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27 octubre 2026

LAS FALACIAS

 Las falacias

Alegoría de la mentira en forma de un hombre que sostiene una máscara. Pintura de Salvator Rosa (1615-1673), 1651. Florencia, Palacio Pitti

El diccionario de la Real Academia de la Lengua nos dice que falacia es un engaño, fraude o mentira con el que se intenta engañar a alguien. Pero por falacia entendemos hoy una mentira más refinada. Probablemente más oculta y amparada por quien miente. El típico ejemplo de falacia es esa afirmación atribuida a Einstein de que “el hombre sólo utiliza el diez por ciento del cerebro”. Es muy discutible, pero hay quien la da por cierta. Nunca se ha planteado la autoridad de un Premio Nobel de Física para hablar de un tema neurológico. La Teoría de la Relatividad no está relacionada con los tejemanejes cerebrales.

    Asistimos hoy a los anuncios y pronunciamientos de varias falacias en las que políticos sin formación nos prometen la solución a todos nuestros problemas y anuncian la creación del paraíso en la Tierra. Lo malo es que les resulta. A lo tonto, poco a poco, van haciendo cierto ese lema de la Agenda 2030 de “no tendréis nada y seréis felices”. Probablemente la segunda parte del lema sea falsa. Aunque ser feliz es una percepción y para disfrutarla solo hay que comprar humo o aspirarlo.

    Ayer, El Debate publicaba un artículo de relleno que escribía Rubén Prieto con el titular de “Tres científicos predijeron que el fin del mundo llegará el 13 de noviembre de 2026:¿Qué hay de cierto?”, me imagino que no les reviento el artículo si les anticipo que la respuesta a la pregunta es que no hay nada cierto. La primera referencia que hace este artículo de ¿ciencia? es el discurso del Premio Nobel de Física de 2004, David Gross, advirtiendo de la alta probabilidad de extinción debido a un holocausto nuclear. Podemos estar o no de acuerdo con él. Su opinión en este tema, por muy Nobel de Física que sea, vale tanto como la de cualquiera. Hay muy pocos expertos en guerras atómicas.

    Los que hacen mención al fin del mundo en la fecha del 13 de noviembre de 2026 son tres científicos (Heinz von Foester, Patricia M. Mora y Lawrence W. Amiot) que en 1960 publicaron un artículo en la revista Science con el sugerente título de “El día del juicio final: viernes 13 de noviembre de 2026”. Heinz Von Foester fue un científico y cibernético (wikipedia dixit), de los otros dos autores sabemos que eran científicos de la universidad de Illinois. El  artículo viene a participar del resultado de una simulación a partir de los datos de natalidad de años en que se escribió el artículo, 1960. Según esta, el 13 de noviembre la población colapsará y todo se acabará.

    No recuerdo el nombre de un político del Podemos de Carmena que acusó a los conductores de disfrutar del 21% de la superficie de Madrid, que son las calles y carreteras de la ciudad, cuando ellos no alcanzaban a ser este porcentaje de la población. Una falacia pronunciada por alguien que no sabía nada de urbanismo.

    Recuerden que antes del fin del mundo, será el fin de la humanidad y que antes será el de la civilización. No ocupamos un pedestal tan alto. No obstante, viendo las calles de Europa, y las españolas en particular, hay que admitir que la civilización está degenerando.  

23 julio 2026

EL CUENTO DEL FRAILE Y LA VOLUNTAD DE DIOS



Pues llegado el jueves, viene mi propuesta para el reto de Campirela en su propuesta de “Frases célebres y reflexivas”, tras la consideración del martes y un primer cuento con la primera sentenciaconsiderada el miércoles. Mi aporte va a ser un relato basado en la frase de Marie Curie, “No hay nada que temer en la vida, sólo tratar de comprender”.

Desarrollo esta frase en lo que he llamado…

El cuento del fraile y la voluntad de Dios.

Enzo, el eterno fraile novicio del monasterio, sentía flaquear su fe. Desde el abad, los priores, los monjes y otros frailes se refugiaban en el mismo consuelo: “Es la voluntad de Dios”. Era una explicación suficiente que, según cada uno de ellos, no admitía más preguntas. Pero Enzo preguntaba: “¿Por qué la voluntad es precisamente esa?; ¿Por qué llega a ser tan voluble? Cambia su voluntad demasiado a menudo, aun cuando las circunstancias sean parecidas. Pocas veces parece escuchar nuestras oraciones y nos castiga con sequías o inundaciones, sin que lleguemos a saber la razón de su santa voluntad”. En este punto Enzo no encontraba otra respuesta de su interlocutor  que una mirada fría y recriminatoria y silencio. Sólo el abad le dio una contestación: “Ven a confesarte ya, Enzo”. 

— Mira  — le dijo — lo que dices podría ser herejía, y el destino es la hoguera, que también puede ser la voluntad de Dios confundida con la de aquellos que no son capaces de soportar fisuras en su fe. Cesa tus comentarios y te compensaré.

Enzo durante un año guardó un profundo silencio acomodaticio. El abad, basándose en la conducta intachable del fraile, dio el permiso para consultar y custodiar  los ciento cincuenta y tres escritos de la biblioteca del monasterio. “Es muy modesta pero  te ayudará a entender mejor la voluntad de Dios”, le dijo.

Y Enzo aprendió a leer y escribir , en el resto de  su vida leyó los ciento cincuenta y tres documentos y a aumentó la biblioteca con otros nuevos doscientos veintiséis escritos más, incluso se animó a escribir uno que ocultó en el llamado “Descriptio Apocalypsis Sancti Antonii Leptis Magnae”*, este inserto es la “Epístula Enzonis” **.

El autor discurre sobre porqué la voluntad de Dios es la que es y las razones para la misma. Alude a que hay veces que la voluntad de los hombres complica tanto el devenir de las circunstancias que la lógica de Dios solucionando unos problemas agrava otros. El recurso a la voluntad de Dios es la de aquel que se niega a entender las razones de un problema. Se estima que tal conclusión es el motivo de que la epístola haya estado siglos escondida dentro de un incunable, habría sido considerada herética.

