03 abril 2025

JUAN CARLOS VERSUS REVILLA

Juan Carlos versus Revilla.

Fuente: El español.com

Nos regala Alfonso Ussia un artículo en El Debate que titula “Demanda real” en el que hace referencia a la demanda que ha interpuesto el Rey Juan Carlos I a Miguel Ángel Revilla por daños morales y atentar contra su honor. Muestra esto que en un par de siglos hemos avanzado algo, antes se habría solucionado este tema con un guantazo y posterior duelo, no sé si a espada o pistola. Ahora el duelo es oral, declaración tras declaración por parte del político contra silencios y demandas por parte del Rey. 

Dice don Alfonso que no merece Revilla una demanda real, que le viene muy bien para ir haciendo declaraciones en las televisiones. Contempla al cántabro de una forma un tanto despectiva por su historial político. No obstante éste demuestra que no es tonto y que ha sido como un corcho, siempre flotando en mar calma o con marejada. Ha llegado a ser presidente de la comunidad sirviéndose de la rivalidad entre PP y PSOE. Ha ejercido su cargo en el tiempo libre que tenía entre plató y plató. O sea que el demandado tiene más de showman que de político. No me cabe duda que otros han trabajado por él en su labor de gestión, lo suyo es el espectáculo. Insisto, no es tonto.

El Rey Juan Carlos I ha sido una figura clave de la Transición, y hoy ambos están desterrados. Al Rey pocos defectos podemos achacarle, su labor ha sido impecable, y hoy lo sigue siéndolo procurando, con su lejanía, evitar problemas a la monarquía. De Juan Carlos, el hombre, no podemos decir lo mismo, ha tenido sus deslices. Al final la prensa rosa se ha mezclado con la prensa normal y oficial y las hemerotecas aúnan recuerdos como su asistencia al funeral de Isabel II o sus reuniones con dirigentes históricos como Mao, Gorvachov o Reagan y sus affaires con Barbara Rey o Corina. No hay forma de separar el cargo de la persona. Y de eso se han aprovechado los Echeniques y otros insultadores profesionales. Revilla se ha colocado a su altura.

La acción del emérito nos debe recordar que a la libertad de expresión se une la responsabilidad de lo expresado. La acusación gratuita debe conllevar una responsabilidad. No se denuncia, simplemente se acusa, y en ocasiones se continua con la acusación aunque los jueces hayan eximido de toda pena al acusado, que se encuentra continuamente obligado a demostrar su inocencia. Lo más parecido a un linchamiento. Lo vemos continuamente, Pedro Sánchez no deja de recordar a Feijóo que llegó a la cúpula del PP gracias a la corrupción, consistente en que el hermano de Isabel Díaz Ayuso vendió unas masacrillas y se llevó una comisión. Los jueces han dicho que no hay caso, por lo que no hay corrupción, pero la acusación sigue, aunque la denuncia no progresó.

No seré yo el que diga que hay que callarse, pero si que se exija la responsabilidad sobre lo expresado. Que una vez demostrada la mentira el que ha mentido lo admita. Existe la tendencia a convencernos de que vivimos en un entorno de información falsa y para los que mienten resulta sencillo atribuirse la función de determinar la veracidad o no de esa información. En realidad vivimos en un ambiente de opiniones refrendadas por mentiras, falsas verdades e interpretaciones interesadas. En este ambiente, las acusaciones gratuitas facilitan la imposición de una opinión.  

02 abril 2025

CHIRINGUITOS

 Chiringuitos.   

 


La Real Academia Española de la lengua nos dice que un chiringuito es un Quiosco o puesto de bebidasgeneralmente al aire libredonde a vecestambién se sirve comida. Algunos de sus sinónimos son quiosco, merendero, aguaducho o timbiriche. En una segunda definición nos dice que, coloquialmente, es un negocio o actividad comercial, o lugar donde se desarrolla. Me imagino que cuando el Presidente del Gobierno se ha referido a las universidades privadas como chiringuitos se refería a esta segunda a acepción. Considerándolas como negocio y no como vehículo de enseñanza. Complementan estas declaraciones las hechas por la ministra Montero que considera a las universidades privadas como un peligro para la clase trabajadora. Parece que un chiringuito es lo que escapa al control oficial (lo privado) mientras que lo que dirige un estamento oficial no es merecedor de esta calificación. Tarde o temprano tenía que llegar este momento, ya ha habido sus más y sus menos con la educación y los colegios públicos y privados, con la sanidad pública y privada, con el transporte público o colectivo o el privado, en automóvil. La universidad tenía que esperar su turno.

