Nos convocan este jueves nuestras amigas Patricia y Roxana, Roxana y Patricia tanto da, desde su blog “Artesanos de la palabra” en el que nos proponen escribir un relato que incluya las tres imágenes de un mismo ambiente que se observan y que han denominado "A escribir". Un reto interesante que invita a divagar sobre...
El cuento de la eternidad.
La vida es un eterno transformarse, el creerse ya hecho equivale a matarse.
G.W.F. Hegel.
Disfrutando de su retiro, Don Luis Pérez de Landaluce se sentó en su rincón preferido de la cabaña. Desde su ventana pudo ver el paisaje que formaba el valle. El río fluía gracias al agua que vertían ambas pendientes. Un paisaje inigualable coronado por las nieves eternas... Cayó entonces que no eran tan eternas. Eran copos que se iban acumulando y derritiéndose. Llenándose de esta forma el cauce del río. Un río cuya corriente modificaba su curso cuyo transcurrir hacía que nunca bebiese del mismo agua. Los árboles del bosque crecían o se secaban; también mutaban el bosque a lo largo del año, del verde al marrón, de la frondosidad a la austeridad de las ramas deshojadas.
Se fijó en lo que tenía más cercano. El ovillo de lana que terminaría siendo ropa. La bebida espirituosa embotellada ganaría o perdería sabor con el paso del tiempo y la naranja tenía su punto para ser comida.
Y pensó en sí mismo, en ese momento quieto y contemplativo. Sabía que su corazón latía, empujando a la sangre. Que sus pulmones se movían como fuelles, inspirando y expirando. Tenía la certeza de que sus neuronas intercambiaban información mientras reflexionaba en todo ello. Quizá faltase música en todo ello. Siempre invisible.
Sin embargo encontraba sosiego entre tanto movimiento. Es como si la vida de los mundos mineral, vegetal y animal estuviese siguiendo su propia coreografía, cada uno seguía su propio ritmo y todos ejecutaban una sinfonía perfecta pero inaudible. Todo encajaba a pesar de los esfuerzos de algunos por romper este equilibrio.
Y así fue como sintió la necesidad de explicar este encaje, abrió el cuaderno y tomó el lápiz y se puso manos a la obra.
Más ambientes aquí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario