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17 mayo 2026

CUERVO INGENUO

 Cuervo ingenuo.

 


Javier Krahe nos regaló esta canción en 1986. Era una crítica a un PSOE y Felipe González que en aquellos momentos eran exultantes. También fue la primera censura de nuestra democracia. Una censura discreta, la canción no se emitió en RTVE que dio paso a publicidad y no se le hizo mucha propaganda. Pero hace alusión a lo que el cantante considera los incumplimientos de Felipe González.

Javier Krahe no era un cantante de grandes espectáculos. Prefería cantar en los escenarios de bares, cafés o locales de copas. Si lo hizo fue como acompañante, que no telonero, del cantante que daba la función. No es de extrañar. Era como el niño terrible que, puestos a criticar, no deja títere con cabeza. Sus canciones suelen contar una historia argumentada, la mayoría en clave de humor, para que uno se ría a la vez que traga bilis. En esta canción, la dosis de bilis es mayor que la del humor. Es una protesta en toda regla.

Vista desde la perspectiva actual, a Javier Krahe se le castigó con el olvido y creo que sus compañeros de la movida le dejaron abandonado. Más tarde si le prestaron su apoyo, pero no cuando hizo falta, todos tenían una carrera por delante. Pero nos recuerda que, ya en 1986, se empezaba a cambiar de opinión en lo que se refiere a la política.

En el año 2023, Pedro Sánchez justificó su mentira o cambio de opinión sobre la amnistía recordando que Felipez Gonzalez cambió la suya sobre la permanencia en la OTAN, que Aznar cambió la suya con respecto a Irak, que Zapatero también tuvo cambios de opinión y que Rajoy prometió que no tocaría los impuestos para subirlos todos, de forma que él no era una excepción. Algo que nos viene a recordar, en definitiva, que todos los ciudadanos somos objetos de engaño. Javier Krahe lo hacía con mejor gusto.

12 mayo 2026

SEÑALAR AL ENEMIGO

 Señalar al enemigo.

 


Parece que vivimos en una época en la que cada vez resulta más necesario señalar al enemigo. Es, generalmente, alguien, una persona o institución en la que personificamos todo lo que no nos gusta o decepciona. Es una práctica cada vez más habitual. Ahí tenemos las referencias a la derecha y ultraderecha, o las que se hacen a los partidos de la izquierda. También se recurre a señalar a personas como enemigo a batir, véanse las constantes alusiones a Sánchez, Feijóo o a la caterva de ministros, consejeros, candidatos y aspirantes. Ellos lo admiten como parte del juego. Entre ellos se insultan, se faltan y hasta se acosan. Es su juego, ya lo hemos dicho, y tragan, cometen y cargan con todas las faltas a la verdad y de respeto que sean necesarias.

Pero en ocasiones, sin explicación alguna, este señalamiento de enemigo se sale de los límites. Se ataca a instituciones y personas que están fuera del entramado político. No hay ningún motivo en claro que no sea otro que acabar con el señalado. Borrarle del mapa. Siempre que es posible cae el nombre de Quirón como objetivo de la sanidad privada. Como si acabar con este grupo significase acabar con la privada. Quedan incólumes, por ejemplo, Vithas o Viamed, tampoco hay muchos problemas para las aseguradoras. No parecen enemigas de la gestión pública Adeslas o Sanitas, no lo son. Deberían explicar está fijación con Quirón. También acusan, en el mundo de los negocios a Juan Roig y Mercadona o a Amancio Ortega y al grupo Inditex. Como si su fortuna fuese producto de la suerte. No sé si con la idea de que arruinando a estos millonarios se sanearan las cuentas del estado y si lo repartiesen entre los españoles todos acabasen millonarios. 

Pero a mí me parece más obsceno el sueldo de los que los acusan. Sólo hablan, venden humo y tienen que votar, a la voz de su amo, si, no o abstención. Hay veces que no están y otras se equivocan

07 abril 2026

ESPACIOS PÚBLICOS

 Espacios públicos.

 

 
 

 No me gustan la procesiones de Semana Santa, me resulta inquietante ver un desfile de encapuchados y penitentes pasando las de Caín durante un paseo que me antoja interminable.Sabiendo de qué va la cosa entiendo que haya gente que se emocione y le guste. Resulta una forma de vivir la fe. Pero fundamentalmente no me atrae porque no me gustan las multitudes. Por eso tampoco soy un fan de las carreras populares, por muy altruista que sea su fin. Ni voy a las ferias de los patrones, lo paso mal entre tanta caseta con tanta gente y la cerveza no está tan fría como la de un bar. Tampoco soy asiduo a los bares de moda si hay mucha gente. Raro que es uno, pero entiendo que haya quien no se pierda cada una de las procesiones del calendario, que se eche una carrera cada fin de semana, que se mantenga puntual a las citas de los patronos o que calcule la hora del aperitivo por la afluencia del bar. Una vez me preguntaron qué fiestas populares me gustaban, “desfiles y funerales de estado” fue mi respuesta

 Nos han sorprendido esta Semana Santa algunos opinadores quejándose de que se cierren calles para el paso de las procesiones. Asumen estas personas que como el espacio es público debe usarse para lo que ellos digan. Las decisiones y autorizaciones de las  autoridades elegidas por los ciudadanos deben ser algo secundario. El espacio público no debe utilizarse para cierto tipo de actos, pero si debe facilitarse para otros. Por esta razón hay quien cree que no debería autorizarse un mitin de VOX en Vallecas, pero si uno de Podemos en el Barrio de Salamanca. Según estos últimos lo primero es una ofensa y lo segundo un ejercicio de libertad de expresión.

 No obstante, si se dan cuenta, siempre son los mismos los que dicen las mismas tonterías. Entre otras cosas porque seguramente no tengan nada que hacer. No sirvieron para estudiar ni para trabajar, desgraciadamente si tuvieron la labia con que nos castigan un día tras otro. Han pasado de ser carne de mitin a ser oradores aficionados procurando dar a sus admirados líderes un argumentario para fomentar un poco más todo aquello que nos pueda dividir. Exigen para sí un respeto que no tienen para nadie. Y son el paradigma más exacto de “obligar a lo que me gusta y prohibir lo que no me gusta”

 Como uno es tan raro no dejo de ver en estos opinadores una versión moderna del Torquemada de turno intentando que los fieles, los ciudadanos, abracen la nueva fe que ellos cuidan vigilantes de la más mínima disidencia.   

10 marzo 2026

EL ORDEN MUNDIAL. X LA VORÁGINE

 El Orden Mundial
X. La vorágine.

 


 Basta leer los titulares de la prensa. No es difícil llegar a la conclusión de que todo anda revuelto y las sociedades cada vez más divididas por diversos motivos, cualquiera es bueno. Hechos diferenciales, exigencias de un trato especial., reivindicaciones, nacionalismos, religiones y un largo etcétera dividen a las sociedades, disuelven las naciones y hacen inoperantes a las organizaciones. La cuestión es ¿cómo puede haber un orden mundial en estas condiciones?

 No podemos exigir un orden mundial cuando se pretende cambiar el orden nacional. No podemos reclamar por un hipotético derecho internacional cuando nos saltamos el derecho local. Debemos admitir que el Orden Mundial está cambiando, como van cambiando las normas en nuestras sociedades y las leyes en nuestra naciones. Las normas sobre las que se basa el Orden Mundial no son inamovibles y son más fáciles de saltar que las locales. No nos puede extrañar que se resquebraje.

 Los dirigentes de las naciones se intentan ajustar al estado de las cosas. A las naciones poderosas les interesa cambiar las normas y a otras mantenerlas con el mismo objetivo.:ser hegemones. Las naciones de segundo orden juegan a adaptarse a los tiempos, no les queda otro remedio. Sus dirigentes intentan obtener el mayor beneficio del estado de las cosas, pero van a remolque. Algunos confunden sus intereses personales  con los de su partido o los de su nación. Nos guste o no, se confirma que son las naciones las que todavía establecen el Orden Mundial.     

 Los ciudadanos, las personas, en esta vorágine no podemos hacer nada para evitarlo. Le hemos dado el poder a unos dirigentes durante un periodo de tiempo y, se supone, que actúan en nuestro nombre. Su firma es la nuestra y su voluntad es la nuestra por que así lo establece el sistema. En esta vorágine ya hemos cedido demasiado como para que nos enfrenten a unos con otros. Debemos ser conscientes de que somos los ciudadanos los que formamos la sociedad y la nación. Es el momento de darnos cuenta de que debemos ser más solución que problema. Que las soluciones no están tanto en mandar callar, sino en escuchar y tener claras cuales son las prioridades de cada uno.

 Los problemas que nos presentan los dirigentes de todo signo difieren de nuestros problemas cotidianos. Somos nosotros los que intentamos convivir en un ambiente cada vez más enrarecido en el que cada extraño, cada persona que no piensa igual, cada desconocido, en definitiva, es un potencial enemigo. Y ese es el Orden Mundial que estamos dejando a la próxima generación.   

28 febrero 2026

AVISOS

 Avisos.


 Empezaré pidiendo perdón a los no fumadores, sobre todo a los no fumadores radicales. Esos que se indignan si te ven fumando. Que conste, no me gustan los cigarrillos y no los soporto. Me encantan los puros y disfruto de cala calada que le doy, también me gusta fumar pipas. Intento no abusar. Mi bolsillo lo agradece más que mis pulmones. Mi madre, sin embargo, es fumadora empedernida. En realidad toda mi familia lo era. Me imagino que mi padre repartió puros cuando nací y sus amigos los fumaron alrededor del recién nacido, que era yo. Tampoco me extrañaría la imagen de mi madre amamantado a un servidor entre calada y calada del cigarrillo; con mucho cuidado, eso sí, de que al niño no le caiga algo de ceniza.  El caso es que sentados en la terraza de un establecimiento en el que permiten fumar vi la cajetilla de cigarrillos.