* Descripción del apocalipsis del Santo Antonio de Leptis Magna

** La epístola de Enzo

Más historias en el mismo enlace.


08 mayo 2026

ACELERACIONES Y GRAVEDADES

 Aceleraciones y gravedades.


Pues hoy estaba tentado de escribir sobre el hantavirus, muy oportuno, que ha hecho desaparecer la guerra, los juicios o la corrupción. Parece que sólo existe  el virus. Pero la lectura del titular de la noticia que publica hoy El Debate que nos dice  que “Los días se alargan más en la Tierra yes por culpa del ser humano, según un estudio” ha hecho que deje lo de la enfermedad para otro día, quizás mañana. Lo escribe Rodrigo Díez Manceñido, y nos informa que los días se hacen más largos debido a que el planeta está distribuyendo su peso debido al derretimiento de los casquetes polares. Ello provoca que los días se hagan 1,33 milisegundo más largos por siglo. Un evento sin precedentes en los últimos 3,6 millones de años, es de esperar que los días durasen hace este tiempo unos minutos menos. Claro que este fenómeno puede tener consecuencias, como que afecte a los sistemas de navegación  como el GPS y redes de telecomunicación que necesitan una sincronización exacta con la rotación terrestre, la catástrofe soñada está servida. Nos guste o no una rotación terrestre es un día y su duración habrá que dividirla en 24 horas, de sesenta minutos de sesenta segundos, puede que un poco más largos.

El género humano ha ido bajando escalones poco a poco, de creerse en el centro del universo como culmen de la creación ha ido bajando hasta reconocer que no estamos en el centro del universo, que giramos alrededor de un sol que gira en un extremo de la galaxia de la Vía Láctea y encima descendemos del mono. Pero todavía conservamos algo de esa soberbia cuando nos creemos capaces de acabar con nuestro propio planeta. Discuten los científicos si el calentamiento global es causa humana o natural. Disfrutan los políticos de inclinarse  por la causa humana en el convencimiento de que si los hombres hemos provocado esto, también podremos solucionarlo. No se cuando tendrá esto de ilusión.

No obstante auguro una rápida captación de los científicos Mostafa Kiani Shahvandi y Benedickt Soja a la causa Sanchista en defensa de la Tierra por el fin de la emergencia climática. Algo que nos permitirá recuperar el campo gravitacional que la Luna ejerce sobre la Tierra, algo que predicen los científicos para antes del fin del siglo. Desastre sobre desastre. Puede que construyamos colonias en la Luna para que nos abandonen una vez construidas. Si en la Tierra política las cosas pintan bastos, en la científica pintan en apocalipsis. Menos mal que dentro de unos miles de millones de años.

Dentro de nuestra soberbia, insisto, pensamos en el fin del planeta antes que en el fin de la humanidad, y en el fin de la humanidad antes que en el fin de la civilización. Seguramente sea a la inversa. En todo caso la humanidad puede conseguir hacer muchas cosas, y no es necesario que lo hagan todos. Si unas decenas de millones de personas se ponen a andar a la vez hacia el este y el oeste podrían acelerar o frenar la rotación terrestre, eso planteaba un problema en un ejercicio de BUP que leís hace unos años. Y si todos lo Chinos saltasen a la vez podrían sacar a la Tierra de su órbita. Ahí es nada, cuando China (o la India) despierte… que lo haga con calma y sin sobresaltos.

05 abril 2026

CUANDO LOS WC SON NOTICIA.

Cuando los WC son noticia.


Hace unos días se anunció que el portaviones “Gerald Ford”, la joya de la marina americana, tuvo que retirarse de la zona de operaciones por fallo de los inodoros, la forma elegante de llamar a los retretes. Hoy nos informa El Debate de “Una nueva avería en el WC de Artemis II:«Los astronautas se entrenaron para manejar la situación»”. No quiero saber en qué consiste ese entrenamiento pero, ya puestos, lo podrían haber recibido también los marinos de la Navy.

Resulta curioso que, ante un gran avance de la ingeniería naval y otro de la espacial, ambos porten retretes defectuosos. Me barrunto que defecar en gravedad cero tendrá sus problemas, como hacerlo en alta mar aunque no los mismos. Pero tras unos años de experiencias en la Estación Internacional, de transbordadores espaciales y de casi un siglo con portaviones en la marina, es de suponer que estos problemas deberían estar solventados. Me imagino una dieta a base de astringentes en ambas naves. Tampoco resulta inútil la pregunta de qué es lo primero que van a hacer al llegar los unos a puerto y los otros a la tierra, me creo que si a esos últimos los recoge un portaviones es mejor que no sea el "Gerald Ford".

Esperemos que no haya que cancelar la misión Artemis II por una diarrea inoportuna. Parece que, según nos explica el artículo, el fallo es parcial y puede ser subsanado. Por lo menos el retrete está operativo para aguas mayores. También reportan los astronautas malos olores en el aseo y es que hay cosas que nunca cambian.

El retrete espacial ha costado la friolera de 23 millones de dólares, el del transbordador Endevour costó 70 y también tuvo fallos, lo que significa un derroche de millones de dólares en una gestión de deshechos fallida. Parece que la tecnología en retretes de los Estados Unidos no es la más puntera del mundo. También se originan algunas derivadas como si el papel higiénico espacial utilizado será el idóneo. Pero todo hace parecer que esta tecnología se enfrenta a un desafío de mierda.

Es cierto que la aeronáutica se ha ido enfrentando, y superando, diferentes barreras. Se habló de la barrera del sonido, y se superó. Surgió después la barrera del calor, y todo apunta a que se le hace frente con éxito. Pero ahora se está levantando, por sorpresa, una barrera de mierda totalmente inesperada.

De seguir dando importancia a esta clase de noticias parece que el gran logro de las misiones Artemis no va a ser que el hombre pise la Luna, sino que consiga cagar en ella.  

27 noviembre 2025

LA PARÁBOLA DEL SAPIENTÍSIMO FILÓSOFO.

