07 octubre 2026

LA GENTE Y LA CLAC

La gente y la clac


Asistimos, una vez más, a una nueva atribución de nuestra izquierda. A la supuesta superioridad moral se le sumó esa de estar en el lado bueno de la historia. Hoy se le añade la ocupación de la calle, queriendo indicar que las calles son suyas y que ellos son la gente que vive, o sobrevive, en ellas.

Pero la gente no es la chusma acéfala, es una amalgama de personas que va a lo que tiene que ir, que es a lo suyo. Tan gente es el que duerme en la plaza del Sol como el que pretende, sin éxito, pasear por ella. Tan gente es el que se manifiesta en Cibeles como el que abre una tienda en Preciados. Tan gente es el propietario de una casa como su inquilino. Cada uno tiene su voz y su opinión. Parece ser que la de unos vale más que la de otros. Confunden términos cuando llaman clamor de la gente a lo que, en realidad, son los gritos de la clac.

La clac son los que aplauden o jalean en los teatros. Son los que gritaron "Barrabás". Son los que invitan a lanzar piedras y quemar contenedores. Son, también, subvencionados o pagados. Son, en el mejor de los calificativos, personas. Pero no son la gente. Son, más bien, la voz de su amo que les dicta las consignas que gritar y las actuaciones a seguir.

Pueden intentar tomar las calles haciendo rehenes a los ciudadanos. Es un intento de chantaje a la gente más que a los gobernantes.

El problema se origina cuando la clac deja de ser parte de la gente para ser gentuza. No son tan malos como sus amos, que pretenden transformar a la gente en chusma.

6 comentarios:

Susana Moreno dijo...

Hay demasiada gente de ese tipo. Un beso

Matías dijo...

La denominación "la voz de su amo" la he empleado en muchas ocasiones, tanto para los políticos que siguen al unísono las consignas de su jefe, como para los que dirigen estas acampadas y concentraciones donde los mas radicales casi siempre terminan quemando contenedores y tirando piedras u otros objetos contundentes contra la policía.

LUFERURA dijo...

Cada uno tiene su clac. Y cada causa tiene la suya. Si, son demasiados al final.
Un saludo

LUFERURA dijo...

Hola Matías,
Creo que la mayoría de la gente no sabemos comprender que entre tantas opiniones siempre está la voz de su amo con la consigna machacona de siempre. Realmente hay pocas individualidades.
Un saludo

Pilar dijo...

Soy muy sectarios, tienes que pensar igual que ellos en todo o ya eres una horrible persona a la que exponer al escarnio público.
Lo de estar en el lado bueno de la historia, los convierten en ilusos y ególatras, el lado bueno de la historia lo decide el tiempo y los historiadores al estudiar una época concreta, sus sucesos y consecuencias. Uno puede estar completamente convencido de hacer lo correcto y que no lo sea realmente, todo el mundo es el bueno en su propia historia. En muchos casos, ni si quiera hay un bueno o un malo realmente definidos, sino dos bandos enfrentados, ambos con sus luces y sus sombras.

LUFERURA dijo...

Hola Pilar,
Completamente de acuerdo. Ser de izquierdas hoy, ya lo he dicho, significa ser socio de un club privado y elitista en el que se aceptan todas las condiciones para pertenecer al mismo. Y si no eres animalista, feminista, abortista y no sigues a pies puntillas el credo de la Agenda 2030 entonces no eres de izquierdas. Lo malo es que hay demasiada gente haciendo méritos para ser del club y no discrepar en nada.
Un saludo