado a las mesas en un trajín era casi peligroso. Preferían todos ser vasos o copas que tenían un vaivén parecido pero mayor contacto con los comensales.

Los vasos replicaron desde sus alacenas que estaban sometidos al mismo riesgo que los platos, pero que siendo ellos y, sobre todo, las copas más frágiles estaban en peor situación que los platos y en cuanto al contacto con los clientes, sólo ellos sabían lo que podía haber en su boca y que no eran besos lo que daban a los vasos. Ya puestos, preferían ser cubiertos.

Pues yo estoy harto de cortar.

Y yo cansado de pinchar.

— Yo ni pincho ni corto .

Y el ciclo se repetía hasta la apertura del restaurante.

 


Más historias de cocina aquí.

26 mayo 2026

POLARIZACIÓN

 Polarización.

 


Vivimos en un mundo cada vez más polarizado. Creo que uno puede y debe pensar con independencia y, fruto de ello, militar en la creencia que le complazca. El problema de esta polarización es que suele venir acompañada de radicalización. Ésta hace el papel de esas orejeras que se pone a las acémilas para limitar su visión y hacer que sólo miren adelante. Una persona radicalizada sólo piensa en una dirección y en un sentido. No llega a entender ninguna alternativa o modo de actuación que no sea el que le dictan sus principios.

Asistimos a expresiones que admitimos y decimos como lo más lógico dentro de esta polarización. Nuestro radicalismo acalla mucho la crítica hacia los de nuestra cuerda y la acentúa hacia los de la contraria. Nos hace aceptar nuestra militancia demasiados conceptos sin atender explicaciones. Nos hace olvidar lo bueno de una idea para centrarnos sólo en lo malo. Nos hace evitar la reflexión. Nos hace olvidar de las consecuencias. En definitiva, acabamos perdiendo la noción de la realidad y percibimos el mundo tal como quieren representarlo. Como ya he dicho muchas veces: somos el campo de batalla de muchas guerras.

Intentaré hacer mención a algunas expresiones radicales que he oído últimamente: “Nacionalizar a todos para acabar con el fascismo”; “Es que se dejan llevar por la ideología en la gestión”; “El peligro de la derecha extrema y la extrema derecha”; “Prioridad nacional”... Son expresiones que habría que explicar y dejar muy bien claro su concepto. No me consta que los nacionalizados vayan a votar ideologías que no sean fascistas, de hecho podrán votar lo que quieran y no lo que les digan los que los nacionalicen “por agradecimiento”. Si uno está en el poder lo está en concordancia con una ideología que tiene que influir en la gestión. No me constan donde gobierna la derecha y la extrema derecha se hayan cometido más o menos atrocidades que donde gobierna la izquierda o la extrema izquierda, desgraciadamente, hay demasiados ejemplos para todos. Lo de prioridad nacional se ha convertido en una expresión comodín que, si no se explica bien, vale para todo y no vale para nada. Arrinconar un idioma, por ejemplo, es también seguir el dictado de una “prioridad nacional”.

Hay temas que favorecen la radicalización, religiosos, políticos o sociales, añadiría que también los medioambientales. La polarización en estos temas nos lleva también a un negacionismo o reafirmación que rozan el absurdo y nos hacen olvidar del verdadero objetivo. Si el compromiso de una sociedad con sus ciudadanos es que la enseñanza y la sanidad sean gratuitas y de calidad, lo de menos es que sean pública o privada.

Creo que el ejemplo más patente de nuestro radicalismo está en que llevamos tres años sin presupuestos. Esto significa un trienio sin capacidad de diálogo. El hecho de que en el congreso no se hayan presentado unos presupuestos no pone sólo en evidencia el incumplimiento de un gobierno, sino la de la cámara que representa a todos los ciudadanos. Pero nosotros, todos, erre que erre a ver si conseguimos estar una legislatura sin presupuestos... triste record.  

25 mayo 2026

UNA DIVAGACIÓN MADRILEÑA

 Una divagación madrileña.

Me voy a permitir divagar un rato. Hay muchos temas en la actualidad y muy trillados. Todos nos llevan a la misma conclusión: estamos mal. No parece que la cosa vaya a mejorar. Pocos se pueden apuntar un éxito unánime, puede que la selección, y no será completo. Es lógico en el mundo de la información, tan polarizado como el resto. Lo que para uno sea bueno, para la contra será malo, o habrá un pero. Así que hoy he decidido dejar a Zapatero con su presunción de inocencia o de culpabilidad.

Hoy en El Debate asisto a dos formas de interpretar los hechos al dar las noticias.