 


Nos convoca este jueves nuestra amiga Mónica desde su blog Neogéminis con un reto gramatical al que ha denominado “Lluvia de esdrújulas” en el que tiene que haber una presencia determinante de la lluvia  en el que hay que utilizar de forma coherente el mayor número de esdrújulas, esas palabras de tres o más sílabas que se acentúan antes de las dos últimas silabas y siempre llevan tilde. Mi aportación consiste en

  La parábola del sapientísimo filósofo.

La sabiduría libera a don Quijote de la locura. Charles-Nicholás Cochin. Biblioteca Nacional

    Desde pequeño disfrutó de la lectura y se dio cuenta de que el conocimiento, como la lluvia iba calando en su ser. Las primeras gotas fueron los cuentos fantásticos para pasar a los relatos históricos, empezó por las tierras mesopotámicas para llegar a los clásicos que dominaron el Mediterráneo, continuó con los bárbaros, fundamentalmente los ostrógodos. Pero se conformó con visitar la ruinas de Recópolis. Siguió leyendo y supo de las invasiones árabes, y de cómo la dinastía macedónica  en Bizancio luchó contra ellos y los búlgaros. Aprendió que la Edad Media terminó con el descubrimiento de América tras cruzar el Atlántico y que se abrió un periodo en que los hombres surcaron el Pacífico, el Índico, el Ártico y el Antártico en busca de los los confines más recónditos del globo, una idea hoy se mantiene con el sueño de descubrir las infinitos páramos de la Vía Láctea.  Siempre una lluvia de hechos y consecuencias que más parecían una tormenta.

    En la universidad estudió temas políticos y científicos, la lógica de las matemáticas, la física y la química chocaban con las locuras de los primeros. A pesar de todo se perdía con el ánodo, el cátodo y las incógnitas eléctricas. Por eso trasladó sus aficiones a la música, para confesarse que no servía ni para tocar un xilófono en una orquesta sinfónica, o filarmónica. Se aventuró en la arquitectura, la pintura y la escultura y disfrutó del románico, el gótico y, sobre todo, del neoclásico. Con la adolescencia disfrutó de los románticos. y la lectura de Fausto le hizo meditar sobre el pacto del protagonista con Mefistófeles y así comenzó con sus pensamientos filosóficos sobre el género humano. Los datos, las fórmulas y las inquietudes eran un chubasco continuo y abundante que no satisfacían en nada sus ganas de solución.

    Y concluyó que la constante humana es la búsqueda en medio de un diluvio de algo parecido a una brújula que le permita encontrar su espíritu y que por ello intentan aumentar el conocimiento para  conseguir lo óptimo aplicándolo con la mejor intención y obteniendo pésimos resultados, Que los humanos son trágicos, cómicos y dramáticos a la vez, algo único. Un ser capaz de desenvolverse en los ambientes aéreo y marítimo al que le resulta imposible vivir con otros como él Lo último que dijo tras una vida de estudio fue “somos cándidos, un fracaso tan mayúsculo como esdrújulo., nunca escampará “

10 octubre 2025

CUANDO LA CONCLUSIÓN DEL ARTÍCULO DICE LO CONTRARIO DEL TITULAR

Cuando la conclusión del artículo dice lo contrario del titular.

 


Parece que hay veces que el titular de una noticia se escribe para llamar la atención en vez de para introducir a una noticia. Últimamente se da mucho en los artículos de ciencia y espacio. Así tenemos ruinas de civilizaciones en Marte o inminentes cataclismos que se darán en unos millones de años. No creo que esta forma de enfocar los artículos científicos fomenten mucho el conocimiento y el amor por la ciencia.

Hoy en La Razón, Juan Scaliter nos informa que “Harvard señala las siete anomalías que apuntan a 31/ATLAS como alienígena”, leído el titular parece que el objeto del espacio no es natural sino “made in otro planeta”, se dan siete anomalías de las que tres son coincidencias. Desde luego toda anomalía precisa de una explicación antes que de una especulación. El artículo concluye que “En síntesis, hay muchas cosas que aún no se pueden explicar. Pero eso no quiere decir que sea un objeto alienígena, solo que, por ahora, desconocemos las respuestas.”, lo que es cierto y deja de manifiesto que la sensatez se ha dejado para el punto final.

Y el artículo, en sí, es bueno. En mi modesta opinión arruinado por el título. Reúne los suficientes ingredientes para querer profundizar en porqué las anomalías son tales y dejar que uno busque explicaciones en otros estudios. O simplemente discurrir si las coincidencias, por poco probables que sean, se limitan a ser eso mismo - coincidencia - o, por el contrario, son producto de cálculos complejos realizados a años luz de nuestro triste planeta. No niego que la idea de una sonda de otro planeta sea atractiva. Pero ello nos debería prevenir del choque de una tecnología que nos da mil vueltas en cuanto a la predicción del movimiento de los astros y del acertado cálculo del tiempo para sincronizar un lanzamiento de un gran objeto para realizar  un viaje espacial desde una distancia de años luz para que coincida con una conjunción de planetas. Es posible que gracias a estas deducciones y coincidencias., otra de ellas es que el objeto espacial 31/ATLAS tenga casi la misma procedencia que la emisión WOW captada, hace despertar las ilusiones de que hemos provocado la curiosidad de una especie de otro planeta. Puede dar lugar a otra teoría apocalíptica de forma que antes de combatir el cambio climático, el espabilado de turno (político, por supuesto) priorice prepararse para un contacto en la tercera fase o, más trágico todavía, llame a preparar la defensa del planeta o los letrados se dispongan a preparar unas leyes y protocolos de inmigración espacial.

Pero creo que con lo que de momento sabemos, podemos asegurar que hay algo raro en ese objeto del espacio (porque no sé que palabra utilizar, si meteoro, astro o asteroide). Pero creo precipitado asegurar que sea alienígena, hay que dejar que el tiempo ponga las cosas en su sitio.

