18 diciembre 2024

VERDAD O MENTIRA

 Verdad o mentira.

Los ensacados. Francisco de Goya.

Academia de Bellas Artes de San Fernando

Hay veces que lo urgente mata a lo importante, entendiendo por urgente lo que pasa ahora mismo y lo relativo y subjetivo de lo importante. Por eso hoy en los titulares de los medios encontramos muchas referencias a las declaraciones de Doña Begoña, de Koldo, de Aldama y los rifirrafes en el Congreso. Son noticias que entran dentro de lo cotidiano, pero camuflan otras noticias que pueden tener más repercusión como puede ser la aprobación de la Ley del Derecho de Rectificación por el Ejecutivo en el Consejo de Ministros. En este sentido los medios parecen, como algunos animales deslumbrados, fijarse sólo en la luz más brillante. 

El caso es que sin ocupar grandes titulares algunos medios han publicado la aprobación de la ley. ElDebate.com publica en su editorial que “El Gobierno de los bulos no puede liderar la lucha antibulos”, el título es bastante descriptivo de su posición que explica a lo largo del artículo, en el mismo medio Don Ramón Pérez-Maura escribe en las páginas de opinión que es “Otro paso hacia la dictadura”, en que afirma que la ley permitirá al ejecutivo ir contra unos medios y plataformas. En ABC.es Doña Patricia Romero informa que “El Gobierno obligará por ley a los usuarios de redes con más de 100.000 seguidores a rectificar inexactitudes, mentiras y bulos”, es un artículo premium y si no se está suscrito se puede leer poco más del título. En Elpaís.com Don Carlos E. Cue nos dice que “El Gobierno cambia la ley para que los ’usuarios relevantes’ de redes sociales deban rectificar noticias falsas”, también es un artículo premium y se necesita estar suscrito al periódico. En Europapress.es, en la sección de sociedad, se informa que “El Ejecutivo aprueba la ley del Derecho de Rectificación ante los bulos e incluye a los ‘influencers’”. De forma oficial el ministerio de presidencia informa que “La nueva ley del derecho de rectificación amplía su aplicación a medios digitales e influencers”. Y de nuevo nos encontramos muchas opiniones, a favor y en contra, pero poco análisis. Probablemente porque el borrador de la ley no es de fácil acceso, habrá que esperar a su publicación.

De nuevo nos encontramos con la figura del decreto-ley, que se supone que es excepcional, la ley entra en vigor por la aprobación del Gobierno antes de que la apruebe el Congreso (la verdad, que lo llamen el Legislativo empieza a sonar a ironía) que tendrá que refrendarla. Un decreto-ley requiere que la aplicación de la medida sea urgente, pero la disposición ha estado unos cuantos meses esperando (desde que a Sánchez se le ocurrió en sus vacaciones de reflexión) hasta hoy. Tendríamos que remontarnos más de cincuenta años atrás para ver tanto recurso al decreto-ley como hay en la actualidad.

Independientemente del proceso seguido hay cosas más importantes que analizar. La Constitución española en su artículo 20 reza lo siguiente:

   1. Se reconocen y protegen los derechos:

a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.

b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.

c) A la libertad de cátedra.

d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.

2. El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.

3. La ley regulará la organización y el control parlamentario de los medios de comunicación social dependientes del Estado o de cualquier ente público y garantizará el acceso a dichos medios de los grupos sociales y políticos significativos, respetando el pluralismo de la sociedad y de las diversas lenguas de España.

4. Estas libertades tienen su límite en el respeto a los derechos reconocidos en este Título, en los preceptos de las leyes que lo desarrollen y, especialmente, en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia.

5. Sólo podrá acordarse el secuestro de publicaciones, grabaciones y otros medios de información en virtud de resolución judicial.


O sea, que la información difundida debe ser veraz (que dice, usa o profesa siempre la verdad), ¿implica que debe ser cierta? Pues hay muchas ópticas y muchos casos a los que agarrarse, cuestiones de semántica. Pero lo que podemos establecer como denominador común es que el que informe esté convencido de que lo que dice es verdad y  que no miente. Uno puede equivocarse al dar una opinión, pero no una información. Y desde luego al dar una opinión debe tener cuidado con los calificativos y respetar todo lo que dice el punto cuatro del artículo. Claro que la información puede afectar al honor, intimidad y la imagen. Como ya he dicho, todavía hay que esperar a la publicación de la ley pero habrá que analizar y comprobar si la pretensión es que con la excusa del honor, intimidad e imagen condicionar la información. El tiempo nos lo dirá.

