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30 octubre 2026

LO INASUMIBLE

 Lo inasumible


Hasta el propio Presidente ha admitido que la tragedia de Urda, tras la de Adamuz, es inasumible. Pero, mientras el ministro Oscar Puente siga en su cargo, está asumiendo lo inasumible. Lo peor es que también hace que lo asumamos nosotros.

No obstante, admitir ahora que esta tragedia es inasumible y que se va a llegar hasta el final para esclarecerla deja en evidencia la benignidad del gobierno para consigo mismo y la del socialismo para su gestión.

Pues, siendo así, ha resultado asumible la tragedia de Adamuz, que todavía se está investigando hasta el final.

También han resultado asumibles dos veranos en los que los incendios han batido récords sin que haya habido una revisión de la política forestal. Aunque hubo una presentación del mayor despliegue de medios de extinción que ha resultado ser menor que el del año pasado.

Asumible ha sido también una invasión en Ceuta que se ha camuflado de crisis humanitaria y que no ha tenido más solución que los ceutíes asuman su nueva realidad y convivan con una percepción subjetiva de baja seguridad.

Debemos asumir que en la que iba a ser la legislatura de la vivienda, el cuarto pilar del estado del bienestar (Sánchez dixit) el Gobierno no haya construido una vivienda y haya agravado un problema haciendo a los propietarios capitalistas despiadados y a los que ocupan víctimas.

Y todo esto después de asumir una amnistía que pasó de inconstitucional a constitucional en dos días.

También hemos asumido un apagón del que se siguen investigando sus causas hasta el final.

Hemos asumido un juego sucio de mentiras, trampa y corrupción descarada a lo largo de los últimos ocho años.

Me parece que más que asumir, hemos tragado con todo. Y este Gobierno está dispuesto a hacernos seguir tragando.



25 julio 2026

IMPRESENTABLES

Impresentables.



Ya saben que la Sierra Oeste de Madrid se está quemando, hoy las noticias nos dicen que hay más de 60.000 personas afectadas y que hay muchos bomberos, soldados de la UME, guardias civiles, agentes locales, personal sanitario y toda clase de voluntarios intentando mitigar los efectos de este incendio. Como siempre, este tipo de catástrofes sacan lo mejor y lo peor de nosotros. Lo mejor queda a la vista, imágenes de solidaridad y sacrificio mostradas en los noticiarios, lo peor queda en secreto, aquellos que se han aprovechado de la desgracia ajena lo han hecho a escondidas. Pero lo que se ha visto de lo peor lo han protagonizado los de siempre.

Empezando por el delegado del gobierno en Madrid, Francisco Martín, que se pone en plan burócrata cuando la presidenta de la Comunidad pide la ayuda del Gobierno Central. No sabe el delegado que ante una emergencia se presta la ayuda necesaria y luego se ponen los problemas y se piden los informes, ignora que uno acude a prestar ayuda y si no tiene nada que hacer se va e informa. Podemos considerar su reacción como una negativa a prestar auxilio. La actitud de este señor parece que viene marcada por instrucciones previas que se vienen repitiendo: poner la proa a la Comunidad de Madrid. Sigue una política de boicot y se le nota. Dentro de esta acción sincronizada por el sanchismo, aunque se ha mantenido fiel a su tarea asignada, alguien  ha tenido que decirle un equivalente al “no te pases, que han pedido ayuda y no vamos a sacar el partido que le sacamos a la dana”. Bendita rectificación y maldito burócrata.

Seguimos luego por el macarra mayor del reino, me refiero al ministro Oscar Puente. Desde su intervención en el intento de investidura de Núñez Feijóo ya se pudo comprobar que la tarea encomendada para este individuo es la de ejercer de matón. Ejecuta esta tarea a la perfección, tanto de manera oficial como extraoficial. Se mete en todo y no está en nada. Intenta quedar bien haciendo quedar mal e insultando, haciendo a los sufridores de sus carencias culpables de las mismas. De él lo peor que podemos decir es que no hay seriedad en su proceder, conocemos mejor sus peroratas en redes sociales que cualquier decisión tomada en su ministerio que haya salido bien. Y habla siempre con la misma autoridad sobre infraestructuras que sobre incendios forestales, política exterior o la cría del escarabajo carmersí, que no existe.

Terminamos con Isabel Díaz Ayuso, el objetivo a batir del sanchismo. Creo que ha estado atinada al pedir la ayuda y estar dispuesta a transferir la autoridad de la gestión de la catástrofe al estado. Una baza que podría ser utilizada contra ella, de hecho tanto el delegado del gobierno como el ministro Puente, lo han intentado de una manera un tanto burda. Isabel Díaz Ayuso, lejos de apartarse ha seguido en la brecha y ha colaborado, se ha hecho a un lado en la gestión dejando a los que, en teoría, saben. Ha estado inoportuna al añadir a su declaración “lo importante es salvar vidas” ese anexo de “sin importar lo que diga un mamarracho”. Consiguiendo lo primero lo segundo se hace innecesario. Los mamarrachos se retratan solos, no hace falta señalarlos que puede equivaler a señalarse.

El caso es que, como siempre, los políticos siguiendo su papel siempre protagonizan lo peor de cada catástrofe, entre más de 60.000 afectados ponerse a recriminarse resulta completamente impresentable.   

01 agosto 2025

DE CURRÍCULUMS

De currículums.


