09 julio 2026

LA METÁFORA DEL RESCATE

 


Nos convoca este jueves nuestra amiga Campirela desde su blog con un reto que ha denominado “juegos de verano” en el que nos invita a escribir sobre un juego, ya sea real o inventado, de los veranos de nuestra infancia. Nos da la oportunidad de que el relato sea nostálgico, divertido, tierno, travieso ajustándonos a unas 350 palabras. A mí me ha dado por hacerlo metafórico asi que he llamado al relato…

LA METÁFORA DEL RESCATE

Recordaba que en su niñez le gustaba el juego del rescate, o el de policías y ladrones, que consistía en dividirse en dos grupos iguales, uno de policías y otro de ladrones, los primeros tenían que atrapar a los segundos, que quedaban prisioneros en un lugar convenido. Bastaba con que un ladrón no capturado tocase a uno de los prisioneros para que todos quedasen liberados. Y el juego seguía, si se conseguía atrapar a todos los ladrones se cambiaban las tornas.

El caso es que uno se pasaba la mañana buscando, escondiéndose o corriendo, ya fuese persiguiendo o perseguido. Era un juego más bien urbano, extensión en la calle de los recreos de colegio, para los que pasaban las vacaciones en casa. Le gustaba este tipo de juegos, luego fueron sustituidos por el ajedrez y con la llegada de las pantallas por los de estrategia. Sin embargo, en los ratos de reflexión acababa recordando el rescate. Lo hacía con cariño, con el convencimiento de algo que, sucediese de nuevo o no,  no iba a volver a disfrutar. “Pocas cosas repetidas se experimentan de la misma forma”, se decía.

Ahora pensaba que desde que tenía uso de razón, ha estado jugando a una especie de rescate toda su vida. Persiguiendo unos objetivos y esquivando inconveniencias y problemas. En ocasiones esperando un auxilio que le rescate y otras veces echando una mano para que otros puedan escapar de sus problemas. A estas alturas no sabe si sentirse aliviado o resignado, es posible que para él la época de perseguir haya acabado, pero no la de evitar ciertos embates y otros achaques, ni tampoco la de esperar o prestar ayuda.

Desde su retiro aumenta el convencimiento lo ha estado jugando sin tener muy claro si ha sido policía, ladrón o, ocasionalmente, uno y otro dependiendo del momento. No está cansado de jugar, piensa que hay muchos sueños que perseguir y muchas situaciones incómodas que evitar. Parece que el rescate es uno de esos juegos que se eternizan…



Más juegos en el mismo enlace.


2 comentarios:

chica dijo...

Muito bom recordar as brincadeiras e quem nunca brincpou de polícia ou ladrão? Tempos boins de criançada leve, sem preocupações. Mas crescemos e melhor continuar brincando, não levando a vida tão à sério sempre senão implodimos,rs Adorei te ler! abraços, chica

Campirela_ dijo...

Esos juegos de ladrones y policías, ¿quién no los ha jugado alguna vez? Y es cierto que hay juegos que determinan nuestro destino de vida. Y aun ya con una edad relativa, jajaj, seguimos jugando a policías y ladrones.
Un beso, muy feliz día.
Muchas gracias por tu aporte.