Mostrando entradas con la etiqueta Desastres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Desastres. Mostrar todas las entradas

24 agosto 2025

UNA ADIVINANZA

Una adivinanza.


Parece que lo que comentábamos ayer ha tenido un reflejo en la prensa. Lo atribuyo más a la casualidad que a la influencia de este blog pero siempre es bueno tener la seguridad de que alguien puede compartir las mismas inquietudes. Y es la sensación que he tenido cuando hoy en La razón Javier Portillo firma un artículo que titula "¿Está España lista para afrontar una gran emergencia?". De entrada no me gustan los artículos cuyo título es una pregunta, los suelo llamar artículos adivinanza, pero debo admitir que este caso es una excepción dado que intentar dar respuestas aunque muchas soluciones quedan en el aire. Como ayer, ha recordado una racha de emergencias y llega a la conclusión de que para afrontar una emergencia hay muy buenos técnicos y profesionales y, también, demasiadas administraciones involucradas. A lo que habría que añadir demasiadas rivalidades y demasiada burocracia, ambas restan efectividad.

De siempre se ha dicho que la ejecución debe ser centralizada mientras que la responsabilidad debe permanecer centralizada y ser única, pero también deben estar claras las responsabilidades de cada uno y lo que deben de hacer. El carácter burocrático de nuestra administración (que en realidad son dieciocho administraciones) va quedando en evidencia, aunque las rivalidades, por todos conocidas, releguen esta circunstancia a un segundo plano.

Hay dos frases de nuestro Presidente del Gobierno que demuestran su talante burocrático:

- "Si necesitan ayuda que la pidan". En ello parece que hay que hacer un impreso por triplicado solicitando y explicando la necesidad de la ayuda y, también, siento decirlo, parece la inclinación de un funcionario chupatintas dispuesto a repasar el impreso buscando la más mínima falta para decir que se corrija y lo vuelvan a mandar. Lo normal es que cuando uno ve a un vecino apagando un fuego le ayude a apagarlo, lo que no es normal es sentarse a ver como se le quema su casa esperando a que pida ayuda, ya sea para salvar su hogar o su vida.

- "Son las cinco y no he comido". Que es el equivalente a cerrar el chiringuito para tomar el café o no prestar un servicio porque es la hora el bocadillo. Esto es también que la petición de ayuda tiene que llegar en el horario establecido. A ello se le suma la toma de decisión que se retrasa cuando el que tiene que decidir no está (¿Por qué está comiendo?), si a ello le sumamos el qué se envía y que hay que prepararlo, todo acaba influyendo en el cuando. Como en la dana y en los incendios.

Lo que encontramos es que nuestros dirigentes no son conscientes de la emergencia y siempre la contemplan como una oportunidad para obtener una ventaja. Por tanto la respuesta a la pregunta de si ¿está lista España para afrontar una gran emergencia? la respuesta es que España está lista para sufrirla mientras que la administración está lista para diluir las responsabilidades. 

Pero de momento no hay soluciones a ninguna de las crisis padecidas o que padecemos el argumento de "la culpa es más de este que mía" funciona.    

15 agosto 2025

UN VERANO DURO

Un verano duro.


Los medios de comunicación se están haciendo eco de un verano especialmente duro, por no decir devastador, en lo que se refiere a incendios forestales. No nos debe extrañar. Las lluvias de finales de mayo y primeros de junio facilitaron el crecimiento de matorrales que se secaron con los calores de julio y agosto, mucho combustible y poca prevención. Y cuando decimos poca prevención queremos decir muchos culpables que se preocuparon muy poco por lo que cualquier técnico forestal y conocedor del campo ya sabía que venía.

El que haya muchos culpables favorece colgar el sanbenito a gobierno central, autonómico, a un ministerio o a una consejería. El equivalente a una discusión de galgos o podencos. Ante un incendio resulta tan absurdo discutir de quién eran las competencias cómo si es intencionado o no, lo primero es apagarlo. Nuestra clase política, ya puestos, aprovecha para incendiar un poco más la situación y ya tenemos a un ministro acusando al responsable de la comunidad de Castilla y León de estar en Cádiz mientras hay un incendio en su autonomía, pero el ministro disfruta de unas vacaciones en Alicante. No creo que la presencia del ministro y del presidente de la comunidad en el incendio faciliten las labores de extinción, es más, con ellos allí lo más probable es que las cosas vayan a peor. Son pirómanos de la opinión pública.