El 31 de marzoMaría Curiel publicó en El Debate que “Sánchez tacha a algunas universidades privadas de «chiringuitos educativos» y limitará por ley su apertura”. Hoy, en el mismo medio, Gonzaga Durán nos escribe de “Los tres gráficos que explican la cruzada del Gobierno de Sánchez contra las universidades privadas”. En La Razón, Juan Ramón Lucas parece confirmar nuestra impresión inicial en un artículo que titula “Ahora la universidad”. Pero hay muchos más artículos que tratan esta repentina preocupación universitaria.

Creo que este nuevo encontronazo hay que considerarlo como una fase más de la estrategia de enfrentamiento del Gobierno. Y dentro de éste siempre existe el recurso a los chiringuitos, ya los había sanitarios, informativos y ahora educativos. La falsa impresión que se quiere dar de que lo público es gratis no deja de ser una falsedad. Ni la sanidad pública es gratuita, ni lo es la universidad pública, como tampoco lo es la educación pública. Ningún producto es gratis, y lo pagamos todos con nuestro dinedo, ya sea de impuestos o deudas. Ni siquiera son gratis las profecías de Tezanos, también las pagamos con nuestros impuestos.

El uso de la palabra chiringuito es falso e interesado. Más bien indicativo de que el dueño o titular del negocio no es la persona que interesa. Resulta poco convincente tratar de chiringuito a una universidad privada y no prestar el mismo trato a una universidad que tolera los escraches (a quien opina diferente del gobierno), tiene en su nómina a profesores sobones y nombra catedráticos a no licenciados que solicitan que se les cree un máster. Salen a la luz las contrataciones de los alternes de un ministro en empresas relacionadas con el ministerio de transportes que se ha manejado como un chiringuito. Afloran estafas de mascarillas en las que están acusados las cabezas visibles de instituciones oficiales que se han conducido más como responsables de un chiringuito (un negocio o actividad) que de la gestión de un servicio. Pero si por chiringuito nos referimos a un negocio interesado debemos admitir que el PSOE gubernativo tiene más de mafia que de chiringuito, de momento persigue el poder más que el dinero.

Pero el chiringuito es una actividad honrada y transparente, es visible, hace su oferta, y gana su dinero. Si la oferta se realizase de forma oculta, si entregase al cliente algo diferente de lo ofertado no sería un negocio, sería una estafa. Y más se parece el gobierno a lo segundo que a lo primero. El gobierno intenta dar una connotación despectiva a con término que no tiene que serlo. No tiene por qué ser malo obtener beneficios por medio de una empresa sanitaria, educativa o de formación. El prestigio de una empresa viene definido por la calidad de sus productos y no por sus ingresos. Lo público no es una garantía de calidad, sirvan de ejemplo las cajas de ahorro que debieron ser rescatadas por su mala gestión y que fueron de origen de la falacia de “la banca nos debe 75000 millones”.

El término chiringuito viene a ser, entonces, un eufemismo del gobierno para denominar despectivamente una organización, negocio o actividad que no puede controlar. También, como en el cuento, el PSOE se ha dado cuenta que con tantas cesiones el estado está desnudo, sin más capacidad de decisión que liarlo todo. Se ha encontrado que se ha comprometido a solucionar un problema de vivienda sobre el que no tiene competencias, ha permanecido pasivo en los aspectos que puede controlar de la educación (como es el idioma) pero la única forma de demostrar que manda algo es acudir al enfrentamiento público - privado. Algo así pasa con las universidades, es una competencia transferida, y mediante el enfrentamiento público privado pretende controlar la creación de nuevos centros. No es, por tanto, una cuestión de calidad, sino de control.

Se ahonda en el enfrentamiento queriendo crear una España de extremos, españoles ricos contra pobres, lo público contra lo privado, los trabajadores contra los empresarios, los propietarios de casa contra los que buscan casa. Y en este enfrentamiento todo se justifica, hasta el odio hacia los que representan un extremo. Se ejerce la libertad de expresión sin responsabilidad de lo expresado. Se habla de delitos de odio pero no del odio que se está generando.

01 abril 2025

EL CUENTO-DISQUISICIÓN DE SAN MARTÍN

El cuento-disquisición de San Martín.