Y los bulos son, directamente, mentiras. No creo que los “influencers” sean creadores de bulos, tienen más de propagadores o difusores, se hacen eco. Es difícil encontrar el origen del bulo, acaba resultando más fácil desmentirlo. En todo caso se pueden escuchar más bulos durante la campaña electoral o durante una sesión del Congreso que en una emisión o publicación de un influencer. De nuevo estamos ante una cuestión de semántica, siempre se podrá llamar a los bulos mentiras, y a las mentiras cambios de opinión. Quién tiene que rectificar la afirmación de que “la amnistía es inconstutucional”, ¿Pedro Sánchez?¿El PSOE?¿Los medios de comunicación?

Todo apunta a que es una ley que permitirá a ciertas élites ejercer el derecho de rectificación sobre aquellos que no son parte de ellas, cuando el ministro Bolaños afirma que “Hay novedades relevantes. Creo que facilitamos el derecho a la rectificación, creo que hacemos más difícil la vida a los que se dedican a mentir y a esparcir bulos cada día y, por tanto, es una buena noticia para la democracia que hoy aprobemos este anteproyecto de Ley Orgánica Reguladora del Derecho a la Rectificación”. Es posible que esta ley, en su aspecto positivo, obligue a ejercer el derecho de libertad de expresión con la responsabilidad que exige lo que se dice y opina. Pero no creo que consiga que los políticos dejen de mentir y esparcir bulos, no creo que les haga la vida más difícil a ministros, presidentes, portavoces, diputados y demás ralea que vive de la política y los ciudadanos. Eso si, expresarse con libertad puede que sea un poco más difícil.

17 diciembre 2024

RELATIVIDADES

Relatividades.

Disparate de miedo. Francisco de Goya.

Fuente; Real Academia de Bellas Artes de San Fernando

Hoy las noticias seguían hablando de lo mismo, casi podríamos decir que la actualidad son variaciones del mismo tema, como el capítulo nuevo de una serie diaria. Sin más novedades que las precisas para hacer que el interés por la trama siga vivo. Tampoco es que sea una novedad, pero me ha llamado la atención el artículo que lleva por título “El invierno del planeta dura cada año una semana menos desde hace una década”, lo escribe Ricardo F. Colmenero y se publica en Elmundo.es. Se refiere al cambio climático, calentamiento global, crisis o emergencia climática, como quieran llamarlo.

Me ha dado que pensar y genera muchas dudas. La primera de ellas es si desde hace diez años el invierno dura una semana menos o si desde hace diez, el invierno anual, el de cada año, se ha reducido en una semana, en ese caso la duración del invierno en 2025 será de una semana, y según este cálculo, 2026 contará con tres estaciones del otoño pasaremos a la primavera. Posiblemente esta interpretación del titular sea errónea y habrá que quedarse con que el invierno dura menos. En realidad las estaciones son una referencia por lo que si somos correctos habrá que decir que los inviernos son más cálidos, cosa que ya sabíamos. No soy negacionista.

Pero nos recuerda Don Ricardo que este fenómeno se da en la tercera parte de los 123 países del mundo, o sea unos 41 países, lo que puede indicar que a los otros 82 les da lo mismo. Quiere esto decir que el cambio climático sólo afecta a una tercera parte del mundo. Y dentro de esta tercera parte está España, Letonia, Dinamarca, Estonia y Lituania. Desde luego que en España el invierno dure menos no tiene porqué ser beneficioso, pero para los países del Báltico puede ser una buena noticia. Lo cual nos indica que hay regiones que se pueden beneficiar del calentamiento global, no me extrañaría que un ruso de Siberia o un canadiense de los Territorios del Noroeste empiecen a considerar su región como tierra de las oportunidades. Entenderemos, entonces, que la lucha contra el cambio climático no sea una causa global, después de todo puede haber beneficiados.