 Y contemplo que la cajetilla, además de la marca, en cuestión, es un aviso y una continua advertencia. Queda una línea en total para recordar las delicias de su nauseabundo sabor. Pero uno contempla el paquete de cigarrillos y hay motivos más que suficientes para sentirse incómodo. Fumar hoy por hoy debe llevar al fumador a esa sensación que se sentía en la pandemia de estar bordeando lo permitido cuando uno tenía la necesidad de ir a hacer compra o salía a pasear un rato en pareja. Ya no digo si, además, no llevabas la mascarilla. El caso es que si fuese fumador, comprando ese tabaco, me sentiría como un forajido. Gastar el dinero para transformarlo en un humo tóxico te hace sentir miserable.. No es malo llenar el recipiente de esos veinte cilindros de veneno, de avisos de lo que puede pasar o puede provocar. Aunque el recordarte que te puedes morir es de lo más natural, creo que el aviso adecuado sería que puede acortar la vida, pues todas las vidas tienen el mismo final, con o sin tabaco.

 No estaría de más añadir un aviso adicional en que figurase que al comprar ese paquete de cigarrillos el 80% de lo que usted ha pagado son impuestos, y que cada vez que el Estado decide aumentar el precio para que usted deje de fumar pone una vela a la Virgen para rogarle que siga fumando o, incluso, fume un poco más.

 Pero si hemos de ser justos, también sería necesario colocar algunos avisos en otros productos, fotos incluidas.. Avisar en una botella de licor o de vino sobre los riesgos de  la bebida. La posibilidad de acabar con cirrosis. Las familias rotas y todas las secuelas del alcoholismo. Tampoco estaría de más, añadir las tasas que se cobran además del IVA. Según la bebida puede llegar a pagar más de un 45% de impuestos.

 En atención al medio ambiente, se podría añadir que la carne de vacuno procede de un ganado cuyas ventosidades colaboran en el calentamiento global. Y ya puestos dar un aviso sobre las legumbre vegetarianas que pueden provocar gases en las personas ocasionando los mismos efectos que los gases de las vacas.

 Se demuestra que vivimos en una sociedad contradictoria en la que consideramos funesto el consumo de tabaco, pero somos permisivos con el de drogas como haschís o marihuana, a las que consideran incluso beneficiosas. No se trata abrir un debate, ni una discusión. Pero algo nos tendremos que mirar en conjunto.

 Pero los que deberían llevar un aviso permanente y bastante detallado son los componentes de nuestra clase política. Trasladados a las prevenciones comerciales los mensajes serían de un tipo directo y fácil de entender:

 Este producto no es de fíar
 Escoja este producto bajo su responsabilidad.
 Este producto nunca es responsable
 Este producto vive de usted.
 Prevenimos sobre la dependencia que puede originar este producto.
 Este producto le dará más problemas que soluciones.

 En fin, les recomiendo que se hagan a la idea de que aunque no llevan avisos, como si los llevasen.   

21 febrero 2026

ALERTAS, VIGILANCIA Y ALARMAS

 Alertas,  vigilancia y alarmas.

 


Entre las cinco acepciones que da la Real Academia a la palabra “Alerta” la cuarta y la quinta son “El aviso o llamada para estar vigilante” y, como interjección, “se usa para advertir a alguien que esté vigilante”. La vigilancia, para el que no lo sepa, es “la observación sistemática de un medio o entorno”, no lo dice la RAE, lo dice la OTAN. El resultado de la vigilancia implica aumentar o disminuir la alerta y viceversa. El grado de alerta influye sobre el esfuerzo que se hace en la vigilancia.

 De una forma u otra todos hacemos vigilancia. Ya sea leyendo los periódicos, escuchando las noticias o atendiendo a los diferentes analistas y “analistas”. La mayoría es una vigilancia burda y aficionada. La verdadera vigilancia la ejercen profesionales que hacen sus informes para sus jefes que son otros profesionales que asesoran a sus jefes que, al final, acaban siendo políticos. Ellos filtran, dan prioridades y, en teoría, son los que establecen el grado de alerta.

 Por poner un ejemplo, el grado de alerta terrorista en España es muy alto, uno por debajo del nivel superior. Así llevamos muchos años. Y si no se ha establecido un grado superior es porque las Fuerzas Armadas tendrían que intervenir. Pero desde nuestra posición de aficionados es fácil establecer algunos grados de alerta en todo el mundo, otros se nos escapan.

 Ya no es necesario establecer un grado de alerta en Ucrania, la guerra ya ha estallado y diríamos que ahora la vigilancia y las alertas se dedican a que esta guerra siga limitada a Ucrania y Rusia. Hay una alerta en Oriente Medio y otra,, de momento un poco más baja, en Taiwan.