Alguna vez he comentado que San José me parece un santo imprescindible. Ni más, ni menos, que ejercer de padre del Hijo de Dios. Resulta un ejemplo humano a seguir en lo cotidiano. Pero hay un santo que me parece totalmente prescindible, es San Martín de Tours. De origen militar, fue el obispo de Tours, asentó el cristianismo y organizó a la Iglesia en esta región. Su hecho ejemplarizante es que, yendo a caballo, le entregó la mitad de su capa a un mendigo que iba vestido con harapos un día de frío y nevada. Eso dicen las cronicas. El sacrificio de San Martín tiene, en mi opinión, el mismo mérito que tendría rasgar un chaquetón de Zara y darle la mitad a un pedigüeño en la puerta de un local comercial, ya no se ponen en la iglesias.

En los Balcanes, hace ya mucho tiempo, hubo un destacamento del ejército en Petrovec, localidad donde está el aeropuerto más cercano a Scopie, capital de Macedonia del Norte, país que entonces atendía a la denominación de Antigua República Yugoslava de Macedonia (ARYM o FYROM, según prefiera el acrónimo en español o en inglés). Apoyaba este destacamento a otros destacamentos en Kosovo, Tetovo y a otros militares que prestaban su servicio como componentes de la EUMM (European Unión Monitoring Mission). Era Petrovec uno de los puntos de reunión para los españoles desperdigados en el norte de Macedonia, los domingos había paella de menú y muchos íbamos con compañeros de otros países para que pudiesen disfrutar de esta delicia. 

Aprovechábamos la sobremesa para ponernos al día de los acontecimientos, nuestras experiencias más o menos interesantes, nuestras diferencias con los componentes de otros países y nuestros planes de futuro. Como todos habíamos llegado a la vez, todos abandonaríamos Macedonia en un periodo determinado. Cuando llegaba el fin de nuestra rotación nos informaron y nos informamos de que había una ONG que solicitaba la ropa que no íbamos a necesitar. No se trataba de entregar uniformes más o menos gastados, sino ropa que pudiese llevar una persona necesitada. Por ese motivo entregamos la ropa de paisano que utilizamos en el invierno y que, en agosto, molestaba. Entregamos también la ropa interior que el ejército nos había dado de dotación y que no habíamos utilizado por preferir la nuestra. Figuraban como parte del ajuar algunas camisetas nuevas.

La aportación de cada uno llegó a ser de un saco de ropa nueva, hasta el saco tuvo utilidad y nuestra donación fue bienvenida y agradecida. Ninguna prenda estaba rasgada por la mitad. Pero si San Martín fue santo por haber entregado media capa a un necesitado qué serían esos militares que dieron un saco de ropa completa a otros necesitados. Sin duda militares como San Martín y considerados tan prescindibles como él.

31 marzo 2025

MAMBRÚ SE PREPARA PARA LA GUERRA

Mambrú se prepara para la guerra.

Entre el kit de supervivencia, lo que está pasando en Ucrania, las amenazas de Trump de que si colaborará en nuestra defensa o no, según lo que gastemos, las reivindicaciones de potencias extranjeras y las amenazas yihadistas deberíamos pensar que la guerra es un posibilidad. Vivimos en el absurdo de asombrarnos por el hecho de que Trump quiera incorporarse Groenlandia, incluso nos escandaliza, pero guardamos un resignado silencio cuando nuestro amigo del sur reivindica Ceuta, Melilla, Canarias y Andalucia. Haría bien Mambrú en plantearse que la guerra es una posibilidad y que nos va afectar.

Sabe Mambrú que por gritar ¡No a la guerra! ésta no se va a acabar y sabe que por neutral que uno sea, la guerra le va a afectar. No estuvo España en la guerras del siglo XX, pero si influyeron en su economía. También afectaron a España las guerras de Oriente Medio, como a todo el mundo. Hasta el propio Sánchez ha declarado que la inflación alta es culpa de la Guerra de Putin. Mambrú piensa que una cosa es ir a la guerra y otra prepararse para la misma.

Y dentro de esta preparación parece que nuestros dirigentes se lo toman en serio. Ellos preparan su guerra, libran sus batallas y arengan a sus seguidores. Las consecuencias son mayores. Si hay que ganar una batalla se gana. Los costes de la misma, por ejemplo 15.000 millones de euros condonados a una comunidad autónoma, serán pagados por todos los mambrús de España. En otra de las batallas que se libran se acaban de cargar la presunción de inocencia, la que piden para Errejón y Monedero no sirve para Alves. Y Mambrú se da cuenta que para esta guerra hay que estar mejor preparado que para la de Ucrania.