No sé si el género humano es tan poderoso como para modificar el clima, tanto a favor como en contra. Ya he mencionado que los expertos, cuando han existido, han tenido memorables meteduras de pata: ya dijeron, en el siglo XIX, que el ser humano no podía superar los treinta kilómetros por hora, en el siglo XXI otros expertos pronosticaron que el paso del COVID-19 por España sería testimonial y, tras el confinamiento, siguieron siendo expertos. A la vez, otros expertos, nos dicen que el calentamiento puede deberse a un proceso natural. Nos guste o no, nos movemos en lo incierto.

Pero algo tendremos que hacer. Efectivamente ante un futuro con menos precipitaciones y más violentas cuando las haya, hay que tomar medidas. Y hay posturas enfrentadas, Los hay que proponen rendirse a la naturaleza, dejar que ella actúe. No drenar los ríos, no hacer nuevas presas, incluso destruir algunas y dejar que el agua corra hasta el mar o se desborde llegado el caso. A la vez está la negativa de explotar los recursos naturales o de hacer nuevas infraestructuras. Son los partidarios del no hacer, cuando no deshacer, en nombre de una sostenibilidad que nos va a devolver al neolítico. Los hay que, por contra, proponen obras faraónicas y explotar al máximo los recursos que brinda la Tierra. Partidarios de vencer y derrotar a la naturaleza sin tener en cuenta que esta victoria puede acarrear su desaparición que también sería la nuestra. Ambas posturas exigen sacrificios y tienen un gran coste.

Pero entre ambos extremos tiene que haber una solución satisfactoria que no depende tanto de autoridades políticas sino de los ciudadanos. La eficacia de las soluciones, como las medidas adoptadas, siempre serán relativas. 

16 diciembre 2024

REFLEXIONES CONSTITUCIONALES

 Reflexiones constitucionales.

 

Fuente: ElConfidencial.com

Hoy larazón.es publica un artículo de opinión en el que Alejandra Clements diagnostica “El TOC de nuestra democracia”, en él reflexiona sobre la necesidad de unas actualizaciones de la Constitución que no se han llevado a cabo debido a que llegar a un consenso resulta quimérico. Hay algunos conceptos en los que sería fácil llegar a un consenso y su reforma es necesaria, por ejemplo la sucesión del rey. En otros, por el contrario, sería imposible, por ejemplo poner en orden las autonomías. En todo caso, si no se procede a hacer una reforma de la Constitución es porque cualquier intento de reforma  en la España que vivimos supone abrir un melón del que no sabemos si está o no maduro y como va a saber. De forma que, de cara a la la Carta Magna, mejor malo conocido que bueno por conocer.

La Constitución es, y no puede ser más, que un acuerdo de mínimos entre ideologías de diferentes tendencias en el que se debe dar cabida a nuevas tendencias. Es, por tanto, una disposición a comprometerse, pero nunca una imposición. Los defectos y carencias que pueda tener no son sólo producto de su tiempo, también lo son de lo que se ha tenido que acordar para que todos queden satisfechos. La falta de reformas demuestran, sobre todo, la falta de compromiso para llegar a un acuerdo.

Nos anunciaba y avisaba Antonio Machado que

Ya hay un español que quiere
vivir y a vivir empieza,
entre una España que muere
y otra España que bosteza.
Españolito que vienes
al mundo te guarde Dios.
Una de las dos Españas
ha de helarte el corazón.

Hace ya más de cuarenta y seis años la carta Magna se votó como punto final de un proceso que se inició bajo los compases de la canción "Libertad sin ira" y que comenzaba con la siguiente letra "Dicen los viejos que en este país hubo una guerra..." Hoy casi medio siglo más tarde (o medio lustro según el ministro de cultura) parecen ser los hijos y los nietos de esos viejos los que no paran de recordarnos que en este país hubo una guerra.

En mi opinión, el gran mérito de la Constitución, con todos los defectos que pudiera tener y, efectivamente, necesitada de algunas enmiendas, es que por una vez se reflejaba el compromiso de las dos Españas de no helar el corazón a ningún españolito. Un gran logro en la España que venía de un siglo de cainismo., La Constitución ha conseguido mantener el comportamiento de nuestra sociedad en unos márgenes de convivencia y aceptación de unos y otros.  

