02 noviembre 2026

MANIPULACIONES

Manipulaciones


Me topo con el siguiente titular en El País, la noticia es para que la lean los suscriptores, “La tragedia en Urda empuja a la ultraderecha a una espiral de brutalidad”. El encabezamiento explica que “Vox y otros grupos extremistas se lanzan en las redes y a las calles a insultar y criminalizar al gobierno”. Lo firma Ángel Munárriz.Desgraciadamente no se puede leer mucho más del artículo. Ee el diario Público, Marta Nebot da su opinión sobre la tragedia en un artículo al que titula “¿La culpa es nuestra?”, en el que viene a hacer una cronología de los accidentes habidos en tren de alta velocidad, empezando por Angrois. Propone la periodista una huelga de pasajeros, que debería haber empezado con motivo del accidente de Angrois. También subraya que, cuando ocurrió este siniestro, el Presidente del Gobierno era Rajoy y el de la Xunta de Galicia, Feijóo. Termina comunicando que, pese a todo, no cambiará su voto. Alude a que prefiere que siga subiendo el SMI y que no corran peligro las pensiones. Lo que demuestra que la mejor defensa es el ataque.

Me recuerda este artículo a Julio César de Shakespeare, en esa parte en la que Bruto, en un discurso, anuncia que ha matado a César, que lo siente tanto como ellos, pero que era necesario asesinarle. Es un ejemplo de cómo manipular la opinión en un discurso en el que se empieza diciendo una cosa y se termina convenciendo de todo lo contrario. La contraréplica que le da Marco Antonio también es memorable, porque en su discurso empieza donde lo dejó Bruto para terminar donde empezó este. Así viene a manipular la oratoria (En el primer comentario les dejo ambos discursos). Empezando a decir lo inverosímil (Oscar Puente) y lo inadmisible (Sánchez) del accidente, nos lleva a la conclusión de que antes ha habido otros, el de Angrois el primero, y que desde entonces no hemos escarmentado. Se pregunta y reprocha la periodista, tras recordarnos que en Alvia fallecieron 81 personas, las veces que se ha puesto en peligro a ella misma y a los suyos por viajar en tren, que ha sido su elección. Es, en definitiva, un artículo que intenta ser exculpatorio atribuyendo a la capacidad de decisión de viajar o no viajar en tren parte de la culpa. Termina siendo, en mi particular parecer, más una manipulación de la opinión que un artículo. Una forma de reafirmar el argumentario de que los responsables no son culpables.

Con respecto al artículo de El País, es una muestra de esa doble vara de medir. Desde sus páginas se puede llamar asesinos a unos y reclamar el respeto para otros. Creo que el ministro Puente es un macarra, pero no un asesino. También me creo que la señora Ayuso puede ser algo Choni, pero no una asesina. El periódico y el periodista son esclavos de su línea editorial y, dentro del argumentario y la minimización de daños (electorales) que pueda sufrir el PSOE, está la victimización de los responsables de gobernar y culpar a los rivales de lo que no son. Ha habido una mayor “espiral de violencia” en el discurso de la izquierda que en el de la derecha y tantas acusaciones de asesinato por unos como por otros. O se olvida el señor Munárriz de una Reyes Maroto llamando a Díaz Ayuso asesina o de una Irene Montero sentenciando que Maricarmen fue asesinada.

Recurren ambos artículos a la manida superioridad moral de la izquierda, inexistente por otra parte. Se recurre a tal superioridad no para demostrar que caen en las mismas faltas de las que acusan, sino para justificar que ellos si pueden hacerlas.

Ya, por último, sólo nos quedará que llegue el momento en que nos den por respuesta “haber votado a otro”, que es lo que nos plantea la pregunta ¿la culpa es nuestra?   

01 noviembre 2026

SALIÓ DE JAMAICA, SALIÓ DE MADRID

Salió de Jamaica, Salió de Madrid.


Salió de Jamaica es una habanera que nos cuenta la historia de un barco naufragado. Es una composición relativamente moderna, fue compuesta por Ricardo Lafuente en 1969. La habanera es una canción que viene definida no sólo por su compás, sino también por su temática. Son canciones marineras que vienen a evocar un viaje con la nostalgia de lo que se ha dejado y de lo que se va a dejar. Puede ser un amor en el hogar o un amor descubierto en el destino. Podríamos decir que se refiere a un modo de vida: el vaivén de los viajes por la mar que hacen de la estancia en tierra un paréntesis. Suelen tener un deje melancólico. En ocasiones es triste.


