10 febrero 2025

LA PEDRADA ESPACIAL

La pedrada espacial.

The narrow impact risk corridor for asteroid 2024 YR4. (Daniel Bamberger/Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0))

Es posible que a un lector le apetezca comentar un artículo de rabiosa actualidad, pero hoy la rabiosa actualidad son, y perdonen la redundancia, actualizaciones y juicios de lo que ha pasado este fin de semana. Y hay cosas en las que podría extenderse uno,como esa especie de aquelarre-celebración de los premios Goya, un especie de fiesta en que unos amiguetes se reparten unos premios, los artistas se meten en política y una gente que va vestida de marca cara se pone a hacer reivindicaciones sociales. Pero la noticia que me ha llamado la atención es la entrevista que publicaba ayer ElDebate.com que realiza Rubén Prieto a “El astrofísico Josep María Trigo advierte de los posibles riesgos del asteroide 2024YR4”. Les pongo brevemente en antecedentes si no saben la historia, resulta que el 2024YR4 es un pedrusco espacial que tiene una probabilidad superior al 1% de impactar contra la Tierra en el año 2032, su tamaño es de una longitud que ronda entre  los cuarenta y noventa metros. Cuando el tamaño de un cuerpo espacial supera los diez metros hay que hacerle caso. Dado que la probabilidad calculada por la Agencia Espacial Europea (ESA) es del 2,2% según el artículo, la ONU ha puesto en marcha un “protocolo de seguridad planetaria”. Y creo que esto es la enjundia del artículo.

No he podido evitar recordar que Abraracurcix, el jefe de la irreductible aldea gala de Asterix, sólo tiene miedo a que el cielo caiga sobre su cabeza. Pero la caída del asteroide, de impactar, sólo será un cataclismo no el fin del mundo. Es relativo, para el que le caiga la pedrada será el fin del mundo, pero en otros lados ni se enterarán. Si tenemos en cuenta que tres cuartas partes de la Tierra son océanos, ya sería mala suerte que golpease una zona superpoblada. En fin que puede que las probabilidades de que el cielo caiga sobre mi cabeza son las misma de que me toque la primitiva. Pero la realidad nos dice que hay menos ganadores de la primitiva que víctimas de un desastre, en fin, no está de más atender al protocolo de seguridad planetaria.

Pero no puedo menos que pensar que a la “emergencia climática” se le une una incertidumbre planetaria, como si no hubiese ya suficientes problemas. No queda muy claro en qué consisten los protocolos. Como cuenta el entrevistado es lo más elemental, primero seguir vigilando al astro, segundo intentar desviar su trayectoria y tercero evacuar el área del impacto. Hay quien ya se ha aventurado a informar en qué lugar de la Tierra puede producirse el impacto, aunque en realidad viene a decir que en el hemisferio que le esté dando la cara al pedrusco. No tenemos claro si impactaría, como para adivinar dónde impactaría. El desvío de la trayectoria no ha pasado de lo experimental y suena a ciencia ficción, con un poco de suerte (la que necesitamos para la lotería) desviamos el cuerpo celestial lo suficiente. En cuanto a la evacuación, pues estando las cosas como están con las pateras, los palestinos y las guerras imagínense los problemas políticos, legales y burocráticos que se van a originar, para que salga bien va a ser necesaria m,as que suerte.

Puede que los astros se alineen (nunca mejor dicho) y borren de la faz de la Tierra un problema. Si cae en Taiwan, se acabó el miedo a la invasión china. Si en Gibraltar se acabó el contencioso. Y si en las Malvinas se acabaron las disputas. Y probablemente Trump no tendrá nada que comprar o invadir si impacta en Groenlandia. No dudo que China acogería de buen grado a los Taiwaneses, los españoles a los gibraltareños y los argentinos a los originales de las Malvinas. Pero ya ven que la probabilidad es muy baja.

No deja de corroerme el peor de los desastres si impacta y la Tierra recibe la pedrada espacial. No podremos culpar al cambio climático. Y más de una década de política verde se irá por el desagüe. Pude soportar que ese amago de fin del mundo que supuso el confinamiento por el COVID-19 me pillase sin papel higiénico. Pero considero insoportable que llegue 2032 sin coche eléctrico. Y, lo que es peor, que el impacto, de producirse, no va a ser nada sostenible. No se le va a convencer al meteorito con la excusa de que no somos nucleares, y será indiferente por mucho que le roguemos que no nos tape el sol que nos da energía. Desgraciadamente también sirve de excusa para prorrogar dos años la Agenda 2030 y transformarla en Agenda 2032 añadiendo un nuevo objetivo de desarrollo sostenible inspirado en la “recepción de un cuerpo celeste con igualdad y justicia social”. No dudo de que los políticos ya están buscando expertos científicos que relacionen la caída del asteroide con el cambio climático, con la actitud negativa a la inmigración y con todo lo que signifique discrepancia de sus postulados. Lo dirán los expertos que saben estadísticas: “la probabilidad de impacto aumenta de acuerdo con el auge de la extrema derecha”. Pocos resistirán la oportunidad de obtener un rédito político de esta posibilidad de desastre.

Y mientras... el ciudadano normal intenta a llegar a fin de mes, el equivalente de lidiar con su desastre particular, su fin del mundo personal. Piensa, con un poco de pesar, que para 2032 posiblemente siga buscando casa y piensa que con lo negro de su futuro, es difícil que una pedrada espacial lo ponga más oscuro. Así que llega a la conclusión de que el asteroide es un accesorio inútil. 


