29 agosto 2026

REFLEXIONES SOBRE UN TUIT

Reflexiones sobre un tuit.

Publicaba ayer La Razón sobre un tuit que publicaba Pablo Echenique sobre la actual situación de Ceuta. Lo firma Pablo Ehon y lo titula “Echenique publica un polémico tuit sobre Ceuta y la respuesta de los usuarios no puede ser más clara”. El artículo es descriptivo nos habla de lo que ha escrito Echenique y lo que le han respondido los usuarios, más bien rebatiendo de lo dicho. Tiene más de dos mil visitas y anuncia unos “mil me gusta” así que no todo el mundo estará en contra. El texto del tuit es el siguiente:


En mi opinión la redacción es un poco deficiente, pero queda claro lo que quiere decir. Echenique es un ser viperino que tiene el gatillo fácil para la palabra, con esto quiero decir que suelta lo primero que se le ocurre y no reflexiona sobre la situación, empezando por explicar el motivo por el que hay que instalar a toda esa gente en la península en vez de devolverla. Sentencia que somos unos racistas basándose en que no queremos realojar, o alojar, a los invasores en la península, que viene a ser un puente a Europa. Me atrevería a decir que no tiene razón en que seamos racistas, por lo menos no más que el resto del mundo. Es posible que seamos clasistas, tampoco mucho más que en el resto del mundo.

Hay muchas clases de fenómenos migratorios. Nos puede parecer, y es, una burrada que una ciudad doble su población un día. Nos dice la Inteligencia Artificial de Google que España recibió sin problemas en 2025 a 96,8 millones de turistas, un poco más del doble de su población. De ésa población, unos diez millones de personas han nacido en el extranjero. No somos tan racistas, ni tan xenófobos.

Quizás el principal problema que tienen los inmigrantes-invasores de Ceuta es su pobreza. Y quizás nuestro principal problema sea que no nos guste mantenerlos. Cualquiera sabe, es muy libre de pensar lo que quiera.

Pero creo que la base del problema no está ahí. Cada uno puede ser mejor o peor anfitrión, invitar a mucha o poca gente a su casa y ser generoso o cicatero con sus invitados. Pero a nadie le gusta que uno se le cuele en su casa sin haber sido invitado y dedicar parte de sus ingresos a mantenerle. Por lo menos a mí no me gusta que se cuelen en mi casa, ya sea el intruso blanco y rubio o negro y moreno.

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