19 noviembre 2025

EL CUENTO DE UNA MUERTE ANUNCIADA

Nos convoca para el reto juevero nuestro amigo Marcos desde su blog "Marcosplanet", en esta ocasión nos propone un relato imaginativo al que ha llamado "Sorpresa en el correo" y consiste en imaginar qué haría el protagonista de nuestro relato si recibiese una carta en la que se anuncia el día y hora de su muerte. Los relatos participantes pueden leerse en el mismo enlace. 

Hay algunos cuentos de grandes escritores que recurren a esta situación, o sea que da para mucho. Yo he decidido  recurrir a un absurdo....

El cuento de una muerte anunciada.

 


La carta llegó puntual el día 28 de abril, para algunas cosas la administración es ejemplar, el ministerio de sanidad me remitía una cita El texto de la comunicación era bien claro:

Estimado/a señor/a Luferura,

El próximo día 29 de abril cumplirá ochenta años, de acuerdo con el artículo 23 de la Ley 43-2111 de Población Sostenible deberá presentarse en las dependencias del hospital de la Paz el día 30 de abril de 2120 en la consulta de eutanasia, a las 12.37. para poner fin a su vida liberando al estado y a los suyos de la responsabilidad de su cuidado. Agradecemos que haya compartido su vida con nosotros.

Asimismo le recordamos que en aplicación del artículo 38 de la mencionada Ley sus haberes y deudas quedarán anulados y traspasados a sus herederos, si los hubiere nombrado y así constase.

La hora es orientativa, es posible que tenga que esperar su turno.

También le desamos un feliz 80 cumpleaños.

Atentamente.

El Secretario de Estado de Control de Población


Me firmaba la carta nada menos que un Secretario de Estado y tenía el detalle de felicitarme el que sería mi último cumpleaños,  la aclaración de que la hora de citación era sólo una referencia suponía un consuelo, la posibilidad de  prorrogar  mi existencia  en una sala de espera era alentadora. Mi muerte administrativa era inevitable y esperaban que tuviese la ingenuidad de abandonar este mundo por mi propio pie tras permanecer en una sala de espera además 

Había quien se trasladaba al hospital en una limusina alquilada específicamente para tal fin y se vestía con su mejor traje, eso si no se lo había hecho confeccionar, y solicitaba “ser suicidado” con esa vestimenta.

No era mi caso, yo me equipé con ropa de campo, me subí al coche y me perdí por la Alcarria, los Páramos de León, o los Cerros de Úbeda, no quiero dar pistas.

Y desde entonces aguanto como puedo. 

29 comentarios:

chica dijo...

Lindo conto de ficção e onde até a burocracia funciona,rs... Gostei especialmente do final onde sem carros luxuosos e roupas chiques para a eutanásia, a escolhida foi roupas e cenários de campo para viver até quando der!

Nuito bom!

abraços, chica

Campirela_ dijo...

Magnífico, me gustó ese final lleno de libertad.
Un buen miércoles para ti.
Abrazos.

Marcos dijo...

Aquí la muerte no es un misterio ni una amenaza privada: es una cita en la agenda del Estado, con número de artículo, hora “orientativa” y hasta felicitación de cumpleaños. El horror está en la normalización absoluta: te liquidan como quien te cobra el IBI, con membrete y fórmula de cortesía. El sarcasmo de “agradecemos que haya compartido su vida con nosotros” es tan cínico que casi da risa… hasta que te das cuenta de que no es broma. El protagonista no se rebela con discursos grandilocuentes ni monta una revolución. Se limita a hacer lo único que le queda: ponerse unas botas, coger el coche y desaparecer por carreteras secundarias. No es heroísmo épico; es una huida discreta, casi vergonzante, pero profundamente humana. “No quiero dar pistas” es la frase que más pesa: sabe que lo buscan, sabe que está cometiendo un delito de supervivencia, sabe que no tiene futuro… y aun así decide estirar los días que le quedan en un paisaje abierto, lejos de la sala de espera y del traje de gala para morir. Es descarnado, silencioso y dolorosamente real. Te deja con la sensación de que, llegado el momento, muchos haríamos exactamente lo mismo: arrancar y perdernos donde nadie pueda encontrarnos con una sonrisa y un sello oficial.
Saludos!

Susana Moreno dijo...

Cualquier día pasará eso. Un beso

Roselia Bezerra dijo...

Bom.dia de Paz, amigo Luferura!
Excelente!
FIcar esperando a morte chegar é para quem não dá valor à vida.
Criou um cenário especial que valorizou muito sua participação.
Aplausos!
Tenha dias abençoados!
Abraços fraternos

LUFERURA dijo...

