07 septiembre 2026

EL CUENTO DEL EXCESO

Nos convoca este septiembre nuestra amiga Lidia en el reto “escribir jugando”, en esta ocasión hay que escribir un texto de menos de cien palabras inspirado en la carta “Libélula del corazón” (Oráculo de la medicina del corazón) y en la runa isa. Resulta opcional hacer una referencia a la esencia flora de Bach: Agrimony.

Me he permitido enfocarme más en lo opcional, pero merece una explicación:

Consultado sobre la esencia flora de Bach Agrimony, la web que lo vende nos dice que es un “complemento alimentario a base de extracto de flores de agrimonia en alcohol de uva con volumen 27%” y que “tiene como potencial positivo ayudar a la gestión de tus emociones para abrirte y no esconder tus verdaderos sentimientos detrás de una fachada”. También nos indica que la posología es de dos gotas en medio vaso de agua cada cuatro horas.

También consultado en google sobre los efectos de la agrimonia nos recomienda su uso para la garganta o la voz y problemas digestivos, Y que entre las precauaciones hay que tener en cuenta que puede provocar estreñimiento.

Con todos estos datos se me ha ocurrido...

El cuento del exceso.

La chica joven a la que apodaban “libélula” tenía un cabello moreno y un aura indefinida en su cabeza que le hacía tomar las decisiones según la posición que mostrase la runa isa después de lanzar el dado.

También tenía, eso sí, un ánimo que contagiaba su entusiasmo. Para aumentarlo se bebió medio tarrito de esencia “flora de Bach: Agrimony” en vez de las dos gotas recomendadas. El 27% de alcohol de uva le dio mucha alegría, pero el exceso de agrimonia en su metabolismo le causó dos semanas de estreñimiento, origen de una profunda depresión.

¡Qué malo es pasarse!

(100 palabras sin el título, reconozco que la intruducción es muy larga) 




2 comentarios:

Ana Piera (Tigrilla) dijo...

Ya con el apodo de "Libélula" la caracterizas muy bien. Encajaste todos los elementos del reto de muy buena forma y el mensaje es importante: los excesos solo nos traerán malestar. Me ha gustado mucho, Luferura. Saludos.

Lídia Castro Navàs dijo...

Ay, jajaja me parto! Me has hecho desternillar, Lufe! Qué bueno. Sobre todo esa puntilla al final: "Qué malo espasarse"! Sin duda, lo es jajaja Te ha quedado un relato de un humor escatológico muy inteligente. Muy buen trabajo y gracias por tu aportación al desafío de este mes. Te espero en el próximo. Un abrazo.