18 octubre 2026

YOU ARE MY FIRST, MY LAST, MAY EVERYTHING

 You are my first, my last, my everything.
(Eres mi primero, mi último, mi todo)
La original, subtitulada.
Subtitulada en español

En 1974, Barry White nos regaló este clásico de las canciones románticas. La canción es una declaración de amor que no tiene desperdicio. Coloca a la pareja en lo alto de un pedestal y la colma de virtudes. No hay piropo que no llegue a marear. Si se le añade la entonación sensual recitada, que sirve como introducción y prepara un arranque de la canción que resulta épico.

Confirma esta canción la conclusión de mi conversación con un británico. Comenzó cuando le dije que me gustaba Barry White pero no conseguía enterarme de lo que decía. Me respondió que no me preocupase. Él tampoco conseguía enterarse. Barry White era para limitarse a oírlo y su voz era como un instrumento más. El mensaje en sus canciones no era lo más importante.

Pero precisamente el mensaje de esta canción sí parecía importante. Resumía el culmen de los sentimientos del cantante hacia su pareja. Pero cuando uno investiga un poco, descubre que Barry White se divorció una vez y se separó de la segunda esposa. Sus motivos tendría. Pero en este contexto uno llega a la conclusión de que el enamoramiento es transitorio y de que lo que dice en la canción se lo dirá a todas. Al final tenía razón el inglés: la canción es ruido armonioso y palabras adecuadas y bien entonadas.

Barry White también cantó esta canción acompañado por otros cantantes. Les dejo una versión con Pavarotti y otra con Gloria Gaynor.


Ayer asistimos a una repetición de esta función. Fue un congreso-mitin-fiesta-discoteca en el que se nombró a Pedro Sánchez candidato del PSOE a las elecciones. Puro trámite, sin sorpresas y sin más intervenciones que la del candidato. Y en medio de su discurso, una declaración de amor. Como en la canción de Barry White, le viene a decir a Begoña que es su primero, su último y todo para él.


Si lo contemplamos desde la distancia, tiene Begoña motivos para sospechar. Puede plantearse qué puesto ocupa entre las prioridades de su marido. Puede caer en la duda de si ella tiene que ser la única excepción no salpicada por las mentiras de su esposo. Después de todo, pocas cosas de las que ha dicho Sánchez en público han sido ciertas. Y esta declaración de amor, ¿va a ser cierta? O probablemente sea ruido armonioso y palabras adecuadas. Puede haber muchas interpretaciones.



No hay comentarios: