07 marzo 2026

LOS COLORES DE MI VERDADERO YO

 Los colores de mi verdadero yo.

 


Como ya escribí, el reto juevero lo convocaba nuestra amiga Roselia desde su blog “espirutual- idade” al que titulaba “los colores de mi verdadero yo”. Fuera de este reto presento mis divagaciones porque tengo que admitir que he sido incapaz de encontrar un color que me represente o que quiera que me represente. Aunque le he dado muchas vueltas.

Los colores vienen a ser un reflejo, una longitud de onda que percibimos porque se dan en el espectro visible. Nuestra vida se desarrolla entre infinitas ondas. Llamamos negro a la ausencia de color, un objeto negro no refleja ningún color. Lo que vemos del sol es la luz de sus emisiónes y detectamos los planetas y satélites porque relejan esa luz. Vemos la luna recortada en el fondo negro del espacio porque sólo hay vacío a su alrededor. El hecho de poder apreciar los colores, incluso el negro, nos indica la existencia de algo. Porque los colores son un reflejo.

Un vaso de agua de mar lo verá incoloro, sin embargo el mar es azul, algunas veces verde, porque vemos como se refleja la luz en esa masa de agua. Podemos decir lo mismo del aire, vemos el cielo azul, cuando no tiene color. En las puestas de sol y amaneceres distinguimos tonalidades rojas porque percibimos un reflejo diferente.

Cuando nos miramos a un espejo vemos un reflejo de nosotros. Lo que nos puede llevar a la conclusión de que los demás perciben de nosotros un reflejo de lo que somos. La percepción es algo muy personal. Ya dicen que para gustos, los colores. Lo que a uno le parece un garabato a otro le parece una obra de arte. Es el mismo reflejo y una diferente percepción.

Por eso creo que no hay un color que nos defina, sino que nosotros reflejamos los colores que nos definen. Por eso si me decantase por un color que me definiese no haría otra cosa que expresar un deseo. Y puestos a desear prefiero que sean los que me rodean los que definan los colores que reflejo. Ya lo dije en una ocasión: dejo que mis amigos me consideren si soy buen amigo o no, pero no me hago a mi mismo esa calificación. Por la misma razón me considero incoloro y le dejo a los que me rodean que perciban mis reflejos. Admito que puede haber equivocaciones, empezando por uno mismo.

06 marzo 2026

EL LADO CORRECTO DE LA HISTORIA

 

El lado correcto de la historia.


 

En el año 1972 Henry Kissinger preguntó al primer ministro chino Zhou Enlai sobre el impacto que había tenido la Revolución Francesa (año 1789), éste respondió que todavía era demasiado pronto para decirlo. Es posible que el ministro confundiese la revolución con el Mayo Francés (año 1968). Hubiesen pasado casi doscientos años o cuatro años expertos en política todavía estaban asimilando los sucesos. Todo ello nos debe llevar a reflexionar sobre lo relativo de un suceso y las causas derivadas. Visto desde lejos la historia es una sucesión de causas que tienen efectos que, a su vez, se transforman en causa de nuevos efectos.. El fin de la Primera Guerra Mundial trajo el germen de la Segunda que, a su vez, originó la Guerra Fría que nos trajo... en fin, todos conocemos el repaso.

 “Estar en el lado correcto de la historia” se ha transformado en un eslogan de la izquierda. Tras cuatro días de hostilidades hemos determinado que estamos en el lado correcto de la historia. No lo tenían claro Kissinger o Zhou a los cuatro o doscientos años, pero nuestros superexpertos dirigentes políticos ya saben cual es el lado correcto. Parecen olvidar que la historia se escribirá mañana y que, probablemente, lo hagan los vencedores. El juicio de nuestra posición se hará en el futuro, no ahora. Ya dijimos que España se ha colocado en una situación de supervivencia política de un dirigente antes que la diplomática de una nación.

 Pero el soniquete de “el lado correcto de la historia” se está oyendo demasiado a menudo para justificar algo que se ha hecho unilateralmente. dejando de lado a alguien afectado. Se hizo en el enfrentamiento entre Israel y Hamás para culpar a Israel de no respetar los derechos humanos y obviando que Hamás se los ha saltado cuando ha querido. Recientemente la vicepresidenta le doró la píldora al presidente repitiendo el soniquete con motivo de la subida del salario mínimo, decisión en la que quedaron orillados los que deben pagar. Los que acusaron a Franco de mantenernos al margen de la Segunda Guerra Mundial nos dicen ahora estar en el lado correcto. Si es que existe ese lado.