09 febrero 2025

LOS PRINCIPIOS PARA MÍ

Los principios para mí.        

https://www.larazon.es/cultura/arte/alerta-arte-peligro-activistas-bienquedas_202411116731dd1c759afe00015294bf.html

Uno se puede fijar en las noticias que quiera, la importancia de lo que pasa es subjetiva. Sobre todo cuando uno no encuentra algo con enjundia a su parecer. Aparece una noticia que informa cómo será el mundo dentro de doscientos cincuenta millones de años, día más  día menos, en que será un continente único y España estará al norte haciendo frontera con Marruecos, Argelia, Portugal y Francia y uno se dice “habrá que irse preparando, que no me coja desprevenido, doscientos cincuenta millones de años pasan volando”. También apareció una noticia en la que se informa que se está creando un mar que dividirá al continente africano, aquí hablamos de unos miles de años. Teniendo en cuenta estas futuras modificaciones podría ser interesante crear empresas portuarias en el interior de Ruanda o el Congo para estar bien posicionados en un futuro.

La noticia que ha captado mi atención está enElDebate.com  la escribe José Antonio Méndez y nos informa que “Un grupo feminista de la ONU exige que los Gobiernos obliguen a todos los médicos a practicar abortos”, no hacen falta muchas explicaciones sobre lo que dice el artículo. Hay actualmente una tendencia encaminada a prohibir lo que no gusta e imponer lo que se desea. Como no me gustan los toros y considero que es una salvajada, pues que se prohiban. Como me gusta emporrarme y esnifar todo lo que pueda, pues que se legalicen las drogas; el tabaco no, que no me agrada como huele, pero el alcohol que se permita que saboreo el cubata. No es que haya individuos que vivan en concordancia con sus principios y contradicciones, es que quieren que su prójimo viva de acuerdo con sus principios y trague con sus contradicciones. Pero luego presumen de tolerancia.

No soy fumador, pero considero incoherente colocar carteles de “FUMAR MATA” en una cajetilla de tabaco y que en una botella de licor no haya un letrero parecido. Dentro de lo malo, considero preferible que un conocido o pariente fume un cigarrillo tras otro a que se empine una copa de brandy tras otra o que no pare de chutarse. Pero la intolerancia es con el fumador, pero con matices, atiendan a la conversación..

- ¡Oiga cabellero! Está prohibido fumar.
- No es tabaco, es marihuana relajante.
- Si es así, disculpe señor,.Siga dándole y, si no le importa, le acompaño.
- Creí que no le gustaba el olor.
- El del tabaco no,  pero el de la marihuana es distinto, se aprecia de otra manera, debe ser porque coloca...
- ¡Ah! De eso se trata de colocarse bien, que con la vida que llevamos.
- ¿Y si lo acompañamos con un poco de vodka?
- ¡Perfecto!  ¡Viva la vida sana!

Y como lo que hay que hacer es vivir de acuerdo con unos principios, a los que no suelen gustar de la disciplina, imponen que los médicos sean disciplinados. Y que si hay que practicar abortos, que los practiquen, sus principios no importan. Mal precedente sería, quizás el próximo paso sea el de obligar a los médicos a ejercer eutanasias y, ya sentados los precedentes y disciplinados ellos, que pongan fin a la vida de discapacitados. Ya se ha hecho en el pasado (programa Aktion T4) y con un régimen que se llamaba nazionalsocialismo, que parece que ahora es más internacional e igual de descentrado. Lo que antes era pureza racial ahora es el ejercicio de derechos. 

Es un quimera. Vivir de acuerdo con unos principios exige el compromiso del que los tiene., no exigir la obediencia del que no los tiene. Es un fenómeno parecido al cáncer, se extiende sin control por el cuerpo social obligándolo a un comportamiento que afecta a funciones cuya ausencia conducen a la muerte. Somos una sociedad enferma.   

08 febrero 2025

REVISIONISMO

Revisionismo.   

Viñeta de Fe de rtas. J.M. Nieto. ABC.es

Me imagino que todavía, aunque sometidos a una educación cada vez más laica, recordarán que San Pedro negó tres veces a Cristo, que Judas lo traicionó con un beso y luego se ahorcó y que San Pablo, antes de ser el apóstol de los gentiles, con el nombre de Saulo se dedicaba a perseguir y matar cristianos. San Pedro no fue revocado por sus negativas, y Pablo no dejó de ser santo por haber perseguido a los cristianos. A Judas se le habría perdonado la delación como a Santo Tomás su incredulidad. Pero hoy habría quien encontrase motivos suficientes para justificar en estos hechos pasados que Pedro, Pablo y Tomás no fueran santos y, a la vez, reivindicase la figura de Judas como víctima de su remordimiento. Somos así. Perdón, los hay que son así.

Y son los árbitros de una opinión pública pendular, el revisionismo justificó que los judíos del siglo XIV debían ser expulsados por que los judíos del primer siglo mataron a Jesucristo, que también era judío. El que Cam se riese de su padre Noe por cogerse una cogorza y desnudarse, y que sus hermanos Sem y Jafet se lo afeasen, fue escusa para que los descendientes de Sem (los hijos de Israel entre ellos) expulsasen a los descendientes de Cam (los cananeos) del valle de Canaan a la vuelta del éxodo de Egipto. El designio divino se unió a la justificación, “sois mi pueblo elegido y os doy esta Tierra”. No sabemos si los cananeos, los palestinos de entonces, argumentaron algo así como “pero nosotros vivimos aquí desde hace generaciones” y si la réplica fue “que no se hubiese reído vuestro antepasado Cam de su padre”.

Cuando Inglaterra creyó que podría arrebatar Cartagena de Indias a España recurrió a que un capitán de la armada cortó la oreja de un pirata llamado Jenkins y le soltó un vacile: “Dile a tu rey que lo mismo haré con él si se atreve a hacer lo mismo”, Jenkins deambuló unos cuantos años con su oreja en la mano y al final el rey de Inglaterra debió pensar que “ese tal Jenkins merece ser vengado” por lo que encontró una buena excusa para declarar una guerra que, por cierto, perdió.

