Una misión desvirtuada.
Publica hoy La Razón un artículo con la firma de EFE que tiene un largo titular: "20 años de España en el Líbano: más de 30.000 cascos azules en la misión más longeva". Se refiere el artículo a la participación de las Fuerzas Armadas españolas en la UNIFIL (FINUL en francés) acrónimo que corresponde a Fuerza Internacional de las Naciones Unidas para el Líbano. Está compuesta por 10.000 efectivos de 46 países de los que 650 son españoles pertenecientes al Ejército de Tierra e Infantería de Marina. Nos dice el artículo muchas cosas más, pero la que me parece mollar es que la misión termina el 31 de diciembre de este año, el año que viene se procederá al retorno de los allí destacados.
Nos habla este artículo de quince víctimas mortales y de qué la misión de esta fuerza es el cumplimiento de la resolución 1701 de la ONU, establecer observatorios, colaborar con las Fuerzas Armadas libanesas y otras actividades de cooperación civico-militar impulsadas por España. Nos dice también del mantenimiento de la línea verde que separa a Israel del Líbano. No nos dice que la resolución de las Naciones Unidas es, en resumen y según wikipedia, "confirmar la desmilitarización de Hezbolá, apoyar las operaciones del ejército libanés contra los insurgentes y el contrabando de armas y confirmar la retirada israelí del Libano, a fin de garantizar que el gobierno del Líbano restableciera su autoridad efectiva en la zona".
Hoy, con la línea verde rebasada por Israel y el sur del Libano ocupado, con un enfrentamiento abierto entre un Hezbolá fuertemente armado y un ejército libanés impotente hacen que el gobierno de este país no tenga ninguna autoridad en la zona. La UNIFIL se encuentra hoy cumpliendo lo que se denomina una misión desvirtuada en la que se llevan a cabo muchas actividades pero ninguna tendente a cumplir la misión encomendada. En definitiva, no hay razón de ser para esa permanencia y el gasto que implica. La misión ha fracasado.
No importan los motivos, quizás los principales sean que Hezbolá no quería desmilitarizar se y que Israel no quisiera que este grupo tomase las posiciones que iba a abandonar. No había, ni hay, voluntad de paz. Por lo menos las Naciones Unidas han evitado ser una facción más en este enfrentamiento, lo que ya es bastante mérito.
Creo que con el fin de la misión lo más grave viene de las afirmaciones del Presidente Pedro Sánchez y la ministra de Defensa, Margarita Robles, en el sentido de que "España seguirá comprometida en el terreno y colaborando estrechamente con las fuerzas del Libano" y que "el fin de la misión bajo el paraguas de la ONU no significará el abandono del país, la colaboración será efectiva hasta que se den las condiciones adecuadas".
Me da que hay misión en el Líbano para rato, pero ya sin mandato de la ONU, con todo lo que estoy significa. España no mantiene, por mucho que nos digan, una posición neutral en este caso. Más vale que nuestros militares tengan unas órdenes claras y sepan, acorde con ellas, lo que pueden y no pueden hacer. En caso contrario es muy posible que acaben"estando", como "están" en Ceuta, que es lo mismo que ejecutar una misión desvirtuada, haciendo muchas cosas pero no lo que tienen que hacer.
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