01 octubre 2025

EL CUENTO DEL ALQUIMISTA



Convoca el reto juevero  nuestra amiga Mónica en su blog neogéminis. En esta ocasión el tema debe tratar de introducirnos en el mundo de la magia y fantasía a través de duendes, hadas, magos o alquimistas. Me he centrado en uno de estos últimos.

Desgraciadamente mi alquimista ha tenido que ajustar sus fórmulas a 350 palabras, de forma que en el primer comentario pongo la historia original más larga en forma de diálogo, por si se animan a leerla, aunque en esencia es la misma pero más adornada.

Sin más les dejo con mi propuesta.


El cuento del alquimista

Imagen generada con ChatGPT

Grabación nº14, procedo a tomar declaración a Don Benigno de la Mata Santalaya, presunto causante de la explosión y del apagón posterior que sufrió casi todo el país.

Estaba haciendo un experimento.. Veo que necesita una sucinta explicación para aclararle las ideas. Si usted ejerce la presión adecuada a un temperatura precisa sobre un bloque de grafito, tendrá un diamante, es un proceso físico. Si hace reaccionar a la gasolina con oxígeno obtiene bióxido de carbono y agua, consigue cambiar dos componentes, es un proceso químico. Un mago hace aparecer y desaparecer cosas, juega con las ilusiones. Si recurre a la magia es, entonces, un hechicero y juega con los espíritus. Yo ahora soy un alquimista, me dedico a obtener un elemento nuevo donde antes había otro, el ejemplo de toda la vida es hacer que un bloque de plomo de transforme en uno de oro, esto es cambiar  la naturaleza.

Todos los procesos necesitan energía, el equivalente a una chispa que origina una explosión que supone una energía mucho mayor. Pero hay otras veces que la energía originada es absorbida  por el resultado de la reacción, creo que eso es lo que me ha pasado.

El valor de lo que tenía almacenado apenas llega a los seis euros y pesaba algunos cientos de gramos. Era hierro, zinc, calcio, magnesio, cobre...

Mi experimento era hacer una infusión de los metales en agua y sales y crear una célula en una especie de barro primigenio, El apagón primero y la explosión después fueron sus consecuencias y la mayoría de la energía se concentró en el mejunje, tengo la esperanza de que esa célula sea capaz de dividirse y multiplicarse en ese barro y comprobar qué ser vivo sale de ahí, ¡ojalá que sea un ser humano perfeccionado! Si así fuese dejaría de ser alquimista y seré Dios.

Benigno fue trasladado a un centro psiquiátrico donde recibiría el tratamiento adecuado, en el momento que atravesaba sus puertas una célula en un charco de porquería en un lugar recóndito y devastado se dividía.... 



26 julio 2025

OTRO DESASTRE

Otro desastre.


Como si no hubiese cosas por las que preocuparse hoy en El Debate Rubén Prieto nos informa sobre "Los motivos por los que el polo norte magnético se está moviendo a una velocidad preocupante", enlaza este artículo con otro del mismo autor publicado en otra fecha que se titula "Un astrofísico avisa sobre el fenómeno que registrará la Tierra en las próximas horas: «La causa no se explica»". El primer artículo hace referencia al desplazamiento del polo norte magnético a una velocidad actual de entre 50 y 60 kilómetros al año y aunque nos dice que éste fenómeno ya ha ocurrido otras veces, unas doscientas en los últimos ochenta y tres millones de años, no nos da los motivos que anuncia en el titular, sólo nos dice que los científicos no se lo explican. El segundo artículo nos advierte de que la Tierra gira cada vez más rápido, se supone que las causas están motivadas por el movimiento de las placas tectónicas, a distintos fenómenos medioambientales, a la interacción gravitatoria con la luna y deshielo de los casquetes polares. Aunque los científicos creen que es algo interno al planeta, la causa de esta aceleración es inexplicable. El caso es que el 5 de julio de  2024 el día fue 1,66 milisegundos más corto. Lo de las próximas horas se explica en la proximidad de la luna a la Tierra y la fecha en que se escribe el artículo, 7 de julio, en que estará más cerca de la Tierra. ¿Pero no quedamos en que se desconocían las causas?

En fin, hay veces que la necesidad obliga y a Rubén Prieto le han dado los artículos científicos que podrían catalogarse en fututos e inexplicables desastres. 

Hace tiempo que se sabía que nuestro planeta tiene tres movimientos:

- Traslación, alrededor del Sol.
- Rotación, alrededor de si mismo.
- Cabeceo o Nutación, el eje de la rotación está sometido a, lo que podríamos llamar, bamboleos.

También se sabía que los polos magnéticos, no sólo el norte, se desplazaban por lo que la declinación (diferencia ente el rumbo para arribar a los polos geográficos y magnéticos) variaba cada cierto tiempo. Algo que los científicos ya sabían y se han encargado de publicar, demostrar y, algunas veces, explicarlo. No siempre es posible, la humanidad está recién llegada a este mundo y no podemos pretender desvelar todos sus secretos de millones de años en unas pocas décadas.

No deja de sorprenderme lo cenizo que hay en estos artículos de ciencia, ya que si no es el fin del mundo hay un desastre inevitable que ocurrirá dentro de unos millones de años, como que se raje el continente africano, la posibilidad de que un pedrusco nos dé en la crisma, o que nos quedemos sin actividad magnética con todas las consecuencias para la orientación. Lo de la aceleración de la Tierra no es tan grave, basta con añadir un objetivo de desarrollo sostenible en la Agenda 2030 consistente en caminar hacia el oeste una hora al día para frenar la aceleración. Un hecho que convertía a la canción de los Pet Shop Boys "Go West" en premonitoria. No dejan de dar estos artículos la sensación de que vivimos en la cuerda floja sin darnos a entender que estamos en un planeta y un universo vivos que tienen unos tiempos muy diferentes a los nuestros.

