02 julio 2026

EL CUENTO DEL GOLPE

 


Nos convoca nuestra amiga Mónica desde su blog “Neogéminis” con un reto juevero al que ha denominado “Intriga en la gran ciudad” en el que se trata de contar una historia de novela negra al uso, una ciudad sórdida, con la oscuridad de la noche y en el ambiente barriobajero del hampa. Es opcional contarlo en primera persona y en unas 350 palabras. Aunque me he pasado no llego a las 400, pero he tenido que sacrificar expresiones como “¿Qué pasa muñeca?”  o “¿Te parece que hay poca gente fumando para que vengas con tantos humos?” un pequeño sacrificio para ajustarse en el…

CUENTO DEL GOLPE

Entré en ”El Noray”, el olor en el interior era diferente al de la basura del puerto pero igual de nauseabundo. El humo del tabaco podía cortarse con un cuchillo. No podía entender por qué Rosa de Alba podía frecuentar un lugar como este. Sólo había dos opciones para beber: whisky del malo y whisky en botellas de marca rellenadas con el malo.

Del baño de las señoras salió Rosa vistiendo diferente, con el pelo rojo y una cara pálida con lunares muy oscuros. Su forma de andar era inconfundible, de otra manera me la habría dado.

El marido de Rosa me había pedido que la vigilase, creo que pensaba en un amante, pero no existía tal. Tenía pruebas de que trataba con muchos hombres, ninguno bueno, pero no de infidelidad. Fue a la mesa donde estaba “Cutface”,  el rey del hampa en el puerto. Me coloqué cerca de la mesa, atento a la conversación.

—   Mañana viene el barco — comentó Rosa.

  —  Estaremos atentos  ¿es el “Pastora”?

 — Lo sabe de sobra. No juegue conmigo. Trae su cargamento y el mío en la naviera de mi marido. Sólo tiene que robar su carga ilegal y la mía para eximirla de impuestos.  Lo tendrá fácil.

La conversación terminó y Rosa de Alba salió y subió a un lujoso coche que desentonaba en ese escenario.

En la noche del día siguiente estaba esperando al Pastora, algunos amigos bien armados me acompañaban. “Cutface” capitaneaba una barca que venía desde el navío. Traía dos bolsas, una grande y una minúscula. Cuando la barca estaba a punto de llegar disparamos.

   — Aquí tenéis lo convenido — Dije a mis amigos dando 200 pavos a cada uno.

Me llevé las dos bolsas y me reuní en “El Noray” con Rosa de Alba.

 — Sabía que me seguía — dijo ella — y también que Cutface pensaba traicionarme ¿Cómo lo sabía usted?

 — En la ciudad se sabe todo, hasta los olores hablan. Tome sus diamantes y un informe para su marido en el que le digo que su conducta es intachable. Debería explicarle la naturaleza de sus negocios.  La acompañaré a su casa y me quedaré con el dinero y el coche que venga a buscarla para poner tierra de por medio.


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1 comentario:

Campirela_ dijo...

Todo un capítulo de una novela negra
Genial , una muy buena puesta en escena
Gracias, un saludo y muy feliz resto de semana