30 enero 2026

EL ORDEN MUNDIAL. II LA FAMILIA.

 El orden mundial.
I.I La familia.

 

Fotografía de Mike Sceid en Unplash

 En mi colegio me enseñaron, hace mucho tiempo, que la familia era la célula de la sociedad. Creo que asistimos a un cambio y que, posiblemente, esté dejando de serlo. Si el individuo era el origen del orden mundial, las necesidades afectivas pueden influirle en su libre albedrío para modificar sus formas de relación y percepciones. Es capaz de ceder parte de su libertad en beneficio de una asociación con otra persona a la que le atan lazos afectivos y con la que tiene descendencia. Ellos y su descendencia forman la familia.

 Nos dice la prehistoria que antes de la familia fue el clan, una manada perfeccionada. Se organizaban para cazar y se repartían las tareas. El imaginario nos hace pensar que los hombres cazaban y las mujeres hacían otras labores, pero no se les ha atribuido que ellas podían ser las que hiciesen las puntas de lanza y de flecha, que fuesen ellas las que tallasen la roca e incluso hiciesen pinturas en las cuevas. Imaginando que el personal más fuerte se dedicase a ir de caza, las labores ajenas quedaban para mujeres, niños y ancianos. Si uno ve las pinturas de Altamira, es más fácil atribuirlas a un adulto, mientras que si se contemplan otras, parecen hechas por niños. Pero nos estamos desviando del tema.  

 El clan es grupal; la vida se desarrolla en comunidad. La procreación es colectiva; es relativamente sencillo que un vástago sepa quién es su madre, pero no su padre.  Me imagino que la familia convencional nace cuando se deja de ser nómada. Cuando el hombre se asienta en un lugar, cambian sus relaciones. Sus necesidades derivan hacia mantener su tierra y conservar lo que considera su propiedad. La familia es el núcleo en que el individuo trabaja y mantiene su propiedad y obtiene el sustento de ella. En ese momento comienza a surgir la especialización que llevará a las poblaciones. Pero lo primero, la célula, fue la familia.

 La familia original podemos entenderla como una relación estable entre hombres y mujeres que para los occidentales acabará siendo entre un hombre y una mujer y sus hijos. Cada uno con un rol bien definido. Esta célula social se ha mantenido durante siglos. No es perfecta. Pero aun con infidelidades y malos tratos, los padres han mantenido y educado a sus hijos y las propias convenciones sociales defendían esta institución.

 Durante el siglo XX y, sobre todo, en el XXI, el matrimonio ha cambiado.El divorcio y un feminismo que considera a la familia y a la maternidad como un enemigos de la igualdad. han modificado esta institución. Los hijos, cuando los hay, están menos apegados a sus progenitores. Los dirigentes defienden que es el Estado, y no los padres, el que debe educar, no sólo enseñar, a los hijos. El papel de los padres pasa a ser el de mantenedores de los hijos. No sólo eso, algunos de los dirigentes propagan la falacia de que una persona no ha elegido a sus padres ni a sus hermanos. Que, al ser de su elección, sus amistades son su verdadera familia. Añadimos a ello un Estado se dedica a tipificar la familia, estableciendo hasta treinta y un tipos familiares. La conclusión es que estamos volviendo al clan.

 No significa esto que sea bueno o malo. Cada uno decidirá. Pero hay que admitir que la célula de la sociedad está cambiando. Una de las consecuencias es la baja natalidad. Y se anuncian cambios para el futuro, como pocos jóvenes manteniendo a muchos ancianos, e incluso se habla del suicidio demográfico de las naciones.

 De forma que no les quepa duda,;de cómo evolucione la familia dependerá el nuevo orden de una nación y, de ello, el orden mundial.

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2 comentarios:

Susana Moreno dijo...

No hay problema las familias musulmanas nos van a sustituir. Un beso

LUFERURA dijo...

Pero eso implicará un cambio social y posiblemente internacional... Nuevo Orden.
Un saludo