Y Mambrú debe darse cuenta que, en su insignificancia, es el que mantiene el tinglado y el que financia guerras que no ha escogido y para las que no está preparado ni le han querido preparar. Y es cuando decide formarse mejor, estar más al día, ser más escéptico y verlo todo desde un punto de vista más desapasionado. Y así se prepara para la guerra, haciendo su kit moral, intentando que esté le haga más sabio y menos dependiente de las arengas y peroratas que los dirigentes repiten hasta la saciedad.

29 marzo 2025

PROHIBIR Y CENSURAR

Prohibir y censurar.

 

Quema de libros.. Enciclopedia del Holocausto.

Cuando estaba en la Academia era costumbre proyectar una película los viernes por la tarde. La asistencia era voluntaria y cualquier cadete que no estuviese arrestado podía ir al cine. Hubo una semana en cuestión que la película programada era Novecento, dirigida por Bernardo Bertolucci. Recuerdo que esa semana extremé el cuidado y puse todo mi empeño en no ser arrestado para poder verla, además las dos partes la primera en una semana, la segunada en la siguiente. Por fin llegó el día señalado y alguien decidió que los alumnos, todos mayores de edad, no podían ni debían ver esa película porque hacía apología del comunismo. En su lugar proyectaron “Humanoides del abismo” una película en que los humanos luchaban por detener una invasión de seres acuáticos que subían a la superficie con la sana intención de violar mujeres y poblar la tierra con sus descendientes. Por supuesto, la segunda parte tampoco se proyectó a los alumnos. Desde entonces asocio a Novecento con la decepción y, sobre todo, con una tutela moral que justifica que un grupo determinado de personas no tenga acceso a una película.

Publica hoy Marta Robles en La Razón un artículo que titula “Bretón” en el que se muestra partidaria de la publicación del libro “El odio” de Luisgé Martín en el que se narra el asesinato de unos niños perpetrado por su padre. En El Mundo, Daniel Arjona explica en un análisis a los suscriptores “Los tres errores de Anagrama con José Bretón: falta de exigencia, ingenuidad y cobardía”, no lo he podido leer. A pesar de estar autorizada la publicación del libro, la editora se ha echado atrás y ha decidido no lanzarlo. Ha debido llegar a la conclusión de que, en este caso, la polémica podría ser más perjudicial que beneficiosa. Cosas del marketing. Los comentarios que ha recibido doña Marta son contrarios a su opinión y partidarios de la no publicación del libro.

No tenía pensado leer el mencionado libro, me parace que es explotar el morbo. También creo que es hurgar en la herida y ahondar la tristeza de la madre de los niños, creo que con el recuerdo de sus hijos y su muerte ya tiene sobrados motivos para la tristeza.Tampoco creo que la publicación o no del libro la abrave o la mitigue. Cuando se ha autorizado la publicación de este libro se ha debido de asumir que ningún derecho ha sido vulnerado, pero que si podía ser afectado el de la libertad de expresión. Los límites de la libertad de expresión están marcados en la Constitución y aumentados por algunas leyes subjetivas como pueden la Ley de Memoria Democrática o las que previenen los delitos de odio. Por supuesto que la libertad de expresión pierde el respeto por las personas, oigan las declaraciones de ciertos ministros para corroborarlo, oigan las pitadas para confirmarlo.

Existe la tendencia a prohibir lo que no nos gusta y a censurar lo que no queremos ver, oír o experimentar. No hay una explicación lógica para ello aunque si muchas justificaciones. Ya ha habido casos en la universidad de impedir la entrada al conferenciante porque no gusta lo que piensa. Casi me atrevería a decir que hay más interés en no aprender que en entender o dejar que se expliquen otros puntos de vista diferentes. Desgraciadamente pocas veces se exigen responsabilidades al ejercicio de la libre expresión y poco valoramos ejercer bien los derechos. Siempre podremos negarnos a comprar y leer un libro o ver una serie, el fracaso comercial hace más daño que la prohibición o la censura. Pero si una serie que narra el asesinato de un niño tiene audiencia o un libro que relata la crueldad de un hombre capaz de matar a sus dos hijos resulta ser un best-seller no podemos culpar al escritor, la productora o la editorial, sino a nosotros mismos y a nuestro morbo.

