26 enero 2026

YO NO HE SIDO

 Yo no he sido.


 Ya llevamos una semana con declaraciones, informes, ruedas de prensa y actos relacionados con el desgraciado accidente de Adamuz. En el foco, el ministro Óscar Puente, que tiene que dejar parcialmente sus comentarios en redes y totalmente sus partidos de golf para atender a tanta comparecencia. Procura, como todo el gobierno, no coincidir con las víctimas: ya obligaron los políticos a la comitiva real a no atender a los parientes de las víctimas y, como nos cuentan varios medios, han tenido que aplazar sin fecha establecida el acto de duelo a las víctimas del accidente que se pensaba hacer en Huelva el sábado 31 de enero. Alegan, entre otras cosas, la imposibilidad de desplazarse de los afectados. No creo que sea tan imposible un sábado, aunque desde luego les resultará casi imposible ir en tren, y menos llegar a la hora.

  Puede encontrar más explicaciones, tan peregrinas como la denominación “funeral laico”, en el artículo que ABC titula como “El gobierno fuerza la suspensión del funeral de estado por las víctimas de Adamuz por temor a los reproches de las víctimas”. Da la impresión, tras la espantada de Paiporta, de que los gobernantes tienen miedo de sus gobernados , pero muy poco respeto por ellos.

 En lo que va de siglo, asistimos al intento de explotación política por la mala gestión de los desastres. Desde que se estrelló el Yakolev, el Prestige, el atentado del 11M, el descarrilamiento de Angrois, el COVID, la erupción del volcán de La Palma, la Dana, el apagón o el descarrilamiento de Ademuz, ha habido un intento de obtener un beneficio político a costa de buscar culpables, pero no responsables. No ha habido dimisiones y todo ha seguido igual, problemas que serán enterrados por el próximo desastre.

 Intentaré explicarme con un ejemplo de andar por casa. Teníamos un jarrón del que uno de mis hijos quiso hacerse cargo. Se le advirtió que tuviese cuidado, que era muy delicado. Le dijimos que tenía que cuidarlo. Le avisamos que no podía dejarlo en cualquier sitio. Se le previno de mantenerlo fuera del alcance de animales y niños. Pero un día el jarrón apareció destrozado. Cuando le preguntamos qué pasó, su primera respuesta fue “yo no he sido”. Le explicamos que esa no era la respuesta a la pregunta y que lo que queríamos saber era que había pasado; importaba menos saber el cómo y el porqué se había roto el maldito jarrón. Mi hijo terminaba explicándonos sus indagaciones, que siempre terminaban igual: “Pero yo no he sido”. Un día terminó diciendo que si él no había sido, no tenía por qué preocuparse. La respuesta que le dimos su madre y un servidor fue: “Tú eras el responsable, eso no hay quien te lo quite”. Está claro que la custodia del nuevo jarrón no recayó en mi hijo.

 Y a mí me da que el ministro Puente está subrayando que él no ha sido, que no tiene la culpa. Sinceramente, no creo que sea culpable. Pero no puede eludir sus responsabilidades.

 Y es responsable, pero no culpable, del caos ferroviario de cercanías. Es responsable de las esperas y retrasos. Es responsable de que la red de alta velocidad ya no sea de alta velocidad. También creo que ahora tendría que pedir disculpas por algo más que las mejoras, que también es responsable de esta propaganda.

 Hay más responsables, no culpables; entre ellos, todos los que nos hacen apostar por medios de transporte público, pero no logran dar una garantía de su buen funcionamiento; ahora parece que tampoco de su seguridad. No consiguen la excelencia de lo público, lo que pagamos entre todos. No lo gestionan bien. Prefieren colocar a un acólito de su cuerda antes que a alguien que sabe.

 Antes de saber quién es el culpable, quiero responsabilidades y, ante este panorama, con la seguridad de que nada va a pasar, me quedo a vivir en una España irresponsable.     

2 comentarios:

Susana Moreno dijo...

Creo que Puente es responsable del transporte y también culpable de que no funcione bien. Han sido sus decisiones. Un beso

LUFERURA dijo...

No creo que sea culpable del accidente, pero si responsable de todo lo decidido. Habría que ver como se han materializado sus decisiones en ADIF. Habría que aclarar si las obras y mantenimiento han sido dien ejecutadas, pero hay más cosas además del accidente.
Un saludo.