En esta resulta triste, parece que uno de los marinos naufragados iba a reunirse con su amor. Al menos tenía la esperanza de que le esperara en el puerto.  No parece, con la perspectiva de hoy, que el capitán borracho debiera tener la culpa. Hoy un portavoz nos diría que no estaba en sus cabales y, durmiendo la mona, ¿cómo iba a ser culpable del naufragio? La culpa sería del piloto que no sorteó la tormenta o de un marinero que no afianzó bien una driza, o del contramaestre que no comprobó los aparejos, de cualquiera... menos del capitán que no estaba en condiciones de tener la culpa de nada.

La habanera que nos cantan hoy también es una historia trágica. No era un barco, era un tren. No salió de Jamaica, salió de Madrid. No iba a Nueva York, iba a Sevilla. No iba cargado de ron, iba con esas ilusiones y circunstancias que hacen de los humanos personas. Muchos iban con la esperanza de que les estuviesen esperando en el andén de Sevilla o con el confort de haber sido despedidos desde el andén de Madrid.

No es un capitán borracho. Es un ministro que, como el capitán, ha demostrado no estar en condiciones de asumir la responsabilidad del siniestro. Ha demostrado, como el capitán, estar a otra cosa antes que a las actividades de su cargo. El capitán a la botella, el ministro a X. El capitán durmiendo la mona, el ministro escribiendo exabruptos. El capitán hundido con su barco, el ministro aferrado a su cargo y defendiendo no ser responsable. En este caso, ¿no es lo mismo ser un irresponsable?

No izará el ministro ninguna bandera. No acompañará a los familiares ni en el sentimiento. ¿Para qué? Está en campaña electoral y la víctima es él. Los accidentados son sólo fallecidos que no verán a nadie esperandoles en su destino.


31 octubre 2026

INCAPACIDAD

Incapacidad


Con motivo del siniestro de Urda están saliendo a la luz muchas cuestiones y conclusiones. Una de las más trascendentes ha sido la evidencia gobernar sin presupuestos durante toda la legislatura. Parece que sí ha habido recortes en infraestructuras y que se han pagado unas partidas con el dinero con el que se debían pagar otras. También, pese a no tener presupuestos, se ha seguido despilfarrando nuestro dinero en mejorar el sistema ferroviario marroquí, el metro de El Cairo o cualquier ONG que se dedique a la exploración del clítoris.

Es lo que pasa cuando no hay presupuestos, que son una referencia del gasto. Al final, utilizando una referencia caduca, uno se permite hacer lo que quiere sin que los demás sepan a dónde nos dirigen. La gestión presupuestaria se ha hecho desde el Gobierno y sin considerar mucho a las cortes. Ya nos dijeron que se gobernaría sin poder legislativo.

Y es que el poder legislativo ha perdido su esencia, que es hacer las leyes. Hoy por hoy se limita a aprobarlas. Significa esto, una vez más, que las leyes se hacen al margen del Congreso. Las elaboran y pactan unos partidos y recurren al chalaneo para conseguir su aprobación. Lo hemos visto: se cede soberanía y se conceden privilegios para obtener una mayoría que permita que una ley salga adelante. El Congreso y la labor de los diputados quedan desvirtuados.

La norma debería elaborarse en el Congreso. Debería establecer las comisiones pertinentes para elaborar las leyes, en vez de esas comisiones de investigación de las que ya se sabe la conclusión y no llevan a ninguna parte. No hay que negar que todo llevaría tiempo y que sería un proceso complicado, pero de negociación. Tampoco se puede negar que el resultado sería una buena disposición. Sería el resultado de una negociación en la que España saldría fortalecida. El producto de un diálogo.

Ahora vemos en las listas del Senado el intento de pactar de unos y otros para lograr la mayoría necesaria para proceder a las modificaciones de normativa y nombramientos sin necesidad de acuerdos. Demuestra ello la cimentación de la negativa al diálogo. De la renuncia al intento de acordar una buena norma que suponga la conformidad y el beneficio de todos.