 Pero esto es en el orden internacional. Hay muchas otras dentro de cada nación y región. Europa, por ejemplo, está yendo al colapso por la producción de normativa,, muchas veces contradictoria. Ello implica un aumento de burocracia.que ralentiza cualquier actividad e iniciativa. Hay también una contradicción de la ideología verde cuyo paradigma más significativo es la polémica tala de olivos para la instalación de placas solares.

 Los que hacen una vigilancia bien hecha ya han dado algunas voces de alerta, que dentro de unos años serán alarmas si no lo son ya.. Nos están avisando de la insostenibilidad del sistema de pensiones. También nos avisan de un invierno demográfico. Algunos ya están dando voces de alarma con los diferentes sistemas de infraestructuras. Son temas lo suficientemente graves para que la regularización de inmigrantes o la prohibición del burka parezcan temas baladíes. Ya no les digo la chorrada de hacer que un tapón no se despegue de su botella..

 Pero nuestros dirigentes se baten el cobre por estos últimos detalles pensando en una elecciones para dentro de un año. Los problemas que suponen futuras alarmas y que hay que empezar a corregir ya no merecen ninguna atención hasta que se produzca un desastre que deje en evidencia la debilidad del sistema. Ha sido necesario un accidente mortal para que nos demos cuenta de las carencias del sistema ferroviario. La alta velocidad ha dejado de serlo y habrá que esperar un tiempo para hablar de una red de alta velocidad, puntual y segura. Cercanías es casi un colapso. Y se han dado voces de alerta a las que no se han hecho caso. También se está alertando del estado de otras infraestructuras.

 Hay otros sistemas que también han tenido sus alertas. El acoso de algunos machos, siempre solucionados con “contundencia” tardía sin consecuencias para los agresores.

 Todo ello nos lleva a preguntarnos cuán cerca o lejos está del colapso este sistema al que podemos llamar España..

26 enero 2026

YO NO HE SIDO

 Yo no he sido.


 Ya llevamos una semana con declaraciones, informes, ruedas de prensa y actos relacionados con el desgraciado accidente de Adamuz. En el foco, el ministro Óscar Puente, que tiene que dejar parcialmente sus comentarios en redes y totalmente sus partidos de golf para atender a tanta comparecencia. Procura, como todo el gobierno, no coincidir con las víctimas: ya obligaron los políticos a la comitiva real a no atender a los parientes de las víctimas y, como nos cuentan varios medios, han tenido que aplazar sin fecha establecida el acto de duelo a las víctimas del accidente que se pensaba hacer en Huelva el sábado 31 de enero. Alegan, entre otras cosas, la imposibilidad de desplazarse de los afectados. No creo que sea tan imposible un sábado, aunque desde luego les resultará casi imposible ir en tren, y menos llegar a la hora.

  Puede encontrar más explicaciones, tan peregrinas como la denominación “funeral laico”, en el artículo que ABC titula como “El gobierno fuerza la suspensión del funeral de estado por las víctimas de Adamuz por temor a los reproches de las víctimas”. Da la impresión, tras la espantada de Paiporta, de que los gobernantes tienen miedo de sus gobernados , pero muy poco respeto por ellos.

 En lo que va de siglo, asistimos al intento de explotación política por la mala gestión de los desastres. Desde que se estrelló el Yakolev, el Prestige, el atentado del 11M, el descarrilamiento de Angrois, el COVID, la erupción del volcán de La Palma, la Dana, el apagón o el descarrilamiento de Ademuz, ha habido un intento de obtener un beneficio político a costa de buscar culpables, pero no responsables. No ha habido dimisiones y todo ha seguido igual, problemas que serán enterrados por el próximo desastre.

 Intentaré explicarme con un ejemplo de andar por casa. Teníamos un jarrón del que uno de mis hijos quiso hacerse cargo. Se le advirtió que tuviese cuidado, que era muy delicado. Le dijimos que tenía que cuidarlo. Le avisamos que no podía dejarlo en cualquier sitio. Se le previno de mantenerlo fuera del alcance de animales y niños. Pero un día el jarrón apareció destrozado. Cuando le preguntamos qué pasó, su primera respuesta fue “yo no he sido”. Le explicamos que esa no era la respuesta a la pregunta y que lo que queríamos saber era que había pasado; importaba menos saber el cómo y el porqué se había roto el maldito jarrón. Mi hijo terminaba explicándonos sus indagaciones, que siempre terminaban igual: “Pero yo no he sido”. Un día terminó diciendo que si él no había sido, no tenía por qué preocuparse. La respuesta que le dimos su madre y un servidor fue: “Tú eras el responsable, eso no hay quien te lo quite”. Está claro que la custodia del nuevo jarrón no recayó en mi hijo.