De la misma forma que tenemos la opción de leer o no un diario, o de ver o no una película, podemos asistir o no a una conferencia que dé una determinada persona, nada más ridículo y doloroso que clamar ante una sala vacía. Todos sabemos que hace más daño el vacío que el alboroto. Puedo alegrarme, aunque me cause remordimiento, de que la película de Blancanieves haya resultado un fracaso pero creo que prohibirla porque estime que manda un mensaje equivocado sería absurdo. Me sorprendió que cuando estuve en Alemania el libro de Adolf Hitler, “Mi lucha”, estuviese prohibido. Sinceramente me parecía que era aplicar los métodos de Hitler para no leer a Hitler. Siempre hay literatura que rebate a otra literatura, y así debe ser. Matar al mensajero no impedirá que, tarde o temprano, llegue el mensaje. 

La Biblia, cuestiones sobre un libro ¿acabado?.

 Lecturas desordenadas de la Biblia II.


Que me disculpen los cristianos y mis correligionarios católicos por mis dudas. No recurriré a un episodio de la Biblia sino al prólogo que da la conferencia episcopal al libro. La Biblia, de todos es sabido, es un conjunto de libros ordenados cronológicamente que comienza por el libro del Génesis, el origen del mundo y la crónica del pueblo elegido, y termina en el Apocalipsis en el que se anuncia el fin del mundo. Ello hace que parezca un libro acabado. Considera la Iglesia que no son unos libros escogidos por capricho, sino que han sido «escritos bajo la inspiración del Espíritu Santo» y «tienen a Dios como autor» (CONC. VATICANO I,Constitución dogmática Dei Filius, 2; CONC. VATICANO II, Constitución dogmática Dei Verbum, 11). Finalmente, esta condición sagrada es la que ha determinado la transmisión de esos libros en la Iglesia: así lo afirman expresamente los concilios Vaticano I y Vaticano II  en el lugar que acabamos de citar, que concluye precisamente con las siguientes palabras:  «Como tales», es decir, como libros que fueron «escritos bajo la inspiración del Espíritu Santo» y «tienen a Dios como autor», «han sido transmitidos a la Iglesia»

Ello explica por qué la Biblia no ha visto aumentado su catálogo de libros. Si en el prólogo se anima a contemplar la Biblia en un conjunto de forma que el Antiguo Testamento profetiza y el Nuevo Testamento confirma lo profetizado quedaría pendiente una narración que explicase nuevas profecías, apariciones y diese mayor fe de los milagros. Lo más grave, en mi opinión, es que si fueron escritos bajo la inspiración del Espíritu Santo y tienen a Dios como autor hay razones sobradas para afirmar que desde el punto final del Apocalipsis ya no hay inspiración del Espíritu Santo y Dios ya no es autor de ninguno de las obras que se han escrito desde entonces. Como cristiano me inquieta dado que da la impresión de Dios ya no tiene que transmitirnos, que nos ha dado por imposibles o que nos ha abandonado. Me resulta difícil admitirlo, hay suficiente literatura para complementar y explicar pasajes de la Biblia y creo que la Iglesia debería elaborar una Nueva Biblia con las aportaciones de sus doctores, una especie de Novísimo Testamento que pruebe que seguimos bajo la inspiración del Espíritu Santo y que Dios todavía ha seguido y sigue transmitiendo su sabiduría desde que se terminó el libro de El Apocalipsis.

Y creo que, por esto mismo, es un error considerar la Biblia un libro acabado y cerrado. Es una guía del camino hacia Dios y sus enseñanzas y debe estar abierta a nuevas aportaciones que faciliten viajar por ese camino y la comprensión de sus enseñanzas. Admitiendo que los caminos de Dios son inescrutables, la Biblia debe facilitar su entendimiento.

27 marzo 2025

¿SE IRÁ MAMBRÚ A LA GUERRA?

 ¿Se irá Mambrú a la guerra?  