Estamos oyendo consignas que nos intentan convencer de que esta falta de voluntad para lograr acuerdos es beneficiosa. “Poner el pie en la pared”, “Ni un paso atrás” y, sin ir más lejos, “no tenemos nada que hablar con...”. No hacen más que demostrar la incapacidad de dialogar y la poca disposición para ello.

Y lo peor es que trasladan esa incapacidad y esa disposición a la ciudadanía. Una división que puede llevar a enfrentamiento.  

30 octubre 2026

LO INASUMIBLE

 Lo inasumible


Hasta el propio Presidente ha admitido que la tragedia de Urda, tras la de Adamuz, es inasumible. Pero, mientras el ministro Oscar Puente siga en su cargo, está asumiendo lo inasumible. Lo peor es que también hace que lo asumamos nosotros.

No obstante, admitir ahora que esta tragedia es inasumible y que se va a llegar hasta el final para esclarecerla deja en evidencia la benignidad del gobierno para consigo mismo y la del socialismo para su gestión.

Pues, siendo así, ha resultado asumible la tragedia de Adamuz, que todavía se está investigando hasta el final.

También han resultado asumibles dos veranos en los que los incendios han batido récords sin que haya habido una revisión de la política forestal. Aunque hubo una presentación del mayor despliegue de medios de extinción que ha resultado ser menor que el del año pasado.

Asumible ha sido también una invasión en Ceuta que se ha camuflado de crisis humanitaria y que no ha tenido más solución que los ceutíes asuman su nueva realidad y convivan con una percepción subjetiva de baja seguridad.

Debemos asumir que en la que iba a ser la legislatura de la vivienda, el cuarto pilar del estado del bienestar (Sánchez dixit) el Gobierno no haya construido una vivienda y haya agravado un problema haciendo a los propietarios capitalistas despiadados y a los que ocupan víctimas.

Y todo esto después de asumir una amnistía que pasó de inconstitucional a constitucional en dos días.

También hemos asumido un apagón del que se siguen investigando sus causas hasta el final.

Hemos asumido un juego sucio de mentiras, trampa y corrupción descarada a lo largo de los últimos ocho años.

Me parece que más que asumir, hemos tragado con todo. Y este Gobierno está dispuesto a hacernos seguir tragando.



29 octubre 2026

EL CUENTO DE LA NOSTALGIA

 


Nos convoca este jueves nuestra amiga Nuria desde su blog, “Bitácora literaria”. Ha denominado al reto “La nostalgia y el tiempo” y nos ha sugerido estas cinco frases para ayudarnos a escribir una historia de no más de 350 palabras.

«La nostalgia es ese perfume invisible que dejan los años en el alma; nadie lo percibe, pero lo reconoce en cada recuerdo».

«El tiempo te enseña a soltar las manos, pero no consigue que tu corazón aprenda a despedirse».

«A veces, la melancolía acaricia el alma con manos suaves y recuerda que vivir también consiste en aprender a echar de menos».

«La nostalgia es una carta que el pasado le escribe al corazón cuando el presente se queda demasiado callado».

«El tiempo pasa como la brisa entre los bambúes; solo el corazón sabe qué hojas cayeron y cuáles siguen temblando en su interior».

He fallado, me ha ocupado más de 350. Pero me parecía injusto quedarse sólo con una frase. He considerado a todas en el relato, aunque me he permitido la licencia de modificarlas un poco en.

El cuento de la nostalgia.

El capitán Ernesto llevaba ya unos meses fuera de casa. Era su cuarta rotación a uno de esos lugares a donde unos políticos mandan a los soldados para que parezca que arreglan el mundo. Estaba un poco cansado. El anzuelo de ver mundo deja de funcionar cuando lo que se ve es pobreza, miseria y mucha mala baba. Estaba en esos momentos en que pensaba que, cumpliendo una misión, no formaba hogar. En sus pertenencias permanecía el aroma de hogar, evocaba a su esposa e hijos, sin saber de ellos otra cosa que lo que le contaban. Y así reconocía su nostalgia como ese perfume invisible que dejan los años en el alma, que nadie percibe, pero que él podía reconocer en cada recuerdo.