Es un consuelo que la aceleración de la Tierra, que las mudanzas del polo norte (y el sur) magnético y geográficos y que el asteroide que caiga sobre nuestras cabezas no sean culpa mía, como parece que lo es el calentamiento global. La humanidad, pese a lo que digan muchos, puede declararse inocente de los movimientos y eventos del cosmos. Bastante tiene con sus limitaciones para resolver los conflictos que ella provoca.

Pero cuando leo estos artículos maldigo mi mala suerte, que después de ochenta millones de años se acelere el movimiento de los polos, que se acelere la rotación de la Tierra y que me pueda caer un meteorito y que ahora se empiece a desgajar África y me parece una confabulación del universo contra mi persona. Aunque hay una explicación más sencilla: soy gafe. 

En este caso todo es culpa mía, pero sin intención.  

14 junio 2025

IMPOSIBLES

IMPOSIBLES


Me van a disculpar hoy, dado el panorama hay mucho que escribir y opinar, pero todo está muy trillado y hay opiniones y artículos de más calidad que los míos. No hablaré, por tanto, de lo que todo el mundo habla. Creo que, al menos en lo que queda de mes, los escándalos irán a más y la situación se mantendrá, y soy de la opinión de que hasta después del verano no podremos confirmar si tendremos que aguantar hasta el 2027 para que haya algún cambio y confirmar en esta fecha lo que ha tenido que pagar España.

Me ha llamado mucho la atención un artículo que publica El Debate. Lo escribe Rodrigo Díez Manceñido y lleva por título "China quiere perforar la corteza terrestre con un barco que llega a 11 kilómetros de profundidad". parece que los artículos científicos están de capa caída, lo mismo anuncian una probabilidad del fin del mundo para unos años que una cambio drástico para dentro de unos millones de años. Claro que, viendo cómo está el mundo, sería mejor prepararse para las pequeñas desgracias que van a ocurrir mañana. Disculpen la disquisición.

Si uno lee el artículo acaba comprendiendo lo que quiere decir el titular, si se limita al titular se queda con dos ideas: que China quiere perforar la corteza terrestre y que hay un barco que llega a once kilómetros de profundidad. 

Lo primero es una intención que llevamos ejecutando miles de años, hemos perforado la corteza terrestre al hacer minas u horadado pozos de agua o de petróleo, entendería que la novedad está en atravesar la corteza terrestre, un equivalente a crear un volcán, que viene a ser un agujero entre el magma terrestre y la superficie del planeta. En este caso el propio planeta el que perfora su superficie, me extraña que los ecologistas, tan suyos con las prospecciones y todo lo que interpretan como alterar la naturaleza estén callados en esto. Lógicamente los chinos estarán obligados a crear el volcán en un territorio de su soberanía que habrá menos protestas, pero cualquiera sabe. 

Lo segundo, un barco que llega a los once kilómetros de profundidad, llama más la atención. Eso es un submarino, del tipo batiscafo, y se tendrá que trasladar a la fosa de las Marianas para alcanzar esa profundidad, y cuando lleguen ahí ponerse a cavar para atravesar la corteza terrestre que no sé si en este punto será más delgada que en otro lugar de la Tierra. Me queda la duda de que el barco sea capaz de sumergirse en la corteza terrestre hasta once kilómetros, correría el riesgo de ser el primer barco sumergido en lava. En fin que, una vez leído el artículo, llego a la conclusión de que el barco está equipado con un equipo de perforación capaz de alcanzar los once mil metros. La novedad no es que el equipo de perforación vaya embarcado, es que puede resultar una plataforma marina perforadora móvil.

O sea, que no hay nada nuevo que no se haya hecho hasta ahora. De siempre se ha perforado y se perfora con plataformas marinas desde 1922, la novedad puede ser que un siglo más tarde la plataforma de perforación está en un barco, pero los barcos de prospección existen también desde hace tiempo, lo nuevo está, quizás en que el equipo sea capaz de alcanzar esta profundidad... pues va a resultar que el pozo más profundo que se ha cavado está en Kola (Rusia) y alcanza los 12262 metros. No hay novedad.

Lo bueno de esto ha sido estudiar qué hay de nuevo y ha resultado entretenido. Pero el reclamo de lectura de este artículo científico, que es lo que viene a ser el titular, no puede ser un anuncio de una novedad que no existe, es un perfeccionamiento.  

12 junio 2025

OTRO FIN DEL MUNDO

 Otro fin del mundo.


Y ya van... pues uno tras otro he perdido la cuenta. Hoy nos advierte Carla Abadía, también en La Razón que “Se acerca la fecha del fin del mundo predicha por Isaac Newton: este es el día”. Esta vez he tenido la serenidad de leerlo antes de emprender cualquier acción, aunque debo admitir que Newton es un experto científico consagrado y que este fin del mundo viene avalado por una autoridad. En realidad la fecha es un año, el 2060 , y el fin del mundo es una conclusión de un estudio que hizo el científico sobre el Libro de Daniel. Nos dice el artículo que el fin del mundo es el inicio de una etapa  de transformación espiritual. O sea que de fin del mundo nada, no se refiere a un cataclismo ni a nada apocalíptico. En realidad nada del otro mundo si afirmo que las maneras de los hombres dentro de trescientos años serán de otra forma. Basándome en una lectura de la prensa diaria podría citar2035 como un año de confirmación, de inicio o de final de cualquier cosa, que nunca fallaría.

He querido ahondar un poco más en lo que dijo Don Isaac y he encontrado como referencia el artículo que edita en DW Felipe espinosa Wang que se titula ¿Por qué Newton predijo que el mundo se acabaría en 2060? Debo confesar que los titulares pregunta me invitan a no leer los artículos, me parecen una especie de adivinanza y los medios están para informar y no para publicar charadas. Pero lo he leído con la esperanza de que me aclarase un poco esa transformación espiritual. Según este artículo y la referencia que da Google a la búsqueda “Isaac Newton estudio del Libro de Daniel” el fin del mundo tendrá lugar 1260 años después de la fundación del Sacro Imperio Romano Germánico acaecida en el año 800 DC, indica google en su explicación que es el inicio de la Gran Apostasía que tendrá fin en el año 2060. No queda muy claro en que consiste el fin del del mundo, que abarca desde la simple transformación espiritual (que ya hemos sufrido unas cuantas) hasta el apocalipsis.