Son casos de revisionismo a gran escala, se busca en la historia un motivo para excusar una acción o, directamente, un abuso. Los de pequeña escala hay que buscarlos más, pero están reflejados en los duelos a muerte por afrentas pasadas, por rencillas familiares de parientes que no se hablan, más por tradición basada en algo que pasó en el pasado. Una discusión entre abuelos heredada por los nietos, que obliga a una constante revisión del pasado para confirmar quien tiene más razón y quién es más culpable de la desavenencia. Y siempre esperando una oportunidad para imponerse.

El revisionismo es tozudo y selectivo. En España tenemos una Ley de Memoria ¿Democrática? que ensalza a unos y condena a otros. Que se empeña en buscar miles de fosas comunes. Con esta ley que separa a unos españoles de otros, hay otras disposiciones que reclaman el olvido de los atentados de ETA, perdonan a los verdugos y orillan a las víctimas. Los revisionistas son, ante todo, interesados. Se es revisionista sólo cuando se puede obtener algo .

Parece que en Larazón.es hoy les ha dado por contemplar un caso del revisionismo que se ha practicado sobre la persona de Karla Sofía Gascón. Carmen Lomana la defiende en “Los sábados de la Lomana: Karla Sofía, abandonada por el «Me Too» y la izquierda”, lo mismo hace Eduardo Inda en “Todos somos Karla Sofía Gascón”, mientras que Marta Robles hace una reflexión en “la trastienda de Karla”. Parece ser que Doña Karla ha hecho un papelón en una película que no he visto y que se llama “Emilia Pérez”, no puedo juzgar si la Palma de Oro es merecida o no y no voy a perder en tiempo en la disquisición si el mencionado premio debería ser a la mejor actriz o actor. Desde luego la actuación ha tenido que ser buena cuando ha sido mencionada para el Oscar. Parece que a la condición de artista tiene que seguir una corriente de pensamiento concreta y opinar según unos cánones. Se han revisado la redes sociales de Karla y han encontrado unos comentarios a los que denominan islamófobos. Parece ser que la condición de transexual tiene menos relevancia que el calificativo de islamófoba, y ambos muchísima más importancia que el de ser una buena artista. Somos una sociedad enferma.

Cuando uno se planta a ver una película huye de sus historias para ver un relato ficticio en que unas personas simulan ser unos personajes determinados. Una buena actuación lleva a convencer al espectador de que el personaje es real. Persona y personaje no piensan de la misma manera, resulta que Richard Kiel, el actor que hacía el papel de Tiburón en las películas de James Bond era una bellísima persona, pero en las películas hacía de muy malo de una manera convincente. Pero este revisionismo quiere unir a persona y personaje. Parece ser que las opiniones de doña Karla influyen en la apreciación de su talento. Los talibanes del movimiento “woke” muestran su intransigencia con el arte. No calificaría a Karla como disidente, ni siquiera de verso libre, sólo de haber dado una opinión que consideró intrascendental y que ha provocado una reacción comparable a la que tuvieron los fundamentalistas con las caricaturas del profeta. El gran pecado de Doña Karla es no opinar lo que otros esperaban que opinase.

Y así nos encontramos con un movimiento woke cada vez más radikal e intolerante, que eleva sus exigencias a la altura del ridículo y que usa una doble vara de medir. Con razón la ciudadanía empieza a estar un poco harta de que le digan que están viviendo mejor que nunca en el estado del bienestar cuando tiene problemas para llegar a fin de mes y encontrar donde vivir. Pero según la agenda woke uno se tiene que sentir bien y feliz sin tener nada. Porque todo es cuestión de sentimientos.

07 febrero 2025

UNA REFLEXIÓN SOBRE LOS CAMBIOS

Una reflexión sobre los cambios.


Hoy he ido a la sede de El Debate a tomar un café con el director, cosa que agradezco: fui uno de los beneficiados del sorteo entre los lectores, y hay me he plantado. He tenido la oportunidad de vivir el proceso de la publicación de una noticia y de la edición del periódico y nos han explicado explicado cómo funciona este mundo. Me ha parecido apasionante.

Fiel a mis principios me he tomado la cosa con puntualidad, y como es más fácil perder el tiempo que ganarlo, prefiero llegar antes de la hora que después. Y he llegado mucho antes de la hora fijada. Así que me he dado una vuelta por la zona. El lugar más emblemático es la plaza de Quevedo, a la que se puede acceder por las calles de San Bernardo y Fuencarral, también se puede escapar de la glorieta por estas calles, otras calles que confluyen son la de Arapiles, Eloy Gonzalo y Bravo Murillo. De mi época de estudiante, ya muy lejana, me quedaban recuerdos de haber deambulado por estas calles y frecuentar sus cines y bares. Así que el paseo me ha servido para evocar recuerdos, que muchas veces es comparar lo que había con lo que hay.

Y lo primero que he descubierto es que no hay “Corte Inglés de los Arapiles”. También he visto un cambio en los locales de la glorieta de Quevedo. Aunque sigue siendo la misma, los locales llevan el nombre de cadenas muy conocidas Burger King, la Mallorquina, Manolos Bake, El Volapie, Starbucks, Ginos... y sólo hay dos locales que no me parezcan una franquicia y sé que se me olvidan un par de franquicias más a las que ruego disculpen mi mala memoria. Hay que irse alejando de la plaza para toparse con un local, por llamarlo de algún modo, independiente de franquicia. Tiene su lógica, con impuestos, restricciones legales y al precio que están los alquileres una iniciativa sin el apoyo de una gran marca tiene que hacer frente a muchas dificultades. He contemplado con ilusión que la sala Proyecciones aún resiste, allí vi “Alguien voló sobre el nido del cuco” y “Barry Lyndon”. Y entonces me he dado cuenta que muchas veces la noticia aparece deambulando por las calles, no es una nueva para un titular, pero la novedad es una confirmación con letras grandes que se han grabado como si hubieses leído un diario: “CUANTO TIEMPO HA PASADO”.