El comandante Don Ernesto languidecía en su despacho. En los momentos que rompía la rutina de leer e informar sobre un papel tras otro se fijaba en las fotografías de un capitán más jóven. Ahora con la tranquilidad de un horario, pero con otra actividad que le mantenía lejano al hogar. El tiempo le había enseñado a soltar las manos, pero su corazón no había aprendido a despedirse.

El Teniente Coronel mandaba con mano férrea su grupo, los problemas se sucedían y su gente los solucionaba rápidamente. A veces encontraban tiempo para recordar los buenos tiempos del pasado y, entre todos, llegaban a la conclusión de que la melancolía acaricia el alma con manos suaves y les recordaba que saber echar de menos es algo que hay que aprender en la vida.

El Coronel Ríos terminaba su mando y no tenía más ambiciones que repetir su vida, se daba cuenta de que la nostalgia era como una carta que le escribia a su alma y ahora, el presente no le decía nada.

Don Ernesto ya está jubilado, esclavo de la rutina, en sus paseos se da cuenta que los ratos felices de su pasado son más fálices de recordar que los malos momentos, y llega a la conclusión de que el tiempo ha pasado como la brisa entre los árboles, y los recuerdos son como las hojas, unos han volado y otros quedan temblando entre el entramado de su pasado. De una forma u otra, por uno u otro motivo, la nostalgia le ha acompañado toda su vida. 


Más reflexiones sobre la nostalgia y el tiempo aquí.  



28 octubre 2026

LA CAUSA Y EL EFECTO O A LO HECHO, PECHO

 La causa y el efecto o a lo hecho, pecho

Edwards, El Debate, 28-10-2026

Anda el planeta fútbol un poco conmocionado. No es por el Balón de Oro. Es, más bien, por la liga española. Concretamente, por uno de sus equipos, el Real Madrid. No es por los árbitros, es por uno de los jugadores: Kylian Mbappé. Sobrado de talento y un poco falto de sentido común para algunas cosas. Ser una estrella te obliga a estar en el punto de mira. Una opinión que sería intrascendente en una persona normal, resulta conmover los cimientos de un país. Y resulta que ese país acaba siendo China. Un estado, que es dueño de casi todo lo que hay en él, en el que manda un partido.

    Resulta que el astro ha dicho algo que saben hasta en China, que Mao Tse Tung (ahora se escribe Mao Zedong) era un dictador. China, no ha hecho muchos aspavientos, los chinos son muy discretos, pero ha decidio dejar de retransmitir los partidos de la Liga y todos los encuentros en los que participe Mbappé. Nos lo cuenta El Debate dando la noticia de que “China confirma que no emitirá LaLiga y ve insuficientes las disculpas sobre el caso de ‘Mbappé dictador’”. En medio del artículo aparece el titular de otra noticia: “Tebas se reúne con el embajador chino en España para buscar soluciones tras la polémica de Mbappé”, lo que da una idea de la magnitud del embrollo, poderoso caballero es don dinero. Por supuesto que hay opiniones. ABC nos da la suya en un artículo que titula “El precio de llamar dictador a un dictador”, en el que demuestra una obviedad: Mao era un dictador.

    Pero Mao, en China, está considerado un dictador simpático como, salvando las distancias, lo puede estar Napoleón en Francia. Que Mao fue causante de millones de muertes, pues fue hace mucho tiempo. A ver si vamos a pensar que lo de la memoria sólo es para España.

    La cuestión no es si el jugador ha metido la pata al hacer la declaración. Lo cuestionable es lo que se ha hecho después. Pedir disculpas por opinar lo que se opina es el equivalente a no pensar lo que se dice. Después de lucir una camiseta en apoyo a Ceuta a medio poner, acto con el que manifestaba su conformidad a la situación que vive Ceuta, ya tuvo la oportunidad de comprobar que ciertas opiniones deben ser medidas. Es difícil demostrar que no se quería ofender cuando se le llama tan claramente dictador a una persona. Así que, una vez metida la pata, si estás convencido de lo que dices, ya es tarde para poner paños calientes. Hay que mantener lo que se ha dicho, sobre todo si es cierto. Y que el Real Madrid, La Liga o al que le toque, recomiende a Mbappé que se limite a jugar al fútbol. Aunque está claro que seguir estas indicaciones dependen del futbolista.

