Complicándonos la vida.
Resulta que el otro día se preguntaba El Debate que fue del
ICONA (Instituto de Conservación de la Naturaleza). Lo hacía en un artículo-pregunta
escrito por Hugo Marugán cuyo título es bastantes explícito “Qué fue el ICONA,el organismo desaparecido hace más de 30 años y al que muchos vuelven a miraren cada gran incendio”. Nos dice el artículo que el instituto desapareció a raíz
de la descentralización de las competencias de medio ambiente. ICONA se
encargaba, en su momento, de la gestión forestal, ello incluía la extinción de
los incendios forestales. Era ICONA la que compraba los aviones apagafuegos y la
que coordinaba con las autonomías y daba las tareas a los aviones, ahora estas
tareas las encarga la UME.
ICONA no desapareció hace treinta años, mutó de nombre a
Dirección General de la Naturaleza (DGCONA) y según el gobierno de turno dependía
del Ministerio de Agricultura o del de Medio Ambiente. The Objetive nos informa
en un artículo que escribe Alberto Alcolea y nos explica que “España frena lamodernización de sus aviones contra incendio en plana crisis territorial”. Las
causas resultan bastante claras: la empresa adjudicataria carece de los
permisos del fabricante para certificar las modificaciones de los aviones.,
cita el encabezamiento. La certificación es un proceso muy caro y parece que la
gestión para proceder a esta modernización no se ha hecho muy bien, así hacen
las cosas en este gobierno, parece que todo le coge por sorpresa.
El caso es que nos explica el artículo que el carpetazo lo ha
dado la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación, si se ha
encargado esta dirección general de esta modernización es de suponer que es la
heredera de la DGCONA. Posiblemente el concepto naturaleza resultase un tanto
ambiguo y quede mejor explicitarlo como biodiversidad, bosques y desertificación.
No parece que el nuevo nombre de la dirección general la haya hecho más
eficiente, no ha contado con muy buenos asesores para la modernización de unos
aviones que estaban ya modernizados en la década de los noventa.
Parece que en España nos gusta la rimbombancia de los nombres y
cargos, ahora la dirección general puede tener un encargado de biodiversidad,
otro de bosques y otro de desertificación. Posiblemente este último sea
premiado por su gran trabajo, dado que la desertificación avanza. Esta rimbombancia
de nombres y cargos parece extenderse a toda la administración, hay más
ministerios que nunca con nombres muy largos, casi párrafos con múltiples direcciones
generales y secretarías con nombres igualmente largos con su gabinete y gabinetes
de sus gabinetes que amplían las largas denominaciones anteponiendo la palabra gabinete
de…
Pues con tanto ministerio, secretarías, direcciones generales y
sus gabinetes, todos de un nombre larguísimo, no parece que haya mejorado mucho
la gestión. A la biodiversidad, bosques y desertificación me remito. Bueno en
lo que se refiere desertificación lo está bordando…
6 comentarios:
No olvidemos a la cantidad de paniaguados a los que puede colocar el partido de turno, aunque sean unos incompetentes, pagados con el dinero de todos. Cuantos más ministerios, más direcciones generales y más gabinetes, ergo...
Es la creación de una red clientelar que crece paralela a la administración. Como es lógico, no funciona ni es eficaz.
Un saludo
Aquí, lo que importa,
es la paguita de los
apesebrados, saludo
Lufer.
Lo único que ha mejorado son sus cuentas bancarias...
Hola Orlando.
Lo dicho antes, una red clientelar.
Un saludo.
Hola Verónica,
Saben presentar los números, buenos a pesar de los resultados.
Un saludo
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