 Y a mí me da que el ministro Puente está subrayando que él no ha sido, que no tiene la culpa. Sinceramente, no creo que sea culpable. Pero no puede eludir sus responsabilidades.

 Y es responsable, pero no culpable, del caos ferroviario de cercanías. Es responsable de las esperas y retrasos. Es responsable de que la red de alta velocidad ya no sea de alta velocidad. También creo que ahora tendría que pedir disculpas por algo más que las mejoras, que también es responsable de esta propaganda.

 Hay más responsables, no culpables; entre ellos, todos los que nos hacen apostar por medios de transporte público, pero no logran dar una garantía de su buen funcionamiento; ahora parece que tampoco de su seguridad. No consiguen la excelencia de lo público, lo que pagamos entre todos. No lo gestionan bien. Prefieren colocar a un acólito de su cuerda antes que a alguien que sabe.

 Antes de saber quién es el culpable, quiero responsabilidades y, ante este panorama, con la seguridad de que nada va a pasar, me quedo a vivir en una España irresponsable.     

06 enero 2026

COROLARIOS VENEZOLANOS

 Corolarios venezolanos.

 



Entramos en el tercer día tras la detención de Nicolás Maduro. Y es difícil encontrar las palabras adecuadas, lo que para unos es captura para otros es secuestro, depende de la perspectiva con que se mire. Como la masa no tiene memoria no admite comparaciones. En ocasiones se ocultan las propias debilidades, los hay que no se han atrevido hacer con Puigdemont lo que los americanos han hecho con el dictador.

 Los hay que han condenado una agresión cuando callaron con una operación especial en Ucrania, o cuando calificaron como reacción a un atentado de Hamás. Hay una que clama por que se respeten los resultados de las urnas. En definitiva, que lo justo o injusto de una acción acaba dependiendo de la ideología política que el declarante dice seguir.

 Si el despotismo ilustrado defendía el lema de “todo por el pueblo pero sin el pueblo”, nuestros demócratas digitales mantienen el principio de “pensando en el pueblo para que no piense”. Nos están regalando declaraciones superficiales que no ahondan en los problemas y se limitan a predicar lo que está bien o mal, dependiendo de las circunstancias.

 Sin mencionarlo ninguno admiten que tenemos que asumir la ley del más fuerte. En Venezuela, Gaza y Ucrania. Los ciudadanos que no pensamos tendremos que que condenar o aplaudir al fuerte según nos digan los gurús de cada partido.

 En cuanto a Venezuela, parece que ha desaparecido el dictador pero no la dictadura. ¿Está apostando Donald Trump por un régimen bolivariano sumiso a los Estados Unidos?. Cualquiera sabe.

16 diciembre 2025

INDEPENDENCIA

 Independencia

Como es tan hermosa — la pobre España — cuanto más la desnudan — está más guapa — Los que la miran — pocos la compadecen — los más la envidian.
Caricatura publicada en la revista satírica La araña. Agosto de 1885


    Les ruego me perdonen. Me he hecho independentista. Me da lo mismo que mi próximo país sea mi barrio, mi comarca, mi provincia o mi región. Quiero romper todo vínculo con España. Hay motivos para estar orgullosos de su pasado, avergonzados por su presente y deprimidos por su futuro. Nuestros políticos nos invitan a romper con nuestro pasado. Nuestra élite gobernante está convencida de que no hubo España antes de 1812. Si nos lo creemos resultará que somos un desastre. Mirando tan breve pasado y viendo el presente nos hemos quedado sin cimientos para el futuro.

    Lo he dicho muchas veces, hay males endémicos que somos incapaces de solucionar. La corrupción es un arma arrojadiza actual. Todos los partidos que han estado en el gobierno han tenido problemas de corrupción. Las soluciones propuestas han sido añadir más burocracia. Hay quien definió la corrupción como el “lubricante de la economía”. Con esto quería decir que los escollos que presenta la burocracia se salvan untando algún que otro bolsillo, así se aceleran el cumplimiento de los proyectos... o se paran. El balance final es que somos corruptos y tenemos facilidad para ello.

    El paro es otro de nuestros males endémicos. Somos incapaces de generar trabajo. La solución que se ofrece es pagar al parado o recurrir a la semántica creando un nuevo término — fijo discontinuo — que viene a definir un parado reciente que puede volver a trabajar. Algo parecido a decir que tengo un coche roto, pero que puede hacer cualquier viaje porque lo puedo arreglar. Admitida nuestra incompetencia para generar trabajo y que la solución sea que una parte de la población mantenga a otra parte llegamos a la conclusión de que estamos pagando el bienestar del estado en vez del estado del bienestar. Uno tiene la impresión de que el estado se enriquece a costa de empobrecernos.