Desde la tribuna del Parlamento, durante su investidura, el Presidente del Gobierno anuncia la necesidad de levantar un muro ante unos partidos que han sido votados por media España, es lo mismo que dividir nuestra sociedad en dos. El secretismo se extiende entre las negociaciones entre partidos, la mentira se normaliza y el fin justifica los medios. Trasciende, en mi humilde opinión, el convencimiento entre nuestra clase dirigente de que congelar corazones de españolitos pasa a ser algo secundario.  

 

15 diciembre 2024

HASTA CIEN OPORTUNIDADES.

 HASTA CIEN OPORTUNIDADES.

 


            Fuente: Bibliote Nacional de España. Biblioteca digital hispánica                                        Fuente: Lamoncloa.gob.es


Escribió el 13 de diciembre un artículo Don Ramón Pérez-Maura en la sección de opinión de ElDebate.com al que tituló “Francisco Franco hasta en la sopa”, el encabezamiento del artículo tiene el siguiente texto: “Con cien actos programados para el 2025 para seguir denigrando la figura de Francisco Franco, me pregunto para qué día del año tendrá programada Félix Bolaños la expulsión de los benedictinos del Valle de los Caídos. Porque éste es el momento idóneo para su objetivo”. Ya se podrán hacer una idea del desarrollo del texto. Obviando la bajeza de celebrar una muerte (la de Franco) en vez de conmemorar el inicio  del desarrollo de una convivencia democrática, me veo obligado a opinar. Cada uno de los cien actos que se ampararán en esa ley de la Memoria Democrática, que es revancha, irá dirigido a derrotar a un régimen que ya no existe y del que ya ni siquiera se puede defender su recuerdo. Creo que se trata no tanto de derrotar a la figura de Franco como de ensalzar a la persona de Pedro Sánchez. Ya mencioné  la diferencia entre dictadores y tiranos.   

El caso es que dejé un comentario a dicho artículo que no ha gustado a nadie y que decía así: “Igual descubrimos que Franco hizo algo bien, aunque fuese por error. Particularmente no veo grandes diferencias entre la losa franquista y la losa sanchista, en cuanto opacidad, corrupción, si uno se amarraba al Pardo el otro a la Moncloa, el complot judeo-masónico de uno y la fachosfera de otro, la pertinaz sequía de uno y el cambio climático del otro. Como unas cien oportunidades para comparar al dictador con el tirano. Dos personas tuvieron la amabilidad de responder, casi diría que sin descalificar. Una decía que “Franco levantó una España deshecha, y el felón la ha hundido. ¿Le parece poca diferencia?, la otra persona decía que “No diga usted tonterías. Comparar a Franco con Sánchez es como comparar a José Isbert con Javier Bardem. Y ambas en su réplica han hecho comparaciones, más bien a favor del dictador.

Cuando se compara, se puede hacer con muchos propósitos y la propaganda es uno de ellos. Pero creo que no hay que huir de la verdad, nuestro pasado es el que es y no lo podemos modificar por ley. Uno puede considerar, pero sobre todo debe explicar, si hubo o no una mejora entre la España de 1939 y la de 1975. No se podrá negar que hubo aspectos positivos y negativos, que cada cual use su balanza. También podemos plantearnos si ha habido en España una mejora entre 2018 y 2025. Con los aspectos positivos o negativos y con su balanza, que cada uno llegue a sus conclusiones.

Pero no he podido evitar comparar ciertos gestos de uno y otro como los recursos para explicar los problemas que les acosan o el deseo de anclarse al poder. Son comparaciones que pueden gustar o no, pero espero no ofender.

14 diciembre 2024

 Panorama social.