Decíamos el otro día que esta manía que está dando ahora por ese revisionismo de los currículums se asemeja a una caza de brujas. También hacíamos alusión a esa necesidad de llenar de títulos y experiencias, muchas veces inexistentes, una hoja en blanco. Recordábamos también que no hay establecido un perfil para ser presidente de un partido, diputado o senador. Es decir, cualquiera puede serlo y no debe resultar una vergüenza haber llegado a ocupar ese asiento sin un currículum muy abultado. Mejor alcanzar este puesto con una experiencia escasa pero cierta que con una muy adornada y abultada pero falsa.

Y a partir de ahí se acaba el currículo, se ha pensado en un pasado más o menos abultado, pero se ignora un presente y un futuro acerca de la continuación del mismo y de lo que hizo el presidente, diputado o senador mientras ocupaba su cargo.

No se puede solventar la papeleta diciendo que fue diputado dando a entender que su labor se limitó a votar a favor, en contra o abstenerse en el congreso al dictado del partido. Menudo mérito.

Y si reflexionamos llegaremos a la conclusión de que lo escrito no tiene tanta importancia como lo que queda por escribir. Hay muchos exministros que viven su retiro en consejos de administración, otros que se han hecho taberneros y siguen dando la tabarra en redes sociales (ameritan más que los del consejo de administración). Y hay expresidentes que representan a regímenes extranjeros. También los hay que han dado con sus huesos en la cárcel y otros indultados in extremis y con trampas.

En fin que el perfil es algo vivo y cada día nos define más, tampoco hace falta actualizarlo mientras se está en el cargo, los méritos y deméritos quedan patentes. Por ejemplo, del ministro Oscar Puente sabemos que es un experto en X pero que las infraestructuras y servicios de tren dejan un poco que desear, aunque estén en su mejor momento, mejor no pensar en el malo. Algunos son más discretos que otros, de los que destacan su perfil se va escribiendo solo, otros permanecen en la sombra, quizás esperando un futuro mejor. Y los hay con un perfil de corcho, siempre flotando, capaces de estar al sol y a la sombra o, lo que es lo mismo, a favor y en contra según vayan los devaneos de la política.

Nos queda por saber que se escribirá en el currículum de Pedro Sánchez, un perfil cada vez más conocido y menos escrito por él. Logros vanos y fracasos discretos; una concepción muy particular del estado; negativa a pactos de estado y constantes cambios de opinión rodeados de corrupción. Ya no empieza a ser cuestión de currículo sino lo que dirá de él la historia.

06 junio 2025

POLÍTICO DE X

Político de X   

 


Las redes sociales se han convertido en un quinto poder. Tienen un gran potencial como fuente de información y un apabullante poder de desinformación. El antiguo tweeter, actual X,  instagram o facebook en el ordenador y otras redes similares, whatsap o tiktok en el móvil, también hay gustos y franjas de edad para este mundo, Se han convertido en un medio al que hay que atender y en el que hay que tener actividad, “si no publicas no existes” dijo uno, y parece que le han hecho caso. Los políticos se sumergen en las redes sociales y allí publican para demostrar que tienen un cargo, entre publicación y publicación ejercen de ministros. El consejo de ministros se interrumpe cada diez minutos para que los participantes puedan postear, tweetear o colgar algo en su red social y consultar sus espacios. En el Congreso y el Senado es habitual ver al congresista o senador de turno atento a su móvil. Incluso en las tertulias el colaborador se permite consultar a su teléfono cuando está callado

Hay que señalar la incansable labor que el ministro Oscar Puente hace en las redes sociales. Cuelga sus mensajes con una puntualidad que ya desearían los usuarios de Renfe, y no son todos mensajes que expliquen lo que pasa en su ministerio. Suelen ser respuestas a artículos de periodistas o declaraciones de otros políticos. No tiene problemas con el lenguaje y es descriptivo en sus calificativos: “puto amo”, “saco de mierda” o “resentido”. De todos estos calificativos sólo hay explicación para el primero, demostrar un servilismo confundido con lealtad. El “saco de mierda” se lo dedicó a un periodista que escribió algo que no le gustó. El último, “resentido”, es el recurso utilizado para contestar a unas declaraciones del socialista Eduardo Madina, debe calificarle así porque perdió las primeras primarias a las que se presentó contra Pedro Sánchez, y alude a que no ganaría en el partido a una asamblea de su pueblo. Me imagino que con esto quiere decir que no tiene ninguna influencia en el PSOE o dar a entender lo relegado que está. Las declaraciones de Madina eran una crítica a las maniobras de socialistas que buscaban tratos y amenazas, decía que ése no era su PSOE. Oscar Puente responde con un “resentido” y alude a su insignificancia,  no es una réplica. Evita el ministro exculpar al PSOE y evade dar cualquier explicación. Por lo menos no ha cargado contra Ayuso ni contra la ultraderecha.

Es más triste que unas líneas en las redes sociales lleguen a ser noticia, hay cosas más sustanciosas que tratar y esto es una simple anécdota. Pero es la forma de hacer política hoy: colgar insultos, pésames, provocaciones y acusaciones en las redes sociales. No hay lugar para debate, no se rebaten ideas, se machaca al mensajero. Ni siquiera se articula o justifica la opinión, no hay lugar para razonamientos.  

Son los políticos de X.