Nos convoca este jueves nuestra amiga Campirela desde su blog y nos anima a escribir una historia de “un personaje que no sabe que es especial”. Ya escribí hace tiempo una entrada sobre los gafes y los objetos gafados, que existen. A esos me los he encontrado, pero, que yo sepa, nunca he tenido la suerte de encontrarme con un antigafe. Una persona que ahuyente los problemas, a lo mejor nos hemos cruzado en nuestras vidas, pero los he identificado. Cualquiera sabe, si existen los unos deben existir los otros y los reflejaría con...
El cuento de la buena estrella.
El día que nació su madre rompió aguas en la puerta del hospital cuando iba dando un paseo. Fue un parto rápido y casi sin dolor. La criatura fue un encanto, como todos los bebés. Co muy buena salud rompió a llorar para demostrar que tenía buenos pulmones. Le dieron un alta rápida. Llevaba el horario correcto, tres tomas de día y dormía toda la noche.
La única noche que lloró, su padre que fue a ver que pasaba, descubrió que la cocina se estaba quemando y el fuego se extendía, pudieron salir de la casa, que estaba asegurada. La investigación posterior dejó a los padres exentos de toda culpa y declararon culpable al constructor. La familia recibió, además del capital asegurado, una indemnización que facilitó la compra de una nueva casa.
Cuando tenía seis años tenía la costumbre de dar un paseo con su madre al salir del colegio. Un día se paró a ver un escaparate, no le hizo mucho caso a su madre que le metía prisa. Según miraba la exposición, un trozo de cornisa cayó justo por donde pasarían si no se hubiesen parado.
Las calificaciones del colegio fueron espléndidas. No es que fuese un buen estudiante . Pero las preguntas de los exámenes era justo lo que estudiaba. En cuanto a los trabajos siempre encontraba la documentación precisa. Todos pensaban que era algo fuera de lo común, dado que tenía muchas distracciones.
Desconcertaba a sus amistades por sus repentes. Una vez descubrió en el suelo una moneda de un euro, la recogió. Cuando estaba agachado un esquirla de un reventón de una rueda le pasó por encima y fue a clavarse en la pared. Ni se dio cuenta.. Su actitud siempre fue despreocupada.
Terminó la carrera y se presentó a buscar trabajo en una empresa en el momento justo en que uno de sus trabajadores había fallado y era perentorio terminar una tarea. El jefe tuvo que recurrir a lo primero que encontró, y en ese momento estaba delante de él. Hizo una buena labor, encontró los elementos críticos por casualidad, bastó con poner en orden las cosas. La empresa ganó un cliente fijo.
Ha ido ascendiendo, sigue dando la impresión de despreocupación, nadie sabe cómo. Pero todo sale bien. Si alguien le pregunta por su secreto la respuesta es escueta:
— Las cosas vienen como vienen. .
Mas personajes especiales en el mismo enlace.
3 comentarios:
wowwww---ojala las cosas vinieran como vienen..pero a mi jajajaja..porque bastante tengo que competir en este mundo de hombres para lograr que me den proyectos..Antes con mi esposo no tenia ese problema porque el era mi respaldo...pero ahora con mi edad y para mas señas, viuda, ufffff quisiera esa suertee...bsssss
Me ha encantado su narración; considero que existen individuos que nacen con una flor en el culo y su personaje nació con la misma.
Ya desde pequeños suelen ser diferentes; por muy despistados que sean, las cosas parecen salirles al dedillo.
Tienen suerte y ellos son ignorantes de ella.
Gracias por tu participación; te deseo una feliz semana. Un abrazo.
Y andando, no
hay mas que
decir,saludo.
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