 Hay una pregunta muy sencilla: Si Estados Unidos no está en el lado correcto, entonces ¿el lado correcto es donde está Irán? No nos confundamos, una cosa es permanecer neutral y otra colocarse en un lado que, por muy correcto que sea, es tomar partido. Dudo mucho que en este enfrentamiento haya una diferencia muy marcada entre buenos y malos. Dudo mucho que seamos muy neutrales cuando se envían barcos y aviones a las zonas afectadas. Medios que tendrán que actuar con, y ser protegidos por, barcos y aviones americanos e israelíes que están en el lado equivocado de la historia.    

 La historia se limita a contar las cosas, determinar el lado correcto es un juicio de valor .que cambia con los tiempos. Ahora resulta que Colón al descubrir América estaba en el lado equivocado de la historia, quizás la debería haber descubierto un Francis Drake para estar en el lugar correcto. Tras un sucinto repaso es fácil llegar a la conclusión de que sólo el progresismo ha estado en el lado correcto; como hace cien años no existían progresistas como los de hoy, no existía ese lado correcto.

 Quizás el lado correcto de la historia exista porque lo ha inventado esta pandilla y se determina a conveniencia.  

05 marzo 2026

EL CUENTO DEL LABERINTO



 Nos convoca nuestra amiga Roselia desde su blog “Espiritual-idade” al reto de este jueves que ha llamado “Los colores de mi verdadero yo”. Se trata de que meditemos sobre los colores y escojamos aquel que mejor nos defina... es una decisión difícil, lo explico en....

 

El cuento del laberinto.

 

Recibían los familiares de Don Leandro Martínez de Porcuna el documento de sus últimas voluntades. Como Don Leandro tenía menos voluntades que pertenencias, y estas no eran muchas, no era largo ni farragoso. La última de sus voluntades era que su féretro estuviese rodeado de ramos y coronas de flores de un solo color que le definiese.

 Definirlo por un color supuso un gran problema para la familia. Había demasiados significados tras los colores. Un laberinto

 Se plantearon el rojo, pero no era comunista. También rechazaron el azul porque no era conservador. Se negaron al verde porque no era ecologista. Y  al morado ya que no era una mujer empoderada. Se opusieron al rosa porque no era homosexual.. Y tampoco el amarillo porque nunca fue independentista. Sabían que no le gustaba el blanco. Aunque el negro podía ir más con su carácter sabían que odiaba el luto.

 — Toda la vida con él y no sabemos que color escoger.— se decían los familiares.

 El más pequeño de sus nietos hizo una pregunta que también era una aseveración:

 — ¿Os acordáis que al abuelo le gustaba mucho leer?

— Es cierto, nos recordaba que los libros eran un aviso de que siempre hay algo que aprender. Algo nuevo por descubrir. Algo que enriquece la vida además de que entretiene.— dijo uno de sus hijos..

— ¿Porqué no pensamos cómo recordamos a papá? Anotar cómo lo recordáis en una hoja, todos los recuerdos que penséis que le definen— propuso una de sus hijas.

 Fue aceptada la propuesta, y todos anotaron sus recuerdos: cocinando ese plato, sujetando en brazos a los nietos, cogiendo la mano de su esposa y... leyendo. El recuerdo de Don Leandro leyendo se repetía en todas las hojas.

 — Así resulta sencillo, buscaremos unas flores del color más parecido al sepia de los libros.

 Todos estubieron de acuerdo.

 Don Leandro parecía ir al otro mundo plácido y feliz. El color de las flores  en esta ocasión representaba que su familia se había puesto de acuerdo a la vez que habían repasado su vida en sus recuerdos.


Más colores en el mismo enlace  



04 marzo 2026

EL "NO A LA GUERRA" COMO OPORTUNIDAD.

 El “no a la guerra” como oportunidad.

 






  Llevamos dos días que podríamos considerar convulsos. Las declaraciones y propósitos del presidente Trump para con España, corifeados por el canciller Merz, han encontrado hoy la respuesta del presidente del Gobierno que él ha resumido como un “no a la guerra”, recordando el grito que catapultó a Zapatero. Como es lógico, ha encontrado respuesta en todos los ámbitos, tanto a favor como en contra.

 Debo decir que, aunque Sánchez no sea santo de mi devoción, esgrime bien sus argumentos. También he dicho que si fuese americano estaría contento con Trump, pero no lo soy y me temo que tras el “America first” no están la paz y la justicia en el mundo. En realidad, detrás hay otro eslogan: “Make America Great Again”, y si nuestros intereses, y los europeos, no van a remolque, no podemos esperar nada bueno. De momento no parece que Estados Unidos comparta otros intereses con nosotros que vayan más allá de considerarnos vasallos.

 Y la verdad es que los europeos se han portado como vasallos. Debo admitir que España, al quedarse aislada en este asunto, también se ha quedado fuera del rebaño. Podría haberse quedado fuera igualmente sin necesidad de hacer declaraciones. Pero si nuestro presidente puede sacar partido de ello, mejor dar la nota.

 Pedro Sánchez ha recordado a Trump que no puede hacer lo que quiera en España, y de paso le ha venido a mandar a los europeos el mensaje de que no puede hacer lo que quiera en Europa. La unilateralidad de los Estados Unidos en esta campaña ha roto con la costumbre americana de iniciar sus campañas aunando todas las banderas posibles. La humillada Europa ha sido tratada, una vez más, como vasallo y no como aliado.

 Creo que el “no a la guerra” no solo busca reafirmar su posición en España, sino exportar el muro progresista a Europa. Intentar implantar en la sociedad europea la polarización existente en la española. Nos recuerda el presidente la necesidad de respetar el orden internacional; es una falacia. Para que exista un derecho, es necesario que existan los mecanismos necesarios para hacer que ese derecho prevalezca. No existen y el pataleo no es una solución.

 Pero también habría que exigir, dado que le gusta esta palabra, al que exige que respete sus compromisos, promesas y estado de derecho nacional. Visto cómo se comporta frente a estos, el respeto al derecho internacional que utiliza como recurso puede ser tan mutable como su opinión y sus compromisos. Ya hemos comprobado que lo hoy puede ser una vulneración del estado de derecho internacional o nacional; mañana, tras la mediación de un “experto”, puede ser totalmente acorde y conveniente.

 Habrá consecuencias, no me cabe duda. Podrán ser beneficiosas para Sánchez y su entorno, no creo que sean buenas para los españoles, incluso para los que estén a su lado del muro. Por mucha razón que tenga con el “no a la guerra”, también nos acerca un poco más a una España bolivariana. 

03 marzo 2026

EL ORCEN MUNDIAL. IX ESTAMOS EN GUERRA.

 El Orden Mundial
IX. Estamos en guerra.


Hoy resulta una obviedad. El diccionario de la Real Academia nos da seis acepciones para el término guerra:

1. Desavenencia y rompimiento de la paz entre dos o más naciones o entre bandos de una misma nación.
2. Lucha armada entre dos o más naciones o entre bandos de una misma nación.
3. Pugna (oposición, rivalidad).
4. Lucha o combate, aunque sea en sentido moral.
5. Oposición de una cosa con otra.
6. Interjección para excitarse en el combate.

 Atendiendo a las definiciones podemos contemplar la guerra como un estado de las cosas (acepciones 1 y 2). Como una posición frente a otra (acepciónes 3 y 5). Como una oposición a una situación (acepción 4). O como una expresión (acepción 6). También podemos considerar esa definición de Clausewitz de “la continuación de la política por otros medios”.

 Creo que podríamos considerar la guerra como la explosión violenta de un enfrentamiento. Un enfrentamiento supone la imposición de una voluntad sobre otra. El pasar sobre el no pasarán y viceversa. Se trata, por tanto, de imponer una voluntad.

 Hay muchas formas de imponerla, o de intentar imponerla, que no sean por la fuerza. Los terroristas se declaran en guerra contra los estados. Los estados, por supuesto, no declaran el estado de guerra, pero si luchan contra los terroristas. Si nos damos cuenta cada contendiente elige la acepción que le interesa para referirse a una situación. Se elude con frecuencia la palabra guerra y se acude a eufemismos como conflictos, enfrentamientos u operaciones. Todo para evitar una situación que resulta incómoda.

 El orden mundial siempre es el resultante de un enfrentamiento en el que se trata de imponer una voluntad. Hay muchos recursos y campos de batalla. El recurso a las armas es el más extremo, más caro y menos deseado. Siempre resultará mejor acudir a otros recursos y luchar en otros campos de batalla.

 Entre los recursos podemos considerar la utilización de proxys, una entidad que actúa en nombre de otra o favorece su posicionamiento. En este sentido las diferentes organizaciones y mafias suelen aprovechar esta oportunidad para fortalecer a un bando o condicionar al otro. Se puede imponer una voluntad con el sacrificio de potenciar el narcotráfico, el crimen organizado o la trata de seres humanos entre muchas otras actividades. Es lo que se denomina guerra híbrida.

