Vide Cor Meum.
Nos dice la inteligencia artificial de Google que “Vide Cor meum” es un aria breve compuesta por Davie Cassidy y producida junto a Hans Zimmer para la película “Hannibal” de Ridley Scott.. Nos dice también que está basada en el soneto “A ciascun’ alma presa” de Dante Alighieri, el primero de su obra “La vita nuova”.
Este libro está dedicado a una tal Beatriz Portinari, una niña de nueve años, de la que se enamoró el joven Durante, cuando tenía trece años. Nunca llegó a declararle su amor, sus conversaciones más largas fueron saludos y se mantuvo al tanto de su vida hasta la muerte de Beatriz a los veinticuatro años... quince años de amor platónico y callado. Aunque el hecho de que estuviese tan al día de la vida de su amada puede hacer de Dante, además de un genio y un romántico, un espía y un cotilla. Quizás sería más certero hacernos imaginarnos que Durante idealizó a Beatriz y construyó una persona referente en sus obras con este nombre. Los genios son así y nos cuentan lo que quieren. Lo vivimos hoy, imagínense hace siete siglos..
Respecto al aria la podemos escuchar muy brevemente, la verdad es que es bastante corta en la película “Hannibal” como parte de una ópera titulada “La Vita Nuova”, una ópera que nunca llegó a existir. El director también hace que se oiga esta canción en los funerales del rey Balduino en la película “El reino de los cielos”. Se permite este anacronismo de casi doscientos años, con el fin de dar belleza a la película. Los coros en ése funeral debieron ser más parecidos a los gregorianos o a los bizantinos, que también tienen su belleza.
Nos dicen que está inspirado en el primer soneto de “La vita nuova”, titulado “A ciascun’ alma presa”, “A cada alma cautiva”, que es un canto al amor. Y dice lo siguiente:
A ciascun’alma presa e gentil core A cada alma cautivada y corazón gentil
Un perfecto soneto que sirve de inspiración, para el aria que, en realidad, poco se parece. Del italiano pasa al latín y lo único que tiene de soneto son los catorce versos. No obstante es bnonito de oir. Dice lo siguiente:
La verdad es que invita a la calma, no le veo más significado que el de los delirios de un enamorado despechado que asume que no es querido. Y pasa del despecho a la conformidad para quedar en paz consigo mismo y mirar por el sosiego de su corazón.
Pero que cada uno interprete lo que quiera, mejor que interpretarlo es disfrutarlo.