El primero es de la señora Montse Mínguez con un titular que reza “El negacionismo de la portavoz del PSOE:«Le hemos quitado la mayoría absoluta al PP en Andalucía»”. Me hace cierta ilusión, ya que confirma lo que dije en “los buenos resultados” y, tras unas elecciones, el que no se consuela es porque no quiere. Uno puede extraer dos consecuencias de las palabras de esta señora, la primera es que tiene que dar argumentos a su audiencia. El anuncio de haber ido de derrota en derrota hasta la esperanza de la victoria final en las próximas elecciones. No tengo un bola de crista para adivinar el resultado, pero me atrevo a pronosticar que no será tan bueno, ni tampoco tan malo. La segunda consecuencia es que esta señora ha alcanzado su techo, un cargo que implique mayor responsabilidad que el de portavoz, significará un riesgo para el partido y los que la tengan que sufrir. Me da la impresión de que vive ajena a la realidad y no sé a qué recurrirá para evadirse de ella.



El segundo lo escribe Paula Baena y hace un balance con el siguiente titular: “Ayuso cumple 7 años al frente del Gobierno sacando pecho de su gestión y con la vista puesta en las próximas elecciones”. Me parece un desatino políticamente incorrecto, habría especificado que el Gobierno es el Gobierno de Madrid (si no lo habría escrito en minúscula). Pero creo que podría haber hecho uso de otras alusiones a la gestión, “orgullosa de su gestión” o “satisfecha de su gestión”, por ejemplo. Pero la alusión a “sacar pecho” no me parece muy correcta cuando uno habla de la actuación de una dama. Independientemente de ello hay quien dice que Ayuso es uno de los activos más fuertes del PP, puede que sea verdad. Y también se hace referencia a la buena posición que está tomando Madrid en la economía. Pero también me queda la sensación de que se está creando una especie de nacionalismo madrileño. Muy parecido al catalán pero sin hablar este idioma. Se repiten consignas victimistas que ya hemos oído de los nacionalistas catalanes; que si somos la locomotora de España; que si somos los que más aportamos a España, vamos a ser casi los únicos. En fin, que más que españoles o madrileños, empezamos a ser rivales de vascos y catalanes.


A todo esto, contemplando la situación en Galicia, Andalucía, Balerares y Valencia me quedo con la impresión de que el Partido Popular está haciendo en estas autonomías lo mismo que hacía CiU en Cataluña: convertirse en la alternativa nacionalista de derechas. No me extraña, este parido se presenta a las elecciones con un programa más autonómico que nacional. De hecho, nos transmite su programa electoral pero todavía no nos ha regalado la idea que tiene de España. En Andalucía dicen los populares hablar andaluz, lo defienden como un idioma. En Galicia, Baleares y Valencia se dan episodios que arrinconan el español de forma parecida a como ocurre en el Pais Vasco y Cataluña. Sé qué Madrid quiere Ayuso, sé la Galicia que quería Feijóo, sé la Andalucía que quiere Moreno, o la Extremadura que quiere Guardiola, pero no sé la España que quieren.

24 mayo 2026

WHAT A WONDERFUL WORLD

 What a wonderful world.

 


Nos dice wikipedia que esta canción fue compuesta Bob Thiele y George David Weiss con la idea de ser un antídoto al ambiente político y social de los Estados Unidos de la década de los 60. Que fue ofrecida a varios artistas y que Luis Armstron la aceptó y le dió el atractivo que tiene. Nos dice también que no tuvo un gran éxito inicial en los Estados Unidos, aunque si en el Reino Unido, y que se la conoció globalmente gracias a la película “Good morning Vietnam”.Lo último que nos dice es que tras los atentados del 11S se incluyó en la Lista de Canciones Inapropiadaas que elaboró Clear Channel Communications. Dice así:   

 

I see trees of green             Veo los árboles de verde
Red roses too              Las rosas rojas también
I see them bloom                     Los veo florecer
For me and you          Para tí y para mí
And I think to myself                 Y me digo
What a wonderful world          Qué mundo maravilloso

I see skies of blue         Veo los cielos azules
And clouds of white          Y las nubes blancas
The bright blessed day          El brillo del día bendito
The dark sacred night          La oscuridad de la noche sagrada
And I think to myself             Y me digo
What a wonderful world          Qué mundo maravilloso

The colors of the rainbow          Los colores del arco iris
So pretty in the sky              Tan bellos en el cielo
Are also on the faces          Están también en la caras
Of people going by              De la gente que pasa
I see friends shaking hands         Veo amigos dándose la mano
Saying, "How do you do?"         Diciendo “¿Cómo está?”
They're really saying              Ellos realmente dicen
I love you                              Te amo

I hear babies cry              Oigo a los bebés llorar
I watch them grow                      Los veo crecer
They'll learn much more          Ellos aprenderán mucho más
Than I'll ever know                  de lo que yo nunca sabré
And I think to myself                      I me digo
What a wonderful world              Qué mundo maravilloso
Yes, I think to myself                      Si, me digo
What a wonderful world              Que mundo maravilloso
Ooh, yes                              Oh, si

 

Es lo que podríamos llamar una “canción utopía”, como podría serlo “Imagine”. A diferencia de esta última, no propone ausencias sino disfrutar de lo que hay y del curso de la vida, abundando en la posibilidad de darnos afecto. Como todas las utopías, no es realista, en otoño los árboles pierden el verdor y las rosas florecen menos. Hay días en que los cielos son plomizos y las nubes grises. Y en más de una ocasión la persona que pasa te roba la cartera. Los niños no lloran de felicidad y parece que no aprenden tanto como debieran. Estamos muy lejos de alcanzar esa utopía descrita por tan hermosa canción.

