No es un problema migratorio
Como es de esperar, las cosas son más complejas de lo que parecen.
Nos están vendiendo ahora una invasión como un problema migratorio, y creo que
no es así. Un problema migratorio es un goteo incesante de inmigrantes de todo
el mundo hacía diferentes puntos de España, pueden venir de América, Asia o
todo el África, y pueden traer tantos problemas como soluciones. Una entrada de
cincuenta mil marroquíes en una ciudad (Ceuta) reivindicada y considerada
ocupada tiene más de invasión que de inmigración ilegal. Tiene más de nueva
Marcha Verde que de un asalto. Han conseguido paralizar la ciudad y confinar a
sus habitantes. Creo que Mohamed VI, que no ha hecho nada, puede sentirse
satisfecho de su inactividad y, sobre todo, de la nuestra.
Publica hoy El Debate un artículo tranquilizador en el que nos
dice que “Las Fuerzas Armadas españolas se mantienen muy por delante deMarruecos, que avanza en su rearme militar”, justifica esta opinión en el
informe anual que hace la página web Global Fire Power en la que el Índice
anual (PwrIndx) de España es de 0,3247 (hay que tener en cuenta que un índice de
0 es la puntuación perfecta) lo que coloca nuestras fuerzas armadas en el puesto
18 de 145 naciones, por el contrario Marruecos tiene un índice de 1,0368, lo
que le coloca en el puesto 56. Ante esta información caben dos preguntas ¿cómo
se ha atrevido Marruecos? O por el contrario ¿para qué están nuestras Fuerzas
Armadas? Por supuesto si uno disfraza una invasión de problema migratorio, las
Fuerzas Armadas no están. Pero se han colado 50.000 personas en Ceuta sin
disparar un tiro y sin un fusil, o no se han leído el informe de Global Fire
Power o no saben que el índice de España es de 0,3247 y el suyo de 1,0368. Con
todo eso han cogido al Gobierno y a todos los demás por sorpresa.
El País en el principal titular (sólo para suscriptores) nos dice
que “Así sorprendió la crisis de Ceuta al Gobierno:”Si hubiésemos tenidoinformación, no entran 50.000””. En un apartado de “la crisis minuto a minuto”
nos informa que “Sánchez envía una carta a Bruselas para quejarse de la actitudde algunos países”, algo que choca con el encabezamiento de la noticia
principal que reza así: “El Ejecutivo
pide a sus miembros que eviten ataques a Marruecos mientras dirigentes de Sumar
acusan a Rabat de urdir una “operación de desestabilización”” . Pide en esta
carta también una reunión de los ministros de exteriores de la Unión,
posiblemente para que puedan reírse cara a cara de Albares. No ha habido una
reunión del Ministro de Asuntos exteriores con ningún organismo marroquí, ni
con la embajadora ni con nadie del ministrio homónimo marroquí, pero si ha
convocado al embajador italiano ¿Para qué queremos un Ministerio de Asuntos
Exteriores? No sé qué pensar de quejarse de los socios y evitar el
enfrentamiento con el que tenía que colaborar pero que ha urdido todo. Las decenas
de miles de personas que invadieron Ceuta tenían que estar mantenidas al otro
lado de la frontera y ¿nadie se enteró de ello? O las mafias tienen mucho poder
en Marruecos y Mohamed deja que le gobiernen o éste ha tenido algo que ver en
esta invasión. La excusa de la falta de información pone en evidencia a
nuestros servicios, que no son malos. Me quedaría con que la información
disponible ha sido ignorada, en todo caso ¿Para qué queremos unos servicios de
información?
ABC se hace eco y su primer titular es que “Sánchez carga contrala actitud «egoista» de varios socios europeos y agradece a Marruecos sucooperación en Ceuta”, es mejor quejarse de los testigos que afean nuestra
conducta que de los culpables que se aprovechan de ella. También repite la
noticia sobre la información: “Los servicios de información alertaron de lo quepodía ocurrir en Ceuta: «No se supo dimensionar la crisis»”. Cambiemos ahora
las preguntas ¿Consiste nuestra política exterior en quedar en ridículo?
¿Sabemos qué hacer con la información? Ello redunda en las dos anteriores ¿Para
qué queremos un Ministerio de Asuntos Exteriores? y ¿Para qué queremos servicios
de información? La respuesta puede ir en clave interna, asuntos exteriores para
dar nacionalidades y los servicios de información para controlar a la oposición
y los ciudadanos. Porque en la defensa del Estado están fallando.
El Mundo se hace eco también de la carta de Pedro Sánchez a la UE
y nos dice que “A Marruecos se le fue de las manos: los primeros análisis de laavalancha sobre Ceuta apuntan a Rabat”, lo cual ahonda sobre la paradoja que supone enfadarse con Europa y hacer la pelota a Marruecos ¿Sabemos escoger
nuestros amigos y aliados?
La Razón también inicia su cabecera con la carta de Sánchez para
enfocar a “Albares, en la diana: el viaje de Sánchez a Argelia y la ley paralos saharauis colman la paciencia de Rabat”, lo que viene a dejar la duda de si
sabemos hacer política exterior, las cosas afuera no funcionan, ni tienen
porqué hacerlo, como en España. ¿Es Albares el ministro que necesitamos?
De esta crisis ocurrirá lo mismo que en las anteriores, quedarán
muchas preguntas que el ejecutivo no responderá. Quedará patente que hay más
preocupación por estar en el Gobierno que por gobernar. Nos quedaremos con la incógnita de si
nuestros gobernantes saben para qué están las Fuerzas Armadas, para qué es
necesario un ministerio de Asuntos exteriores, si tenemos una política exterior
clara , pará que necesita los servicios de información y qué hace con la
información que reciben y si, para todo ello, Albares es la persona ideal para
responder a esta clase de preguntas.
También he leído esta mañana, no recuerdo dónde, que la lucha
contra los incendios en el interior de España ha impedido dedicar la atención
necesaria a Ceuta… ahí tienen la relación: luchando contra el cambio climático
no se han dado cuenta de la invasión. Resultado la emergencia climática distrae
mucho e impide al Ejecutivo prestar atención a todos los problemas. Siendo así
¿Para qué queremos este Gobierno?