Fuente: El periódico de España

Hoy los medios se despachan con la Conferencia de Presidentes de Comunidades Autónomas celebrada ayer. Parece que lo que pasa en Siria entra ya dentro de la normalidad y ha dejado de ser noticia. ElDebate.com en un artículo que firma Ana Martín nos informa que “Sánchez boicotea la Conferencia de Presidentes desde dentro ante la mayoría del PP”. La editorial de elmundo.es nos habla de “Un modelo de financiación que ni es federal ni es solidario”. En larazón.es Francisco Marhuenda se pregunta si “¿Sánchez podrá comprar a las autonomías?”, mientras el editorial pronostica que “Sánchez se encarga de que pactar sea imposible”. En ElPaís.com podemos leer el titular de un artículo  de Carlos.E. Cué y Elsa García de Blas que nos informan que “Sánchez y los barones del PP escenifican una minitregua política pero sin ningún acuerdo en la conferencia de presidentes”. En Elplural.com Javier Pardo nos habla de “Todos los anuncios, inversiones y reclamaciones de Moncloa a los presidentes autonómicos en la cumbre de Santander” a la vez que L.A. concluye con un “Desacuerdo y bloqueo: el balance una ineficaz Conferencia de Presidentes”. Amanda García en Público.es nos dice que “Sánchez rompe el frente común del PP en la Conferencia de Presidentes con la condonación de la deuda”. Podemos buscar el mismo tema en otros medios pero la conclusión siempre es la misma. Diferentes titulares para la misma noticia y diferentes opiniones sobre para el mismo resultado: no hay acuerdo.

De nuevo el qué (no hay acuerdo) queda subordinado a la defensa o ataque al quién (Pedro Sánchez). No había posibilidad de acuerdo y nadie estaba dispuesto a intentarlo. No ha sido una conferencia preparada, de esas que ya se ha discutido todo con anterioridad entre bastidores y sólo se escenifica un acuerdo. A diferencia de los esfuerzos que se están haciendo para sacar unos presupuestos, aplazamientos tras reuniones y reuniones tras aplazamientos demuestran una voluntad negociadora. A la cumbre han asistido los convocados sin una idea clara más allá de los temas que se iban a tratar, pero sin propuestas para debatir. Y de una reunión que parece improvisada y sin otro objetivo que cubrir el expediente no podemos esperar nada nuevo. Podrán decir unos y otros lo positivo y negativo de esta cumbre, incluso analizarla en clave de quién ha ganado o quién ha perdido. Pero todos olvidan al perdedor de siempre: nuestra sociedad y los ciudadanos que la forman.

Hace tiempo que escribí un artículo titulado “cambalache” en el que hacía referencia al tango con el mismo título. Hoy me da la impresión en la Conferencia de Presidentes ha consistido en un intento de cambalache en la que lo que se regateaba era como va a pagar la sociedad la deuda que han contraído sus representantes. Ninguno de ellos cae en la cuenta de que nuestros hijos ya viven peor que nosotros y que su futuro es más oscuro que el que teníamos nosotros y lo que se ofrece, lo que se exige, lo que se discute y lo que, de momento, no se acuerda son nuestras aportaciones, los impuestos que acabaremos pagando nosotros. En cuanto a trato y a educación a las personas que formamos la sociedad nos tratan en concordancia con los últimos versos de la canción, un triste concepto de tratarnos con igualdad: 

El que no llora no mama
y el que no afana es un gil!
¡Dale nomás!
¡Dale que va!
¡Que allá en el horno
nos vamo a encontrar!
¡No pienses más,
sentate a un lao,
que a nadie importa
si naciste honrao!
Es lo mismo el que labura
noche y día como un buey,
que el que vive de los otros,
que el que mata, que el que cura
o está fuera de la ley...

No nos debe extrañar que la conferencia se haya celebrado al amparo del retiro que da el Palacio de la Magdalena, de haberse celebrado en un lugar más céntrico y accesible nadie se habría salvado de los abucheos.
 

13 diciembre 2024

DE PILOTOS GAFES Y AVIONES MALDITOS

 De pilotos gafes y aviones malditos.

Fuente: Flynews

La figura del gafe se sitúa entre la realidad y la fantasía, está relacionada con el mal de ojo. Creo que es empírica, uno descubre al gafe cuando ya es tarde y después de muchas ocasiones. Es involuntario, pero es. Hay muchos tipos de gafe, el peor extremo es el que provoca la desgracia a otra persona, pero lo normal es que atraigan la mala suerte. Podemos recordar a Luis Yánez, presidente de la comisión del Quinto Centenario, y la costumbre de que en los actos que presidía ocurriese algo desafortunado, se culpa a su gafe de que la réplica de la Nao Victoria se hundiese a los segundos de su botadura, también se le achaca el incendio del Pabellón de los Descubrimientos en la Expo92 de Sevilla., posiblemente haya otros hechos menos conocidos. Afortunadamente no hubo que lamentar pérdida de vidas.

