04 enero 2009

UN AÑO IMPERFECTO PARA UN MUNDO IMPERFECTO

Espero que disculpen mi cada vez más frecuente ausencia. Es que cuando uno se lía, se lía de verdad. Así que por razones de trabajo, universidad, familia, y un poco de vaguería, no me encuentro muy inspirado últimamente. En realidad, cuando me encuentro, no se si estoy cansado o harto, pero no me voy a entretener a discurrirlo.

Me gustaría desear un feliz año nuevo, pero si 2008 ha sido el año de la crisis y va resultar que 2009 es el año en que lo peor está por venir, va a resultar un poco sarcástico éste deseo. De forma que sobrevivan a este año de la mejor manera.

Y es que la vida en la España del Euro, que ya viene de lejos, se estaba convirtiendo en la supervivencia del día a día para muchos, cada vez más. Nuestros políticos al decir que la economía iba bien, se referían a los indicadores de España, pero se olvidaban de los numerillos de cada familia. Repentinamente han descubierto que la crisis ya había llegado a muchos, y que no hay más medicina que cuidar del bolsillo.

Claro, ahora los españoles no gastan, pero tampoco lo hacen empresas e instituciones. Si la gente no gasta y no se entretiene,¿cómo va a mejorar la situación? Y es que nos hemos hecho comunistas con la edad, los paseos no cuestan dinero, las exposiciones son gratuitas y recurrimos al espectáculo más barato, a pesar del canon y de la pérdida de calidad que tanto daña al cine. Admitamos que la crisis, si tiene algo bueno, sirve como revulsivo para desenmascarar nuestras veleidades consumistas, volver al chuletón y olvidarnos de los solomillitos con salsa de frutos del bosque amargadas con chirlitas y setitas, podemos simplificar en muchas cosas...

Y tenemos nuevas oportunidades, como redescubrir la lectura, admirar viejas películas, descubrir nuestra ciudad y darnos cuenta que cine, libros y entorno nos han acompañado a lo largo de nuestra existencia, y que estamos en un momento ideal para volver a caminar y convivir con ellos.

También, para que pudiesen disfrutar un poquito les colgué este video sobre las divinas de Hollywood. Luego descubrí, tras verlo un par de veces, que estamos lejos de ser iguales y que quedan por romper algunos tabúes, como el caso de las actoras (como habría dicho mi ministra favorita) o actrices. Todas son muy bellas, pero no hemos tenido ocasión de verlas madurar en las pantallas, súbitamente desaparecen. Hemos visto como Harrison Ford maduraba y se convertía de contrabandista estelar en presidente de los Estados Unidos y en un jubilado Indiana Jones. Pero nos ha sido imposible contemplar este proceso en Sharon Stone, que ya avisó a los cuarenta que se sentía desterrada; o en Kathlen Turner, una de las voces más sugerentes, que murio con Michael Douglas tras la Guerra de los Rose.

En fin nadie ha dicho que el mundo sea perfecto, pero resulta evidente (salvo raras excepciones) que incluir en el reparto a una actriz joven con palmito resulta más rentable que una madura interpretativa, aunque sea un genio. Y es que, a pesar de la crisis y los buenos deseos, las leyes del mercado se orientan por lo que queremos y no por lo que deseamos.

3 comentarios:

Ángela Paloma dijo...

Querido Luferura,

Feliz 2009 a ti también y aquí seguiremos, comentando cada jugaza, como títeres que somos de este teatro...

Un abrazo

Fernando Solera dijo...

Me parece tremendo lo que ocurre con las actrices. En el momento en el que superan la barrera de los cuarenta o bien desaparecen de la pantalla o bien las contratan para hacer papeles de señoras mayores. Es sencillamente demencial. Y para colmo el cine se está abasteciendo sólo de mujeres que han pasado por el quirófano más veces que mi abuela paterna.

Feliz año y que nos sea leve

Domingo dijo...

Mis actrices favoritas de todos los tiempos son Bette Davis y Meryl Streep. Y es que para mí, nombres que hoy suenan tanto como Keira Knightley o Anne Hathaway, no significan nada. Uno que es un antiguo, ya véis.