Nos convoca nuestra amiga Mónica desde su blog “Neogéminis”
con un reto juevero al que ha denominado “Intriga en la gran ciudad” en el que
se trata de contar una historia de novela negra al uso, una ciudad sórdida, con
la oscuridad de la noche y en el ambiente barriobajero del hampa. Es opcional
contarlo en primera persona y en unas 350 palabras. Aunque me he pasado no
llego a las 400, pero he tenido que sacrificar expresiones como “¿Qué pasa
muñeca?” o “¿Te parece que hay poca
gente fumando para que vengas con tantos humos?” un pequeño sacrificio para
ajustarse en el…
CUENTO DEL GOLPE
Entré en ”El Noray”, el olor en el interior era diferente al
de la basura del puerto pero igual de nauseabundo. El humo del tabaco podía
cortarse con un cuchillo. No podía entender por qué Rosa de Alba podía
frecuentar un lugar como este. Sólo había dos opciones para beber: whisky del
malo y whisky en botellas de marca rellenadas con el malo.
Del baño de las señoras salió Rosa vistiendo diferente, con
el pelo rojo y una cara pálida con lunares muy oscuros. Su forma de andar era
inconfundible, de otra manera me la habría dado.
El marido de Rosa me había pedido que la vigilase, creo que
pensaba en un amante, pero no existía tal. Tenía pruebas de que trataba con
muchos hombres, ninguno bueno, pero no de infidelidad. Fue a la mesa donde
estaba “Cutface”, el rey del hampa en el
puerto. Me coloqué cerca de la mesa, atento a la conversación.
— Mañana viene el barco — comentó Rosa.
— Estaremos atentos ¿es el “Pastora”?
— Lo sabe de sobra. No juegue conmigo. Trae su
cargamento y el mío en la naviera de mi marido. Sólo tiene que robar su carga
ilegal y la mía para eximirla de impuestos.
Lo tendrá fácil.
La conversación terminó y Rosa de Alba salió y subió a un
lujoso coche que desentonaba en ese escenario.
En la noche del día siguiente estaba esperando al Pastora,
algunos amigos bien armados me acompañaban. “Cutface” capitaneaba una barca que venía desde el navío. Venía con dos bolsas, una grande y una minúscula. Cuando la
barca estaba a punto de llegar disparamos.
— Aquí tenéis lo convenido — Dije a mis amigos dando
200 pavos a cada uno.
Me llevé las dos bolsas y me reuní en “El Noray” con Rosa
de Alba.
— Sabía que me seguía — dijo ella — y también que
Cutface pensaba traicionarme ¿Cómo lo sabía usted?
— En la ciudad se sabe todo, hasta los olores
hablan. Tome sus diamantes y un informe para su marido en el que le digo que su
conducta es intachable. Debería explicarle la naturaleza de sus negocios. La acompañaré a su casa y me quedaré con el
dinero y el coche que venga a buscarla para poner tierra de por medio.
1 comentario:
Todo un capítulo de una novela negra
Genial , una muy buena puesta en escena
Gracias, un saludo y muy feliz resto de semana
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