    Mención especial merecen los diversos medios. Los que hoy defienden que un jugador puede opinar lo que quiera (es verdad) son los mismos que se plantearon no publicar las caricaturas de Mahoma porque podían ofender a los musulmanes. Se  aplica, una vez más, la doble vara de medir. A los cristianos y a los chinos se les puede ofender, a los musulmanes no. Según el tema que se trate, una ofensa es más o menos grave. Que un futbolista llame dictador a un dictador acaba siendo noticia (y ofensa). Mientras, se está perpetrando una matanza de cristianos en África que no ofende a nadie (y casi no es noticia). En ocasiones, los medios de comunicación hacen del mundo un lugar más loco.

27 octubre 2026

LAS FALACIAS

 Las falacias

Alegoría de la mentira en forma de un hombre que sostiene una máscara. Pintura de Salvator Rosa (1615-1673), 1651. Florencia, Palacio Pitti

El diccionario de la Real Academia de la Lengua nos dice que falacia es un engaño, fraude o mentira con el que se intenta engañar a alguien. Pero por falacia entendemos hoy una mentira más refinada. Probablemente más oculta y amparada por quien miente. El típico ejemplo de falacia es esa afirmación atribuida a Einstein de que “el hombre sólo utiliza el diez por ciento del cerebro”. Es muy discutible, pero hay quien la da por cierta. Nunca se ha planteado la autoridad de un Premio Nobel de Física para hablar de un tema neurológico. La Teoría de la Relatividad no está relacionada con los tejemanejes cerebrales.

    Asistimos hoy a los anuncios y pronunciamientos de varias falacias en las que políticos sin formación nos prometen la solución a todos nuestros problemas y anuncian la creación del paraíso en la Tierra. Lo malo es que les resulta. A lo tonto, poco a poco, van haciendo cierto ese lema de la Agenda 2030 de “no tendréis nada y seréis felices”. Probablemente la segunda parte del lema sea falsa. Aunque ser feliz es una percepción y para disfrutarla solo hay que comprar humo o aspirarlo.

    Ayer, El Debate publicaba un artículo de relleno que escribía Rubén Prieto con el titular de “Tres científicos predijeron que el fin del mundo llegará el 13 de noviembre de 2026:¿Qué hay de cierto?”, me imagino que no les reviento el artículo si les anticipo que la respuesta a la pregunta es que no hay nada cierto. La primera referencia que hace este artículo de ¿ciencia? es el discurso del Premio Nobel de Física de 2004, David Gross, advirtiendo de la alta probabilidad de extinción debido a un holocausto nuclear. Podemos estar o no de acuerdo con él. Su opinión en este tema, por muy Nobel de Física que sea, vale tanto como la de cualquiera. Hay muy pocos expertos en guerras atómicas.

    Los que hacen mención al fin del mundo en la fecha del 13 de noviembre de 2026 son tres científicos (Heinz von Foester, Patricia M. Mora y Lawrence W. Amiot) que en 1960 publicaron un artículo en la revista Science con el sugerente título de “El día del juicio final: viernes 13 de noviembre de 2026”. Heinz Von Foester fue un científico y cibernético (wikipedia dixit), de los otros dos autores sabemos que eran científicos de la universidad de Illinois. El  artículo viene a participar del resultado de una simulación a partir de los datos de natalidad de años en que se escribió el artículo, 1960. Según esta, el 13 de noviembre la población colapsará y todo se acabará.

    No recuerdo el nombre de un político del Podemos de Carmena que acusó a los conductores de disfrutar del 21% de la superficie de Madrid, que son las calles y carreteras de la ciudad, cuando ellos no alcanzaban a ser este porcentaje de la población. Una falacia pronunciada por alguien que no sabía nada de urbanismo.

    Recuerden que antes del fin del mundo, será el fin de la humanidad y que antes será el de la civilización. No ocupamos un pedestal tan alto. No obstante, viendo las calles de Europa, y las españolas en particular, hay que admitir que la civilización está degenerando.  

26 octubre 2026

LA METÁFORA DE LA PRISIÓN


Nos invita nuestra amiga Rebeca al reto de “Fuego en las palabras” de este mes de octubre. Pinchando en el logo se accede a las convocatoria del reto. Llego tarde, pero a tiempo. Se trata de escribir un texto de no más de 350 palabras en el que el motivo debe desarrollarse en torno a la palabra “prisionero” y sólo puede figurar una vez en el relato. Y con estos mimbres he hecho este cesto, que no es un cuento, al que he titulado...

