Participo en mi propia convocatoria evocando un elemento sencillo que nos acompaña gran parte de nuestra vida y siempre llevamos encima, he pensado en uno muy determinado.
El cuento de la alianza.
Don Jacinto de la Sera y Montealto se sabía en ese estado de la vida en que uno tiene más pasado que futuro y no tiene otra cosa que hacer que pasar el día con los que más quiere y dejarse llevar por sus pensamientos, ya sea dialogando o en los largos soliloquios que mantiene en sus paseos.
Le dio por mirarse en la mano derecha para descubrir su alianza de casado, el recuerdo de uno de los días más felices de su vida, un instante en que su vida tomó un nuevo derrotero cuando se comprometió a compartirla con el ser más querido que tiene.
Descubre que su anillo ha sido el testigo de esta vida compartida y de los sucesos que él ha vivido en solitario; lo llevaba puesto cuando nacieron sus hijos y cuando fallecieron los seres queridos. Y lo llevaba puesto cuando, por cualquier razón, ha tenido que afrontar las cosas solo o ha tenido que viajar. Siempre le ha mantenido enlazado con su esposa, por alejados que estuviesen uno de otro, le hacía saber que siempre estaba allí.
También se da cuenta de que el anillo ha sido testigo de discusiones y reconciliaciones, que le ha acompañado en las decisiones críticas y menores sin ser una carga. Se ha limitado a estar; nunca se han hablado (qué tontería hacerlo) pero sirve como un almacén de recuerdos, como si en su interior hueco cupiesen todos los recuerdos y sensaciones vividas.
Su forma, sin principio ni fin, le invita a rememorar la vida por episodios desordenados. Se da cuenta de que los recuerdos del pasado hacen revivir los sentimientos del presente y alimentan las ilusiones para el futuro. Un futuro que será la evolución del pasado y en el que hay muy pocas cosas seguras, como la de que seguirá compartiendo la vida con su compañera de siempre y que esto hará que nunca estén solos.
Sabe también de lo inevitable, que todo termina. Tendrán que afrontarlo juntos, con la seguridad de que el anillo será testigo de este momento.
Más maquinas del tiempo aquí
22 comentarios:
Ah, ¡qué precioso relato! Me pareció muy afortunado el anillo como metáfora palpable. Jamás se me hubiese ocurrido. Gracias por este texto tan bonito. Saludos
Lindo e emocionante, Liferura. Fico me colocando nesse lugar onde a aliança por nós aqui em casa, sempre foi usada e nos mantwmos juntos há quase 60 anos e ela, a aliança, não é apenas um anel, é um elo que une nossos corações!
Adorei! abraços, chica
Magnífico ese anillo que es testigo de toda una vida, pasada , presente y futura.
Que poco se necesita para no olvidar que somos y a donde queremos ir.
Un anillo como máquina del tiempo.
Gracias, por la convocatoria , nos has hecho regresar al pasado sin olvidar nuestro presente y futuro.
Un abrazo.
Ese anillo es el símbolo de una alianza que tiene su par y su vínculo. Es hermoso recordar que estuvieron siempre ahí desde ese momento en que decidieron unirse, para lo bueno y lo malo, para ... y todo los demás.
Me ha parecido muy bonito la forma de contarlo, pero sobre todo el sentimiento que se destila de esta narrativa.
Saludos
Uno de los asuntos que hizo que yo no portara mas la argoya es que mis dedos se fueron engordando, tanto que dolia mantener el anillo puesto. Asi que me lo quitaba y ponia hasta que alfin lo guarde.
No me atrevo a mirarlo de nuevo, ya que no quiero recordar mi vida pasada.
Hola Oso,
MKuchas gracias a ti por tan generoso comentario. La verdad es que en otras ocasiones ya tenía hecha la idea del texto, pero esta vez ha sido más improvisada, me alegro que te parezca una buena ocurrencia.
Un saludo.
Hola Chica,
Coincidomos en que el anillo es un vínculo que une dos almas y es una forma de compartir pasado, presente y futuro. Yo sólo voy para 42 años.
Un saludo.
Olá, Chica,
Concordamos que o anel é um elo que une duas almas e é uma forma de compartilhar passado, presente e futuro. Estou indo há apenas 42 anos.
Tudo de bom
Hola Campirela,
Muchas gracias por el comentario y la opinión, y creo que tienes razón, todos los que han escrito han descrito cosas sencillas y muy íntimas. No necesitamos mucho para trasladarnos en el tiempo.
Un saludo.
Hola Ibso,
Muchas gracias por el comentario. Es lo que tiene uno se une para lo bueno y para lo malo y para todo lo demás que es compartir la vida. La lástima es que a veces sale mal, en este sentido yo he tenido suerte.
Un saludo
Hola J.C.
Entiendo que puedas tener motivos y cuando lo llamas argoya ya es muy descriptivo.. Espero que te vaya mejor en el presente, aunque ten en cuenta que éste se alimenta del pasado.
Un saludo
El anillo, la alianza, sin dudas es un excelente objeto que une el pasado con el presente y a su vez con lo que vendrá, sin dudas es testigo, de lo bueno, de lo malo.
Me gustó mucho LUFERURA, te cuento que en mi caso mi alianza esta guardada, pues ya no entra en mi dedo y la de mi esposo, hace muchos años se le perdió en un río de Córdoba de una buena corriente y el relajado en el agua fresca, en un cálido verano, no se dio cuenta así que el anillo de él descansa en el fondo arenoso del río, un abrazo.
PATRICIA F.
Hola Patricia,
Como se suele decir, cosas que pasan. Creo que es mejor quedar sin alianza que sin esposo y si el anillo descansa en el fondo del río puede que lo encuentre un hobbit y de origen a una larga historia. Muchas gracias por el comentario.
Un saludo
Una maquina muy particular...
Nunca había pensado en un anillo en esos términos... es verdad, han estado en todas nuestras historias. Creo que lo voy a mirar con otros ojos a partir de ahora. Felicidades por la convocatoria. ;)
Conmovedor relato. Un anillo que ha acompañado y sellado un vínculo y dos vidas. Un abrazo
Buenas noches Luferera, sinceramente me he emocionado 🥹 me hiciste recordar el anillo de siete aretes que llevaba mi madre y siempre decía que eran los siete anillos con las fechas más importantes de su vida, que mirarlos era viajar en el tiempo...
Saludos
Hola Gustab,
Todas lo son.
Un saludo.
Hola Sylvia,
Muchas gracuias por el comentario. Se me ocurrió jugueteando con él. No sé cómo habré afectado a la convocatoria el fallo de blogger.
Un saludo.
Gracias Mónica,
Así es, y poco más que añadir. Muchas gracias por el comentario.
Un saludo
Hola Nuria,
Una de mis tías tenía un semanario de siete pulseras que parecía un sonajero, sobre todo cuando hacía calor y se abanicaba. Creo que lo bueno de las historias de esta convocatoria es que han tenido la capacidad de que evocando recuerdos han despertado otros recuerdos.
Un saludo
Disculpa, Luferura, ayer leí la propuesta y tu relato y no te dejé comentario.
Me ha encantado tu texto. Ha sido como releer a Miguel Delibes y su precioso "Mujer de rojo sobre fondo gris" o a García Márquez sobre todo al principio.
El nombre del protagonista me ha parecido maravilloso como toda la historia. Ese almacén de recuerdos me parece una imagen preciosa.
Hola Rebeca,
No hay nada que disculpar, es un honor que te haya recordado a Delibes o García Márquez, pero creo que es aspirara a demasiado. Me alegra que te haya gustado-
Un saludo
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