La verdad es que nos hemos subido en un pedestal y nos gusta fantasear con el fin del mundo. Podemos vincularlo además a lo que nuestra fantasía o deseos indiquen. No les extrañe oír algo así como que el apocalipsis empezará cuando VOX esté en el gobierno. Pero nos equivocamos desde nuestra muy privilegiada posición y fundamentándonos en una sobrestimada inteligencia. Es más factible el fin de la humanidad que el fin del mundo, Tiene más probabilidades de sobrevivirnos el geoide que es la Tierra  a que nosotros permanezcamos en el universo más tiempo que él. También creo que es mucho más factible el fin de la civilización que el de la humanidad, lo que significaría empezar casi de cero o de una involución a atrás en un punto de inicio a cientos de años, ya ha ocurrido otras veces. Pero ya caso vamos a anuncio del fin del mundo semanal, en esta ocasión de un día a otro y en el mismo diario.

 No me deja de llamar la atención que inmersos en una época en la que se hace gala del laicismo, que cuando no se es ateo se es descreído, en que a la religión se la considera como algo peor que el “opio del pueblo” estemos asistiendo a tantos anuncios del fin del mundo en forma de crisis nuclear, emergencia climática, fallo informático, impacto espacial, virus asesino o transformación espiritual... y ahora que viene la Inteligencia Artificial habrá más motivos. Podemos ser muy laicos pero también profundamente crédulos. Si es verdad que en el libro del Apocalipsis nos recuerda el advenimiento de los falsos profetas, y es una constante cada fin del mundo tiene su profeta y sus seguidores.

En fin, que Dios nos coja confesados y con papel higiénico.  

16 abril 2025

UN ARTÍCULO NO INFORMATIVO

Un artículo no informativo.

Alegoría de la astronomía. Biblioteca digital hispánica.

Quizás el título cause extrañeza, pues es difícil dar una información sin informar, que no es lo mismo que desinformar. Resulta ello posible en un artículo de índole científica. No es fácil acercar al público a unos temas que resultarán apasionantes para unos eruditos con una vocación determinada o para un selecto público con una afición por la ciencia. La ciencia proporciona ocio, pero no es ocio, nos da comodidades pero no es cómoda. La ciencia representa lo sólido frente a lo etéreo y lo preciso frente a lo impreciso. Cuando no es capaz de dar algo sólido y preciso deja volar la imaginación hasta encontrarlo. Pero, desgraciadamente, no despierta el interés del gran público. Por eso los titulares de las noticias se disfrazan de profecías o de adivinanzas.

Es lo que ocurre en La Razón cuando ha publicado un artículo con el siguiente título: “Adiós a los días de 24 horas: esta es la fecha en la que la Tierra entrará en un cambio histórico”, lo firma el diario que es una forma que ha tenido el autor de significar que no firma chorradas. Nos anticipa el titular la fecha de un cambio histórico. Una fecha es un momento preciso en el tiempo y un cambio histórico se confirma en el presente cuando se conoce el pasado. El cambio histórico, según el titular, es que el día dejará de tener 24 horas, pero el propio artículo confirma que un día transcurre, exactamente, en 23 horas, 56 minutos y 4 segundos. Podrán comprobar que llevamos una vida engañados. Nos dice el artículo que los días van aumentando por diversas causas y que los días se van alargando, esto quiere decir que la Tierra rota más lentamente. Algo que constata el artículo con el hecho de que la rotación completa de la Tierra original era de 10 horas y que hace entre 2000 y 600 millones de años la Tierra, gracias a la Luna, giraba a 19,5 horas por día. No es difícil predecir que habrá un momento en que los días duren 25 horas. Claro que en otro medio, hace tiempo, otro estudio decía que los días se acortaban. Parece ser que la comunidad científica no se pone de acuerdo en la futura duración del día como tampoco hay unanimidad en las causas del calentamiento global.

No escandaliza ni preocupa a los políticos la tendencia a que el día se alargue. Algo que resulta inexplicable ya que si los días son más largos y la jornada laboral se mantiene implicará que el trabajador tiene más tiempo libre y si se acorta los servicios durarán menos, lo de H24 será una referencia, pero no una realidad. El caso es que la fecha exacta para este cambio histórico anunciada por el artículo es que el 16 de abril del año 2.00.002.025 el día durará exactamente 25 horas, su duración posiblemente siga aumentando. En realidad el artículo dice que será dentro de 200 millones años de años. También dice que no es necesario tomar medidas inmediatas y que en unos años ya sabrán que hacer para cuando llegue el momento.

No creo que la ciencia gane muchos aficionados con este tipo de noticias. También ha circulado una noticia científica que nos anuncia que el continente africano se va a dividir y que un brazo de mar ocupará una franja entre las dos partes, algo lógico, ya que si fuese de tierra no se dividiría. Esta novedad ya figuraba en libros de los años noventa y ocurrirá cuando los días tengan casi 25 horas, en este caso el periodista si invitaba a prepararse para que estos cambios no sorprendiesen a nadie.

No obstante resulta un consuelo que los medios sean capaces de anunciar qué va a pasar dentro de doscientos millones de años, día más o día menos, cuando no son capaces de anticipar la situación que viviremos  el año que viene. No resulta muy descabellado aventurar que un día durará 25 horas dentro de unos millones de años, la pregunta difícil de responder es si habrá humanidad cuando los días duren 25 horas, o qué tipo de humanidad habrá Algo que nos lleva a la conclusión de que el orden universal está mucho mejor establecido que el orden mundial.

21 diciembre 2024

NO SÉ

 No sé.