    Otro baldón que nos pesa es la educación. Algo que debería ser más solución que problema. Cada relevo de partido en el poder se ha hecho una nueva ley orgánica de educación. No se enseña lo que es España, pero si se enseñan los localismos que nos hacen diferentes. El nivel cada vez es menor. El fracaso escolar se soluciona aprobando, sin fomentar el estudio o la adquisición de conocimientos. Mas bien parece que el objetivo es formar ciudadanos sumisos antes que inteligentes y con cultura. Como si el estado pretendiese una rebaño antes que un pueblo.

    Parece que ahora la voluntad de consenso, de diálogo, de aunarnos para lograr un objetivo común o de coincidir en las prioridades está perdida. Tan perdida que los que tengan que gobernar mi futura nación ya llevan consigo el germen de la podredumbre, que serán los mismos políticos que hoy pudren a España los que seguirán pudriendo a mi nueva e independiente nación. Así que no vale la pena ser independentista. Podría recurrir al anarquismo, destruir todo lo que hay para crear algo nuevo que, con el abono que hay, será más de lo mismo.

    En fin, que no me queda más solución que ser independiente en vez de independentista, y poner mis esperanzas en una institución fiable antes que en supuestos embaucadores que me quieren hacer creer que son los nuevos mesías..

02 diciembre 2025

ESTAMOS UN POCO PERDIDOS

 Estamos un poco perdidos.

La ignorancia. GiovaniSuntach. Biblioteca Nacional de España

    Me tengo que volver un año atrás. Cuando me dio por postear la serie “Panorama informativo” de veinte artículos. Lo hago con la intención de aclararme en la situación actual de multitud de declaraciones que terminan en prueba o sospecha. La verdad es que se dicen muchas sandeces, quizás demasiadas, que pasan a ser noticia y, de ahí, a la opinión sin ningún filtro.

 Como ya dije, creo que la información debe responder a unas pocas preguntas:  ¿qué?¿quién?¿cuándo? y ¿dónde?. Pueden generarse más preguntas como, por ejemplo, ¿Con qué?¿Para qué?¿Por qué?¿Cómo?. Para responder a estas cuestiones hace falta un análisis que requiere el uso de conocimientos adquiridos y de más información confirmada (no meras suposiciones o hipótesis). Ello nos dará una opinión más o menos autorizada.

 Últimamente se están considerando noticias muchas declaraciones. Declaraciones  que proceden de personajes poco fiables por no decir mentirosos. Lo que digan hay que cogerlo con pinzas, y tener en cuenta que no es lo mismo declarar en una entrevista, donde uno dice lo que quiere, que declarar ante un juez, donde uno está obligado a decir la verdad. Entre políticos,periodistas y opinadores no sólo están descentrando a la audiencia, sino algo peor, la están desorientando en un mar de incertidumbres..

 En El País de hoy, Carlos E. Cue publica que “Sánchez busca remendar su relación con Junts para intentar recomponer la mayoría” y en la cabecera del artículo indica que  “El presidente ha anunciado que el Consejo de Ministros de este martes aprobará varias medidas para resolver algunos incumplimientos pactados con los independentistas”, EnABC, Carlos Mullor da la misma noticia con otro titular: “Sánchez «asume» los incumplimientos con Junts y anuncia un real decreto con varias medidas pactadas con la formación de Puigdemon”. O sea, que el Presidente admite lo que ya sabíamos, que incumple, dándole la razón a Miriam Nogueras cuando esta le llamó en el hemiciclo cínico e hipócrita., lo que se hace por siete votos.. A continuación en El País el mismo periodista publica un artículo con el siguiente titular “Sánchez, tras las acusaciones de Ábalos :«Todo lo que dice es mentira. No vamos a aceptar chantajes»”. Esta misma noticia en la portada figura con el titular “El presidente sobre Ábalos:«En lo personal era un gran desconocido para mí»”.


La Razón publica un artículo en el mismo sentido con el siguiente titular: ”Sánchez califica de mentiras las acusaciones de Ábalos y afirma que no aceptará chantajes”. Nos recuerda el director de este mismo medio Carlos Marhuenda que se trata de "Un pacto de silencio entre delincuentes"  Hay razones para no creer a Ábalos, pero tampoco las hay para creer a Sánchez. Ambos tienden a sembrar confusión e irse por las ramas a uno no se le juzga por putero y al otro no se le juzga por mentiroso. La verdad es que dentro del vocabulario de Sánchez. a aceptar chantajes se le llama negociar y a mentir cambiar de opinión. En su mundo la verdad cambia de un día para otro, pero no es el único.

