Lo inasumible
Hasta el propio Presidente ha admitido que la tragedia de Urda, tras la de Adamuz, es inasumible. Pero, mientras el ministro Oscar Puente siga en su cargo, está asumiendo lo inasumible. Lo peor es que también hace que lo asumamos nosotros.
No obstante, admitir ahora que esta tragedia es inasumible y que se va a llegar hasta el final para esclarecerla deja en evidencia la benignidad del gobierno para consigo mismo y la del socialismo para su gestión.
Pues, siendo así, ha resultado asumible la tragedia de Adamuz, que todavía se está investigando hasta el final.
También han resultado asumibles dos veranos en los que los incendios han batido récords sin que haya habido una revisión de la política forestal. Aunque hubo una presentación del mayor despliegue de medios de extinción que ha resultado ser menor que el del año pasado.
Asumible ha sido también una invasión en Ceuta que se ha camuflado de crisis humanitaria y que no ha tenido más solución que los ceutíes asuman su nueva realidad y convivan con una percepción subjetiva de baja seguridad.
Debemos asumir que en la que iba a ser la legislatura de la vivienda, el cuarto pilar del estado del bienestar (Sánchez dixit) el Gobierno no haya construido una vivienda y haya agravado un problema haciendo a los propietarios capitalistas despiadados y a los que ocupan víctimas.
Y todo esto después de asumir una amnistía que pasó de inconstitucional a constitucional en dos días.
También hemos asumido un apagón del que se siguen investigando sus causas hasta el final.
Hemos asumido un juego sucio de mentiras, trampa y corrupción descarada a lo largo de los últimos ocho años.
Me parece que más que asumir, hemos tragado con todo. Y este Gobierno está dispuesto a hacernos seguir tragando.


