Corriendo un tupido velo.
Se decía que una de las estrategias de este Gobierno es que “un escándalo tape a otro escándalo”. De esta forma, lo que ayer era un titular en letras grandes, hoy ocupaba menos espacio ante otro titular. Un caso un poco más escandaloso, que no grave, hacía que se olvidase el anterior. Parece que hoy ya estamos saturados de escándalos, tanto, que su importancia empieza a ser secundaria. Ahora una incompetencia o dejación tapa a otra. Es el caso de la vivienda, que ha llegado a opacar al de Ceuta.
Ceuta ya no es noticia porque han desahuciado a una anciana. Ha perdido importancia que haya una ciudad invadida y ahora es de vital importancia un decreto que va a solucionar en dos días el problema de la vivienda. Dudo que el consejo de ministros solucione en días lo que no ha podido hacer en ocho años y me sorprende que no haya sido capaz de proponer nuevas normas para aplicar en una ciudad ocupada.
De todo ello nos queda muy claro la flexibilidad que hay para aplicar las normas a unos y a otros. La doble vara de medir funciona y no se van a modificar los malos usos. La vivienda seguirá siendo un problema. Entre otras cosas, porque interesa. A la anciana la han desahuciado porque pagaba poco, pero pagaba, cuando hay okupas que, sin pagar, no pueden ser desahuciados. Nuestras autoridades, ante esto, han permanecido impasibles.
En la playa del Trampolín hay una acampada y en la Plaza del Sol otra. Ambas son un chantaje a un Gobierno al que deberían obligar a actuar, además en el sentido que reivindica cada una. Los rehenes, como siempre, son los ciudadanos.
Pero a los ciudadanos nos falta el valor que tienen los emigrantes o los sindicalistas de inquilinas e inquilinos que han montado unas ciudades paralelas de tiendas de campaña. Podríamos hacer una acampada en La Moncloa hasta que se convoquen elecciones, o frente al Congreso hasta que se apruebe una buena ley por unanimidad. Aunque tuviésemos ese valor, ello no sería posible, no se aprobaría. Los miserables tienen y aplican una doble vara de medir.
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