Una propuesta de reforma electoral
Leo en el electo panel de la página web de electomanía que “Lacircunscripción única, la opción de reforma electoral preferida”. El
artículo-estudio viene a proponer unas cuantas propuestas de reforma electoral,
entre ellas la de considerar toda España como una circunscripción única es la
favorita. Las opciones que presenta son las siguientes, por orden de
preferencia:
La circunscripción única , como ya se ha dicho, es la preferida
por el 24,9 % de los encuestados.
La barrera electoral nacional, cuenta con un apoyo del17,6 % de
los encuestados. Que consiste en anular las candidaturas que no superen un
determinado porcentaje de votos en todo el territorio nacional.
Considerar las comunidades autónomas como circunscripciones, que
cuenta con la preferencia del 11,5 % de los encuestados. Consiste en considerar
a las autonomías, en vez de las provincias, como circunscripción electoral.
Haría de las elecciones generales el equivalente a diecisiete elecciones
autonómicas simultáneas.
La propuesta de un sistema mixto
entre distritos uninominales y listas proporcionales, cuenta con un
apoyo del 10,6 %. No se explica bien este sistema que dice que es parecido al
modelo alemán. Entiendo que hay distritos en que se vota a las personas (listas
abiertas) y no al partido y otros en los que se vota una lista del partido
(listas cerradas).
La última propuesta de importancia es la de cambiar el método de reparto de escaños,
manteniendo las provincias como circunscripción, un 7,8 % está de acuerdo con esta propuesta.
Baste decir que un 6,3 % es partidario de mantener el sistema
actual.
Las dos opciones que quedaban, y son residuales, son la de aumentar el número de diputados (4,4 %)
y reducir el número de diputados (3,9 %).
Ninguna de estas propuestas nos libra del peligro de la
partitocracia. Entiendo por partitocracia
el hecho de que los ciudadanos votamos a unos diputados o senadores que,
en teoría, nos tienen que representar para que, una vez elegidos y en posesión
de su escaño, sean representantes de su partido. Ninguna de esta propuesta
evita este hecho, el diputado o senador siempre seguirá representando a su
partido, votando la propuesta de su partido y no lo que quieren sus electores
(creo que la amnistía es el mejor ejemplo).
Mi propuesta sería una reforma radical: escoger a personas, no a
partidos. El territorio nacional debería dividirse en 350 circunscripciones con
el mismo número de habitantes. En cada una se elige a un diputado, el más
votado, no es necesaria la aplicación de ninguna ley de d’Hond. Paralelamente
se elige en toda España un candidato a Presidente de Gobierno. En cuanto al
senado, como cámara territorial, se puede mantener el actual sistema de listas
abiertas y cuatro candidatos por provincia. Con ello se garantizaría que todos
representan a sus ciudadanos.
Una segunda medida que refuerce la representación de los
ciudadanos es la anulación de la disciplina de partido, el voto es del diputado
y no del partido.
Aún con esas los partidos se buscarán cómo seguir dominando la
escena, el ejecutivo, el legislativo y el judicial.