 


Fuente: Capturas del encabezamiento de la web de la Red Eléctrica Española

Hay veces que uno se da de sopetón con una noticia que parece contradictoria, aunque diga verdades como puños, uno no sabe si es buena o mala ni que futuro augura. Es lo que me ha pasado hoy con Larazón.es, la noticia la da H. Montero en un artículo titulado “Las renovables pulverizan récords en 2024:¿porqué no deja de subir la luz?”. Generalmente no leo los artículos-examen esos en los que el titular te hace una pregunta, pero hoy no ha pasado de largo, me ha llamado la atención el hecho de que habiendo más energía renovable (gratis según la propaganda) haya subido el precio de la luz, esta vez si ha conseguido despertar mi curiosidad. Después de muchas explicaciones sobre renovables, nuclear y ciclo combinado al final parece ser que la Guerra de Ucrania genera incertidumbre sobre el precio del gas, circunstancia agravada por las paradas de los reactores nucleares de Ascó. Nos cita, entre otras cosas, el artículo que la industria se ha visto afectada por tercera vez al ser necesario que la red eléctrica ponga en marcha el mecanismo de reducción de la demanda industrial para que el sistema aguante dos días consecutivos.

Como siempre todo es relativo, el hecho de que la el porcentaje de energía suministrada sea un 56% procedente de renovable puede considerarse un éxito, el que haya que reducir la demanda industrial o que aumente la cuota de la luz no deja de ser un fracaso. El caso es que a España le viene muy bien la energía renovable, no tenemos ni gas, ni petróleo, por lo que tanto energía y transporte están sometidas a una gran dependencia del exterior, la energía renovable permite cierta independencia.

La energía renovable es la procedente del sol, el viento y las corrientes de agua (solar, eólica e hidráulicas), la nuclear, aunque barata y considerada ecológica por no emisora, no es renovable y, además, provoca rechazo. Pero lo negativo del sistema no queda cubierto por lo positivo. Guste o no, la energía renovable no es la suficiente. No hay energía solar si no hay luz, no hay energía eólica si no hace viento y no hay energía hidráulica si no hay agua, además no se está por levantar presas. En este caso, no dependemos del exterior, dependemos de la naturaleza. Si con el exterior se negocia, con la naturaleza no es posible.

En este sentido la naturaleza hará lo que ha hecho siempre: ser previsible. Hará calor en verano y frío en invierno. Calentarse en invierno y refrescarse en verano requerirá un extra, lo mismo que lo exigirá alumbrarse de noche. La duda está en si el sol, el viento y el agua podrán calentar en invierno, refrescar en verano y alumbrarnos de noche. La obsesión por la huella de carbono recurre a que tendremos que administrarnos mejor y gestionar nuestro consumo adquiriendo hábitos como no conectar dos electrodomésticos a la vez. Todo es posible, hasta que se impartan normas sobre como respirar con eficiencia para no exhalar tanto dióxido de carbono.

Se puede consultaren tiempo real la energía generada en España en la página web de la red eléctrica española (https://demanda.ree.es/visiona/peninsula/nacional/total). No nos confundamos, que de la energía generada un 56% sea renovable no tiene por qué significar un éxito si la energía suministrada no es suficiente. El que uno aporte el 100% de los ingresos de su familia no significa que haya más ingresos, significa que el resto de su familia no trabaja. No me planteo, por tanto, si en el futuro, el dichoso año 2030 es la referencia, es posible o no alcanzar el objetivo de que el 80% de la energía generada sea renovable, sino si la energía generada será la suficiente. El radicalismo, en general, y el radicalismo ecológico en particular se marca unas metas posiblemente alcanzables, pero la interpretación de que sea un éxito el haberlas alcanzado es muy relativa. Y, como todo, tienen un precio que pagarán los de siempre, no los ecologistas de salón.

Siempre será posible acudir al ecologismo defendiendo el derecho medioambiental y que el problema de las pensiones se solucione gracias a la huella de carbono. Habrá un momento que los ecologistas no consideren descabellado que un comunicado oficial le informe que:

 “Estimado(a) ciudadano (a),

Ha llegado usted a una edad en la que los expertos consideran que su huella de carbono es demasiado alta. En beneficio del planeta trasládese a la morgue del distrito de

SB-C

donde se corregirán y anularán sus emisiones de carbono. El tratamiento será indoloro y con cargo a su pensión.

Delegación del Gobierno.
Ministerio de Transición ecológica y reto demográfico.

 Advertencia: Si no se presenta en un plazo de siete días hábiles se le considerará en fuga y captura.”

11 septiembre 2021

CAMBIO ¿CLIMÁTICO?


 

Imagínense una nave - da lo mismo que sea un barco, un avión o un autobús - muy grande. Imagínese que la tripulación lleva buscando el manual que explica el funcionamiento de la nave y cómo se maneja desde que embarcó. Por otra parte, la nave tiene una tripulación mal avenida que discute en cada uno de sus rincones. La tripulación no deja de aumentar y los tripulantes no tienen nada claro su cometido. Los recursos de la nave son escasos y la tripulación genera más residuos de los que los sistemas de la nave pueden procesar y la basura se amontona en las dependencias. Es de dudar que la nave pueda alcanzar algún destino, pero no hay duda sobre el destino de la tripulación. A estas alturas se habrán dado cuenta de que la nave es el planeta Tierra.

Y es posible que cuando terminen de leer este artículo me tachen de negacionista, una de esas nuevas palabras que equivalen al hereje medieval y que se aplica al que no sigue la ortodoxia social que coincide, casualmente, con la oficial.

Y es que el cambio climático, innegable por otro lado, es como el retrato del Gran Hermano: omnipresente. Está en todos los discursos, medios de comunicación y redes sociales. Como la religión lo fue en su momento, hace que entremos en un concepto que sirve de excusa para cambiar el sistema de una forma radical. El cambio climático, en concreto la emisión del dióxido de carbono (CO2) se ha convertido en la bandera que justifica eliminar la combustión interna en los coches, pretender limitar el consumo de carne y regionalizar el consumo de los alimentos debido con la excusa de su huella de carbono. También sirve para justificar el cambio de los hábitos de vida, usar transporte colectivo, utilizar la bicicleta y tener cuidado con la electricidad que se consume a lo largo del día y pagar por todo ello un impuesto verde. Pero no tenemos en cuenta que el ser humano tiene la necesidad de calentarse cuando hace frío y que satisfacerla, desde que se inventó el fuego, significa generar dióxido de carbono, es lo que tiene la combustión. Calentarse con electricidad, al precio de que está, equivale a morir de frío o de hambre. También el ser humano tiene la necesidad de respirar, que es absorber oxígeno y expulsar dióxido de carbono. Y cada vez hay más población en la tierra y la necesidad de calentarse y respirar de cada persona equivale a que cada vez se producirá más dióxido de carbono.