El tiempo no perdona, uno piensa que el entorno que forman locales y cines va a permanecer siempre, pero se van descubriendo los matices.. Como con las personas, la personalidad no cambia pero la fisonomía si. Tras mucho tiempo sin frecuentar esa zona uno la ve cambiada, pero ha sido un cambio imperceptible: Trasladado de nuevo a Madrid hace ya unos cuantos años se empezó a otear en el horizonte como se erguía y avanzaba una construcción que hoy son cinco palotes gordos en la silueta de Madrid, nos hemos familiarizado con ellas y parece que han estado ahí toda la vida En realidad no es cambio sino evolución. La evolución es un progreso, como son fenómenos de progreso la fermentación y la putrefacción. Nunca sabremos si el cambio que vivimos es a mejor o a peor. La nostalgia engaña y las comodidades y el dinero ciegan. La comparación, siempre odiosa, entre los beneficios y los perjuicios resulta harto compleja. La mejor conclusión es que los tiempos son diferentes, mejores o peores que da a juicio de cada cual.

Así que cuando volvía a casa después de visita, paseo, soliloquio y tras escribir esta líneas creo que ha sido un buen día, al menos interesante. 

06 febrero 2025

METER EL DEDO EN LA LLAGA

 Meter el dedo en la llaga.

Eldiario.es/https://www.eldiario.es/politica/sanchez-comunica-netanyahu-mensaje-israelies-no-quieren-escuchar_129_10712159.html

El paso del tiempo pone las cosas en su sitio y tarde o temprano nos obliga a enfrentarnos con lo que dijimos. En general practicamos poco el refrán que dice “soy esclavo de mis palabras y dueño de mis silencios”, pero en el mundo político se pierden las oportunidades de quedarse callado. Máxime cuando nuestras declaraciones se hacen en un momento difícil para un aludido. Y hay naciones que te la guardan, saben esperar y tienen buena memoria.

Y eso le pasó, por ejemplo, a Gadaffi. Pensó que Estados Unidos y, sobre todo el Reino Unido, habían olvidado (como habían hecho otras naciones) su mecenazgo a terroristas en el pasado. Y esta fue la causa de que Occidente interviniese en apoyo a los disidentes libios durante la Primavera Árabe y le dejara caer, aunque dijese que combatía al yihadismo y fuese verdad. Fue abandonado y linchado por una multitud. Donde las dan las toman debió pensar alguno.

Hoy los medios publican las declaraciones del ministro de defensa Israelí, Israel Yazt, insinuando que los países que reconocieron al Estado Palestino deberían acoger a los gazatíes que están dispuestos a expulsar de la franja para luego cederla a los Estados Unidos. Así nos lo cuenta Larazón.es en un artículo que escribe Alberto Tejedor y que titula “El ministro de Defensa israelí insta a España a acoger gazatíes: "Veremos su hipocresía si se niegan”, también nos lo cuenta ElDebate.com en un artículo de Andrea Polidura y que titula “Israel reprocha al Gobierno de España su «hipocresía» y pide que acoja a los palestinos de Gaza”; tomando la noticia de la agencia EFE Público.es nos cuenta que “Israel propone a España como destino para la deportación de gazatíes y Albares responde:”Nadie nos tiene que decir lo que tenemos que hacer”. No incluyo los titulares de El mundo y de El País porque sus artículos son para suscriptores. La intención de evacuar a los palestinos de Gaza se refleja en los siguientes titulares: “Israel prepara un plan para la ‘salida voluntaria’ de los palestinos de Gaza tras la propuesta de Trump”, en Público.es (agencia EFE); “Israel ordena a su ejército un plan para sacar a los gazatíes voluntariamente por tierra, mar y aire a otro país”, Larazón.es (Alberto Tejedor). Me temo que en las páginas de opinión el tema no pasará desapercibido y mañana tendremos la oportunidad de leer y escuchar múltiples puntos de vista.

Pero no quiero perder la ocasión de recordar que los dirigentes israelíes dijeron algo parecido a lo que ha respondido Albares (“Nadie nos tiene que decir lo que tenemos que hacer”), y si nosotros los hemos acusado de genocidas ahora nos acusan de hipócritas. Alguien habló por mí ayer y hoy me toca compartir el reproche. Moralmente es una acusación grave que políticamente pueda quedar, en España, en agua de borrajas. Igual de grave fue la acusación de que Israel no respetaba el derecho humanitario y hoy podemos comprobar que  no quedó en el olvido. Israel nos pide ser consecuentes con lo que dijimos, y ante el absurdo que era reconocer un estado sin territorio ahora se encuentran en la tesitura de acoger a los que, ahora sí, van a ser refugiados (y pueden ser dos millones y medio de personas). Israel ha transferido el problema palestino, no muy amablemente, a España, Noruega, Irlanda y Canadá. No es una bravata, Trump apoya estas medidas.