Hola Chica,
Muchas gracias por el comentario, la burocracia nos invade poco a poco y ya no estás muerto cuando dejas de respirar sino cuando alguien lo firma en un papel. Me alegra que te haya gustado
Un saludo

LUFERURA dijo...

Hola Campirela,
Me hace mucha ilusión que te haya parecido magnífico. Muchas gracias por tu consideración.
Un saludo

LUFERURA dijo...

Hola Marcos,
Muchas gracias por tu comentario que, como siempre, es un plus. La burocracia nos invade para todo, creo que he descrito un caso extremo, incluso absurdo, pero los estados nos tratan así.
Un saludo

LUFERURA dijo...

No sé si es un caso extremo, pero la burocracia nos invade para todo.
Un saludo.

LUFERURA dijo...

Hola Roselia,
Muchas gracias por tu comentario. El escenario es más real de lo que parece y estoy completamente de acuerdo con tu afirmación de que quién espera la muerte no valora la vida.
Un saludo

María dijo...

No me hables de la burocracia, es horrible, todo a base de papeles y más papeles para todo, hasta para morirnos nos invaden con papeleos.

Muy original tu relato, LUFERURA.

Que estés pasando un feliz día.

Un saludo.

LUFERURA dijo...

Hola María,
Muchas gracias por el comentario. Efectivamente la burocracia nos esclaviza, es el elemento supremo de control, incluso en la época de la digitalización siempre acaba embrollandonos más.
Un saludo

Somos Artesan@s de la Palabra dijo...

Es una excelente historia LUFERURA, mete mucho miedo la sola idea de pensar que quizá en un futuro en el mundo superpoblado los gobiernos no tomen este tipo de decisiones para disminuir la población que a ellos no les sirve, tremendo.
Me encanta ese final donde se sube a su auto y se va a recorrer, que lo busquen y lo encuentren, mientras tanto él disfruta.
Un abrazo.
PATRICIA F.

Gustab dijo...

Para allá vamos...El descarado mundo de la subsistencia

El Último de Filipinas dijo...

Supongo que para esa fecha ya no se estilará el papel escrito. Pero el mensaje será el mismo y tal vez el dispositivo donde nos llegue, se encargue de hacer el trabajo sucio.

LUFERURA dijo...

Hola Patricia,
Muchas gracias por el comentario. Es una tendencia de la sociedad actual, desprenderse de lo que ya nos incomoda. Frente a la sociedad y lo que algunos consideran el "bien común" está el individualismo, que en muchas ocasiones es la defensa de nuestra libertad.
Un saludo.

LUFERURA dijo...

Es un escenario posible, no es tanto un mundo de subsistencia sino una vida de supervivencia.
Un saludo

LUFERURA dijo...

Desde luego que habrá que certificar el correo de alguna forma y lo del dispositivo es completamente posible.
Un saludo

Neogeminis Mónica Frau dijo...

Bien por tu protagonista. Luferura! Lo único que falta es que pidan que hagamos fila esperando que nos "suiciden". no les demos ideas, que falta poco para consideren esa opción como algo válido. Un abrazo

Neogeminis Mónica Frau dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
LUFERURA dijo...

Tiempo al tiempo, antes había sacrificios humanos y cada vez somos más bestias. Muchas gracias por el comentario Mónica
Un saludo

Nuria de Espinosa dijo...

Jajajaja, que bueno Luferera, salió por patas y ahí sigue ocultándose. Me encanta. Un abrazo grande

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Es una reacción inteligente, no hacerselas fácil.
Saludos.

LUFERURA dijo...

Muchas gracias Nuria, a veces una retirada a tiempo es una victoria.
Un saludo

LUFERURA dijo...

El primer principio en cualquier enfrentamiento es no ponérselo fácil al oponente.
Un saludo

حزقيال dijo...

Muy buena la historia, yo creo que el sistema si alguna vez los desquiciados de los gobernantes se les ocurre suicidarnos, no se les va hacer fácil, van haber muchos fugitivos en el planeta como el protagonista de la historia.

Que tengas un buen día
Saludos

LUFERURA dijo...

Muchas gracias por el comentario Ezequiel. Ya se encargarán los desquiciados de adoctrinar a futuros desquiciados. Pocas veces entendemos que el objetivo es la próxima generación
Un saludo

Tracy dijo...

Tremendo en su originalidad y en su frialdad administrativa que te pone el vello de punta.
Me parece otra genialidad el final que le has dado, yo hubiera hecho igual que el protagonista.

LUFERURA dijo...

Muchas gracias por el comentario y tu opinión. Creo que en ocasiones lo mejor es echarse al monte.
Un saludo.