Cuando me hicieron Jefe de Material del Grupo de Fuerzas Aéreas adquirí la costumbre de llevar un diario en el que anotaba los problemas que tenían los aviones, por problemas podemos entender averías y falta de repuestos, al poco tiempo entendí que el avión era un núcleo al que no sólo le afectaban averías y repuestos. Los motores y hélices eran claves y se les podía considerar como un problema aparte. El caso es que llevando el diario se podían aislar los aviones y las circunstancias que concurrían con cada uno de sus problemas y dentro de ellos aparecieron los gafes.

Hay muchos tipos de pilotos que echan a atrás los aviones. Están los puntillosos, en cuanto un indicador se sale de margen ya hay motivo para cancelar el vuelo. Los aguerridos, son más flexibles, tanto que no prestan mucha atención a los indicadores, y cuando algo se sale de madre hay que cancelar el vuelo. Están los valientes, los que les gusta volar al límite, tanto que en ocasiones lo pasan y tienen que volverse a tierra y anular la misión. Y hay más tipos y muy diversos. Todos se han enfrentado a una emergencia, las estadísticas dicen que cada mil horas de vuelo un piloto tendrá que gestionar una emergencia. Todos son grandes profesionales y  todos disfrutan volando. El gafe se no se abona a ningún grupo en especial, no responde a una característica que permita definir al piloto como gafe. Simplemente se sienta a los mandos y hay algo que no funciona o dejará de funcionar. También hay que decir, y esto es positivo, que en la mayoría de los casos el gafe va por rachas, durante un periodo de tiempo indefinido, el piloto provoca toda clase de fallos, no se abona a un fallo tipo, ni siquiera se especializa en un sistema. Se sube a un avión y el fallo es eléctrico, se sube al reserva y el fallo es hidráulico. Ni siquiera tiene que provocar fallos, está de alarma un día y es el que comunica a la tripulación de alarma del día siguiente que hay que salir a las 05:00 de la mañana del día siguiente. Siempre son los mismos y, de repente, su vida recupera las constantes normales y el piloto gafe deja de serlo y no rompe la rutina.

Pero hay excepciones, los hay que cargan con el gafe perpetuamente, en mi promoción teníamos a una excelente persona, un gran amigo y compañero, que tachábamos de pesimista hasta que diferentes sucesos, inocentes todos, hicieron que le apodásemos “el cuervo”, era un pájaro de mal agüero. Entre sus hazañas recuerdo la de una visita a la base de Torrejón, nos subimos como pasaje en un aviocar y su primer comentario fue “no gusta la pinta de ese motor”, se refería al motor derecho. Y la verdad es que la “pinta” era normal, no tenía fugas y estaba limpio. El caso es que a mitad de vuelo nos avisaron que nos atásemos (que nos pusiésemos el cinturón de seguridad) ya que había sido necesario parar el motor derecho. Mi primera emergencia siendo piloto fue tras tener una conversación con él, ya ambos tenientes, en la base de Torrejón, su despedida fue premonitoria “Ten cuidado que esos aviones fallan bastante”.

No es el único caso, en la promoción siguiente a la nuestra había otro compañero, también muy apreciado, que atraía tanto la mala suerte que le apodaban “mano seca”. Sus compañeros cuentan que antes de volar le deseó a un compañero con una palmadita en la espalda “que tengas un buen vuelo”, el vuelo terminó con un fallo en el tren de aterrizaje que adoptó una configuración que los procedimientos de emergencia recomendaban la eyección. Y así terminó el vuelo con el instructor y el alumno cayendo en paracaídas y el avión al Mar Menor. Posteriormente coincidimos en las prácticas de supervivencia y fueron él y su rescatador los que se perdieron en el campo, no fueron encontrados hasta las cuatro de la mañana del último día de las prácticas

Ya en mi unidad había un gran amigo que también era gafe, fuimos a volar tras tres meses de un curso en el que no me había subido a un avión. Se imaginarán que ese vuelo lo iba a coger con ganas. A las pruebas que se hacen del avión antes de entrar en mi pista mi amigo añadió la de comprobar el flaps en todo su recorrido de modo que extendió los flaps... y no se recogieron. Se quedaron abajo y el vuelo se canceló antes de entrar en la pista y con el despegue autorizado. Luego vino una época que un día si y otro también me comunicaba los fallos y averías de los aviones en que se iba a volar, su llamada comunicando la avería era parte de la rutina diaria. Cuando me comunicó que el 25 (el avión número de 25) estaba justo en límites y que su motor derecho tenía partículas metálicas le recomendé que se tomase unos días. No se le fue el gafe, pero bajó de intensidad.