Es pronto para determinar las consecuencias, pero en un momento en que consideramos un problema el fenómeno inmigratorio que ha supuesto la entrada ilegal de 63.970 personas en España nos plantean la acogida de dos millones y medio. Eso es meter el dedo en la llaga. Como siempre, los grandes esfuerzos lo tendrán que realizar los que no hacen grandes declaraciones y los que no se manifiestan en las calles. Serán los ciudadanos y los padres de los manifestantes los que tengan que abrir las puertas de sus casas. La grandilocuencia debe apoyarse en lo que estemos dispuestos a hacer más que en lo que estemos dispuestos a imponer. No me gusta lo que ha hecho Israel, el sentimiento de que luchaban por su supervivencia no es justificación. Pero el que habla en nombre de los israelíes le ha dicho al que habló en nombre de los españoles algo parecido a “donde las dan las toman”.

Y respecto a nuestros dirigentes, es hora que se planteen si realmente representan a la mayoría de los españoles o si no son más que el producto de una España irresponsable.

05 febrero 2025

LA MARCHA DE CÁDIZ

La marcha de Cádiz actualizada al ideario progesista

 

Concierto Al Palo 2010. Marcha de Cádiz. Versión cantada

La primera vez que oí esta marcha fue el 20 de noviembre de 1975, televisión española había cambiado la programación para tan señalados días de luto oficial. Recuerdo de esos días que el primer cambio que hubo fue la retransmisión de la película “Objetivo Birmania”, con Errol Flynn de protagonista. Unos años más tarde los mentideros decían que la transmisión de película era un mensaje clave para cierto sector que significaba la inminente muerte de Franco. Un mensaje secreto innecesario, ya que la locutora de RTVE explicó la modificación de la programación aludiendo a “la gravedad del estado de salud del caudillo”. Pero me he desviado, en esta programación especial hubo un documental dedicado a la música militar y, dentro de este, en él pude escuchar la marcha de Cádiz con imágenes del embarque y salida de tropas españolas, en la presentación de la marcha se hacía referencia a que se tocaba cuando los soldados se dirigían desde España a los territorios de ultramar.

La verdad es que la marcha cantada enciende el espíritu y ensalza el patriotismo romántico propio del siglo XIX. La música tiene eso, muchas veces toca la fibra sensible de unos. En sí, la marcha es la que se toca al final del primer acto de la zarzuela “Cádiz”, cuando se recibe en la ciudad a las fuerzas aragonesas. La obra hace referencia al sitio que sufrió la ciudad por tropas napoleónicas durante la Guerra de la Independencia. Los autores, Federico Chueca y Joaquín Valverde, consiguieron un gran éxito con esta marcha. Hasta se llegó a proponerla como himno de España. El revisionismo que impuso el desastre del 98 relegó esta marcha y fue excluida de los repertorios de las bandas. Uno de los motivos de este revisionismo fue las numerosas referencias que los intelectuales hacían a las frecuentes salidas de tropas con los compases de la marcha. Un mensaje cuya conclusión bien podría ser “nuestros soldados han ido al desastre al son de la marcha de Cádiz”.

He visto escenas parecidas. En el Aeródromo de Santiago de Compostela asistí una mañana al embarque en un avión de soldados de la Brigada Ligera Aerotransportable con destino a Bosnia, todos con una boina azul y al son de la música de despedida que tocaba la banda de la brigada. Ignoro si se mantiene la costumbre. No hubo fanfarrias en las ocasiones que me tocó salir a mí.

La marcha de Cádiz, afortunadamente, se ha recuperado en los repertorios. De hecho se incluye en muchos conciertos como el bis de última pieza en el que el público acompaña a la orquesta dando palmas. Desgraciadamente su letra está desfasada y tiene más de tradición que de contenido,son dos cuartetos que se repiten. Dice así

 

¡Qué viva España!
 
¡Qué vivan los valientes!
Que vienen a ayudar
al pueblo gaditano
que quiere pelear.
Y todos con bravura,
esclavos del honor,
juremos no rendirnos
jamás al invasor.

Final del recital de Navidad desde el teatro de la Zarzuela. Versión instrimental de la marcha de Cádiz.

Como ya he dicho vocabulario, contenido y conceptos carecen de actualidad por lo que sería necesario actualizar su letra para reflejar los valores progresistas de nuestra sociedad.

¡Qué viva España! Resulta un deseo que no refleja la voluntad de todos los que viven en España, definida por el progresismo como un espacio multinacional, España es un nombre que evitan la mayoría de nuestros dirigentes y no puede ser mentado Tampoco coincide con la sociedad multicultural deseada por el progresismo. De forma que es mejor iniciarlo con ¡Pluralidad!.

¡Que vivan los valientes!. No debe ser necesario ser valiente un ciudadano para acometer los retos que presenta el progresismo, es mejor que sea sufrido, y para ello basta fidelidad y compromiso. El valor puede connotar un deje de rebeldía hacia la autoridad y ,a la vez, exige de ésta su coherencia y correspondencia con los gobernados, algo que un buen progresista no debe asumir. Así que es mejor sustituirlo por ¡Aseguro la lealtad!

Que vienen a ayudar. La ayuda es tan necesaria para un progresista como el valor. Un buen progresista no debe ser ayudado, Pero si puede admitir que se le presten servicios que devolverá más bien tarde, alargando el plazo a nunca. También es mejor recurrir a la primera persona del plural. Modifiquémos esta estrofa por “Que vamos a prestar”.

Al pueblo gaditano . El progresismo es internacional, no local. Abarca mucho más que una ciudad, una provincia o un pueblo. Esta estrofa será transcrita como “a toda la humanidad”.

Que quiere pelear. Pero un buen progresista no quiere pelear, quiere luchar en nombre y en pos de una reivindicación de cualquier cosa, también debe reflejarse en “que quiere reivindicar” ¿qué? Lo que sea conveniente.

Y todos con bravura no refleja el compromiso para con el planeta, por ello se considera ideal que la estrofa quede en un sucinto “con sostenibilidad” en homenaje a la admirada Agenda 2030.

