El informe.
Resulta que la policía (la comisaría general de extranjería) ha
informado a una juez de que las evidencias apuntan a la intervención de
Marruecos en la invasión de Ceuta. El Ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska,
ha pedido explicaciones al director de la Policía. En todos los diarios se refleja esta nueva.
No puede el ministro decir que no existía este informe, de nuevo
queda en evidencia, Marruecos ni es tan fiable ni tan aliado. No puede decir
que en el informe han influido Rusia, Israel, la internacional ultraderechista
o recurrir al bulo y a la desinformación. La mentira, en este caso, tiene su
origen donde siempre en los más altos estamentos del Gobierno.
El PSOE demuestra una vez más que prefiere ser el capitán de un
barco que va a la deriva sin ser el responsable de su estado y pretendiendo convencer
de que la nave navega cuando se limita a flotar y, además, hace aguas.
Demuestra nuestro ministro que existían informes preliminares a la
invasión de los que no se quiso enterar y, como no se enteró, alegó que no había
nada.
Poco a poco se van desmintiendo las declaraciones de un Gobierno
que dice trabajar con evidencias, pero que invitado a demostrar las que hay de
la intervención de Israel o Rusia dice que no se refiere a evidencias en sí. Pero cuando el propio Cuerpo Nacional de Policía demuestra que las hay, le pide
explicaciones a él antes que a Marruecos, de la misma forma que se pidieron
explicaciones a Italia antes que a Marruecos. El Ministro de Exteriores dejó
caer que con Marruecos ha habido contactos, pero no públicos. Parece que las vacaciones, aunque pagadas, van a salir muy caras para nuestros dirigentes.
Demuestra una vez más que la normalidad actual en nuestra España
es la mentira y la intriga. Va a resultar verdad eso de que la población está
sometida a bulos, desinformación y acusaciones gratuitas... que tienen origen en
la clase dirigente.
Y también llegamos a lo trascendental de hoy, Día de Ceuta, en que
se han convocado concentraciones en los ayuntamientos en apoyo de la ciudad. El
Gobierno y su partido en vez de unir a los españoles en apoyo de una ciudad
española ha decidido aconsejar a sus miembros no asistir a estas
convocatorias e incluso poner rodas las trabas posibles. Un Gobierno, que en vez
de aunar prefiere polarizar y enfrentar a sus gobernados, es parte también de
esta normalidad actual.
Pero hoy es el día de Ceuta. Hoy es necesario demostrar que se
apoya a esta ciudad que, por española, es nuestra. También es necesario apoyar
a Ceuta todos los días.