06 agosto 2026

EL CUENTO DEL INFORME DEL ALIENÍGENA

Llega mi aportación al reto. En un universo en que cabe todo, me he permitido un extraterrestre un tanto espectral en...



El cuento del informe del alienígena.      

En la Tierra todos están sometidos a la ley de la gravedad. Algunos animales nadan en el agua y otros vuelan en el cielo, pero ninguno puede hacer algo tan sencillo como levitar. No podría explicar por qué no nos afecta la mencionada ley, sostenemos la hipótesis de que nuestra baja densidad nos permite levitar sin mucha diferencia a como lo hacemos en nuestro planeta.

Aunque al principio tuvimos algún problema en identificar una especie dominante, concluimos que son los que se autodenominan humanos. Vienen a ser un orden superior de aquellos insectos que se organizan en colmenas, hormigueros o termiteros. Lo hacen en una mezcla de todo ello que llaman ciudades. Han formado una sociedad realmente compleja, difícil de entender  y aún más difícil de comprender. Coexisten entre contradicciones manteniendo instintos muy básicos. Marcan los territorios siempre que pueden. Los unos defienden la paz, los otros la no violencia y siempre acaban peleándose. Necesitaremos muchos años de observación para comprender algo de esta especie. Pensamos que ni ellos se entienden y tenemos serias dudas si hay vida realmente inteligente en este planeta.

No ha habido éxito en los intentos de comunicación. He asistido a algunas reuniones en la que se me ordena “manifestarme” y me llaman espíritu. Por el bien de la exploración no discuto y atiendo a sus demandas, cuando digo mi nombre me confunden con parientes o personajes históricos y se interesan sobre materias que desconozco. En ocasiones me preguntan si vengo de otro mundo, a la respuesta afirmativa dan por sabido cómo es y no indagan nada sobre él. Recuerdo que alguien preguntó si su primo Ricardo estaba conmigo. Me impactó el gran disgusto que se llevó cuando le dije que no, “con lo bueno que era…” replicó.

En muy pocas ocasiones he intentado comunicarme  fuera de estas reuniones, hablando de tú a tú. También han resultado en fracaso, dejo de ser espíritu para ser fantasma y salen corriendo gritando sin dar tiempo a que pronuncie mi mensaje de presentación. No parecen estar muy preocupados por nuestra presencia, pero si intimidados. Deberían asustarse más de sí mismos y de lo que pueden hacerse.

Creo que, aun cuando logremos comunicarnos con ellos, vamos a aprender muy poco.

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1 comentario:

Susana Moreno dijo...

Un abordaje muy original. Un beso