 Este mar de incertidumbre se torna más grave cuando parece ponerse en duda la integridad de las instituciones. En El Debate Antonio Naranjo ayer publicó un artículo de opinión titulado “¿Va a tener España unas elecciones limpias?” Si la pregunta es inquietante, la respuesta que da en la cabecera incita aún más a la duda: “No hace falta denunciar  un posible pucherazo para concluir que el proceso electoral ya está afectado por trampas indecentes”. Una opinión que pone en duda la limpieza del recuento de votos. Lo peor es que entra dentro de lo posible, aunque la posibilidad no significa que vaya a ser cierto. En el mismo diario BieitoRubido publica hoy un artículo que titula “Movimientos en la UCO bajo sospecha” en el que se plantea la duda de si el próximo cambio de jefe de la unidad va a beneficiar al Gobierno y al PSOE. Esto equivale a poner en duda la integridad de la Guardia Civil, una de las instituciones mejor valorada y más sufrida cuyo lema es “El honor, su principal divisa”. Prefiero pensar que su próximo jefe, sea quien sea, no faltará al lema de su cuerpo. ¿Lo tendrá difícil? Seguro, pero por algo es el jefe..

 Surge una nueva corriente en la que se nos dice que la principal función del periodista es controlar al poder.Creo que es un error. En mi opinión, la esencia del periodismo es informar. No está en contradicción que el periodista sea, además, investigador, analista u opinador. Pero el uno informa, el investigador busca la noticia para responder unas peguntas, el analista estudia la información para responder a otras preguntas hilvanando diversas informaciones y el opinador utiliza todo lo anterior para postular con mayor o menor autoridad y con mejor o peor criterio.

 Todo este maremágnum de dudas, declaraciones y posibilidades que se dan por ciertas nos está llevando de lo corrupto a lo podrido, y nos hace navegar en un espacio de incertidumbres en el que nos quieren hacer creer que hasta la verdad es relativa y mutable. No caigamos en la trampa. Tenemos que diferenciar la información de la opinión y lo cierto de lo posible.. Tengamos en cuenta que asistimos a un torrente de declaraciones de personajes cuya palabra dada no vale un pimiento. Y a ello hay que atenerse.

17 octubre 2025

EL PROCESO

 El proceso.

 


Hablaré hoy una vez más de España, y no sé cuánto tendrá de extrapolable esta situación con el resto del mundo. El caso es que la esposa y el hermano del Presidente del Gobierno el Fiscal General del Estado, dos ex secretarios de organización de su partido, uno de ellos ex-ministro, están sometidos a procesos judiciales. Hay sospechas y se esperan informes que involucren a la Presidente del Congreso y a un ministro relacionados con su gestión como presidentes autonómicos. La justicia es lenta y lo más probable es que no haya conclusiones hasta dentro de bastante tiempo que decepcionarán a la mayoría. Pero nos olvidamos de que, a la vez, asistimos a un proceso más amplio y profundo que nos afecta a todos. Creo que, en realidad, se está juzgando la catadura moral de nuestra sociedad.

Para ello es mejor utilizar lo que sabemos seguro, aquello de lo que no puede haber ninguna duda y ver cómo se está reaccionando ante ello.

De la esposa podemos decir que se le ha regalado una cátedra, no está siquiera licenciada, No es normal que un ciudadano de a pie invite al rector de una universidad a ir a su casa. Tampoco es muy normal que este acepte. Resulta extraño que tomando el té el ciudadano proponga al rector quiero ser codirectora de una cátedra y que éste diga encantado ahí esta, demasiado poder y servidumbre. Los añadidos a esta trama ya se conocen.

Tampoco es normal que a una persona le creen un puesto de trabajo ex-proceso y le coloquen sin darle explicaciones sobre qué se espera de él, tampoco es común que el beneficiado no sepa cuál es su dedicación y dónde tiene que trabajar.

Es extraño que las instituciones estén dispuestas a negociar con personajes (me acuden a la cabeza algún futbolista y alguna actriz) sus deudas y multas con la hacienda, se trata de millones, pero no tengan esta disposición con la pareja de un dirigente político que no le es grato, aunque se trate de miles.

Está claro que los secretarios de organización no han sido muy transparentes con sus cuentas, independientemente de lo ejemplar o no de su conducta, parece que había ingresos todavía más ocultos que sus gastos. No sabemos de la legalidad o no de su actividad unos pueden empeñarse en que no han cometido delitos y otros en que sí. Pero debemos admitir que la ejemplaridad que predican no se la han aplicado.

Y todo ello son pruebas irrefutables con las que la ética de nuestra sociedad tiene que determinar la culpabilidad o no de estas personas. No necesitan condena ni castigo. Somos nosotros los cidadanos los que tenemos que determinar si esto es correcto o no. Y sea el que sea nuestro veredicto sufriremos sus consecuencias  

16 septiembre 2025

LA METAMORFOSIS

 La metamorfosis.

 

...hombres que entre las raíces,
como raíces gallardas,
váis de la vida a la muerte,
váis de la nada a la nada:
yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala,
yugos que habéis de dejar
rotos sobre sus espaldas.

Nos lo recuerda Miguel Hernández en Vientos del Pueblo.