Por otra parte, siempre que hay un desastre se da la ocasión de recurrir al cambio climático para su explicación; una ola de calor seguida de un temporal se debe al cambio climático, aumentan las lluvias o las sequías pues también se debe al cambio climático. Repito que el cambio climático está ahí, como también lo está su utilización para unos fines determinados.

El fenómeno del cambio climático viene avalado por la comunidad científica, pero ésta no es unánime en cuanto a la explicación de su causa. En este sentido, un negacionista no es aquel que dice que no hay cambio climático, sino el que dice que puede ser un proceso natural, independiente de la acción humana o en el que confluyen más causas que la generación de dióxido de carbono. Tenemos que tener en cuenta que la comunidad científica desarrolla sus postulados con lo que sabe, no con lo que cree, y que esa comunidad científica, con lo que sabía en ese momento, sentenció que el Sol y los planetas giraban en torno a la Tierra; o que el ser humano, fisiológicamente, era incapaz de trasladarse a más de 30 kilómetros por hora; y, más recientemente, y también fue un científico el que dijo que la presencia del COVID-19 en España sería testimonial. No nos equivoquemos, los científicos pueden dudar de la capacidad del género humano para cambiar el funcionamiento de la naturaleza, los políticos no. Tampoco confundamos los términos, cuando uno tiene dudas es un escéptico y si uno dice que la Tierra es plana o que no hay cambio climático es un tonto o un estúpido. Negacionismo, repito, es un eufemismo de herejía.

El fenómeno del cambio climático no es nuevo, al ser humano le gusta ser temeroso y cada cierto tiempo asiste de una u otra forma a la posibilidad del fin del mundo. Hay dos modalidades, por fechas críticas y por circunstancias. Ejemplo de fechas críticas, el temor social y medieval que se creó en el año 999 en la Europa cristiana cuando un predicador dijo que el mundo no llegaría al año 1000, el famoso “Efecto 2000” que iba a colapsar los ordenadores y sumir al mundo en el caos administrativo es otro ejemplo tan válido como el de 1000 años antes, no olvidemos las profecías mayas que señalaban al año 2012 o los múltiples y bien intencionados fines del mundo anunciados por los testigos de Jehová, y esa sala de retratos del Papa en el Vaticano que, según San Malaquías, cuando muera el último Papa retratado será el fin del mundo. Con respecto a la modalidad circunstancias, también se han ido sucediendo en el tiempo, podemos iniciarlo con esa sensación de fin del mundo que se adueñó de las sociedades cuando se declaró la peste; el terror que muchos sintieron cuando se empezó a utilizar la pólvora, cuando muchos anunciaron que los enemigos harían estallar el mundo en la lucha. Recientemente, en los últimos cincuenta años, hemos vivido el “pánico nuclear” de las décadas de los 70 y 80 avivado por otra parte por el cine, la televisión y la cultura en general; con la caída del Muro de Berlín también se originó un agujero en la capa de ozono y la emisión de CFCs durante la década de los 90; repentinamente, al comenzar el milenio, se comenzó a hablar del Calentamiento Global y de la emisión de los gases de efecto invernadero, posteriormente el término se modificó y pasó a ser Cambio Climático y la emisión de dióxido de carbono.

Está claro, nos gusta la sensación de vivir bajo la espada de Damocles y a nuestros gobiernos laicos creer en el apocalipsis. Se nos ha pasado el miedo a las armas atómicas aunque desde el fin de la Guerra Fría haya aumentado el número de naciones con este armamento, resulta paradójico que en los 80 rechazásemos que Estados Unidos y la Unión Soviética dispusiesen de este armamento y que en la actualidad nos resulte indiferente que el régimen de los ayatolah o el de un minidictador puedan disponer de bombas atómicas.

Tampoco les quepa duda: la Tierra será inhabitable cuando el Sol envejezca más en unos millones de años. Pero ahora toca preocuparse del Cambio Climático, si analizamos la evolución de los diferentes tipos de apocalipsis podemos comprobar, como ya hemos dicho, que tienen más de reacción social ante el temor que provoca una circunstancia que al conocimiento de la naturaleza del problema y de la idoneidad y coste de las soluciones ¿qué va a sustituir a las energías renovables un día nublado y con viento en calma? ¿Vamos a dedicar la mitad de la actividad económica al reciclaje? En todo caso los problemas están ahí, ya sean considerados potencialmente apocalípticos o no; puede ocurrir que los representantes de las potencias nucleares tomen unas copas de más y la líen fulminándonos a todos, puede que la capa de ozono agrande su olvidado agujero y que nos achicharremos; puede que el calentamiento global aumente y acabemos asados, o que el cambio climático siga su evolución y perezcamos en una ola de calor o de frío, en un huracán o en una inundación.

Volviendo al símil del principio, el aumento de la tripulación del planeta Tierra nos obliga a replantar los postulados de Malthus - ese que decía que los recursos de la Tierra progresan aritméticamente mientras la población aumenta geométricamente, pero se le olvidó decir que sus emisiones también aumentan de la misma manera – y probablemente descubriremos que el primer problema de la nave tierra es su tripulación y que ésta no dispone de algo que si tiene la nave: todo el tiempo del mundo. Por tanto hay que priorizar y, en mi opinión, antes de arreglar la nave es necesario solucionar los múltiples conflictos de la tripulación y conseguir que cada tripulante tenga claro su cometido, entendiendo que esto no significa una jerarquización, ni un sistema de castas; ahí entramos en materia de educación.