 Pero la guerra híbrida no sólo actúa en el elemento físico que conocemos, hay otros campos de batalla. La percepción de cada persona es otro de los campos de batalla. Sabemos de la propaganda, de la manipulación de la información y de la psicología. La guerra híbrida entra de lleno en nuestras cabezas. Estamos sometidos a múltiples cortinas de humo que dificultan la percepción de la situación real, estamos expuestos a infinita información que muchas veces se confunde con la opinión. Tenemos que ser conscientes de que somos un campo de batalla en el que se intenta imponer diversas voluntades, que, muchas veces, desconocemos o no las estudiamos a fondo.

 Y otro de los campos de batalla que cada vez está adquiriendo mayor importancia es el virtual. El hackeo de un sistema puede poner en peligro el funcionamiento de una administración o de una infraestructura. Todavía se recuerda la parálisis provocada por el apagón. También vivimos en este campo de batalla una lucha continua entre virus y defensas, páginas web falsas, correos spam. Resulta difícil identificar las fuentes y el anonimato es un elemento que facilita las acciones de pìratería informática.

 Todo acaba definiendo el orden mundial, una guerra constante, declarada o no declarada, admitida o ignorada.

02 marzo 2026

UN PROBLEMA DE FAMILIA O PRESTIGITACIÓN

 Un problema de familia o prestidigitación.



Las cosas vinieron muy deprisa la semana pasada. El aniversario del 23F, la desclasificación de la documentación, el papel que tuvo Juan Carlos I y la solicitud de que vuelva a España. Han ocupado nuestra semana política nacional. Quedan en la sombra los dos decretos ley rechazados en el parlamento, y más en la sombra, los dos aprobados.

 Pese a la desclasificación de lo acontecido el 23 F, no ha aparecido nada nuevo bajo el sol. Los que esperaban y estaban convencidos de la implicación del rey Juan Carlos en la intentona, siguen convencidos de ello. Mientras los convencidos de que rescató a la democracia han visto bien apoyados sus argumentos. Por otra parte, poco podría aportar una desclasificación después de un juicio en el que se han acumulado millones de papeles y declaraciones públicas.

 Nos sorprende esta vez el PP solicitando la vuelta del rey, que está viviendo en algo parecido a un exilio acordado. Por supuesto que ha tenido la respuesta del Gobierno. Y más tarde de la propia Casa Real, que ha puesto condiciones. Entre ellas que fije un domicilio. Parece que tiene problemas para vivir en La Zarzuela y que el Rey emérito es allí donde le gustaría instalarse. Un problema típico familiar en el que no se debe entrar.

 Juan Carlos I ha sido, en mi opinión, un buen rey y un buen Jefe del Estado, aparte de las debilidades personales. Sobre ello la opinión no tiene importancia. Y creo que ha sido algo chocante celebrar el aniversario de la Constitución con la presencia de los que la redactaron y los presidentes de gobierno que la han aplicado y están vivos. Pero la ausencia del que la firmó y sancionó es algo que me resulta poco lógico.

 Y creo que la llegada de Juan Carlos I sería fundamental si se redujesen el paro, si los españoles tuvieran viviendas y si, en definitiva, hubiese menos problemas y menos asuntos por los que enfrentarse. Lo que no puede ser la llegada o ausencia del rey es un motivo para de confrontación. Salen últimamente muchos asuntos que no solucionan nada, que distraen de los problemas principales que sufrimos y a los que se dedican demasiados esfuerzos y atención.

01 marzo 2026

ALWAYS ON MY MIND (SIEMPRE EN MI MENTE)

 Always on my mind (Siempre en mi mente)



Nos cuenta wikipedia que esta canción nació discretamente y que no triunfó de primeras. La tuvo que incorporar Elvis Presley a su repertorio y en ese momento empezó a tener cierta fama. Los Pet Shop Boys grabaron una versión tecno, a mí es la que más me gusta.. Les dejo las dos versiones, aunque hay más..



Es una balada romántica, pero en esta ocasión no se declara un amor, sino una culpa. Más bien un remordimiento o una duda que se resume en  “Tal vez no te amé lo suficiente”. Y diciendo esto se hace un examen de conciencia.

