Europa y su defensa.
Parece que que no, pero si Trump se ha autonombrado presidente en funciones de Venezuela, hace ya tiempo que viene ejerciendo de lo mismo en Europa, cuando ha venido a imponer un presupuesto de defensa, unos aranceles y un gasto a una sonriente Úrsula que no es más que la cabeza de turco de nuestra Unión Europea. Europa acaba de descubrir, con Trump, que Rusia es su potencial enemigo. Como si no hubiese más. Pero sigue sin querer darse cuenta que la partida se juega a muchas bandas y que cada jugada implica muchos movimientos a la vez. Parece nuestra Europa, en el plano geopolítico, ajena a la complejidad de las relaciones internacionales..
Mientras los Estados Unidos se plantean hacer realidad la doctrina Monroe de “América para los americanos” y se permiten el lujo de intervenir en el Caribe y exigir Groenlandia, Rusia prosigue con su invasión en Ucrania y China continúa su expansión comercial por el mundo. Europa hace normativas mientras pierde terreno, más bien parece que estemos dispuestos a dar el placet a las ambiciones americanas si estos en contrapartida respetan que en Groenlandia los tapones no se despeguen de las botellas. Europa vive en una fantasía burocrática y legal, preferimos regular la IA antes que desarrollarla pensando que en el mundo virtual hay fronteras. Ello nos da una idea de lo desubicados que estamos los europeos del siglo XXI.
Quizás el mayor desaguisado se comete en el ámbito de la defensa. Ya he comentado que algo estamos haciendo mal en Defensa, toda vez que sin aumento del porcentaje del PIB ya tenemos en conjunto un presupuesto que supera en el doble al presupuesto de Rusia, nuestra principal amenaza. En cuanto a efectivos, también superamos a Rusia y a los Estados Unidos. En conjunto, nos gastamos el doble y tenemos más efectivos, pero no tenemos entidad suficiente. No es que la Unión Europea haya permanecido indiferente a la defensa, es que la ha articulado mal y la ha coordinado peor.
No hay una política exterior común, ni una defensa común que debería ser de máximos. Este dislate en defensa provoca que nuestros esfuerzos actuales se dediquen más a enviar tropas a Groenlandia para defenderla de un aliado que apostarlas para hacer frente al enemigo que hemos declarado. Es evidente que no podemos ir por separado, pero somos incapaces de ir unidos. La imagen que está dando Europa, como sus naciones es la de una masa informe que se descompone ordenadamente en medio de cuestiones bizantinas..
2 comentarios:
El enemigo de España es Marruecos, no Rusia ni Trump. Un beso
Hablamos de Europa, no sólo de España. Una defensa Europea debería considerar como amenazas a Rusia (por Polonia, los países del Báltico y Alemania), Marruecos, Argelia y Magreb (por España, Francia e Italia), Turquía (por Grecia). Y considerar que debería intervenir en Nueva Caledonia, Ceuta, Melilla y donde los intereses de los países de Europa se vean amenazados.
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