El cruce de acusaciones, como siempre, nos lleva a una conclusión: no estamos preparados para los desastres. Ya se demostró en la dana y se está demostrando con los incendios, estamos poco preparados y la labor de los políticos no hace más que empeorarlos. El que haya ocurrido en España el peor incendio desde 1968 no hace más que poner en evidencia nuestra deficiente organización. Como siempre, no hay una acción nacional sino dieciocho políticas poco coordinadas, cada una siguiendo las directrices ideológicas de un partido que no atiende a las necesidades de la nación ni de los ciudadanos.

El que los males se ceben en España como una plaga pone en evidencia que la política de un partido es insuficiente y que la mediocridad de nuestra clase política es evidente. Todo ello hace que la única solución sea esperar a que pase el chaparrón sabiendo que el cruce de acusaciones continuará probando que hay demasiados responsables que materializan a esa España irresponsable en la que, pase lo que pase, no hay consecuencias.

26 julio 2025

OTRO DESASTRE

Otro desastre.


Como si no hubiese cosas por las que preocuparse hoy en El Debate Rubén Prieto nos informa sobre "Los motivos por los que el polo norte magnético se está moviendo a una velocidad preocupante", enlaza este artículo con otro del mismo autor publicado en otra fecha que se titula "Un astrofísico avisa sobre el fenómeno que registrará la Tierra en las próximas horas: «La causa no se explica»". El primer artículo hace referencia al desplazamiento del polo norte magnético a una velocidad actual de entre 50 y 60 kilómetros al año y aunque nos dice que éste fenómeno ya ha ocurrido otras veces, unas doscientas en los últimos ochenta y tres millones de años, no nos da los motivos que anuncia en el titular, sólo nos dice que los científicos no se lo explican. El segundo artículo nos advierte de que la Tierra gira cada vez más rápido, se supone que las causas están motivadas por el movimiento de las placas tectónicas, a distintos fenómenos medioambientales, a la interacción gravitatoria con la luna y deshielo de los casquetes polares. Aunque los científicos creen que es algo interno al planeta, la causa de esta aceleración es inexplicable. El caso es que el 5 de julio de  2024 el día fue 1,66 milisegundos más corto. Lo de las próximas horas se explica en la proximidad de la luna a la Tierra y la fecha en que se escribe el artículo, 7 de julio, en que estará más cerca de la Tierra. ¿Pero no quedamos en que se desconocían las causas?

En fin, hay veces que la necesidad obliga y a Rubén Prieto le han dado los artículos científicos que podrían catalogarse en fututos e inexplicables desastres. 

Hace tiempo que se sabía que nuestro planeta tiene tres movimientos:

- Traslación, alrededor del Sol.
- Rotación, alrededor de si mismo.
- Cabeceo o Nutación, el eje de la rotación está sometido a, lo que podríamos llamar, bamboleos.

También se sabía que los polos magnéticos, no sólo el norte, se desplazaban por lo que la declinación (diferencia ente el rumbo para arribar a los polos geográficos y magnéticos) variaba cada cierto tiempo. Algo que los científicos ya sabían y se han encargado de publicar, demostrar y, algunas veces, explicarlo. No siempre es posible, la humanidad está recién llegada a este mundo y no podemos pretender desvelar todos sus secretos de millones de años en unas pocas décadas.

No deja de sorprenderme lo cenizo que hay en estos artículos de ciencia, ya que si no es el fin del mundo hay un desastre inevitable que ocurrirá dentro de unos millones de años, como que se raje el continente africano, la posibilidad de que un pedrusco nos dé en la crisma, o que nos quedemos sin actividad magnética con todas las consecuencias para la orientación. Lo de la aceleración de la Tierra no es tan grave, basta con añadir un objetivo de desarrollo sostenible en la Agenda 2030 consistente en caminar hacia el oeste una hora al día para frenar la aceleración. Un hecho que convertía a la canción de los Pet Shop Boys "Go West" en premonitoria. No dejan de dar estos artículos la sensación de que vivimos en la cuerda floja sin darnos a entender que estamos en un planeta y un universo vivos que tienen unos tiempos muy diferentes a los nuestros.

Es un consuelo que la aceleración de la Tierra, que las mudanzas del polo norte (y el sur) magnético y geográficos y que el asteroide que caiga sobre nuestras cabezas no sean culpa mía, como parece que lo es el calentamiento global. La humanidad, pese a lo que digan muchos, puede declararse inocente de los movimientos y eventos del cosmos. Bastante tiene con sus limitaciones para resolver los conflictos que ella provoca.

Pero cuando leo estos artículos maldigo mi mala suerte, que después de ochenta millones de años se acelere el movimiento de los polos, que se acelere la rotación de la Tierra y que me pueda caer un meteorito y que ahora se empiece a desgajar África y me parece una confabulación del universo contra mi persona. Aunque hay una explicación más sencilla: soy gafe. 

En este caso todo es culpa mía, pero sin intención.