09 mayo 2026

MIMEMA MASMA

MIMEMA MASMA


Dije que hablaría del hantavirus, lo haré indirectamente. Estamos viviendo una de esas crisis que obligan a retratarse a los líderes. Hay veces que, afortunadamente, no pasa nada. Los protocolos están establecidos, si son buenos, las cosas salen bien, si no son tan buenos, no salen tan bien. El hantavirus es una de esas situaciones de “o te mueres o te mato”, se haga lo que se haga el que tiene que tomar la decisión va a ser objeto de las críticas: por insolidario si no autoriza la llegada del barco, por arriesgarse si la autoriza. Otra cosa es la gestión de quien asuma la crisis. Recuerden un caso parecido, el de “El Prestige”, si se acepta el barco en el puerto mal, si no, peor. Y lo peor que pudo declarar el que se hizo cargo de la crisis, el señor Rajoy, fue declarar “Galicia está a salvo”, la situación desmintió esta afirmación unas horas más tarde.

Con el hantavirus es lógico que asuma el protagonismo, dado que creo que es la máxima responsable, la ministra de Sanidad, doña Mónica García la MEMA, por lo de Médico y Madre, que para España se podría convertir en MIMEMA, también Ministra. Como persona no resulta un ejemplo, acusa a un cargo similar al suyo del PP de disfrutar de una subvención por tener cuatro hijos y descubre que ella disfruta de la misma subvención. Denuncia a los que viven cómodamente en un piso en el barrio de Salamanca y a los que tienen una segunda vivienda. Y resulta que va a tener un ático en el barrio del Retiro y tiene una segunda vivienda en Cercedilla que le van a desahuciar porque no está clara la edificación. Fue la jefa de la oposición a la presidenta Díaz Ayuso y se pasó toda su labor diciendo lo que no había que hacer. Fue nombrada ministra y se encontró con la responsabilidad de hacer y cuando ha hecho algo lo ha hecho mal, con consecuencias nefastas, todos los médicos en contra y en huelga con las consiguientes consultas y operaciones perdidas.

Poca confianza pueden tener en ella los españoles cuando sus compañeros no la tienen. Baso esta opinión en lo que informa La Razón. “El hantavirus acelera el desgaste de Mónica García y acelera su declive político”; El Debate hace dos días nos decía que “Moncloa toma las riendas de la crisisdel hantavirus ante las dudas sobre Mónica García”; El Mundo nos daba ayer como titular sobre “Un ‘mar de dudas’ de 12 horas ‘sin datos’ del hantavirus entreMónica García y Madrid: Llamadas a México, el primer mensaje a las 22.23 y elúltimo en ‘visto’” que deja en evidencia la falta de comunicación; El País no hace ninguna mención a la ministra que no sea su pugna en Más Madrid.

Hay dos cosas que quedan muy claras en esta crisis:

La primera es que el sistema autonómico pone muchas trabas a su gestión. Resulta ahora casi obligado consultar con las autonomías y obligado informarlas antes de tomar una decisión. Esto transforma al ejecutivo en el Gobierno de un Estado casi fallido. Ya no hay debilidad parlamentaria, la debilidad se transforma incluso en ejecutiva. Si el maldito barco tuviese que fondear en el País Vasco o Cataluña ¿la solución sería diferente que la de Canarias? Que cada uno piense como quiera y extraiga consecuencias de lo difícil que se está haciendo al gobierno materializar una decisión.

La segunda es que a la ministra la han apartado de la gestión, esto relega el papel de SUMAR al de comparsa más que el de aliado. También Mónica García se ha dejado apartar. Quizás haya pensado que era lo mejor ante una descoordinación en la que una ministra de defensa asegura que los afectados serán ingresados voluntariamente en el Gómez Ulla y el ministro de presidencia asegura que hay herramientas legales para obligar a los afectados a internarse en el Gómez Ulla. La que, en teoría, es la opinión más autorizada para respaldar esta medida guarda silencio. Doña Mónica ha optado por dar un paso atrás, y hacer lo que hacía en la oposición de Madrid: nada. Ya no basta con decir que las cosas no se hacen así. Ahora hay que hacerlas y parece que otros lo están haciendo por ella. Se conforma con ser la cabeza de turco, quizás porque sepa que es cuestión de tiempo que su testa ruede en el Gobierno, en SUMAR y en Más Madrid. Está dando la excusa perfecta para acomodarse a las circunstancias. Si la crisis se soluciona bien el gobierno podrá decir “que bien lo hemos hecho” y si no, siempre podrá acusar de “¿dónde estaba Mónica?” haciendo y remarcando el inciso de que Mónica es MIMEMA MASMA (quedando claro que es de Más Madrid).   

 

1 comentario:

Susana Moreno dijo...

El problema son los que bajaron antes del barco. Un beso