Van 1000.
Este blog ha alcanzado las 1000 entradas en casi 20 años de
existencia. No es un antes ni un después. Es un número redondo que sirve para
mirar atrás y adelante. Seguiremos intentando dar nuestro punto de vista de lo
que pasa en un mundo cada vez más complejo y que cambie
de otra manera, sabiendo que es un intento inútil.
La Veleta es mi blog más antiguo y el que más
entradas tiene. Lo he tenido abandonado en algunas ocasiones en beneficio de
otros blogs. Su primer rival fue uno que me abrí en La Comunidad, un espacio de
bitácoras que puso en marcha El País. Fue aquí donde ya pude establecer
contactos con otros bloggers, algunos de los cuales todavía permanecen. Es algo
que llega a ser curioso, veinte años leyéndonos y si nos hemos puesto alguna
cara es por fotografía. La Comunidad acabó disolviéndose, al diario no le debía
venir muy bien mantenerla, así que retorné a este blog cuando ya había escrito
en La Comunidad entre 150 y 200 artículos, antes de darme de baja me los dejé salvados
en un documento con todos los comentarios.
De nuevo en La Veleta me dio por abrir en blogger dos espacios
temáticos, uno de fotografías y otro de batallitas (literalmente), en wordpress
me abrí un blog al que denominé “Espacio Aéreo Militar” en el que decidí poner
los artículos que ya me habían publicado en algún medio. Por razones de trabajo
los tuve que abandonar. Sólo queda La Veleta… y allá vamos.
Me propuse escribir un artículo diario para mantener cierta
actividad en la situación de retirado. No siempre lo he logrado, pero creo que
lo mantengo de forma aceptable, aunque reconozco que me gustaría escribir con
más calidad y corrección. Durante el último año estoy practicando el cuento, ya
había escrito antes alguno, y la verdad es que me gusta. Participo en
algunos retos , el “juevero” es semanal (relatos de unas 350 palabras); el de “escribir
jugando” (de menos de cien palabras), el “vadereto” (sin límite) y el reto “fuego en las palabras”
(la extensión se marca por convocatoria) son mensuales. Esto viene a ser unos dos cuentos a
la semana. Últimamente me ha dado por poner una canción los domingos y comentar
algo relacionado con ella; aunque me estoy arrepintiendo, no quiero que nadie
piense que estoy publicando una playlist como un famoso personaje.
Estoy cómodo con el formato actual y no sé cómo evolucionará, como
tampoco sé como lo hará un servidor que, indudablemente, cada día será más
viejo, más cascarrabias y ruega por intentar ser menos extremista, aunque
radical para algunas cosas.
Y ya está bien de hablar de mí, pero mil entradas dan confianza a
un servidor y muestran la paciencia de los lectores.