MÁS INCOHERENCIAS
Hay muchas frases que se han mencionado últimamente y se están repitiendo una y otra vez como reproche en medio de las circunstancias que vivimos. Quizás la que más se dice actualmente es esa que pronunció nuestro ínclito expresidente Zapatero: "Ser socialista es tener muy poco y estar dispuesto a dar mucho". No pretendo acusar a este individuo, pero queda clara que la definición de socialista se refiere al militante de base. Legal o ilegalmente parece que el expresidente no era de esos que tenían muy poco y que estaba dispuesto a quedarse con mucho. Comentan ahora que la estrategia de su defensa es impugnar las formas del proceso, recurrir a la prescripción del delito. Un recurso que exime de la culpa pero no otorga ni demuestra su inocencia. Luego hablan de marrullerías. Parece que los dirigentes del partido son una excepción a lo que define a un socialista.
Otra frase que se ha repetido hasta la saciedad es la de "Soy socialista porque soy feminista", en ella se pretendía y proponía que todo o toda feminista debería ser feminista. Parece que de nuevo era una pretensión para la militancia base, los dirigentes han demostrado ser puteros y acosadores, Bastante poco respeto han tenido por las mujeres, deberíamos incluir en esta falta de respeto a algunas dirigentes socialistas.
Una tercera frase que se escucha desde 2016 es esa de "no tendrás nada y seréis felices". Parece uno de los objetivos de desarrollo sostenible no mencionado. Es una propuesta profundamente socialista que pretende eliminar la propiedad privada para que el estado haga feliz a un ciudadano que no tenga nada. Por no tener no tendrá otro futuro que ser feliz bajo los parámetros establecidos por el Estado y tampoco habrá otro mundo para él que el limitado a un desplazamiento de quince minutos. No obstante vemos que los líderes socialistas abusan de los traslados en medios oficiales y se trasladan a cualquier lado del mundo. Parecen tener mucho y disponer de mucho y proponen dejarnos sin nada para arreglar el mundo. En realidad se están arreglando su mundo.
Hay que plantearse entonces si hay una diferencia entre los votantes socialistas y los dirigentes socialistas, parece que la hay. Es difícil comprender que esos votantes, esos socialistas de a pie, no hayan pedido un cambio de sus dirigentes. Puede haber muchas explicaciones a esa fidelidad, seguramente todas sean ciertas. Es más fácil entender que tengan el apoyo de sus "socios", pero no se puede explicar con sencillez la conformidad de sus votantes, ni la del resto de los ciudadanos. Habrá que esperar hasta las próximas elecciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario