13 julio 2026

LA INCOHERENCIA MÁS GRANDE

LA INCOHERENCIA MÁS GRANDE


Nos informó El Debate el pasado viernes que “Sánchez prometió 15 aviones antiincencios en mayo y en la actualidad solo hay sietedisponibles”, lo escribe Rubén Prieto y hace foco en que es otra promesa no cumplida de Sánchez. Aun siendo cierto omite, en mi opinión, el principal error de dos legislaturas.

Desde 2018 el presidente nos lleva dando la matraca con el cambio climático, por otra parte innegable, intentando concienciarnos de una emergencia climática y convencernos de que tenemos un derecho al medioambiente por el que tenemos que pagar nuevos impuestos. Lo cierto es que, pese a la emergencia mundial, a los impuestos europeos y la inquietud del gobierno nacional, las competencias de medio ambiente e incendios forestales dependen de las autonomías. Dada la convicción de situación de emergencia climática bien podría centralizarlas el gobierno de turno. Dado que las autonomías reconocen no tener los medios suficientes, necesitan la ayuda del estado. Hemos descubierto a lo largo de estos ocho años que los incendios han evolucionado hasta los que llaman de  nueva generación”, casi imposibles de sofocar. Pero la organización para combatir los incendios se mantiene igual.

En 2018 se ofrecían diez aviones operativos para la campaña de extinción, un porcentaje lógico poco superior a los dos tercios de una flota de catorce aviones. Nos informa el artículo que en la actualidad las aeronaves operativas son siete debido a la intensidad de la campaña, los aviones se averían más rápido de lo que se reparan y revisan. Aunque se han comprado dos kit de extinción para los aviones de transporte A400, se necesita entrenamiento y un tiempo necesario para instalarlo, no es suficiente, aunque se pueden utilizar en la extinción no es su cometido principal. También se han movilizado algunos helicópteros para apoyar a la UME. La compra de nuevos anfibios para la extinción de incendios sigue  siendo una intención. Desde 2018 sigue habiendo catorce de estos aviones. En este sentido, considerando que llevamos ocho años de emergencia climática, poco se ha hecho para mejorar los recursos de extinción desde el aire.

El otro pilar para la extinción de incendios que depende del estado son las Brigadas de Refuerzo para la Extinción de Incendios Forestales (BRIF), desde 2018 han mejorado sus condiciones laborales e infraestructura de sus bases, pero sigue habiendo diez brigadas. Menos de una por autonomía. Tampoco se ha reforzado a la UME, que sigue teniendo los mismos batallones, teniendo en cuenta que su labor es la apoyo en las emergencias siendo la extinción de incendios una más de sus muchas responsabilidades.

En resumen, en ocho años de emergencia climática, no se ha reaccionado para hacerle frente ni en el plano organizativo, ni en el de los recursos. Aunque si en el impositivo. Todo ello nos lleva a la mayor de las incoherencias cometidas por nuestro presidente.   

1 comentario:

Matías dijo...

Hace ya muchos años que se quema España, pero es cierto que cada año es peor que el anterior.
Nos acordamos de la escasez de medios cada vez que comienzan los incendios por altas temperaturas, urge la multiplicación de los medios aéreos, claro que, para eso hacen falta presupuestos y un gobierno que los apruebe.