Esclavos del honor. No hay lugar en el ideario progresista para esclavitud y honor. La una atiende a muchos eufemismos y el otro se pierde con cada cambio de opinión, mentira o cesión. Resulta más conveniente el recurso a algo menos contundente como “y atentos al compromiso

Juremos no rendirnos, jurar no es propio del credo laico y a veces es necesario rendirse, que va parejo con la pérdida del honor, pero sin dar importancia y culpando a otros de las cesiones que haya que hacer, es preciso hacer de la necesidad virtud y de la rendición desobediencia. Por eso queda más acorde con el credo progresista anunciar que “prometamos desobedecer

Jamás al invasor. No puede haber invasores en una arcadia multinacional y multicultural, pero si opresores, la estrofa final será “siempre al opresor”.

Con ello queda actualizado y acomodado al credo de la agenda progresista del siglo XXI una vieja marcha del siglo XIX de la siguiente manera. 

¡Pluralidad!
Aseguro la lealtad
que vamos a prestar
a toda la humanidad
que quiere reivindicar,
con sostenibilidad
y atentos al compromiso,
prometamos desobedecer
siempre al opresor.
 

Y, particularmente, me parece triste que el ideario progresista esté cambiando conceptos de forma tan artera y ridícula como he modificado la letra de esta marcha. Espero que me perdonen, pero también que reflexionen si no nos están llevando a una propuesta de cambio de la sociedad en que vivimos hacia algo semejante.

04 febrero 2025

NADA DE QUE AVERGONZARSE

 Nada de qué avergonzarse.

Imagen copiada de https://www.adriana-tribino.es/blog-psicologia/pqe2t28sxld9w8f9eh1k7dtf2iahga1742015

La vergüenza es un sentimiento que provoca el remordimiento por lo que se ha hecho. A la certeza de que no hemos hecho algo bueno se le une la seguridad de que nadie aprobaría nuestra acción. La vergüenza cohíbe y muchos se callan, no porque sea sensato, si no por el miedo a la desaprobación o a quedar marcados. La mayoría social impone una censura basada en la vergüenza, en el famosísimo “miedo al que dirán” en versión digital. Cuando uno se sale de lo políticamente correcto queda marcado. Dentro de las corrientes de opinión oficiales hay sitio para discrepancias oficiales que se rebaten oficialmente. Todo está enmarcado.

José Manuel Azcona en la tercera de ABC.es define muy bien lo anteriormente expuesto en un artículo que titula “Recto discurso y dictadura ideológica”. Y algo parecido expone Francisco Marhuenda en Larazón.es en un artículo que titula “los cordones sanitarios de la izquierda” en el que opina que es más conveniente, y efectivo, coaligarse "en contra de" que "aliarse a favor de" estableciendo un discurso, en el caso de la izquierda, contra la extrema derecha.

Jugamos con el lenguaje cuando calificamos a alguien de extrema, ya sea derecha o izquierda, confesamos lo lejano que le consideramos de nuestra posición y también nuestra escasa disposición a dialogar con él, y menos a llegar a algún tipo de acuerdo. Soy de la opinión de que la generalización lleva la semilla de la desinformación, del estigma y del perjuicio. Hasta en los políticos habrá excepciones.

Pero hay que admitir que la dictadura de lo políticamente correcto está inyectando un comportamiento social que tiende a lo uniforme, todos tenemos que pensar de la misma manera y todos tenemos que comportarnos de acuerdo con una consigna. Se trata de que cada persona sea parte de la generalización. Y es que una cosa es tolerar y otra soportar. Me considero tolerante y creo que si un homosexual se comporta como quiera no tengo que ponerle inconvenientes, lo cual no impide que no soporte que se comporte como un putón verbenero en masculino y que le diga que en mi casa no es bien recibido. No tengo que sentirme avergonzado por ello y, ni mucho menos, porqué pedir perdón. Soy partidario de que haya una ley del aborto, pero me parece una barbaridad, tan bárbaro como un asesinato, abortar. No tengo por qué pedir perdón por ello, no me avergüenza por lo que me puedan tachar. Considero beneficioso alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible de la Agenda 2030, pero no me gusta el cómo alcanzarlos, ni los sacrificios que imponen, y rechazo que los partidarios de la Agenda 2030 se hayan erigido en una secta que la utilicen como catecismo. No me tiene que dar vergüenza, ni tengo que pedir perdón por no ser un fiel seguidor de la sostenibilidad que predica.

En fin, mis tribulaciones son mías, y si tengo que sentir vergüenza por ellas sería por compartirlas... cada uno es como es. Y que cada uno hable por sí mismo.

03 febrero 2025

CABEZONERÍA

 Cabezonería.

Imagen de https://www.info.valladolid.es/blog/gigantes-y-cabezudos/ 


Hay veces que confundimos los conceptos o no estamos de acuerdo con lo que perciben los demás. Hay quien piensa ser orgulloso cuando los demás piensan que es soberbio. Hay quien está convencido de ser tenaz mientras el resto del mundo lo tacha de cabezota. Hay aparatos que no funcionan y la tenacidad (o la cabezonería) de conectarlo todos los días esperando que funcione sólo sirve para demostrar la paciencia. El ser humano es especialmente tozudo en aplicar fórmulas que no funcionan esperando que con el cambio de variables resulten acertadas. En este caso la persistencia no prueba la tenacidad sino la tozudez del cabezota.

