Hoy leo en elmundo.es un artículo sobre la entrevista que concedió ayer el presidente don José Luís Rodriguez Zapatero en Televisión Española. Por supuesto en las páginas de opinión encontramos un artículo relativo a la misma que se titula “¡Zapatero, a bajo cero!”. El título del artículo que relata la entrevista es "Zapatero: 'Me siento responsable de todos los que han perdido su empleo'". Ya el título nos indica que, más que a responder preguntas, el Presidente del gobierno se ha dedicado a justificarse. Y no me consuela que se sienta responsable del incremento de parados, creo que lo es, para eso fue elegido presidente del gobierno.Tampoco es consuelo que se hayan tomado 137 medidas para combatir la crisis, está claro que han tenido poco éxito.
.
Lo que es preocupante es que ante esa contínua justificación que es su política ante la crisis, da una apariencia balbuceante, de no saber enfrentarse al problema y de no tener más preocupación que tomar las suficientes medidas para convencer al electorado que no hay otro mejor para ocupar su puesto. Y lo peor es que en esto último puede que tenga razón.
.
Hay algo que no se puede negar en lo que justifica: estamos atravesando la peor crisis en 80 años. Pero también hay algo implícito en esta aseveración: tenemos al peor presidente que podíamos tener para gestionarla (la negó repetidas veces) y la peor clase política de los últimos cien años (no he visto que haya un frente unido ante ningún problema). Con estos mimbres no se pueden hacer cestos.
.
Pero hay algo que viene a ser sintomático: el anuncio de la generación de empleo en un plazo definido. Algo que a lo largo de cada justificación hace que sea como el cartel que anunciaba en la pared de un bar que “hoy no se fia, mañana si”. Y hemos visto que desde finales del 2008 se anunciaba la salida de la crisis para mediados de 2009, primeros de 2010 y ahora a finales del año o primeros del que viene. Parece que la generación de empleo viene a ser como la zanahoria que se muestra para marcar un camino sin alternativa: congelación de sueldos, subida de impuestos y atraso de la jubilación. Eso si con la preocupación de que mantengamos una buena salud evitando que fumemos en lugares públicos.
.
El problema es que la zanahoria se le muestra a un pollino, y así es como se nos está tratando. No me resulta novedoso constatar que la clase política nos ha perdido el respeto, pero nunca ha sido tan descarado. Lo triste es que también empieza a ser descarado el respeto que inspira la clase política en la sociedad. Si alguien cree que el señor Zapatero está actuando acertadamente es más por disciplina de partido que por convicción. Lo mismo podemos decir de aquel que crea encontrar en don Mariano una alternativa.
.
Todo ello no hace más que poner en evidencia una absoluta falta de confianza, en nuestros políticos, nuestras instituciones y, en definitiva, en nosotros mismos. Pero eso de venía venir antes de la crisis.
.
Lo que es preocupante es que ante esa contínua justificación que es su política ante la crisis, da una apariencia balbuceante, de no saber enfrentarse al problema y de no tener más preocupación que tomar las suficientes medidas para convencer al electorado que no hay otro mejor para ocupar su puesto. Y lo peor es que en esto último puede que tenga razón.
.
Hay algo que no se puede negar en lo que justifica: estamos atravesando la peor crisis en 80 años. Pero también hay algo implícito en esta aseveración: tenemos al peor presidente que podíamos tener para gestionarla (la negó repetidas veces) y la peor clase política de los últimos cien años (no he visto que haya un frente unido ante ningún problema). Con estos mimbres no se pueden hacer cestos.
.
Pero hay algo que viene a ser sintomático: el anuncio de la generación de empleo en un plazo definido. Algo que a lo largo de cada justificación hace que sea como el cartel que anunciaba en la pared de un bar que “hoy no se fia, mañana si”. Y hemos visto que desde finales del 2008 se anunciaba la salida de la crisis para mediados de 2009, primeros de 2010 y ahora a finales del año o primeros del que viene. Parece que la generación de empleo viene a ser como la zanahoria que se muestra para marcar un camino sin alternativa: congelación de sueldos, subida de impuestos y atraso de la jubilación. Eso si con la preocupación de que mantengamos una buena salud evitando que fumemos en lugares públicos.
.
El problema es que la zanahoria se le muestra a un pollino, y así es como se nos está tratando. No me resulta novedoso constatar que la clase política nos ha perdido el respeto, pero nunca ha sido tan descarado. Lo triste es que también empieza a ser descarado el respeto que inspira la clase política en la sociedad. Si alguien cree que el señor Zapatero está actuando acertadamente es más por disciplina de partido que por convicción. Lo mismo podemos decir de aquel que crea encontrar en don Mariano una alternativa.
.
Todo ello no hace más que poner en evidencia una absoluta falta de confianza, en nuestros políticos, nuestras instituciones y, en definitiva, en nosotros mismos. Pero eso de venía venir antes de la crisis.
.