El duelo de Irán.
Irán, la antigua Persia, es un país que se nos puede resultar extraño. Tampoco nos hemos preocupado mucho de de analizar su estructura social y se nos antoja casi medieval. Dentro de este saco colocamos a otros países del Oriente Medio, como puede Arabia Saudita o los Emiratos Árabes entre todos los que figuran. Turquía nos puede resultar una excepción. Todos ellos tienen en común el peso de la religión, que es como un cuarto pilar, que influye en el ejecutivo, legislativo y judicial. En Irán la clase eclesíastica, los ayatolás, son los dirigentes. Los ayatolas, como muchos otros dirigentes cargados de fanatismo, pretenden exportar su modelo.. La excusa de su intervención es el chiísmo que practican y su antisionismo.
Ahora Irán está sufriendo un duro castigo. Está sufriendo lo que desea para Israel. Su capacidad ofensiva se limita al lanzamiento de misiles y al estrecho de Ormuz Demuestra con ello que tiene la capacidad de .atacar algunas bases desde las que le pueden atacar y cortar una ruta importante del petroleo. La economía, siempre temerosa, parece confirmar lo acertado de esta estrategia, pese al castigo que sufre no parece estar perdiendo la guerra.. Esto no tiene por qué significar que Israel y Estados Unidos la estén perdiendo.
De esta guerra hay dos detalles que llaman la atención. El primero es que Estados Unidos ha renunciado al hecho de reunir banderas para su ofensiva. Ha sido más bien unilateral. No ha habido consultas, por lo menos que se hayan hecho públicas, con las naciones aliadas. Ha ido acumulando fuerzas delante de todo el mundo. Y ha habido unas conversaciones con representantes iraníes que parecían camuflar la utilización de este despliegue. El segundo detalle es que no está nada claro el objetivo que persiguen Estados Unidos e Israel. Quizás el segundo se haya sumado por su cuenta en una guerra paralela para debilitar más a los proxys de Israel cerca de sus fronteras. No se ha anunciado que las operaciones de los israelíes estén coordinadas con la de los americanos. No hacer pública esta coordinación también entraría dentro de las novedades a las que asistimos en este conflicto.
Una consideración de estas operaciones es que se pretende que su efecto se logre en un tiempo breve. No ha sido así, entre otras razones, como ya se ha dicho no está muy claro lo que el principal agresor pretende, o pretendía ,conseguir. Es posible que Irán quede casi indefenso si persisten los ataques. Pero ha demostrado cierta capacidad para organizarse y no quedar descabezado, tampoco ha habido una revuelta de la población si era lo que se esperaba. Creo que escalar el conflicto con tropas terrestres sería un error. De nuevo el resultado de la guerra es una cuestión de tiempo, lo que puedan aguantar los iraníes bajo las bombas o los americanos lanzándolas.. Y lo que influya en las sociedades, la posibilidad de que los iraníes exijan a sus dirigentes la rendición o la posibilidad de que los americanos exijan a su presidente la retirada. Muchas variables.
Lo normal es que la paciencia de Occidente sea breve, por lo que aunque Irán esté sufriendo las de caín, el presidente Trump está metiéndose en un laberinto. Pero ni uno ni otro se pueden permitir una derrota, ni un acuerdo que no sea ventajos.o.