 


Ayer se debatió en el pleno del Congreso la conveniencia de aumentar el gasto militar. Se trató  el tema con muchos eufemismos de forma que las palabras militar y guerra no se oyeron mucho, pero pesaban. Recurriendo a eufemismos, Mambrú se quedó sin saber si iba o no a la guerra aunque le han recomendado que vaya montando un kit de supervivencia para tres días. Tampoco es que se hayan preocupado mucho de explicar quién es el enemigo y por qué. La Unión Europea nos ha dicho que Putin, no Rusia. La OTAN nos dice que China. Pero ni Rusia, ni China, ni Putin, ni Xi Jinping van repartiendo panfletos (ya sea de papel o digitales) diciendo que Andalucía debe ser rusa o china, si los hay diciendo que debe ser musulmana. Los enemigos establecidos por la UE y la OTAN no reclaman Ceuta y Melilla ni hacen maniobras con otros miembros de la OTAN en las proximidades de Canarias. Parece que para España los vientos de amenaza no vienen ni del este ni de extremo oriente.

Escribe hoy en la tercera de ABC el almirante general Fernando García Sánchez, que fue Jefe de estado Mayor de la Defensa, se titula “Estrategia puercoespín o camaleón” y hace referencia al Joint Paper for European Defence Readiness 2030, traducido sería el Documento Conjunto para la Disponibilidad de Defensa Europea 2030, pero, para abreviar, a este documento se le llama el Libro Blanco de la Defensa Europea. Puede encontrar la información en este enlace. Nos dice el almirante que tiene el documento más de económico que de defensa y que viene a establecer una senda estratégica para implantar una estrategia que, de momento, no existe. Al final el documento, según el almirante, se transforma en una maraña normativa que resta efectividad, eficacia y rapidez a las acciones que puedan emprender la Unión o sus miembros. Dicho de otra de manera, sabemos lo que no queremos pero no lo que queremos. Y con estos mimbres el plazo de 2030 parece, más que generoso, irrealizable.

Trasciende esta postura, todavía más agravada, a España. Ayer quedó claro en el congreso lo que no queremos y punto. No hay una propuesta sobre la que iniciar un debate ni un objetivo que alcanzar que no sea el de gastar un 2% del PIB. El equivalente a decir que tengo que dedicar una parte de mi sueldo a reformas de la casa, pero sin establecer cuáles son y sin pensar que las obras pueden exigir más o menos de lo ahorrado. No se habló ayer de defensa o seguridad sino de un gasto sin saber cuál es la lista de la compra y sin ninguna información de cómo se va a financiar. Mambrú tiene la seguridad de que antes de ir a la guerra tendrá que pagar más impuestos.

En medio del guirigai Mambrú se ha dado cuenta de que nadie le ha preguntado nada ni se han molestado en explicarle por qué tiene que ir a la guerra. Le resulta difícil entender porqué tiene que defender, aun a costa de su vida, una España que su gobierno cuartea y una Europa que le pone más zancadillas que beneficios. Ambos se llevan más de su dinero que los rusos que puedan venir. Y Mambrú tiene serias dudas sobre si España y sus aliados seguirán comprando gas y petróleo rusos mientras él se dedica a combatirlos. La verdad, llegado el momento, Mambrú no sabe si irá a la guerra.

¿Y si Mambrú es el campo de batalla?
¿Y si ya estamos en una guerra no declarada?
¿Y si los partidos políticos están haciendo su guerra?
Después de todo, la guerra es la continuación de la política por otros medios, como dijo Clausewitz. 

26 marzo 2025

MAMBRÚ SE FUE A LA GUERRA

Mambrú se fue a la guerra.

 

Henri Rousseau: La guerra

Parece que vuelven a soplar vientos de guerra. Se habla de rearme, un concepto que nadie explica, se habla de incrementar los gastos en defensa y en seguridad, se intenta buscar el eufemismo perfecto y ambigüo para evitar la palabra guerra. Además, se recomienda a los ciudadanos que se hagan un kit de supervivencia para tres días. De ello se hacen eco los diarios y ABC nos habla de “Del pesto de los suecos a las tabletas de yodo de los finlandeses: los imprescindibles de los kits de supervivencia de los distintos países”, La Razón intenta explicarnos “Por qué el kit de emergencia de la UE se inspira en los manuales de supervivencia nórdicos”, El País aconseja a sus suscriptores sobre “Agua, comida y medicinas: qué incluir en un kit de emergencia como el que recomienda la UE”. El Debate nos informa de que “Europa se prepara para la guerra: estos son los países que ya han mandado un manual de supervivencia a su población”. Parece que el temor se quiere inyectar desde la cúpula dirigente europea ¿es temor o es manipulación? No nos recomendaron en los peores momentos de la Guerra Fría hacernos el kit que nos recomiendan ahora.