Pero lo del 25 no fue gafe, entra dentro de lo que podríamos llamar aviones malditos, que no es lo mismo que malditos aviones. El 25 era un avión que se compró con motores de pistón y que se remotorizarían a motor turbohélice en un periodo de dos o tres años. Cuando se trajo de Canadá a España, en su primer vuelo de Montreal a San Juan de Terranova tuvo que aterrizar en medio de una tormenta de nieve y se salió de la pista. No pasó nada. Ya en España el avión se comportó como todos los demás, pero en la puesta en marcha el motor derecho siempre daba una explosión, se intentó todo para evitarla. Mantener la purga de combustible hasta casi ahogarlo parecía dar resultado, y cuando ya pensabas que todo había ido normal te sorprendía un estallido. Una vez remotorizado con nuevos motores turbohélice, el motor derecho empezó a tener oscilaciones en el torque y las revoluciones, se le atribuyó al combustible y se sometió al avión a un tratamiento de ARDOX con la intención de limpiar el motor de impurezas, pareció resultar. Posteriormente el motor derecho fue el primero de la flota en tener partículas metálicas con su consiguiente cambio de motory ahí le perdí la pista, mi carrera tomó otros derroteros y abandoné el diario.

Pero hay que tener en cuenta que un piloto no es gafe cuando no vuela y un avión no está maldito si no vuela. Pero los aviones y pilotos están para volar, y un avión que no vuela y un piloto que no vuela son más inútiles que un piloto gafe y un avión maldito. 

12 diciembre 2024

MIGUEL HERNÁNDEZ

 Miguel Hernández

Fuente: ElDebate.com

En un panorama informativo salpicado de Siria (parece que en lo que se refiere al exterior sólo podemos dedicarnos a un escenario) y acusaciones corrupción y rifirrafes locales, me ha llamado mucho la atención el artículo que escribe Mario de las Heras en ElDebate.com y que explica “Cuatro razones por las que la izquierda actual rechazaría a Miguel Hernández”. No me gusta que sea noticia un artículo de ficción, el “que pasaría” no deja de ser un ejercicio de imaginación, interesante y útil para elaborar argumentarios y teorías. Pero, en mi opinión, no aporta información. Creo, también, que Don Mario podría aportar muchas más razones para alegar que la izquierda actual rechazaría a la izquierda del pasado, de hecho ya vemos las desavenencias entre los socialistas de hoy y los de la década de los noventa.

Miguel Hernández es un personaje producto de su tiempo y comprometido con una causa, la republicana, y con unas ideas sociales que le hicieron denunciar en un Madrid las fiestas que daba Rafael Alberti con el enemigo a las puertas, “aquí hay mucha puta y mucho hijo de puta” dijo el poeta. Pese al pasado que tuviese antes de la guerra, fue condenado por su militancia en la izquierda, no cabe duda. No sabemos, ni podemos saber, cual habría sido la evolución de Miguel Hernández si no hubiese fallecido de tuberculosis en la cárcel en 1942. Podemos imaginarla en un ejercicio tan interesante como inútil.