 Quizás es algo que deberíamos plantearnos un ratito cada día en nuestras relaciones. No tanto si te he querido lo suficiente como las oportunidades que hemos dejado pasar. No tan ambiciosas o grandilocuentes como pretender un amor infinito. Pero si caer que podríamos haber sido un poco más amables; haber prestado más atención; o haber escuchado o expresado las cosas un poco mejor. No sólo con nuestra pareja, si no con todo lo que nos rodea..

 Quizás lo que siempre está en nuestra mente somos nosotros mismos y no nos damos cuenta. O, siendo conscientes de ello, nos cuesta mucho reemplazarnos de ése puesto. Cualquiera sabe. Pero, mientras disfrutan de la canción, mediten.

28 febrero 2026

AVISOS

 Avisos.


 Empezaré pidiendo perdón a los no fumadores, sobre todo a los no fumadores radicales. Esos que se indignan si te ven fumando. Que conste, no me gustan los cigarrillos y no los soporto. Me encantan los puros y disfruto de cala calada que le doy, también me gusta fumar pipas. Intento no abusar. Mi bolsillo lo agradece más que mis pulmones. Mi madre, sin embargo, es fumadora empedernida. En realidad toda mi familia lo era. Me imagino que mi padre repartió puros cuando nací y sus amigos los fumaron alrededor del recién nacido, que era yo. Tampoco me extrañaría la imagen de mi madre amamantado a un servidor entre calada y calada del cigarrillo; con mucho cuidado, eso sí, de que al niño no le caiga algo de ceniza.  El caso es que sentados en la terraza de un establecimiento en el que permiten fumar vi la cajetilla de cigarrillos.

 Y contemplo que la cajetilla, además de la marca, en cuestión, es un aviso y una continua advertencia. Queda una línea en total para recordar las delicias de su nauseabundo sabor. Pero uno contempla el paquete de cigarrillos y hay motivos más que suficientes para sentirse incómodo. Fumar hoy por hoy debe llevar al fumador a esa sensación que se sentía en la pandemia de estar bordeando lo permitido cuando uno tenía la necesidad de ir a hacer compra o salía a pasear un rato en pareja. Ya no digo si, además, no llevabas la mascarilla. El caso es que si fuese fumador, comprando ese tabaco, me sentiría como un forajido. Gastar el dinero para transformarlo en un humo tóxico te hace sentir miserable.. No es malo llenar el recipiente de esos veinte cilindros de veneno, de avisos de lo que puede pasar o puede provocar. Aunque el recordarte que te puedes morir es de lo más natural, creo que el aviso adecuado sería que puede acortar la vida, pues todas las vidas tienen el mismo final, con o sin tabaco.

 No estaría de más añadir un aviso adicional en que figurase que al comprar ese paquete de cigarrillos el 80% de lo que usted ha pagado son impuestos, y que cada vez que el Estado decide aumentar el precio para que usted deje de fumar pone una vela a la Virgen para rogarle que siga fumando o, incluso, fume un poco más.

 Pero si hemos de ser justos, también sería necesario colocar algunos avisos en otros productos, fotos incluidas.. Avisar en una botella de licor o de vino sobre los riesgos de  la bebida. La posibilidad de acabar con cirrosis. Las familias rotas y todas las secuelas del alcoholismo. Tampoco estaría de más, añadir las tasas que se cobran además del IVA. Según la bebida puede llegar a pagar más de un 45% de impuestos.

 En atención al medio ambiente, se podría añadir que la carne de vacuno procede de un ganado cuyas ventosidades colaboran en el calentamiento global. Y ya puestos dar un aviso sobre las legumbre vegetarianas que pueden provocar gases en las personas ocasionando los mismos efectos que los gases de las vacas.

 Se demuestra que vivimos en una sociedad contradictoria en la que consideramos funesto el consumo de tabaco, pero somos permisivos con el de drogas como haschís o marihuana, a las que consideran incluso beneficiosas. No se trata abrir un debate, ni una discusión. Pero algo nos tendremos que mirar en conjunto.

 Pero los que deberían llevar un aviso permanente y bastante detallado son los componentes de nuestra clase política. Trasladados a las prevenciones comerciales los mensajes serían de un tipo directo y fácil de entender:

 Este producto no es de fíar
 Escoja este producto bajo su responsabilidad.
 Este producto nunca es responsable
 Este producto vive de usted.
 Prevenimos sobre la dependencia que puede originar este producto.
 Este producto le dará más problemas que soluciones.

 En fin, les recomiendo que se hagan a la idea de que aunque no llevan avisos, como si los llevasen.   

27 febrero 2026

AMO DE CASA

 Amo de casa.