Escribe Claudia Cid en ElDebate.com un artículo que titula “ Más de 330 candidatos por piso: así ha dinamitado el control de precios la oferta de vivienda en Cataluña” en él se dan datos de cómo ha subido el mercado de alquiler y del aumento de solicitantes de alquiler por casa, llega a la conclusión de que la ley de vivienda no está funcionando. Como el que no se consuela es porque no quiere, es cierto que hay más demanda de alquileres que oferta sin embargo, dirán los defensores de la ley, el que consigue alquilar un piso en una zona declarada tensionada paga menos. Pero la vivienda sigue siendo un problema para los españoles. Hay que tener en cuenta que la solución para los políticos no es la misma que para los ciudadanos. Si el político puede obtener algún rédito de un problema de la población, éste se mantendrá. Un derivado del problema de la vivienda y de su ley es el de la okupación, un singular caso en el que un propietario se ve obligado a mantener al que le usurpa la propiedad, supone un extraño modelo de justicia en el que se unen perjuicio, al propietario por serlo, y prejuicio, el propietario va sobrado de posibles. Habría que preguntarse si mantener la ley de la vivienda, aun cuando no esté dando el resultado esperado, es una cabezonería o el resultado de un cálculo político del que solo se estén beneficiando los okupas.

Publica ABC.es un artículo de Bruno Pérez titulado “El impuesto silencioso con el que el Gobierno ha diezmado la subida de las nóminas y las pensiones” en él se explica que con los sueldos y las pensiones también han subido los impuestos y que gran parte de ese aumento irá a las arcas del Estado. Es, después de todo, la filosofía del socialismo: un estado recaudador y que reparte la riqueza. Pero el propio estado entra en el reparto, la riqueza se reparte entre ciudadanos e instituciones y parece que éstas se llevan la mejor tajada. Esta filosofía nos explica que los indicadores económicos sean buenos, pero que no se transmitan a los vecinos de a pie. No existe una correspondencia entre institución y ciudadanos, el estado puede endeudarse, las personas no. El estado no paga las deudas de las personas, pero las personas tienen que pagar las deudas del estado. No hay correspondencia. Y hay cabezonería en mantener este equilibrio hasta el límite. Una especie de soborno, aumento tu sueldo, prestaciones y servicios a la vez que aumento tus impuestos y mi deuda, que vas a pagar tú. El socialismo se apunta el tanto de lo que ha subido y se calla la carga que te ha impuesto. Mantenerse en el qué bien lo hago, pero me callo lo que te cuesta es una cabezonería política.

Pero la gran cabezonada es la inexplicable necesidad de mantenerse en el poder, olvidando que también es la exigencia de ser responsable. Estamos asistiendo a un espectáculo en el que el que ocupa el cargo en el poder no se hace responsable, no gobierna y manda lo que otros disponen y le permiten, debilitando al estado ( contrario a las ideas socialistas) para continuar, que no afianzarse, en el poder que están ejerciendo otros por él. A la cabezonería se le une la irresponsabilidad.

02 febrero 2025

PRESENTE Y FUTURO

 Presente y futuro.

 

Ilustración de Ricardo el 01-02-2025 en https://www.elmundo.es/opinion/2025/02/01/679cc4f0e4d4d816348b458f.html

Donald Trump está de moda, no hay medio que no lo publique en su portada. Sorprende, pero no debería hacerlo, que la acción del recién nombrado presidente sea la de un toro en una tienda de porcelana. Desde luego no es discreto. En la tercera de ABC.es Alejandro Zaera-Polo escribe un artículo que titula “El fin de las maneras en la era de Trump” en el que habla de testosterona y de la recuperación de la redención como alternativa a la cancelación, determina que, sin ser un santo, Trump es una consecuencia del movimiento “woke”, una reacción pendular. Pero lo que más me ha llamado la atención del artículo es el siguiente párrafo: “Benjamín Franklin, sin ir más lejos, fue un mujeriego, un ladrón, un falsificador y un libelista. Alexander Hamilton protagonizo el primer escándalo sexual de los Estados Unidos de América por su relación extramarital con Maria Reynolds, por cuyo marido fue extorsionado. Aaron Burr mato a Hamilton en duelo y fue un conspirador y un traidor. Y por supuesto, Jefferson tuvo como amante a una de sus esclavas negras… Mucha testosterona ―y sus correspondientes estrógenos, un interés por la materialidad de mundo y un desprecio olímpico por las maneras es lo que siempre ha caracterizado el 'ethos' americano y lo que parece impulsar la nueva era trumpiana. Lo mejor de Trump es que haya sido malo, porque nos redime a todos los que nos hemos negado siempre a ser buenos: su progresismo no está tanto en los contenidos como en su estilo canalla.  No le atribuiría el interés por la materialidad del mundo y el desprecio olímpico por las maneras en exclusividad a los americanos, es posible que sean menos elegantes, pero el desprecio por las maneras es mundial. En Larazón.es Daniel Lacalle firma un artículo titulado “Las órdenes ejecutivas de Trump que todos debemos agradecer” en el que enumera una serie de medidas tomadas por el presidente y por ello, según Don Daniel, los europeos y los españoles debemos estar agradecidos.

No dudo que las decisiones de Trump pretendan hacer grande, otra vez, a los Estados Unidos y este eslogan no nos debe coger por sorpresa. Si fuese americano estaría del lado de Trump y, además, tendría la seguridad de que él estaba de mi lado. Pero no soy estadounidense y por eso tengo la certeza de que Trump puede no estar en mi bando aunque tenga mi apoyo, sobre todo porque está dispuesto a hacer a los demás más pequeños. Creo que está convencido de que Estados Unidos se ha hecho más pequeño debido a sus aliados y no a sus rivales. Por esta razón las relaciones que van a sufrir más modificaciones son las que tiene con los más próximos. Ya se ha puesto serio con México y Canadá, más que con China, y está sopesando cómo tratar a los países europeos. Para Trump la Unión Europea es irrelevante, de forma que hay que esperar un trato diferente para cada una de las naciones, miel sobre hojuelas, para él, si consigue sembrar un poco de cizaña. No nos equivoquemos, Trump no espera de sus aliados otra cosa que servilismo.