Si la propuesta de un kit es una de las medidas para prepararnos para la guerra llama la atención la cantidad de medidas que no se han tomado. Hablamos de seguridad, no de guerra, no se necesitan armas para ello, no sabemos ni se ha indicado qué hay que hacer en caso de conflicto, desastre o pandemia excepto que deberíamos tener un kit de supervivencia para tres días. El resto sobre la marcha. Y así, como Mambrú, vamos a ir a la guerra. A qué guerra, a la que nos dicen que hay en el este y olvidando lo que se gesta al sur, Europa dixit. No podemos evitar hacer comparaciones, en 1808 había en España un fuerte contingente francés mientras que lo mejor del ejército español estaba en Dinamarca ayudando a los franceses, ahora hay fuerzas españolas en el Báltico y Balcanes para hacer frente a la amenaza rusa; en el Líbano para evitar, sin mucho éxito, enfrentamientos entre Israel y Hezbolá; en el Sahel también hay un contingente. En total unos tres mil efectivos de un total de unos ciento veinte mil. Echen cuentas, si este despliegue supone un 1,2% del PIB ¿cuanto exigirá una campaña en la que haya que empeñar una fuerza considerable?

Hay quien da la respuesta de “Si quieres la paz, no prepares la guerra”. Por no prepararla no va a dejar de existir, es una propuesta tan difícil de digerir como “Si quieres seguridad, no tomes medidas”. La negación de una situación no va a facilitar que deje de existir. El caso es que la guerra está ahí y no está invitada. Y la mejor forma de evitarla es estar preparado para afrontarla.

Llevemos la guerra al la vida normal. El policía que le garantizaba la seguridad ha dicho que ya no lo hace, usted frente al ladrón tiene dos opciones o le da lo que tiene siempre que se encuentre con él o se dispone a hacerle frente con lo que pueda y tenga. Usted decide si Mambrú se va a la guerra.   

25 marzo 2025

¿INTELIGENCIA?

 ¿Inteligencia?  

 



Parece que nos da miedo la Inteligencia Artificial. Aunque abre un mundo de posibilidades, sólo somos capaces de ver las perjudiciales y nos lo explican de la manera más absurda. Por ejemplo reproduciendo la imagen de un político haciéndole decir cosas que nunca diría. Hoy en El Debate María Curiel nos informa que “El Gobierno pretende imponer penas de cárcel para quien realice vídeos con IA como los del PP”. El caso es que poco tiene de inteligencia y mucho de artificial el mencionado video titulado como “la Isla de las Corrupciones”, en realidad son efectos especiales. Un programa capaz de dar movimiento a una fotografía tiene mucho mérito informático, tanto que podemos hablar de efectos especiales pero nada más. Hablaríamos de inteligencia si el personaje fuese capaz de improvisar un discurso ante una pregunta o fuese capaz de reaccionar fuera de un guión establecido. O sea, si el programa fuese capaz de aprender y no limitarse a decir y hacer con suma perfección lo que alguien le ha dicho que diga o haga.


Todos hemos oído los múltiples peligros que puede originar el mal uso de la Inteligencia Artificial, que no son más de los que puede originar el mal uso de una tecnología o cualquier artefacto. El peligro no está en el objeto sino en el sujeto que lo maneja. Es por lo que creo que la Inteligencia Artificial no generará nada malvado si no ha sembrado ese germen el programador. La aplicación de la Inteligencia Artificial al automóvil hace que el coche se conduzca de forma autónoma, por borracho o drogado que esté el conductor no entraría a una autopista en sentido contrario, podría conectarse a la red en cuestión de segundos y saber la causa de un atasco y encontrar una ruta alternativa, y un acceso inmediato a una base de datos le permitiría descifrar qué quiere decir una señal de tráfico nueva.


Pero las élites siguen con su manía regulatoria aprovechando el miedo a lo desconocido y procurando hacer de la Inteligencia Artificial un posible monstruo capaz de manipular seres humanos sin la intervención de otros seres humanos. Tan inteligente es el programa que coloca a los políticos en una isla como el que les cuenta los votos, ¿cuál debe inspirar más desconfianza?