No obstante, la canción nos invita a pensar en la importancia que tiene el mundo real cómo lo percibimos. Si nos invitan a pensar que hay un enemigo en cada extraño y a desconfiar de él; el extraño seguirá siendo un extraño sin otra razón que ni uno ni otro se han atrevido a la más mínima comunicación ni se han esforzado en darse a conocer. No se trata de ir estrechando manos e ir diciendo “te amo”, pero si en intertar se amables y educados. En apartar a un lado la desconfianza justificada en que hay mala gente, aun sabiendo que hay más buena gente que mala.

Se trata de no perder oportunidades de avanzar hacia esta utopía sin necesidad de negar nada. Pero la realidad, como siempre tozuda, nos muestra de lo muy alejados que estamos de esta meta.

Les dejo dos versiones: La original, por supuesto, con Louis Armstrong y una versión más moderna producida por playing for change, un montaje en el que participan vaios artistas. 


 

23 mayo 2026

LA MANIFESTACIÓN

 La manifestación

 


Pues hoy he ido a la manifestación convocada por Sociedad Civil Española para pedir la dimisión de Pedro Sánchez, el Presidente del Gobierno de España. He ido porque creo que, si quiero que se convoquen elecciones, mi granito de arena es unirme a aquellos que piden su dimisión para que la petición de todos suene más fuerte. En este sentido informa en El Debate Natalia Cristóbal que nos dice que “Decenas de miles de personas se plantan contra Sánchez en Madrid y exigen que devuelva la voz en las urnas”. Tengo que decir que cuando se públicó en la cabecera se hacía mención a un único lema que era “Pedro Sánchez dimisión”. Escribí un comentario al artículo que ahora ha perdido su sentido y, por supuesto no ha gustado a los lectores de El Debate. Algunos hasta han respondido, aunque creo que se han ido por los cerros de Úbeda. Pero vayamos por partes.

Cuando he llegado, me ha llamado la atención que en el Parque del Descubrimiento había oradores que estaban arremetiendo contra... el PP. Me empezaba a chirriar la cosa, tampoco eran muchos. Pero en mi opinión, estos oradores no tenían claro el objetivo de la manifestación. Creo que no era la ocasión para arremeter contra otro partido que no fuese el PSOE, ni de hacer otra petición que no fuese solicitar la dimisión del presidente. No hay lugar para exigir a otro partido que apoya esa manifestación que revise su política.

Posteriormente, siempre son los mismos y siempre existen con independencia de su militancia. Una pandilla de exaltados ha decidido cruzar La Castellana parando el tráfico; se han encarado con los conductores que pitaban y tenían su derecho de paso con una explicación tan simple como tonta: “Es una manifestación”. Empieza a retratarse ésa masa acéfala amparada en el somos muchos y anónimos. Afortunadamente desde Génova la cosa contra los demás ciudadanos ajenos a la manifestación no ha ido a más.



Los lemas que más he escuchado han sido los siguientes:

“Pedro Sánchez, hijo de puta”. Es un insulto que no exige nada. Un hijo de puta no dimite si no le piden que dimita. El insulto puede demostrar disconformidad, que el que lo recibe no cae bien. Pero no exige nada. No vale la pena ir a una manifestación a insultar. No es la necesidad de su dimisión lo que deja patente. También se han oído otros lemas como “Pedro Sánchez traidor”, pero ya sabemos que esta acusación es inútil.

“Pedro Sánchez a prisión”, por mucho que se pida la prisión en una manifestación son los jueces y no los manifestantes los que deben envíar a la cárcel a una persona. Este deseo tampoco depende del Presidente concederlo. Cuando en la calle Alberto Aguilera se ha gritado por primera vez “Pedro Sánchez dimisión” ya había pasado mucho tiempo y recorrido de manifestación, este lema ha sido acallado por muchos manifestantes con el grito “Pedro Sánchez a prisión”.

También se ha escuchado varias veces el lema “Prioridad nacional”, estándo de acuerdo o no, creo que no era la ocasión para gritarlo. En mi opinión, es bastante partidista y no se trataba de hacer propaganda a lo que defiende un partido. El objetivo era pedir la dimisión.

Más fuera de lugar ha estado el grito de “PSOE PP la misma mierda son”, toda vez que todos se han manisfestado con el mismo objetivo   — la dimisión de Sánchez, insisto — es absurdo querer marcar diferencias dentro de una manifestación en la que lo principal es mostrar unidad.

De forma que, sin acusar a nadie, y con todo el respeto a mis detractores, concluyo como he concluido en mi comentario de El Debate: me da la impresión de que el objetivo de la manifestación no ha quedado muy claro. Pero he puesto mi granito de arena. Por mí que no quede.