¿Cómo pasará a la historia? Pues depende de quien la escriba un estadounidense le tratará dentro de cien años con la condescendencia y admiración con que hoy se le trataría a Theodor Roosevelt (no confundir con Franklin D. Roosevelt) en su tierra y con indiferencia, cuando no antipatía por los historiadores no americanos. No creo que esta cuestión le importe mucho a Don Donald.

Y es que no es nuestra vida lo que legaremos al futuro, sino nuestras obras. Nuestras decisiones irán perdiendo transcendencia con el tiempo y, con toda probabilidad, lo más importante que hagamos pasará desapercibido para la mayoría. La educación de nuestros hijos y la forja de su carácter es, en mi opinión, lo más trascendental que podamos hacer, pocas veces lo haremos sin fallos, y siempre hay algo que podríamos haber hecho mejor. Nunca pasaremos a la historia por ello. Si por nuestras obras.

No figura Benjamín Franklin en la historia por lo que fue ( mujeriego, ladrón, falsificador y libelista) sino por científico y político. Mi abuela conoció a Pío Baroja cuando era niña, y lo recordaba como un señor malhumorado, huraño y enfadado con todo el mundo, y sin embargo escribía muy bien. Disfruto de sus novelas. Leonardo Da Vinci era un caradura y un poco vago a la hora de atender encargos, pero su legado es el de un genio. Camilo José Cela era también desvergonzado, incluso maleducado, pero nunca fue un inculto y ¡qué bien escribía! Picasso está considerado un genio, igual que Neruda, era un comunista con dinero, propiedades y mujeriego y pasarán a la historia como un magnífico pintor y un gran poeta. Charles Chaplin el que nos enternecía a la vez que nos hacía reir en las películas de Charlot tenía cierta debilidad por las jovencitas, algo parecido le pasaba a Lewis Carroll, el creador de “Alicia en el país de las maravillas”.

Somos nosotros, los simples humanos, los que nos empeñamos en hacer vidas ejemplares las de los autores de obras ejemplares. Y nos equivocamos. Disfrutemos de las obras y olvidemos lo accesorio. Y volviendo a Trump, me parece muy mal que halla tenido escarceos con  una actriz porno. Pero entiendo que no va a subir los aranceles por sus alegrías o disgustos extramatrimoniales.

Posiblemente estemos a punto de sufrir hechos históricos, el péndulo se mueve hacia el otro extremo.  Ya veremos que obras quedan.    

01 febrero 2025

DE NÚMEROS Y CIFRAS

De números y cifras. 


No es un suponer que los números son exactos, pero si es una ilusión que su exactitud da valor a los conceptos. El conocimiento de unas cifras siempre se puede compensar con el desconocimiento de otras cifras o, directamente, con otras cantidades. Del correcto manejo de unos números u otros del que se hace podemos llegar a una conclusión: el que no se consuela es porque no quiere. Las cifras pueden dar lugar a muy buenos debates.

Y que no sea en este caso por desconocimiento, que estadísticas y estudios las hay para todos los gustos. Su utilidad también es opinable. Publica ABC.es en su editorial “Paradojas de la economía”, un artículo en el que se plantea por qué los números de la economía van tan bien y los de los españoles tan mal, llega a la conclusión de que falla la productividad. No hay que preocuparse, ya habrá alguien en la administración que se ocupe de que el índice de la productividad aumente y nos volvamos a preguntar por qué la economía va bien y los españoles mal. Informa elmundo.es a sus suscriptores que “la mayoría de los votantes del PSOE también pide la dimisión de García Ortiz”, tiene que bastar el titular del artículo que escribe Álvaro Carvajal, no podremos ver una cifra que determina que la mayoría de los españoles, incluso de los que votaron al PSOE, son de la opinión de que el Fiscal General del Estado debería dimitir, pero las estádisticas no son voluntad popular, sólo números que en este caso no sirven para nada, ya que la dimisión no está en la mente de Don Álvaro, ni en la de Don Pedro, ni siquiera en la de Don Felix.

También usamos los números como metas, ése 2% del PIB que propone la OTAN, o ese 2% deI IPC considerado ideal, o ese 2,75% de interés que tanto influye en las hipotecas. Números que denotan la convergencia y divergencia de unos objetivos y que si son favorables se debe a una buena dirección de las instituciones y si no lo son se debe a una mala situación o coyuntura. El hecho de haber aumentado el PIB en un 3,2% es un buen dato,pero que el saldo de la deuda del Estado haya crecido un 4,2% no parece tan bueno. Que los españoles dicen que no llegan a fin de mes es una realidad, pero también lo es que tienen lo suficiente como para pasar unas vacaciones, irse de copas e incluso de abarrotar las carreteras cuando hay un puente. Hay cosas que los números no aciertan a explicar, el que no se consuela es porque no quiere.

Hay cifras crueles de interpretación contraria, en 2022 aproximadamente un 20% de los embarazos fue interrumpido intencionadamente - uno de cada cinco embarazos terminó en aborto - con esta cifra habrá quien llegue a la conclusión de que los derechos se han implantado en España, y habrá quien llegue a la certeza de que somos una sociedad enferma. Posiblemente ambos tengan razón.A la reducción del número de parados, que es una buena noticia hay voces discrepantes que aluden a la precariedad de los nuevos empleos o a la opacidad del número de”fijos discontinuos”. En todo caso gobierne quien gobierne, si el paro disminuye lo es gracias a las disposiciones del dirigente y si aumenta lo es debido a la situación. El que no se consuela es porque no quiere.

Y que no hay peor ciego que el que no quiere ver es la esperanza de que nos creamos lo que nos cuenten.