22 julio 2026

EL CUENTO DE UNA MADRE


Como ya dije ayer, nuestra amiga Campirela nos ha propuesto un reto al que ha llamado “Frases célebres y reflexivas”, se trata de desarrollar una historia en unas 350 palabras a partir de una de las frases propuestas. Me he quedado con dos frases, aquellas que considero que la sentencia va acompañada de la autoridad. Hay muchas frases inspiradoras, pero la celebridad no da la autoridad. Ya lo expliqué en el post de ayer. De forma que una de las dos frases escogidas es la siguiente:

Para hacerme poderosa sólo necesito una cosa: educación”. Malala Yousafzai.

A partir de ella voy a contar…

El cuento de una madre.

Desde que contrajo matrimonio con un hombre quince años mayor que ella, Fátima se había prometido hacer que sus hijos, sobre todo sus hijas, no tuviesen un futuro como el que había sido su pasado y lo que estaba siendo su presente. Su matrimonio fue concertado, conoció al que iba a ser su marido dos días antes de la boda y dos días después de su primera menstruación. No quería concertar matrimonios, no quería para su hijo una esposa que no le amase y que él se limitara a hacerla su sirvienta y el objeto de los ratos de solaz. Y desde luego que no lo quería para sus hijas, ellas se casarían con un hombre que las amase y las respetase, que estuviese dispuesto a compartir la responsabilidad de llevar una casa y una familia.

Para materializar su propósito comenzó Fátima por hacerse el alma de la casa y de la familia, no dejaba que sus hijos abandonasen su tutela, les contaba historias todas las noches, los cuentos que había escuchado de pequeña, no sabía leer. Y prometiendo a sus hijos que descubrirían mejores historias, les metió el gusanillo de la lectura. Fue fácil convencer a su marido de que los niños fuesen a la escuela, no tanto de que sus hijas lo hiciesen, pero la posibilidad de que una mujer supiese leer y llevar cuentas para ayudar a su futuro marido fue lo suficientemente convincente.  

Fátima llegado este momento, reunió a sus hijas y les hizo prometer que nunca dejarían de leer y que seguirían estudiando. Les dijo que, pese a las limitaciones que les impondría la sociedad, no dejasen de aprender. Ellas serían un primer paso, terminó con un consejo: sed un poco más inteligentes cada día, sabréis donde estáis, y con lo que tengáis a vuestra disposición, sabréis lo que podáis hacer. Vuestra fuerza reside en vuestra sabiduría.

A sus hijos también les hizo prometer lo mismo y que tratasen a sus hermanas y futuras esposas como a iguales.

Ya se encargaría ella de que no hubiera matrimonios concertados. 


Más historias en el mismo enlace.



2 comentarios:

chica dijo...

Beleza de texto e história! Sem leitura e educação eas coisas não vão avante! É básico issio, fundamental!
Perfeita participaçáo! abraços, chica

LUFERURA dijo...

Hola Chica,
Muchas gracias por el comentario, estamos de acuerdo. Creo que la educación se inicia por el fomento de la lectura.
Un saludo

Olá Chica,
Muito obrigado pelo comentário, concordamos. Acredito que a educação começa com o incentivo à leitura.
Tudo de bom