La metáfora de la prisión.


Nada más nacer estamos encadenados. Necesitamos ser sostenidos por los brazos de nuestra madre. Precisamos de sus cuidados. Somos incapaces de andar y nos tienen que llevar de un lado a otro. Podríamos afirmar que somos cautivos de nuestra familia, de los que nos cuidan. El crecimiento es un periodo de liberación.

Durante nuestra juventud, el mundo se abre. Tenemos la oportunidad de explorarlo. Disfrutamos entonces de la libertad para hacerlo, aunque siempre estaremos limitados. Tampoco tenemos la libertad de irnos donde queramos. Somos esclavos de nuestras limitaciones, de nuestros apegos y de nuestras costumbres. No resulta fácil abandonar un hogar.

El paso del tiempo nos crea necesidades. El mundo se va limitando. Y cuando llega nuestra vejez, nuestras perspectivas se reducen. Nuestro acceso al mundo puede limitarse a unas pocas calles y a lugares muy concisos, entre los que la visita al médico resulta obligatoria. Volvemos a una segunda niñez en que necesitamos encadenarnos a otras personas que, en el mejor de los casos, nos vigilan cuando no nos cuidan. Acabamos siendo prisioneros de la vida.

Aunque el mundo no sea una cárcel y la existencia no sea un cautiverio, nos encadenamos a unos vicios y a unas costumbres que definen nuestra vida. Pedimos salir de esa rutina a la que terminamos llamando aburrimiento. Nuestra mente sueña con poder vagar por el mundo mientras nuestro cuerpo nos ancla a la comodidad. Poco a poco, la vida se va convirtiendo en el cementerio de nuestras ilusiones a la vez que no queda más aliciente que el médico te diga que estás igual. Es un éxito, ya que lo que tienes no mejorará nunca.

Empezamos a ser cautivos de nuestras neuras. El día vivido no es una experiencia más, es una gota menos en la botella de nuestra vida. Cambia el programa del presidio. No se hacen planes para mañana; se cuentan las historias del ayer. No se piensa en la próxima melodía que sonará. Uno cree que ya ha escuchado todas las que le gustan y se consuela en que le quiten lo bailado... si pueden.

      


25 octubre 2026

THE GREAT PRETENDER

The great pretender


Es una canción electoral. En 1955 el grupo de color The Platters lanzó al mercado esta canción. Quizás no les suene mucho este grupo. Pero han colocado canciones muy famosas (“Only you”, una de ellas). The great pretender ha sido cantada por otros cantantes, la versión de Elvis Presley resultó ser un bombazo, pero la de Freddie Mercury me parece épica. Para gustos los colores y la música. Lo único que cambia en las tres versiones es la cadencia y la voz. Los arreglos no son apreciables. Les dejo la versión original, la de Elvis y la de Freddie Mercury. Espero que las disfruten.


Respecto a la canción, la letra es la siguiente:

Oh, sí, soy el gran farsante     Oh yes, I'm the great pretender
Fingiendo que lo estoy haciendo bien     Pretending that I'm doing well
Mi necesidad es tal, finjo demasiado     My need is such; I pretend too much
Estoy solo pero nadie puede decirlo     I'm lonely but no one can tell
Oh, sí, soy el gran farsante     Oh yes, I'm the great pretender
A la deriva en un mundo propio     Adrift in a world of my own
Yo juego el juego, pero para mi verdadera vergüenza     I play the game; but to my real shame
Me has dejado soñar solo      You've left me to dream all alone
Demasiado real es este sentimiento de hacer creer    Too real is this feeling of make believe
Demasiado real cuando siento lo que mi corazón no puede ocultar      Too real when I feel what my heart can't conceal
Oh, sí, soy el gran farsante     Oh, yes I'm the great pretender
Solo riendo y alegre como un payaso     Just laughing and gay like a clown
Parezco ser lo que no soy, verás      I seem to be what I'm not; you see
Llevo mi corazón como una corona     I'm wearing my heart like a crown
Fingiendo que todavía estás por aquí     Pretending that you're still around
Demasiado real es este sentimiento de hacer creer    Too real is this feeling of make believe
Demasiado real cuando siento lo que mi corazón no puede ocultar     Too real when I feel what my heart can't conceal
Sí, soy el gran farsante      Yes I'm the great pretender
Solo riendo y alegre como un payaso      Just laughing and gay like a clown
Parezco ser lo que no soy, ¿ves?     I seem to be what I'm not you see
Llevo mi corazón como una corona     I'm wearing my heart like a crown
Fingiendo que todavía estás por aquí     Pretending that you're still around