 
 


 

Y en este tránsito de la nada a la nada que es la vida, la Iglesia nos recuerda que “polvo eres y en polvo te convertirás”, vamos cambiando y, de una forma u otra, nos van poniendo yugos y no precisamente gente de la hierba mala. Son yugos que nos dejamos poner voluntariamente cuando no nos los cargamos nosotros mismos. Quizás los primeros en ponernos esos yugos son aquellos a los que queremos, especialmente nuestros hijos, y plegamos nuestros caprichos a su voluntad, incluso podemos dejar nuestras convicciones a un lado por lo que juzgamos su bienestar.

Algo así le ha debido pasar al antiguo vicepresidente del gobierno y actual tabernero, su responsabilidad de padre ha vencido, en este caso, al sectarismo y ha decidido que sus hijos vayan al mejor colegio posible. No tienen sus hijos porqué pagar el fanatismo de sus padres. Si San Pablo dejó de perseguir cristianos y se convirtió en apóstol y santo. ¿No va a poder ser Pablo Iglesias un buen burgués?

Si es verdad que el señor de la coleta que despotricaba y pretendía acabar con los colegios privados, con las propiedades y tachaba a los empresarios de capitalistas es ahora dueño de un negocio que explota algo tan capitalista como el ocio, que ha financiado con regalos de sus acólitos, es propietario de una gran mansión y, como buen padre, envía a sus hijos a estudiar a un colegio privado. Quién sabe si defenderá una nueva ley de enseñanza en la que los niños aprendan más Los caminos de Dios son tan inescrutables como los del destino. Sólo el tiempo nos dirá  lo que hace o deja de hacer este individuo.

Pero lo que hasta ahora nos ha dicho es que el susodicho está sufriendo una metamorfosis. Y ésta va más allá de la desaparición de la coleta. No es el cambio sufrido por un gusano que pasa a ser mariposa. Es el cambio de Napoleón, el cerdo de la granja Manor (la de Rebelión en la Granja) en que a lo largo del relato va adoptando las costumbres de los hombres. El personaje que iba a terminar con la casta se ha convertido en casta, el que iba ha romper todas las brechas las ha saltado colocándose en el mejor lado de cada una. Lo que no ha cambiado es que no ha dejado de llevar una vida cómoda en una actividad más bien charlatana que le ha colocado en lo mejor de la burguesía con la ventaja de disfrutar del carnet del partido de la famélica legión estando bien alimentado.

Un buen padre, un ejemplo a no seguir en este ir de la nada a la nada. Decía Quino, por boca de Mafalda, que "hay que cambiar el mundo rápido, si no el mundo nos cambia a nosotros", parece que el mundo triunfa sobre Pablo, pero la memoria de lo que dijo le persigue. 

15 agosto 2025

UN VERANO DURO

Un verano duro.


Los medios de comunicación se están haciendo eco de un verano especialmente duro, por no decir devastador, en lo que se refiere a incendios forestales. No nos debe extrañar. Las lluvias de finales de mayo y primeros de junio facilitaron el crecimiento de matorrales que se secaron con los calores de julio y agosto, mucho combustible y poca prevención. Y cuando decimos poca prevención queremos decir muchos culpables que se preocuparon muy poco por lo que cualquier técnico forestal y conocedor del campo ya sabía que venía.

El que haya muchos culpables favorece colgar el sanbenito a gobierno central, autonómico, a un ministerio o a una consejería. El equivalente a una discusión de galgos o podencos. Ante un incendio resulta tan absurdo discutir de quién eran las competencias cómo si es intencionado o no, lo primero es apagarlo. Nuestra clase política, ya puestos, aprovecha para incendiar un poco más la situación y ya tenemos a un ministro acusando al responsable de la comunidad de Castilla y León de estar en Cádiz mientras hay un incendio en su autonomía, pero el ministro disfruta de unas vacaciones en Alicante. No creo que la presencia del ministro y del presidente de la comunidad en el incendio faciliten las labores de extinción, es más, con ellos allí lo más probable es que las cosas vayan a peor. Son pirómanos de la opinión pública.

El cruce de acusaciones, como siempre, nos lleva a una conclusión: no estamos preparados para los desastres. Ya se demostró en la dana y se está demostrando con los incendios, estamos poco preparados y la labor de los políticos no hace más que empeorarlos. El que haya ocurrido en España el peor incendio desde 1968 no hace más que poner en evidencia nuestra deficiente organización. Como siempre, no hay una acción nacional sino dieciocho políticas poco coordinadas, cada una siguiendo las directrices ideológicas de un partido que no atiende a las necesidades de la nación ni de los ciudadanos.

El que los males se ceben en España como una plaga pone en evidencia que la política de un partido es insuficiente y que la mediocridad de nuestra clase política es evidente. Todo ello hace que la única solución sea esperar a que pase el chaparrón sabiendo que el cruce de acusaciones continuará probando que hay demasiados responsables que materializan a esa España irresponsable en la que, pase lo que pase, no hay consecuencias.