Nos convoca este jueves nuestra amiga Tracy desde su blog "Tracy correcaminos" a un reto que ha llamado "Inicio de curso" en el que hay que escribir sobre la vuelta de las vacaciones y el inicio al trabajo en un relato de una 350 palabras. Debo avisar que tengo un problema: estoy escribiendo con la tablet y no tengo contador de palabras, así que perdonen si me excedo. Lo bueno que tiene la jubilación es que las rutinas de vacaciones son las mismas que las de diario, de forma que he tenido que rememorar viejos tiempos en...
El cuento del primer lunes de septiembre.
Rafael del Monte y de la Alcarria no entendía por qué en esa especie de nuevo santoral se ha establecido que el día más triste del año es un lunes de enero. En su opinión este caía en el primer lunes de septiembre. Llegaba somnoliento y algo apurado, cansado de metro y autobús. Preguntándose, como cada mañana, cómo era posible que tanta gente cupiera en un vagón, un autocar o una estación.
El café le sabía un poco más amargo, lo bebía sin conversación y casi sin ganas. Llegaba a su puesto de trabajo, la mesa se le antojaba más grande, mucho más extensa. El entorno le parecía ruidoso, de un ruido diferente al que experimentaba cada una de las mañanas del pasado mes. Deseaba ahora ése aburrimiento del que tanto se había quejado.
La carpeta de los expedientes pendientes parecía haber engrosado desde el último día de trabajo. La comprobó dos veces para descubrir que no había nada nuevo y que lo que podía esperar para septiembre se había vuelto muy urgente. Decididamente, su trabajo necesitaba orden, todo se había despendolado durante sus vacaciones y ahora había que organizarlo a la vez que se cumplimentaba la materia pendiente.
No podía evitar preguntarse qué pasó en el mundo para que todo se hubiese puesto patas arriba. A los diez minutos descubre que todo está como estaba antes de las vacaciones y que ese desorden que ha detectado es el normal de su trabajo. Reflexiona Don Rafael para llegar a la conclusión de que el que ha estado despendolado y ajeno a lo que ha sucedido en el mundo ha sido él. Al final sentencia: "Definitivamente, el ser humano ha nacido para estar de vacaciones".
Más vueltas de vacaciones aquí
18 comentarios:
Una conclusión perfecta, yo la confirmo.
Jajajaja jajajaja
Fuera penas, qu la Navidad está a la vuelta de la esquina.
Besos
No sé si seré un bicho raro, pero nunca tuve esa sensación cuando trabaja tal vez pq mi trabajo me gustaba y era feliz en él.
Incluso diría que a los quince días de estar de vacaciones echaba de menos , las prisas, el metro .. etcétera.
Ahora mismo vacío es sin todos los días con lo cual tampoco deseo con ansias tal periodo.
Es totalmente subjetivo.
Un abrazo.
A volta ao trabalho e logo chega à mente a vontade de novas férias, onde parece todo se sentem livres e melhores... Mas nem sempre é assim! Por vezes ,o que foi deixado na mesa de trabalho cresce tanto e o espera e outras, como já vi acontecer, ao voltar, uma carta de demissão o esperava! Aff...
Linda participação! abraços, chica
Volver al trabajo luego de vacaciones y si cae en lunes es ya la receta para una depresion de tanto descansar.
El día más triste del año debe caer por finales de junio o principios de julio, cuando vuelves de vacaciones y tienes que ver como la mayoría de tus compañeros se van a ir yendo de vacaciones poco a pocos.
Amigo Luferura, boa tarde de paz!
Tem situação muito difícil de se lidar.
Muitos se escoram nos demais em locais de trabalho, causando mal estar no retorno de umas férias.
Muito boa abordagem.
Tenha dias abençoados!
Abraços fraternos
Es verdad, cómo le entiendo, cuando llega el primer día del trabajo después de las vacaciones es horrible hasta que uno se vuelve a adaptar, y volver de nuevo a la monotonía cuesta bastante. Pero también es cierto que cuando las vacaciones son indefinidas porque no tienes trabajo echas de menos esa rutina. Yo creo que nunca estamos conformes jajaja.
Un abrazo.
Hola Tracy,
Y antes de la Navidad hay muchas oportunidades para pasar buenos momentos, hay que aprovecharlos y no deprimirse.
Un saludo
Hola Campirela,
No eres un bicho raro, yo he disfrutado siempre con mi trabajo, aunque en ocasiones se me ha hecho un poco cuesta arriba, como cuando deje de volar en un avión y tuve que volar una mesa de despacho, la vida es así y hay que adaptarse, por otra parte, lo que más duro se me hacía era ir y venir, no el trabajo en sí. Vas pensando que no debes llegar tarde y vienes a casa con la sensación de que la vuelta es más larga que la ida. Pero creo que el secreto está en que te guste lo que hagas y disfrutes de los buenos momentos que siempre existen.
Un saludo
Hola Chica,
Tienes razón en que todo puede ir peor de lo que parece. En parte creo que por una de las cosas por las que cobras es para que la carpeta de pendiente disminuya o aumente según necesites soluciones o clientes.
Un saludo
17/9/26, 20:26
Hola J.C.
Siempre puede ser peor , sobre todo si estás dispuesto a que así te lo parezca.
Un saludo
La verdad es que nunca he tenido ese problema, como en todo, me han tocado días mejores y peores. En ocasiones he agradecido que ciertas personas se vayan de vacaciones y no coincidir con ellas en el trabajo.
Un saludo
Hola Roselia,
No ha sido mi caso y afortunadamente no han abundado los cenizos en mis trabajos, estos han sido siempre conocidos y ya sabíamos cómo tratarlo, así que generalmente la depresión le duraba poco y en seguida volvía a ser un buen compañero.
Un saludo.
Hola María,
Te lo digo por mi experiencia que se cambia de rutina y, sobre todo, te quitas muchos problemas de encima (aunque reconozco que mi último trabajo consistía más en eso, ir solucionando problemas). De forma que lo llevo bien, aunque la clave es adaptarse a la vida que uno tiene que vivir y disfrutarla en todo lo posible.
Un saludo
No sabes cómo entiendo ese estrés posvacacional: yo aún lo estoy sufriendo. Y aunque no haya ningún estudio de estos banales de una universidad americana que lo demuestre, yo afirmo y reafirmo tu sentencia: «El ser humano ha nacido para estar de vacaciones». Al menos durante un rato al año.
Saludos.
Hola Ibso,
Afortunadamente es un mal trago que se pasa. Pero debe haber algo cuando la vuelta al trabajo y su influencia en la salud mental es uno de los espacios que tratan los telediarios de septiembre. A veces supone una vuelta a una rutina que no nos gusta, otras es iniciar una nueva vida con sus incertidumbres. Pero siempre supone un choque con la realidad.
Un saludo
Pues sí. Yo ya llevo doce años de vacaciones. Cada día se me hace mas difícil saber en que día estoy sin mirar el reloj o alguna pantalla benevolente.
Salud.
Hola Erik,
Estoy contigo, lo que más agradezco de la vida de jubilado es que ya no necesito ni el reloj ni la hora.
Un saludo
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