Uno de los pocos fallos que tuvo la Transición, sigue siendo mi opinión, es que las diferentes facciones hicieron militar en sus ideales a diferentes artistas que ya habían fallecido y que no podían opinar ni matizar su postura política. Otros, simplemente, fueron desterrados por no adaptarse a una ideología. Es, por ejemplo, el caso de José María Pemán, de él me dijo un profesor de literatura que tuve que “piensa como piensa, pero qué bien escribe”, y para muestra un botón de discrepancia en pleno año 1970 defendiendo el uso del catalán “El catalán: un vaso de agua clara” . Hoy su figura es la de un facha trasnochado y sumiso al franquismo. También se le ha querido dar un pasado de izquierdas a la Generación del 98, haciendo de Pío Baroja un exiliado y de Unamuno un perseguido. A poco que investiguemos y que leamos no descubriremos a políticos sino a artistas que decidieron entre las diferentes, y también complicadas, opciones que le presentaban los tiempos convulsos en los que vivía la España de la primera mitad del siglo XX. Pocos están dispuestos a disfrutar de la lectura de unos autores que elevaron la calidad de la literatura española al mismo nivel que la del siglo de oro. Una casta política que ha hecho de nuestros mejores artistas del pasado de derechas o de izquierdas y ha obligado a los artistas actuales a destacar más por su militancia que por su obra.

Y, volviendo a Miguel Hernández, de él nos queda lo que escribió,La Elegía a Ramón Sijé se considera la segunda mejor elegía de la lengua española. Las Nanas de la Cebolla, a las que ya dediqué un artículo, escritas desde el sentimiento. Vientos  del pueblo, en mi opinión la mejor definición de España y los españoles. Son sólo una pequeña muestra de su obra. Y ahí está para disfrutarla y para inspirar a otros, no para hacer propaganda de una política que, afortunadamente, fue superada. Podemos unirnos en el gusto de su lectura, en el debate de su obra, pero nunca enfrentarnos por su militancia. El rechazo o afición de la sociedad hacia los artistas puede ser debatido, su obra gustar o no gustar, pero debe considerarse como un patrimonio de todos del que podamos disfrutar nosotros y las próximas generaciones. 


11 diciembre 2024

GUERRACIVILISMO

 Guerracivilismo.

Fuente: Biblioteca Nacional de España -Biblioteca Digital Hispánica

No me dedicaré a decir, una vez más, que España no necesita tanto a sus líderes como a sus instituciones. Hoy, en España, son las instituciones las que ayuntan y los líderes los que separan. He empezado a ver el debate de la Sesión al Gobierno y no he podido terminar de verlo, el cruce de reproches ha podido conmigo. Y tanto reproche sólo conduce a una conclusión: la inutilidad de nuestros líderes para solucionar los problemas de la ciudadanía.

Con respecto a la prensa vemos que hay más de lo mismo. En ElDebate.com José Luis Orella informa sobre “La memoria que Sánchez está arrinconando: la izquierda asesinó al menos 6.832 clérigos durante la Guerra Civil.”. En Larazón.es Andrés Bartolomé nos avisa de que “Vuelve el <<Francomodín>> con los 50 años del 20N. Sánchez <<ha enloquecido>>”, Vicente Vallés en un artículo de opinión que titula “Un presidente de <<Estado>>” cae en la cuenta de que el Presidente del Gobierno no asistió a un funeral por las víctimas de la DANA, pero si pudo presidir, con la presencia de diez ministros, un acto por el «Día de recuerdo y homenaje a todas las víctimas del golpe militar, la Guerra y la Dictadura» y sentencia a continuación que podría haber asistido a los dos actos “porque el presidente habría dado imagen de cercanía y preocupación tanto con las víctimas de la Guerra Civil (tragedia de hace casi nueve décadas), como con las víctimas de la DANA (tragedia de hace poco más de un mes). “. No se trata, en mi opinión, de extrapolar ni comparar, de hacer una constante reflexión de quienes son los buenos y los malos, ni de quien es más víctima que es, en definitiva, plantear qué vida vale más y qué muerte vale menos.

La conclusión es siempre la misma: echando en cara quien mató a más y dando razones para justificar unos actos aborrecibles como compensación de otros actos aborrecibles, resulta en un cainismo que saca lo peor de nosotros como personas y pone en duda nuestra capacidad de convivir.

 Queriendo ganar una guerra que se perdió hace casi noventa años o queriendo justificar esa victoria se nos va la memoria real con la memoria histórica y democrática y es que la guerra la perdimos todos los españoles y unos pocos, de ambos bandos se beneficiaron. También nos olvidamos, y eso es memoria presente, que el recurso al revanchismo de la memoria democrática está orientado a que unos pocos, y de todas las facciones de n juestro espectro político, se beneficien a costa de resucitar ese cainismo y acabar con la convivencia haciendo una sociedad de buenos y malos.