20 abril 2026

Odio y HODIO

 Odio. y HODIO

Edwards, El Debate, 20 de abril de 2026

  El pasado sábado se disputó la final de la Copa del Rey entre el Atlético de Madrid y la Real Sociedad de San Sebastián. Se la llevó este último en los penaltis. Los sufridores hinchas del Atleti tendremos que esperar otra oportunidad, menos mal que estamos vacunados. Los comentarios que colean del partido no son si los equipos jugaron bien o mal, si la victoria era merecida o inmerecida, ni siquiera si el árbitro lo hizo bien o mal. La noticia a la que se da vueltas es la pitada al himno de los hinchas donostiarras.

 Lo calificó un comentarista como un ejercicio de libertad de expresión, como lo hacen los mismos que condenaron en Cornellá los gritos de “musulmán el que no bote”. No es lo mismo, por supuesto. Pero son las dos caras de la misma moneda de nuestros dirigentes. Condena por lo uno y silencio por lo otro. Tampoco habrían dicho nada si el grito hubiese sido “español el que no bote”. Parece que alguien ha decidido que los españoles tenemos que tener las espaldas más anchas que los demás o que los musulmanes, vascos y catalanes tienen la piel más fina.

 Como siempre nuestros dirigentes establecen los diferentes tipos de odio. Existe el odio de siempre, el que se puede acusar y por el que se puede, y debe, poner el grito en el cielo. Un ejemplo de él es el hecho de llamar mono a un negro o musulmán a un musulmán, “no es la palabra es el tono” que diría el ofendido. También está el HODIO de herramienta, ese que justifica matar a una persona que lleva unos tirantes con la bandera española y que ve en la víctima asesinada un provocador, ese que justifica proponer la decapitación de un Borbón como libertad de expresión y que, a la vez, ve imperdonable el abandono de un perro. Ese HODIO que es odio justificado y partidista que se permite permite recordar a un niño con cáncer terminal próximo a la muerte que se merece ése final proque le gustan los toros.

 Y así con odio contra HODIO nuestros líderes establecen lo que se debe odiar y lo que está prohibido. Es una forma de asentar la dictadura de lo políticamente correcto. En este caso que hemos puesto de ejemplo hay que contemporizar el odio, que no rechazo, a lo español con el respeto a lo vasco, especialmente a aquellos que han matado y que siguen odiando a sus víctimas..

 Nadie dijo que el mundo fuese justo, en temas de odio España no lo es.  . . .  

3 comentarios:

Orlando dijo...

Esto es libertad de
expresión, sin embargo
....ay como alguien pite
el segadors, que creo,
es como se llama el
himno de Cataluña,
lo más leve que le llaman,
es fascista, se tendría que
empezar a hablar de
sanciones, saludo.

Orlando dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Susana Moreno dijo...

Debe ser el único país del mundo donde no se respeta el himno