30 julio 2026

EL CUENTO DEL INDECISO


Nuestra amiga Mónica nos propone desde su blog Neogéminis el reto para este jueves. Lo ha llamado popurrí. En él nos da un catálogo de expresiones y nos propone incluirlas en un relato de menos de 350 palabras. Lo he intentado en

El cuento del indeciso

Sin aviso, como las repentinas heridas que causa en el cuerpo una flecha atravesada. En medio de esa muchedumbre que viene y va, estabas sólo tú en la esquina, como un soplo de belleza en la intersección de dos calles. Eras un islote de quietud entre esa marea inconstante, semejante  a un punto blanco entre añiles figuras y, pese a todo, como oculta en ese mínimo refugio.

No hallaba razones para hablarte, no sabía cómo romper el fuego.  Quedaba a merced de mi incierto coraje que me acusa continuamente de cobarde, de tener miedo a cualquier arraigo, de mi temor a lo inexplorado, de preferir la comodidad del anonimato a una impronta negada. Mi timidez provoca un suspiro inquietante de desconcierto acompañado de una ínfima vergüenza que siempre me asegura que es mejor quedar al margen de la vida y del destino, que casi alega demencia y me dicta que no es poco transitar este camino sin culpas y sin nada que reprocharse.

Me marcó la memoria del sol en el poniente, anunciando el rocío sin luna de aquella mañana del día siguiente, tú ya no estabas. La espera, si la hubo, había terminado, pudo más mi pasividad que tu paciencia. Entonces mis manos temblando escribieron en un cuaderno de hojas en sepia sobre la candidez de algo que casi fue pero nunca será. En él conté esta historia en la que de tu recuerdo apenas, sostengo una sombra. Podría haber sido una hermosa historia, pero mi indecisión le dio un triste final.

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1 comentario:

Susana Moreno dijo...

Una historia muy lograda. Un beso