Aceleraciones y gravedades.
Pues hoy estaba tentado de escribir sobre el hantavirus, muy
oportuno, que ha hecho desaparecer la guerra, los juicios o la corrupción.
Parece que sólo existe el virus. Pero la
lectura del titular de la noticia que publica hoy El Debate que nos dice que “Los días se alargan más en la Tierra yes por culpa del ser humano, según un estudio” ha hecho que deje lo de la
enfermedad para otro día, quizás mañana. Lo escribe Rodrigo Díez Manceñido, y
nos informa que los días se hacen más largos debido a que el planeta está
distribuyendo su peso debido al derretimiento de los casquetes polares. Ello
provoca que los días se hagan 1,33 milisegundo más largos por siglo. Un evento
sin precedentes en los últimos 3,6 millones de años, es de esperar que los días
durasen hace este tiempo unos minutos menos. Claro que este fenómeno puede
tener consecuencias, como que afecte a los sistemas de navegación como el GPS y redes de telecomunicación que
necesitan una sincronización exacta con la rotación terrestre, la catástrofe
soñada está servida. Nos guste o no una rotación terrestre es un día y su
duración habrá que dividirla en 24 horas, de sesenta minutos de sesenta
segundos, puede que un poco más largos.
El género humano ha ido bajando escalones poco a poco, de
creerse en el centro del universo como culmen de la creación ha ido bajando
hasta reconocer que no estamos en el centro del universo, que giramos alrededor
de un sol que gira en un extremo de la galaxia de la Vía Láctea y encima
descendemos del mono. Pero todavía conservamos algo de esa soberbia cuando nos
creemos capaces de acabar con nuestro propio planeta. Discuten los científicos
si el calentamiento global es causa humana o natural. Disfrutan los políticos
de inclinarse por la causa humana en el
convencimiento de que si los hombres hemos provocado esto, también podremos
solucionarlo. No se cuando tendrá esto de ilusión.
No obstante auguro una rápida captación de los científicos
Mostafa Kiani Shahvandi y Benedickt Soja a la causa Sanchista en defensa de la
Tierra por el fin de la emergencia climática. Algo que nos permitirá recuperar
el campo gravitacional que la Luna ejerce sobre la Tierra, algo que predicen
los científicos para antes del fin del siglo. Desastre sobre desastre. Puede
que construyamos colonias en la Luna para que nos abandonen una vez
construidas. Si en la Tierra política las cosas pintan bastos, en la científica
pintan en apocalipsis. Menos mal que dentro de unos miles de millones de años.
Dentro de nuestra soberbia, insisto, pensamos en el fin del
planeta antes que en el fin de la humanidad, y en el fin de la humanidad antes
que en el fin de la civilización. Seguramente sea a la inversa. En todo caso la
humanidad puede conseguir hacer muchas cosas, y no es necesario que lo hagan
todos. Si unas decenas de millones de personas se ponen a andar a la vez hacia
el este y el oeste podrían acelerar o frenar la rotación terrestre, eso
planteaba un problema en un ejercicio de BUP que leís hace unos años. Y si
todos lo Chinos saltasen a la vez podrían sacar a la Tierra de su órbita. Ahí es
nada, cuando China (o la India) despierte… que lo haga con calma y sin
sobresaltos.
3 comentarios:
Que somos bastante indolentes a la hora de cuidar el planeta y, por ende a nosotros mismos, creo que resulta más que evidente.
Interesante artículo,
gracias por no hablar
de lo que nada más
que les da la gana
a los medios, por
aquello de que la
carroña vende,
buen finde, un
saludo.
El planeta seguirá con o sin nosotros. Somos prescindibles. Un beso
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