Como pueden comprobar, la canción está narrada por un farsante ¿arrepentido? Quizás la primera prueba de su arrepentimiento sea admitir lo que es. Deja a juicio del oyente la causa de esta confesión. Puede ser el hartazgo, la vergüenza, un momento de bajón o que se haya enamorado, por ese final de “fingiendo que todavía estás aquí”. También queda la posibilidad de que, denunciándose como farsante, esté timando al que escucha la canción.

Estamos en una época, las elecciones, de farsantes y cantos de sirena. Todos nos van a intentar embaucar con lo bien que lo van a hacer y lo mal que lo van a hacer los demás. En definitiva, un juego de buenos (nosotros), malos (los otros) y menos malos (los que nos pueden ayudar). Sería bueno tomar nota. El buen pedigüeño intenta explotar su desgracia. No apela a nuestro razonamiento, sino a nuestros sentimientos.

Y si de sentimientos y emociones se trata, van a recurrir al miedo y a la esperanza. Van a intentar que votemos con las tripas y no con la cabeza. Se basan, fundamentalmente, en ese dato que dice que decidimos el voto a última hora. Cosa que estaría bien si la decisión fuese el producto de un análisis. La verdad es que aportan promesas y los votantes nos guiamos más por lo que escuchamos de oídas que por lo que leemos.

En fin, entre gritos, abucheos y desórdenes, la campaña sigue sin haber empezado todavía. Y todos, en cada declaración, en cada acto, fingen que todavía se preocupan por nosotros.   

24 octubre 2026

ANTIFASCISMO

Antifascismo


La sociedad española está siendo testigo de manifestaciones y actividades más o menos violentas que se amparan en el grito de “aquí están los antifascistas”. El grito suena como un reto. Todo el que no esté dentro de ese grupo resulta fascista. Casi me atrevería a asegurar que todo el que no proceda o se comporte como ese grupo va a ser un fascista.

Hay ciertos conceptos que se dan por entendidos. El antifascismo es uno de ellos. Lo mismo que se da por sabido lo que es fascismo. Por eso nadie se toma la molestia de explicarlos. El fascismo, por lo que tengo entendido, es una ideología que nace del socialismo italiano y erradica su vocación internacional. Encuentra su base en el nacionalismo. No en vano el partido que le imitó en Alemania llevaba por nombre Nacionalsocialista. La abreviatura “Nazi” resulta muy conveniente. De ello no debe extrañarnos que el fascismo resulte tan autoritario como el socialismo. Por antifascismo deberíamos entender todo lo contrario.

Un antifascista, siendo todo lo contrario que un fascista, debería ser menos radical y más tolerante. Quizás debería tener una mente más abierta y ser, sobre todo, más pacífico. No parece que eso suceda. Por tanto, el antifascismo no deja de ser un recurso semántico para declarar fascista a todo el que no es antifascista. Es imponer una ideología con los mismos métodos que usaba el fascismo. El antifascismo resulta otro tipo de fascismo. Como ya dije en otro artículo: no deja de ser la clac.

¿Qué objeto tiene este movimiento? Creo que es una forma de igualar las tornas. Si los ministros son abucheados en las calles, también deben ser abucheados sus opositores. Si el PSOE se ve obligado a dar los mitines a puerta cerrada, los demás partidos también deben hacerlo. También ejerce una función disuasoria: explotar el miedo. La amenaza de que las calles sigan así si las elecciones la vencen “los fascistas”.

Llama la atención la tendencia antijudía, la misma que tenían los denunciados fascistas. Lo que indica que les es indiferente declararse de izquierdas o de derechas. Simplemente son radicales. Y ante la texitura que presentan, “socialismo o barbarie”, ellos ya han elegido: su socialismo es barbarie.