Con dos camas vacías
En el año 2002 María Jiménez puso en el mercado esta versión de la canción de Joaquín Sabina, una más del álbum “Donde más duele”, que llevaba el añadido de “María
Jiménez canta por Sabina”, es un compendio de canciones compuestas y cantadas
por Joaquín Sabina en “19 días y 500 noches”
y “Dímelo en la calle”, la canción pertenece a éste último álbum, en el
que lleva el nombre de “Camas vacías”. Si Sabina lo canta con aires de
mariachi, María Jiménez lo canta con el jolgorio típico del cante andaluz,
aunque es una canción triste. Hay que admitir que es una copia, pero con
personalidad. Baste decir que, cuando estuve en Macedonia del Norte de misión, me
pidieron dos copias del CD.
En lo personal es una canción que oigo cuando estoy solo y
tengo ganas de una evocación. Pues esa frase me hizo recordar al aborto espontáneo
del que iba a ser nuestro tercer hijo. Fue algo repentino tras un retraso de mi
mujer, me comentó que la hemorragia no había sido normal y la ginecóloga lo
confirmó. No tuvimos tiempo de hacernos la ilusión de que iba a venir uno más a
la familia, repentinamente se nos había ido. La extraña sensación de decepción
sin ilusión previa me llevó a pensar en lo que pudo haber sido y nunca será.
Surgen después otras tribulaciones como la de dónde estará el alma de ese
concebido no nacido, un alma al que le quedaba mucho por aprender y que ahora
puede sentirse perdida. Y las camas vacías me hacen pensar en una cuna, también
vacía, abandonada por una criatura a la que nunca se le llegó a querer pero si
a echar de menos.
Las canciones de amor cada vez son más tristes, pero no
tanto como las canciones para una cuna vacía.
2 comentarios:
No puedo decir que conocí en su momento a Sabina. Pero sí puedo hablar del recuerdo que tengo de él: yo era un pipiolo de 17 años recién aterrizado en Granada y estaba en el primer curso de Filosofía y Letras, en la calle Puentezuelas. El ambiente era movidito, con asambleas de estudiantes un día sí y otro no. Recuerdo cómo llegaba a esas asambleas Joaquín con su "novia" inglesa medio hippy, saludando y derrochando simpatía, dejando boquiabiertos a los cuatro provincianos recién llegados.
Luego he intentado seguir sus canciones, Creo que el último LP suyo que compré fue el de Hotel dulce Hotel.
Luego, por las circunstancias de la vida, no lo he podido seguir más que esporádicamente. Algunas de sus canciones, de sus declaraciones y de su "postureo" dejaron de hacerme gracia, sobre todo lo relativo a las drogas.
Sí, la canción es triste. y también lo que cuentas de tu recuerdo personal. Me parece bien que cuentes hoy esto porque en las redes hay una tendencia al jajá y al jijí que ya cansa...
Saludos,
Pues por lo que me has contado, raro es que no hayamos coincidido en Granada, yo también aterricé allí con 17 años y estuve haciendo mi primer año de físicas en la BA de Armilla (en el CSAGA) para ingresar en la Academia General del Aire, he seguido yendo, mis suegro vivían en Buensuceso que se cruza con Puentezuelas.Esparo que no hayas hecho muchas bromas con la estatua de Carlos V.
Con respecto a Sabina, me gustan sus canciones, pero creo que en torno a ellas a montado un personaje que no tiene nada que ver con su vida privada. No se portó muy bien con Krahe en el asunto de Cuervo Ingenuo. No es una excepción entre los artistas, es de los muchos que predican con una vida de vivir que no practican.
Y de lo que cuento, perdona, pero es suficiente. Mejor no darle muchas más vueltas.
Un saludo
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