 


Mi mujer ha tenido un esguince y tiene que hacer reposo. No hay peligro, pero tiene el pie tan hinchado que necesita una talla del doble de la que calza. Osea que está en casa y con la pata quebrada, literalmente. Yo no tengo más remedio que hacerme cargo de todas las tareas.  O sea, que ahora además de desordenar, ordeno. Y además de ensuciar, limpio algo..

 Ha habido ocasiones que he ejercido de amo de casa por razones de trabajo o por que mi mujer ha tenido que ir a cuidar de sus padres.. Como estaba solo, no había más desavenencias que las que provocaba el choque del regreso de mi mujer a la realidad alternativa que habían creado mis labores en el hogar. Tampoco estaba mucho tiempo en casa ya que trabajaba.

 Pero ahora las desavenencias son continuas porque tenemos diferentes conceptos del cuidado del hogar. Intentaré describirlo secuencialmente.

 Preparar el desayuno no suele ser un problema, es algo que tenemos dividido y las disquisiciones son las de siempre, si una o dos tostadas y si con mantequilla o mermelada, pecata minuta.

 Luego me dispongo a fregar las tazas y colocar el resto en el lavavajillas. Y ahí empezamos ya con nuestros diferentes proc edimientos.. A lo que yo considero un lavado exhaustivo de las tazas y los platos mi esposa lo llama enjuague. Por más que le digo que es con agua caliente, ella me dice que no es suficiente. Menos mal que en el secado estamos de acuerdo.

 Luego empiezo a ordenar la cocina. Creo que colocar los platos en la alacena es un absurdo, los dejo en la encimera. Total si vamos a comer más tarde ¿para que guardarlos? Me pregunta mi mujer con un poco de ironía (debo admitir que he tardado en descubrirlo) “¿y a tí te gusta cada cosa en su sitio?”. Luego me hace otra pregunta retórica de la que, para mi desbracia, ya sabemos la respuesta “¿Habrás limpiado la encimera?” Guardo silencio, pero una voz interior me dice: “Ups”.

 Y llega la hora de hacer la cama, también hay diferentes puntos de vista. A mi me gustan las mantas y sábanas remetidas debajo del colchón. A mi mujer le agobia. Yo transijo y dejo la ropa colgando, se acabaron los problemas. No, por lo visto hay que estirar la ropa hacia arriba y tener cuidado de que la ropa cuelgue de un lado lo mismo que del otro. El caso es que no he conseguido hacer la cama bien un día.

 Pero todo lo anterior es nada si lo comparamos con la colada. Creo que lavadora y mi mujer se han aliado.. Empezamos por la ropa a lavar, tenemos diferentes criterios. Yo mantengo que si no huele, no hace falta lavar. El criterio con los calcetines es diferente, si no se quedan pegados en el techo, no hace falta lavarlos. Pero parece que las cosas no son así. Así que conciliador y sumiso he decidido lavar toda la ropa que esté en el suelo. Pero luego llega la siguiente crisis en forma de pregunta

— ¿No vas a separar la ropa de color, lo oscuro de lo claro?”.

— Cabe todo junto, — es mi respuesta.

— Te arriesgas a que todo junto salga del mismo color....

 Y vuelvo a claudicar.

 La lavadora hiere mi orgullo, acostumbrado a vigilar los relojitos del avión y ver controlar que las agujas están en su sitio, ese aparato de una rueda y tres botones me hacen sentir perdido. Me parece humillante pedir ayuda, pero sería peor cargarme el electrodoméstico. Tras tres intentos consigo lavar la ropa. Agradezco que la lavadora no tenga inteligencia artificial, no sé el tiempo que perdería discutiendo con ella.

 Y llega el planchado, mi teoría es sencilla, no se hace el centrifugado y la ropa se tiende mojada. El peso del agua la estira. Si no quedan bien los pantalones se colocan debajo del colchón y al día siguiente ya están. Como era de esperar no estamos de acuerdo, hay que cetrifugar y tender. Sin problemas, tiendo la ropa y a la hora de pasar la plancha se me ocurre comentar sin mucho convencimiento:

— La arruga es bella, por lo menos eso decían cuando éramos jóvenes.

— Tienes razón.— Me dice mi mujer con el mismo convencimiento que yo he puesto.

 Tengo la seguridad de que me ve como un peligro para la ropa planchando. Por otra parte, en casa y con la pata quebrada haciendo reposo no necesita ir con ropa planchada.

 Agradezco su paciencia y espero que ella entienda mis esfuerzos...  .