Podemos plantearnos la evolución de la Inteligencia Artificial en el aspecto moral. Efectivamente un programa no contempla los planteamientos éticos más allá de lo que haya previsto su programador, no hay pasión, ni rencor, ni ética, ni moral. Si la solución a un problema equivale a un exterminio la ejecutará sin remordimientos, es lo que le han programado, las instrucciones que ha recibido. Por eso es fundamental saber dar las instrucciones y dejar claras las prioridades, la Inteligencia Artificial aprende, obedece y no discute.


Quizás nos lleve a otros planteamientos. ¿Seríamos capaces de desarrollar un programa que pintase tan bien como, por ejemplo, Van Gogh, Goya o Velázquez? Creo que al género humano le dolería en el orgullo, pero un amante de la pintura podría pensar estar de suerte. Y ahí surgen los inconvenientes, habrá quien piense en las posibilidades de falsificar y quien se limite a pensar en llenar las pareces de su casa con láminas baratas y originales de un Velázquez virtual.


La Inteligencia Artificial puede proporcionar grandes beneficios en todos los aspectos, son los hombres los que se pueden perjudicar con ella, después de todo tienen defectos y virtudes que  ella no tiene. 

24 marzo 2025

LA GALLINA CIEGA

 La gallina ciega.   

  
Francisco de Goya. La gallina ciega.
  

Me imagino que todos conocen el juego de la gallina ciega, a uno de los que juegan se le vendan los ojos e intenta primero atrapar y luego identificar a otro de los jugadores. En ocasiones se hacen alianzas entre los jugadores para que la gallina se despiste más o para que atrape a un jugador determinado. Como no hay reglas pueden parecer bien o mal este tipo de alianzas pero son válidas. En este tipo de juegos, como en otros muchos, se confirman las personalidades de cada uno de los que juegan, basta ser buen observador. Intente pensar nuestra situación como este juego, teniendo en cuenta que el jugador con los ojos vendados son los votantes españoles, ni más ni menos.

A estas alturas deberíamos estar acostumbrados a que nos engañen, que ya son más de cuarenta años de democracia y ahora es descarado. A los problemas endémicos lo llaman coyunturales y se quedan tan tranquilos, siendo coyuntural no tiene solución. Hemos asistido en televisión a las sesiones del control al gobierno, pueden comprobar las actas en la página web del congreso. Y la constante es que el supuesto control consiste en un cruce de acusaciones entre gobierno y oposición. Y el caso es que ambos tienen razón si uno es corrupto el otro también, si uno no ha solucionado un problema el otro tampoco, la evolución nos muestra que los problemas se agravan o enquistan. Tendremos que admitir que la clase política también juega su particular juego mientras nosotros tenemos la los ojos vendados

El Debate nos informa hoy que Sumar se desmarca de la decisión unilateral de Sánchez de no presentar los Presupuestos”, mientras La Razón nos dice que “El Gobierno oculta por escrito al Congreso cómo aumentará el gasto en Defensa y elude la palabra "rearme"”. La consecuencia y pueden comprobar en otros diarios la confirmación. Es que el Gobierno se lleva mal consigo mismo, con el Congreso, con el Senado, no respeta la Constitución, y lo que digan los españoles no importa. Sólo hay que preguntarse quién gobierna España para comprobar que vamos a la deriva. Si seguimos el Principio de la economía, también llamado Principio de la parsimonia o Navaja de Ockham, “en igualdad de condiciones, la explicación más simple suele ser la más probable”, llegamos entonces a la conclusión de que la acción de los gobernantes no tienen más objetivo que la de seguir en el Gobierno.   

Siendo cierto surgen muchas dudas y la primera es porqué. Qué es lo que motiva a unos dirigentes preferir continuar en estado catatónico antes que salir del mismo. No creo que se vaya a solucionar nada en los dos años que quedan para celebrar elecciones y si la economía, según el presidente, va bien es porque no gobierna. Existe la posibilidad de que se intente hacer una jugada Zelenski y que no se pueda celebrar elecciones debido a una desgraciada situación, esperemos que no sea la guerra. También existe la posibilidad de tomarse estos dos años como un plazo para continuar “chavetizando” España, implantando un modelo similar al que establecieron Hugo Chavez y Nicolás Maduro en Venezuela, los pasos se van dando de tal manera que parece la intención de hacer que las futuras elecciones sean un trámite.

A tdo esto, seguimos con la venda en los ojos y, cuando nos la quitemos, ni siquiera vamos a poder estudiar como hemos llegado a lo que lleguemos.